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Entendiendo la nueva economía

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Cualquier análisis que intente proyectar las perspectivas del año 2020, no puede soslayar el contexto de la política económica que se aplicará en el nuevo tiempo y sus efectos en la economía real. Tal vez en los últimos cuatro años, a la imprevisibilidad económica se contrarrestaba la casi certeza de las políticas económicas (la gran mayoría erradas) que se venían –que también tenían sus vaivenes y su dosis de pragmatismo ante cada shock-.

Sin duda alguna, el nuevo gobierno del presidente Alberto Fernández le está inyectando un giro importante en las políticas económicas y sociales, que buscarán con mucha practicidad generar políticas redistributivas con “fuerte efecto derrame” en la actividad económica. 

Entonces pasaremos de una situación de apartamiento del Estado o como se la suele llamar de “políticas liberales” a un “capitalismo reglamentario”. Los efectos de las primeras políticas ya los padecimos: el (des)control de los precios hizo que las empresas formadoras de precios apliquen aumentos inusitados erosionando el poder adquisitivo de los argentinos, pues no se entiende como en un país con tres años (de 4) de recesión los precios de esos productos suban por encima del promedio cuando en cualquier país normal la recesión produce deflación (o caída real de precios en economías inflacionarias como la nuestra). Basta recordar el importante aumento de los medicamentos (muy por encima de la inflación), la cuadruplicación en un año de los montos de los planes de ahorro y los precios de los automóviles, y así en cada sector de la economía que observemos que existe “competencia limitada”.

Estas políticas (de capitalismo reglamentario) se aplican en todos los países capitalistas  en mayor o menor medida (sin ser consideradas Venezuela ni nada que se le parezca) -muy a pesar que algunos economistas de nuestro país no lo digan-. Gregory Mankiw, reconocido economista norteamericano, docente e investigador señala entre sus “Diez principios de la economía” que NORMALMENTE LOS MERCADOS SON UN BUEN MECANISMO PARA ORGANIZAR LA ACTIVIDAD ECONOMICA, pero a continuación aclara que ALGUNAS VECES EL ESTADO PUEDE MEJORAR LOS RESULTADOS DEL MERCADO.

Entonces, las nuevas políticas económicas irán hacia el sendero de mayores controles de precios hacia las empresas formadoras de precios, en que el ejemplo más claro ocurrió días atrás con la baja del 8% en el precio de los medicamentos. Cuando me refiero a controles de precios, no hago alusión a controles en el pequeño comercio –recordando lo que ocurría en las décadas del ´70 u ´80- sino a las grandes corporaciones formadoras de precios, que no tienen competencia (o muy limitada) y que por ende, sin control del Estado puede abusar y perjudicar a los consumidores.

La reciente sancionada Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la Emergencia Pública busca por un lado de una manera sensata recomponer la solidez fiscal del Estado Nacional pero por otro lado imponiendo mayores cargas hacia los sectores que les ha ido muy bien en estos últimos 4 años –a gran diferencia del 95% de los argentinos-. Es por ello que cuando leo en los post o redes sociales, a ciertos “economistas independientes” denostar a la Ley bajo el nombre de “impuestazo” intentando hacer creer que lo pagará doña Rosa o el pequeño comerciante cuando en realidad, exceptuando el leve incremento en las contribuciones patronales de la seguridad social, los mayores gravámenes que se aplicarán están dirigidos a las grandes empresas formadoras de precios, agroexportadoras, sector financiero y energéticas, los principales ganadores de los últimos años. No lo digo yo, lo dicen sus Balances, que (no de manera inexplicable, pues está clara la causa de ello) en una economía en recesión han sabido obtener importantes ganancias.

Creo que oiremos repetidas veces de aquí en adelante a estas corporaciones hablar en forma disimulada a través de estos economistas que buscarán confundir con los efectos de las políticas aplicadas, intentando convencer que la solución a los problemas de los argentinos está en el ajuste del gasto público y no en el cobro de mayores impuestos a las grandes empresas. Recuerdo que el ajuste del gasto público en los últimos años fue la quita del subsidio al transporte, a la energía (y por ende aumento de precios para las familias), quita de programas de salud y de vacunación (y así volvimos a tener sarampión en la Argentina), mientras que lo que se “ahorraba” el Estado Nacional con este “ajuste del Gasto Público” lo dilapidaba en el pago de mayores intereses por la creciente deuda pública que se contrajo.

En estos menos de 20 días de gestión, también ya se ha observado un leve relajamiento de la política monetaria -que había sido endurecida inútilmente en los últimos años pues no logró frenar la inflación-y baja de 8 puntos en la tasa de interés. Será muy posible, que la tasa de interés siga bajando en el futuro de manera leve pero en forma permanente quebrando la política monetaria de los últimos años.

La economía real vislumbrará en el corto plazo una leve mejora en la actividad económica: el consumo presentará una tendencia ascendente por la recomposición del ingreso de ciertos sectores de la población que tienen impacto directo en el consumo. También las exportaciones podrán mostrar una curva ascendente toda vez que un tipo de cambio “competitivo” permite recuperar mercados externos. La inversión, en menor medida, será el otro motor de la economía, también si continúa bajando el costo en el mercado financiero.

La economía misionera es muy posible que presente mejores resultados que la economía nacional: a los efectos indicados en el párrafo anterior se agregarán los efectos potenciados de un tipo de cambio competitivo en nuestra economía de frontera y varios sectores vinculados a la exportación, y a los programas del Gobierno Provincial que fortalecen y cuidan a los sectores de la producción: los programas “Ahora” que se está trabajando en su continuidad, la asistencia crediticia del Fondo de Crédito de Misiones, y los programas que se han puesto en marcha desde el Ministerio del Agro y del Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial, entre otros programas.En Misiones, además de las políticas de la coyuntura, también se trabaja en el mediano plazo: la puesta en marcha del puerto de Posadas que permitirá bajar costos y mejorar la producción y ventas de las empresas misioneras, la nueva impronta en la Dirección General de Rentas que sin modificar la política fiscal buscará ser más accesible y amigable al contribuyente, y el cambio en el paradigma que nos trae la escuela secundaria de innovación, la escuela de robótica, el desarrollo de las redes de fibra óptica, el lanzamiento de la criptomoneda, entre tantos otros, que apuntan a transformar culturalmente a nuestra sociedad a los nuevos tiempos que se vienen.

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Un Comentario

  1. Avatar Luis Quaranta

    Excelente nota felicitaciones

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