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María Elena Castillo, gran masona argentina: “La masonería es progresista y el progresismo vino siempre de la mano de las mujeres”

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La transparencia de su mirada contradice esa imagen misteriosa que se tiene de la masonería. La simpleza con la que cuenta los detalles de su historia, derrumba cualquier secretismo. La serenísima gran maestra María Elena Castillo, de la Gran Logia Femenina Argentina, estuvo unos días en Misiones en múltiples reuniones con mujeres misioneras, también masonas y con compromiso social. 

Castillo es abogada, con destacada participación política y trayectoria jurídica en Mendoza, la tierra del buen vino, que incluso supo gestionar, con bodega propia. 

En una visita a Economis, la gran maestra no eludió ningún tema. La situación social, la educación y la política. Hasta las preguntas básicas: ¿Qué es la masonería? ¿Y qué es la masonería femenina?

“La masonería es una institución que es milenaria, que guarda saberes de distintas filosofías. Como hoy la conocemos nace en el 1717, pero tiene sus antecedentes con anterioridad en todo lo que era la masonería o las logias operativas, los constructores de aquella época. Nace en 1717 y así la conocemos casi en todo el mundo bajo los auspicios o la dirección de la Gran Logia Unida de Inglaterra. En ese momento se vedó la posibilidad del ingreso de las mujeres, también a los esclavos y demás. Pero la verdad es que no había ningún tipo de fundamento porque en las logias primigenias, con antelación al 1717, había mujeres y de eso hay un montón de documentos y manuscritos que tienen registrada la participación de las mujeres. Creo que fue un momento histórico, político, social, en donde se invisibilizó a la mujer y a partir de allí se le quitó toda la participación en los espacios públicos, relegándola a los espacios privados. La masonería en ese momento no estuvo exenta de esa situación, a pesar de su ideario y de sus banderas, excluyó a las mujeres. Lo cierto, es que las mujeres siempre hemos demandado, o hemos ido en búsqueda de aquellos derechos que entendemos que nos han sido cercenados porque sí. Y así empiezan a darse las luchas de las mujeres por ingresar a la masonería.

Una lucha feminista…

La masonería femenina es un logro del feminismo, eso es indiscutible. Es una búsqueda de esa igualdad cercenada y avasallada, una restricción a la libertad infundada. Hay algunos antecedentes ahora, estamos descubriendo, porque obviamente en esta invisibilización no han quedado tantos registros. Hay algunos registros de 1742 donde había una mujer en Irlanda iniciada, Mr. Aldrich. Y digo Mr. porque quedó registrada con el nombre de varón, porque si no, no podía estar. Y después, es una periodista francesa laica, Marie Dersner, la que realmente batalla por ingresar a la masonería. Lo logra, la echan a ella y a algunos masones más. Y a partir de allí, como la masonería es iniciática y se entendió que era una arbitrariedad, surge lo que se conoce como el derecho internacional mixto, el derecho humano, que es un espacio donde tiene posibilidad de ingresar la mujer. Con el devenir del tiempo la masonería fue buscando soluciones, porque las mujeres seguían demandando participación y surgen todo lo que son las logias de adopción. Esto de las logias de adopción, tiene que ver con que eran dirigidas por varones, pero le permitían ingresar a las mujeres, no eran iniciáticas puramente, se les daban menos grados que a los varones. En la Argentina hay dos antecedentes: uno el 8 de marzo en Buenos Aires y otro las hijas de la Unión en Rosario, estamos hablando del 1870 por ahí. Estos son los únicos dos registros de logias de adopción. Sí hay registros de logias pertenecientes al derecho humano, en 1920, 1940, en algunas provincias había ya logias mixtas. Y en este proceso iniciático, cuando hay siete mujeres que logran la maestría, pueden conformar un taller, en esta lucha en Europa, fundamentalmente Francia, es la que en 1952 le otorga la posibilidad de que nazca la gran logia femenina de Francia, la más grande, la que aglutina la mayor membresía en Europa. Y son ellas las que empiezan a expandir la masonería en Europa.

Primero llegó a Chile y después Argentina, ¿no?

Primero Chile, después Argentina. Pero antes, mucho antes, en 1931, México. México con alma mexicana, es el espacio de masonería femenina americana más antiguo que existe. Después tenemos Chile que es, digamos, la protagonista fundamental de la América del Sur y es la que nos da cartas patentes a Argentina, a Uruguay, a Bolivia… son varios los países que hemos recibido la institucionalidad de Chile.

¿Y usted estuvo ahí, entiendo, estuvo desde el principio en esa lucha? ¿no? Para que sean reconocidas.

Entré cuando tenía 18 años al derecho humano. Y estuve varios años ahí. Me parecía una arbitrariedad terrible que el 52% del padrón fuésemos mujeres y tuviésemos vedada la posibilidad de ingresar a la masonería. Me retiré por cuestiones de estudio y demás, después salí en búsqueda de la masonería femenina. Y hace ya más de 20 años, que trabajo en la gran logia femenina de la República Argentina.

¿Y qué hace un masón? ¿Participan activamente en cuestiones públicas?

A ver, algunos sí públicamente se dan a conocer y lo hacen. Y otros no. Eso en cuanto a la visibilización de la pertenencia a la organización. ¿Qué es lo que hace un masón? Es trabajar fundamentalmente en un proceso de reflexión y de conocerse a sí mismo, para sacar todas aquellas virtudes y valores y potenciarlos frente a todas las rigideces, asperezas de los prejuicios, los preconceptos, las tradiciones, los mandatos que muchas veces imposibilitan el trabajo conjunto, imposibilitan el mejor diálogo con nuestros semejantes. Trabajamos en ser mejores seres humanos, pero nos nutrimos de un abanico de saberes que tienen que ver con esto, con un montón de filosofías, de escuelas iniciáticas, de las ciencias, de las artes. Y, debatimos también temas y problemáticas actuales y sociales. Porque el fin primario de la masonería, es conformar ciudadanos y ciudadanas comprometidas con sus tiempos y su geografía. Por eso, no somos una institución religiosa, ni político partidista, sino somos una institución, una organización de la sociedad civil laica, formadora de subjetividades conscientes para que se comprometan en el trabajo social, para que tengamos una mejor sociedad.

Y abiertas las cabezas… ¿Cómo es eso de “contra los prejuicios”?

Trabajamos el tema de los prejuicios desde que ingresamos. Cómo los prejuicios hacen que rotulemos a nuestros semejantes, tengamos preconceptos y no nos atrevamos a conocerlos realmente. Entonces, desde ese lugar la masonería lo que hace es ponernos en pie de igualdad y buscar lo esencial de cada uno de nosotros. Y en lo esencial somos iguales. Somos sujetos espirituales que estamos en búsqueda del bienestar propio, personal y también de las comunidades. Entonces, desde ese lugar nos nutre, nos nutre de saberes, de virtudes, de valores, fortalece todas esas potencialidades y de alguna manera nos empodera. Nos empodera como seres humanos prestos a trabajar para una mejor sociedad. Y ese empoderamiento, tiene que ver con esa búsqueda de la verdad y de conocernos a nosotras mismas. Lo mismo hace la masonería masculina, en esto no hay diferencia. Digamos que somos dos organizaciones separadas por los contextos históricos, pero no por la filosofía iniciática.

¿Hacen cosas juntos?

Un montón. Trabajamos socialmente en distintas temáticas que entendemos que son relevantes. Tenemos una agenda nacional que es importante y una agenda internacional. También nos preocupan los temas de cambio climático, nos preocupa el tema de la pobreza, el tema de la educación. No existe posibilidad de bienestar en las comunidades y de salubridad si seguimos teniendo los problemas de vulnerabilidad climática. No existen posibilidades de tener sociedades preparadas y capacitadas para los desafíos del futuro, si seguimos teniendo los niveles de pobreza que tenemos y la analfabetización, que ya no tiene que ver con el acceso a la escuela de la lectoescritura, sino que tiene que ver con las nuevas formas de trabajar en la sociedad, como tiene que ver con la digitalización, brecha digital y demás.

¿Por qué cree que la sociedad tiene tanto recelo con la masonería? ¿El secretismo, el pensar que todo es oculto? ¿Por qué pasa eso?

Yo creo, que en parte es por desconocimiento. Y creo, que los factores son diversos. La masonería nace y florece a la luz de las democracias y de los principios republicanos, y en épocas de totalitarismo, arbitrarismo y gobiernos de facto, la masonería fundamentalmente es perseguida. Porque se persigue al distinto, se persigue al libre pensador. El hecho de formar libres pensadores, formar sujetos que no están subordinados a ningún tipo de autoridad, a ningún tipo de dogma, digamos que genera cierto escozor en las sociedades, porque es difícil de manipular un libre pensador. Porque tiene lealtades, pero a ideales, no a personas, no a intereses ni pecuniarios, ni filosóficos, ni intelectuales, mezquinos o egoístas. Muy por el contrario, busca siempre la tendencia al altruismo. Entonces, desde ese lugar creo que el desconocimiento que hay de la institución masónica hace que muchos piensen, o se generen en el imaginario colectivo, estigmatizaciones que realmente nos alejan de la sociedad, en vez de acercarnos. Habrá seguramente responsabilidades institucionales, en las definiciones de las políticas para salir. Creo, que esas definiciones institucionales, esas decisiones pasaron por esos tiempos históricos. Analizarlas a la luz de la actualidad, es desencajar los procesos. Hoy, creo que claramente la masonería, por lo menos en la República Argentina, tanto la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones y la Gran Logia Femenina Argentina, que son las dos organizaciones con mayor membresía, prestigio y reconocimiento nacional, claramente tienen una mirada de apertura para que conozcan lo que hacemos y vean que en realidad la masonería tiene mucho para dar, mucho para entregar y mucho para hacer a la sociedad, sobre todo en estos momentos en donde prima la discordia en vez de la concordia nacional.

Importante eso. Y en política, usted particularmente ha pasado por radicalismo, arrancó con la Franca Morada, después con el peronismo.

Uy, veo que me he estudiado bastante.

¿Se participa desde cualquier lugar?

Se participa en cualquier lugar. De hecho, habrá visto que yo he transitado por dos espacios que son los dos espacios más relevantes, e importantes que tiene nuestro país, o tuvo nuestro país durante la historia. Se participa en cualquier espacio. Lo que se pide es ese compromiso social y ciudadano. Y el compromiso social y ciudadano no tiene que ver solamente con los espacios políticos, tiene que ver con los espacios públicos. Y entonces nos van a encontrar en las uniones vecinales, nos van a encontrar en los colegios, en las cooperativas, en las asociaciones de padres. En todos los espacios que impliquen esa construcción colectiva, esa construcción de tejido social que representa la posibilidad de cambiar. Hoy la política está muy…

Antagónica.

Muy antagónica. Primero, en términos generales, los argentinos somos binarios. Porteños y provincianos, somos binarios. Pero, saliendo de esa dualidad que hemos tenido a lo largo de la historia, hay momentos históricos en donde hemos tenido mayores puntos de encuentro. Hay momentos en donde quienes dirigieron el país acordaron y pudieron superar esos antagonismos. Hoy estamos en un proceso de disolución nacional y de eso son claros y fieles representantes, toda la dirigencia. Pero cuando hablo de la dirigencia, hablo de la dirigencia en todos los espacios. Hablo de los espacios políticos, hablo de los espacios periodísticos, hablo de los espacios sindicales, hablo de los espacios religiosos. Todos hemos contribuido a esta discordia nacional, en vez de una concordia nacional.

Sí, sí, coincido, absolutamente.

Amén de que hemos ido dejando de lado un montón de valores que hacían a la honorabilidad, a la honra, a la apuesta de subjetividades que fuesen ejemplares en las sociedades y las fuimos cambiando por otros valores de corte más utilitario, de corte más capitalista, si se quiere, en detrimento de las construcciones colectivas. Y esa mediocridad institucional, es la que hoy tenemos en todos los ámbitos y por eso tenemos los niveles de corrupción que tenemos.

¿Y la masonería que puede aportar en ese contexto?

Lejos, lejos, muy lejos, el método. Yo soy una convencida que el método masónico es impecable y que nos forma como sujetos virtuosos, o en búsqueda de virtudes. Y con sujetos con un montón de valores. Si hay algo que nos garantiza, en ese crisol de diversidades que tenemos, porque tenemos en nuestro universo rangos etarios, distintas profesiones, partidos políticos distintos, de nuestros representantes, religiones distintas, pero, todos podemos vivir en una comunidad. Podemos vivir en comunión y eso no es poco para los tiempos históricos que se viven.

¿Pueden opinar o pueden decir, mira me gusta este color político?

Totalmente. Lo que no permitimos en nuestros talleres es el debate binario bizantino, de dogmas o de ideologías extremas. Sí permitimos, el debate de ideas. Y en el debate de ideas, yo puedo presentar una idea determinada, con una mirada de tipo, no sé, más social y quizás otra integrante presente una mirada de tipo más, no sé, más liberal, por decirlo de alguna manera. Pero no debatimos al nivel de ver quién tiene razón, sino de nutrirnos de diferentes ideas y cada una se queda con la posición que cree que es la mejor. ¿Para qué nos sirve? En que no dogmatizamos. En que no queremos convencer a mi hermana, a mi semejante de que está equivocada, de que la razón, la vida y el protocolo, pasa por acá. No pretendemos homologar protocolos de ningún tipo, sino nutrirnos de distintas ideas y de ahí en más ratificamos o rectificamos nuestras posiciones. Y eso es más o menos lo que nos permite las construcciones de consenso.

¿Qué tiene que hacer una mujer misionera que quiera entrar hoy a la masonería?

Atreverse. Atreverse y ponerse en contacto con nosotras a través de nuestras redes y a partir de allí, va a pasar por un proceso de entrevista y seguramente será bien recibida.

¿Pero no hay una condición especial?

Ser mayor de edad y nosotros solemos decir, libre y de buenas costumbres. Esto tiene que ver con la posibilidad de quererse. Cuando hablamos de libre y de buenas costumbres, no hablamos ni de rangos etarios, ni de niveles de calificación intelectual, ni socioeconómicos, hablamos de subjetividades que quieran ser iniciables. Y esto de ser iniciables, es una persona que quiera poner en tela de juicio todo lo que tuvo por verdad hasta el día de hoy, que a partir de allí se vuelva a autoconstruir con una mirada más diversa, más plural, entendiendo que es el respeto y la tolerancia lo que le va a permitir la construcción colectiva. No se requiere más que eso.

¿Cuántas misioneras? ¿Se puede saber eso?

En términos generales no damos números. Primero, porque muchas no se pueden dar a conocer, y no se pueden dar a conocer por los estigmas sociales. Y esto nos pasa en casi todo el país. Hay más de 3.000 mujeres iniciadas en la Argentina por la Gran Logia Femenina de Argentina. No todas están activas, la masonería nos atraviesa, pero también las vidas propias y nuestras obligaciones hacen que muchas veces estemos activas durante un tiempo, e inactivas durante otro tiempo. 

¿Demanda mucho ser una masona activa?

Demanda compromiso. Es decir, quienes se quieran comprometer a trabajar en sí mismos, imagínense conocerse a uno mismo, si no demanda tiempo. Y saber de alguna manera que también dentro mío ya hacen todas estas, que tengo que seguir mejorando y trabajando, no es fácil. Pero sí, demanda tiempo, no le voy a decir que no porque sería mentira. No demanda la totalidad del tiempo, porque eso ya sería estar avasallando los espacios de libertad de los integrantes. No somos una secta. La idea es poder trabajar en este compromiso social y ciudadano, sin dejar de ser las profesionales que somos, las amas de casas que somos, las madres que somos, las vecinas que somos, las abuelas que somos, porque nos caracterizamos por ser mujeres reales y concretas. Y a partir de ahí seguir trabajando en esta búsqueda de qué puedo yo poner para que esto cambie.

Usted viene de una familia masona ¿Qué la llevó a decir yo quiero ser parte de esto, liderar ahora realmente pero también en su cabeza, en su mente qué pasó ahí?

Convengamos que ya tengo casi 60 años -en días-, ¿Qué me llamaba la atención? Ingresé a la masonería a los 18 años, o sea hace más de 40 años. En esa época lo que me llamaba la atención, era la capacidad de escucha, de diálogo y la pluralidad de ideas que se podían dar en la familia, fundamentalmente de mi madre que es de donde viene todo el origen de la masonería. 

En un momento complejo de la Argentina…

Totalmente, yo ingresé en la época de la dictadura a la masonería y en aquella época teníamos que cambiar los horarios, trabajábamos todos con nombres simbólicos, no quedaban ningún tipo de registraciones.

Era casi una organización clandestina.

Era casi una organización clandestina y nos juntábamos para ser mejores personas, para ver de qué manera ayudábamos a la sociedad y de qué manera defendíamos la democracia de la república. Porque si hay algo que tiene la masonería, es que somos militantes del laicismo, de la democracia y de la república. Eso me llevó a ver que, a pesar, en esa época el empuje que nos daban a las mujeres, muchísimas somos de una familia de muchas mujeres, de estudiar, de obtener herramientas para ser más libres, de no tener dependencia de ningún tipo. El modelo de Susanita, no era el modelo de mi familia, era el modelo de Mafalda. Estudiar, recibirse libre, tener posibilidades, valer por vos. Esto no implicaba desde ningún punto de vista, posiciones extremas de sí al feminismo, no a las masculinidades, sino de construcciones más saludables. Y eso se vivía en familia y a mí, me llamaba poderosamente la atención.

Una última pregunta… Se discute mucho del feminismo, el resurgir del feminismo. ¿Hay diferencias en el feminismo que ustedes plantean con el feminismo que ganó la calle, si se quiere, lo del pañuelo verde y demás?

Qué buena pregunta, pero la verdad es que el proceso histórico del feminismo es larguísimo. Sin duda. El proceso histórico del feminismo es larguísimo. Y hay términos y denominaciones que llamarían la atención. Hoy se habla del lenguaje, o hay un gran debate con el tema del lenguaje inclusivo y sin ánimo de entrar en este debate, tendríamos que irnos al 1700 y pico cuando se empezó a utilizar el lenguaje inclusivo con las mujeres. Digo, la masonería es progresista y el progresismo vino siempre de la mano de las mujeres. El feminismo tiene distintas variables, tiene posiciones en sus integrantes, que estarán más equilibradas o estarán más radicalizadas. Nuestro espacio contiene mujeres de diversas miradas del feminismo, algunas que se identifican como femeninas y no como feministas, porque está estigmatizado también. Está estigmatizado el feminismo, aún entre nosotras mismas, producto de que las construcciones sociales nos van parando en lo binario. La masonería tiende y busca el respeto de sus semejantes, entonces jamás se va a plantear o se va a parar en posiciones que avasallan la dignidad de cualquier otra mujer, o cualquier otro ser humano. Seguramente habrá dentro de nuestras filas mujeres más radicalizadas y mujeres menos radicalizadas, pero en este paraguas, nunca se va a los extremos, porque tendemos naturalmente a ese reconocimiento y respeto de la tolerancia. 

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El dr. Ramón Madariaga y la Masonería

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Juan Ramón de Madariaga y Hormaza, conocido como el Dr. Ramón Madariaga. Nació un  27 de diciembre de 1851 en Palencia, provincia de Vizcaya, Obispado de Calahorra, España;  sus padres fueron Juan Ramón de Madariaga y Antonia Magdalena de Hormaza. Sin  mayores datos de su infancia y adolecencia, ingresó y se doctoró en Medicina y Cirugía, en  la Facultad de Medicina de San Carlos (ex – Real Colegio de Cirugía de San Carlos), ciudad  de Madrid, en el año 1882. Llegó a la Argentina alrededor de 1890. 

Según el historiador Alcibíades Lappas, fue iniciado masón en la Logia “Roque Pérez 65”  de esta ciudad capital de Posadas, poco después de su arribo. 

El Dr. Madariaga hizo sus mayores esfuerzos y centró su aporte en reiteradas oportunidades,  en paralelo con la atención de pacientes en su consultorio de la calle Bolívar – entre las calles  Colón y San Lorenzo – y los cargos públicos que desempeñó. 

Por su preocupación por la salud pública y sus continuos viajes al interior, fue conocido por  la prensa como “El Mesías de los Pobres”. 

Fundador de la Biblioteca Regional de Misiones,  su accionar fue muy breve; desempeñó diversos cargos públicos vinculados a la salud. Fue Presidente de la Logia Roque Pérez N° 65 de la obediencia de la “Gran Logia Argentina  de Libres y Aceptados Masones” en el año 1901 y luego nuevamente electo por dos períodos  consecutivos, en los años 1909 y 1910.  

Además, fue miembro del “Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y  Aceptado para la República Argentina” alcanzando el máximo grado 33. Pasó al Oriente Eterno, un 18 de abril de 1911, en su domicilio de calle San Martín esquina  Junín, de acuerdo con el Acta de Defunción.  

La tradición posadeña cuenta que el féretro de Madariaga fue llevado en andas hasta el  Cementerio “La Piedad”, erigiéndose un Mausoleo que así lo recuerda. A él nuestro más  sentido homenaje. 

El Dr. Ramón Madariaga sin dudas fue una persona notable y a la vez tremendamente  sencilla, de intenciones nobles, que encontró en la masonería un lugar común de apoyo para  compartir, cultivar y expandir sus conocimientos, proyectos y principios. Nos deja un legado por haber sido un eminente profesional, fraterno y cálido con quienes lo  rodeaban, así como por ser un filántropo de arduas labores, ayudando siempre al más débil  y necesitado.

El legado es una invitación a la reflexión a toda la comunidad misionera, más en estos  tiempos de decadencia de los valores, inculquemos el bien, seamos protagonistas,  emprendedores y vanguardistas, como lo fue sin dudas Juan Ramón Madariaga. En nombre de la Masonería Argentina, el Sob. Cap. Ros. Dr. Ramón Madariaga N° 13 fundado en el año 1927, rinde este humilde homenaje a un fiel exponente de sus más altos  principios e ideales.  

(Agradecimiento especial de datos y fuentes a la historiadora Silvia Gómez, Archivo Histórico de la Municipalidad de Posadas). 

Nota enviada por el Supremo Consejo Grado 33° 

Del Rito Escoces Antiguo y Aceptado para la República Argentina. 

Fundado el 1 de Septiembre de 1858.

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Histórico reconocimiento de la Masonería mundial a la Logia Roque Pérez

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El misionero Gustavo Bauch protagonizó hoy un hecho histórico para la historia de la Masonería no solo en Misiones sino en toda la Argentina.

Hoy en París, la Gran Logia Unida Federal Argentina (GLUFA) -una de las dos ramas de la Masonería- fue honrada y objeto de un homenaje por la Gran Logia de Francia a través de la firma de un Tratado escocista de mutuo reconocimiento.

Pero el hecho más trascendente fue el otorgamiento de la Carta Patente que acredita a la GLUFA como una “Potencia Masónica” de jurisdicción nacional en la República Argentina, bajo la observancia de los principios de regularidad en la práctica del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que rige la Potencia francesa.

Hoy en París, la Gran Logia Unida Federal Argentina (GLUFA) fue honrada y objeto de un homenaje por la Gran Logia de Francia a través de la firma de un Tratado escocista de mutuo reconocimiento y, no menos relevante, por el otorgamiento de la Carta Patente que acredita a la GLUFA como una “Potencia Masónica” de jurisdicción nacional en la República Argentina, bajo la observancia de los principios de regularidad en la práctica del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que rige la Potencia francesa. 

De este transcendental evento, coronación de tres intensas jornadas de trabajo, hoy en la sede de la Gran Logia de Francia, situada en la ciudad de París, participó el Gran Maestro de la Glufa, el Dr. Eduardo Gustavo Daniel Bauch que fue especialmente invitado como representante de la misma y cuyo asiento es el tradicional Templo de la Logia Roque Pérez de Posadas, Misiones.

Desde la masonería argentina y la misionera en especial recibimos con júbilo tan magnos acontecimientos, históricos y de amplias repercusiones para la Orden en el país porque abre nuevos cauces en la práctica fraternal para las provincias, exentas del centralismo absorbente que siempre ejerce la capital del país en todos los aspectos.

Pertenencia Internacional

Por otra parte, el martes (21 de junio) se llevará a cabo en la ciudad de Nancy, Francia, la incorporación de la Gran Logia Unida Federal Argentina a la Confederación Internacional de Grandes Logias Unidas (CIGLU), en carácter de observador como instancia previa a su incorporación como miembro pleno.

La CIGLU, es una organización de carácter mundial que agrupa a veintitrés Grandes Logias de todo el mundo en mancomunión con la Gran Logia de Francia.

Estos dos hechos, para la provincia de Misiones y para la ciudad de Posadas desde ya, son acontecimientos que quedarán grabados en su historia. Un jalón más que alarga la ya extensa trayectoria de su Logia más antigua, la Logia Roque Pérez N°1 con 143 años de fructífero camino recorrido en la construcción institucional de la masonería regional y argentina. 

Gran Logia de Francia

La Gran Logia de Francia es una Obediencia Masónica Francesa y la más antigua e importante en la práctica de la Masonería tradicional, iniciática y filosófica. Es la sucesora de las primeras Logias parisinas de 1728, y de la primera Gran Logia constituida en París en 1738.

La Gran Logia de Francia se estructuró en su forma actual en París el 7 de noviembre de 1894 por la reunificación de las diversas corrientes de la llamada Masonería “Escocesa”, con referencia al rito que practica, el Antiguo Rito Escocés. y Aceptado, el rito masónico más practicado en el mundo.

Como referencia a la pura y auténtica tradición masónica, a la que pretende hacer respetar, la Gran Logia de Francia ha puesto a la cabeza de sus propias Constituciones el texto de las Antiguas Obligaciones, consideradas como la Ley fundamental de la Francmasonería universal.

Hoy, la Gran Logia de Francia reúne cerca de mil Logias en todo el mundo, reuniendo a miles de masones. Su oficina central se encuentra en 8 rue Puteaux 75017 París, lugar donde hoy la masonería Argentina vivió un hito histórico.

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Masonería: ¿Los hilos detrás del Poder o una hermandad en búsqueda del autoconocimiento?

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Muy lejos ha quedado el tiempo de las fraternidades de constructores que usaban las logias para transmitir el conocimiento y formar solo a los iniciados, dejando marcas en las construcciones que los profanos solo admiraban sin comprender. En la actualidad la masonería esta más abocada al desarrollo de la persona y su valor dentro de la comunidad.

Posadas tuvo la reciente visita del Gran Maestre, Daniel Bolens, de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain y aprovechando su paso por la tierra colorada Economis le consulto sobre el rol de la masonería en la actualidad.

En una entrevista con Economis, con la participación del traductor Gerard Oger, Bolens habló sobre la actualidad de la orden que preside y el rol que tienen en las diferentes comunidades. Ante la consulta de como han evolucionado su interacción con la sociedad, y el impacto de las nuevas tecnologías Bolens planteó que la “exteriorización de las actividades de la Masonería no complica su funcionamiento”.

“Explicamos lo que hacemos a los profanos (no iniciados), hay una necesidad de explicar lo que hacemos y una voluntad de exteriorizarlo para que la Masonería sea conocida”, indicó el Gran Maestro.

Sin embargo remarcó que “siempre permanecen cuatro secretos. El primero es el secreto de la identidad, no difundimos el nombre de ningún Masón a otras personas que no son masones, yo tengo el derecho de decir que soy Masón, pero no tengo el derecho de dar otros nombre. El segundo secreto son los Ritos de las Logias, si bien no es un secreto absoluto como practicamos los rituales, que hoy se puede encontrar en internet, lo que mantenemos en secreto es sentido de cada ritual, que eso solo puede ser comprendido al participar. El tercer secreto es el contenido de nuestras deliberaciones en las reuniones, para que la palabra sea absolutamente libre debe garantizarse que no se divulgarán nunca el contenido de nuestras reuniones. Otro secreto inviolable es el sentir de ser Masón, eso es algo intrínseco de cada hermano y es imposible de transmitirlo”.

Bolens destacó que Internet difundió muchas de sus tradiciones e historias y eso genera un impacto positivo en la sociedad. “Los profanos, que son las personas no iniciadas, al conocer un poco de la actividad masonica, sienten curiosidad y se ponen en contacto con nosotros para poder sacarse esas dudas y eso nos ha servido para acercar a muchas personas en todo el mundo, personas que están interesadas en lo que hacemos obviamente”,

El Gran Maestre recordó que la masonería promueve un método de trabajo que establece la verdad como un horizonte a alcanzar y no como un hecho revelado. Donde el principal aspecto a trabajar es el espiritual de cada persona.

“La base de la Masonería es la espiritualidad y esa espiritualidad esta contenida en los rituales”, explicó y aclaró que “esta espiritualidad no tiene nada que ver con ninguna religión, estamos alejados de los dogmas religiosos. Esto nos permite estar juntos a personas que tienen una religión y a personas que son totalmente ateas”.

Los Rituales masones prescriben gestos, lenguaje, movimientos y actitudes durante las ceremonias. Desde los inicios de la creación de la masonería Especulativa, los Rituales son transmitidos oralmente.

“La Masonería se basa en símbolos, pero el símbolo no es la realidad, el símbolo es un mensaje pero no es la realidad. Esto nos diferencia de los dogmas religiosos donde se toma al símbolo como la realidad. Aquí el símbolo esta abierto a la interpretación de la persona”, dijo Bolens.

Qué significa ser Masón en la actualidad

Para los masones, hay cuatro valores importantes que ayudan a definir su camino por la vida: Integridad, Amistad, Respeto y Filantropía. En el mundo actual lleno de incertidumbre, estos principios suenan tan verdaderos ahora como en cualquier momento de la historia de la organización.

En la sociedad actual, algunos dicen que es posible reconocer a un masón por su carácter, su comportamiento en la vida, su espiritualidad. Pero la mayoría de los masones dirán que convertirse en masón les ayuda a mejorarse a sí mismos, a mejorar moral e intelectualmente, a dar sentido a sus vidas, a mejorar sus relaciones con amigos y familiares, a dar sentido a cosas que antes eran confusas o difíciles para ellos, y a ganar nuevas fuerzas para construir un mundo mejor.

Bolens consideró que estamos en una sociedad “materialista”, que busca satisfacernos con cuestiones materiales, pero en determinado momento cada persona se hace una serie de preguntas existenciales y se da cuenta que “lo material ya no es satisfactorio”.

“Cada ser humano se sigue haciendo las preguntas fundamentales y le busca el sentido a las cosas. Cada persona se pregunta que estoy haciendo en este mundo y la Francmasonería que no es dogmática no responde a esta pregunta, sino que explica que no hay una respuesta hecha. Esto permite que cada individuo encuentre sus propias respuestas a través del camino espiritual”, resaltó el Gran Maestre.

La masonería es un camino de desarrollo personal y espiritual desarrollando la mente, el cuerpo y el alma. “No damos respuestas absolutas, si damos orientación y acompañamiento en la búsqueda personal”, dijo Bolens.

El Gran Maestre remarcó que actualmente la masonería es Especulativa, o sea se basa en el desarrollo de las personas. Indicó que por ello no intervienen en las cuestiones políticas como entidades, eso no significa que los Masones de forma individual tengan participación política en sus comunidades, pero explicó que “son decisiones personales. Invitamos a tomar acciones personales en las comunidades, pero no definimos que acciones deben tomar las personas”, dijo Bolens.

La Masonería del mito a la actualidad

El punto de partida generalmente aceptado para la masonería moderna, también conocida como “Masonería Especulativa”, fue la reunión, el 24 de junio de 1717, de 4 logias Londres, que decidió crear una “Logia de Gran Bretaña”

De esa reunión surgieron las “Constituciones de Anderson”, el texto fundador de la masonería redactado por el pastor presbiteriano James Anderson y el sacerdote anglicano de origen francés: Jean Théophile Désaguliers.

Los masones se reúnen en una Logia. Una Logia es un grupo de masones bajo la dirección de uno de los suyos (llamado Venerable Maestro), rodeado de un consejo de administración cada uno de los cuales desempeña un papel en la apertura y el cierre de la trabajo del Taller, así como en el ceremonias de entrega grados.

La Orden masónica Mixta Internacional LE DROIT HUMAIN tiene la particularidad de trabajar del primero al trigésimo tercer grado y practica sólo una rito el Rito Escoceses antiguos y aceptados. Es la única orden que recibe por igual a hombres y mujeres en un mismo espacio, hay otras ordenes que arman logias solo para hombres o solo para mujeres y esa cualidad de mixta es lo que diferencia a Le Droit Humain.

La masonería es una proceso de iniciación. Esto se basa esencialmente en el conocimiento de uno mismo, de otros hombres y mujeres, y del mundo en el que viven. La masonería es un camino de desarrollo personal y espiritual desarrollando la mente, el cuerpo y el alma.

El progreso de iniciación se lleva a cabo por grados que se presentan en diferentes ceremonias similar a los misterios del teatro medieval. Cada Grado se refiere a momentos clave de nuestra existencia humana: nacimiento, educación, edad adulta, fin de la vida por ejemplo.

El primer Grado en la masonería comienza con la simulación de la “Oscuridad” de la ignorancia colocando físicamente al candidato en la oscuridad. De esta manera le ayudamos a entender el poder y el valor de la luz, a apreciarla y a buscarla en su corazón. En la jerga de los canteros, cada uno es una piedra bruta que se corta para construir su propia personalidad, responsable de sus acciones y de su destino.

El grados A continuación, se pretende profundizar en el conocimiento y tradición Masones. Todos ellos contribuyen al desarrollo personal de cada persona.

¿Cómo se convierte uno en masón de Le Droit Humain?

Las únicas condiciones para aplicar son ser mayores de edad, tener una conducta irreprochable y estar listo para trabajar en su propio desarrollo.

Las solicitudes de admisión se examinan dentro de las logias. El presidente de la logia, cuando recibe una solicitud para iniciar una investigación para asegurarse de que el candidato es “honesto y libre” (es decir, que es honesto, no es sujeto de condena, es correcto en el pensamiento y no subordinado a una organización que perjudica a las personas).

Son los miembros de las logias quienes, informados de los resultados de la encuesta, votan a favor o en contra de la admisión de un nuevo miembro. La votación debe traer de vuelta una gran mayoría de votos positivos. Los órganos administrativos de las federaciones y la Orden aseguran que los procedimientos se realicen de manera objetiva y reglamentaria.

Si la opinión del albergue es positiva, el solicitante será iniciado, de acuerdo con el ritual practicado dentro del taller. Durante esta ceremonia, se le pedirá que haga un juramento ante la Orden.

¿Con qué se compromete un masón? El juramento de todos los masones de la Orden Masónica Mixta Internacional LE DROIT HUMAIN no tiene nada contrario al honor. El francmasón se compromete a respetar las regulaciones de la Orden, a ser diligente en el taller, a pagar una contribución financiera y a esforzarse por ser justo, bueno y leal en la sociedad.

La logia se ha aggiornado tanto que incluso ha desarrollado un sitio web donde difunden su historia y sus actividades, el mismo es accesible en tres idiomas, Frances, Ingles y Español. Se puede visitar aquí: https://ledroithumain.international/?lang=es

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Misiones, sede nacional de la Masonería argentina

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El 18 de diciembre del 2021 no será un día más en la historia de la masonería Argentina. 

Con la presencia de integrantes de diferentes provincias argentinas y miembros de Paraguay, el histórico templo de la Logia Roque Pérez de Posadas, Misiones, se vistió de fiesta para la ceremonia de firma de la Carta Fundacional y Constitución de la Gran Logia Unida Federal Argentina (Glufa).

En otras palabras, este hecho significa que, a partir de ahora, los masones argentinos pueden iniciarse y realizar sus trabajos bajo el “Rito Francés”. Cabe aclarar que, en la Argentina, hasta ahora los masones solo podían nuclearse en la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones de rito escocés. 

Además de las firmas para la constitución de la Glufa, en la ceremonia se proclamó Gran Maestre a Eduardo Gustavo Daniel Bauch, de Misiones.

Al respecto el flamante Gran Maestre de la GLUFA destacó que “lo vivido es un hito en la historia de la masonería simbólica argentina, un hito por su propio peso específico y por varias razones. La primera y principal es que tiende a convertirse en una opción real y tangible en la República Argentina para trabajar en una de las dos corrientes más grandes de la masonería universal qué es la francesa, tronco primigenio junto a la masonería anglosajona.

Con respecto a lo que significa la Gran Logia Unida Federal Argentina desde su independencia de la Gran Logia Argentina expresó que “es una opción porque lo que se inicia no es una competencia descarnada, ni a una rivalidad ideológica con quienes representan en la República Argentina a la línea anglosajona que es la Gran Logia Argentina. No estamos para confrontar, no es nuestra misión, ni nos interesa. Queremos ser una opción. La opción es un ejemplo de libertad, de poder elegir libremente dónde uno quiere estar o pertenecer sin ningún tipo de ataduras”. 

“Un ejemplo somos los miembros de Misiones que hace 15 años tomamos la decisión de seguir el camino masónico solos y ese camino nos llevó a este logro. Hoy es un día histórico de gran carga emocional por todo lo que eso implicó. Buscamos ser una libre opción dentro del simbolismo, que sea verdaderamente federal y que nos una”, agregó Bauch.

“Queremos ser un bálsamo nuevo, en la masonería argentina, cambiar las viejas actitudes y maneras de llevar adelante la institución. Que congregue a las diferentes logias. No perseguimos el poder por el poder mismo. No nos interesa centralizar somos federales y muy democráticos y eso lo que pretendemos. Buscamos la armonía de todos los talleres que conforman esta gran logia”, agregó.

Finalmente, el Gran Maestre de la GLUFA, realizó un pedido para toda la masonería argentina: “Basta de confrontaciones estériles, de personalismos que son los que traen destrucción, hastío y abatimiento. Como institución buscamos dar a nuestros miembros las herramientas que ayuden a ser un poco mejores y más puros de lo que nos ofrece la vida de hoy en día con todos los problemas y males sociales. Podremos equivocarnos, tener traspieses, diferencias. Pero nunca solapadas y malas intenciones que atenten contra esto que estamos construyendo”, concluyó Bauch.

Autoridades de la GLUFA

Con la constitución de la Gran Logia Unida Federal Argentina asumieron como autoridades el Gran Maestre, Eduardo Gustavo Daniel Bauch, de Posadas, Provincia de Misiones; Pro Gran Maestre, Pedro Tomás Ayala, de Resistencia, Chaco; Primer Gran Vigilante, Pablo Amalio Saba, de San Juan; Segundo Gran Vigilante, Humberto Serrano, Salta; Gran Orador, Aldo Fernando Pérez, de Posadas, Misiones; Gran Secretario, Faruk Jalaf, de Posadas, Misiones; Gran Tesorero, Orlando Arturo Scholler, de Posadas; Gran Hospitalario, David Eduardo Ibarra, de Santiago del Estero; Gran Experto, Enzo Darío Campanella de Formosa; Gran Maestro de Ceremonias, Eduardo Alfredo Morguenster, de Paraná, Entre Ríos y Gran Guarda Templo Interno, Fabián Cazón, Tucumán.

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