Herramientas preparadas

A un ritmo vertiginoso, el coronavirus en Brasil ya tiene más víctimas que los soldados estadounidenses muertos en Vietnam, mató más que todos los accidentes de tránsito en un año y más que los homicidios violentos en tierras cariocas. En pocos días tendrá más víctimas que la bomba de Hiroshima y en poco tiempo más, provocará más muertes que la guerra del Chaco… que duró tres años y fue la batalla más cruenta de América durante el siglo pasado.

El escenario del vecino país, con más de dos millones de contagios, marca el contraste entre el laissez faire et laissez passer, de Jair Bolsonaro y el rol decisivo que tuvo el Estado en la Argentina para proteger la vida de los argentinos por sobre la exigencia de la economía. Pero también define cómo enfrenta Misiones el desafío de recuperar paulatinamente la normalidad. Con el mapa presente, el gobernador Oscar Herrera Ahuad no dudó en rechazar la idea de volver a las clases presenciales el próximo 3 de agosto, el calendario que intentó imponer la Nación para las “provincias con pocos casos”. 

La situación de Misiones no es la misma que la de Santiago del Estero ni las escuelas rurales misioneras son las mismas que las del centro del país. En la tierra colorada, buena parte de los estudiantes en zona de frontera, conviven con la mistura del portuñol y la porosidad de la extensa frontera obliga a redoblar los esfuerzos para custodiar posibles filtraciones. 

Lo mismo sucede con el resto de las actividades. Misiones puede diferenciarse porque desde el minuto cero de la pandemia tomó decisiones que, entonces, parecieron apresuradas, pero que hoy permiten encarar el pico de la pandemia en la Argentina, con una realidad muy distinta a la de otros puntos. La presión instalada para flexibilizar la cuarentena en el AMBA, a riesgo de exponer vidas, no sucede aquí porque la actividad económica desde hace tiempo está casi a pleno. La yerba, el tabaco que volcó casi tres mil millones directos a las chacras de pequeños productores, la madera que comienza una lenta recuperación, la apertura de los parques provinciales y la próxima habilitación del turismo interno (posiblemente antes que termine julio), el eslabón que faltaba y que más tardará en recuperarse, hacen que la economía esté funcionando casi en un 90 por ciento. Por eso la sociedad convive paciente con la nueva normalidad de protocolos sanitarios y horarios acotados para actividades físicas y sociales. 

Las fronteras cerradas evitan una sangría diaria de divisas que se escurrían hacia las ciudades espejo, especialmente a Encarnación. No hay datos oficiales, pero según las últimas estimaciones, realizadas en el pico de las asimetrías, entre 2016 y 2017, por Posadas se iban diariamente entre quince y 20 millones de pesos. Unos 450 millones mensuales. Si fuera hoy, en cuatro meses se evitó la fuga de 1.800 millones de pesos. 

Está claro que no se puede vivir eternamente con fronteras cerradas. Pero el interrogante es ¿los comerciantes lograron fidelizar al cliente? ¿o correrá ansioso a buscar mejores precios? En el sector hay voces encontradas. Algunos comerciantes admiten que los precios se dispararon en muchos rubros, mucho más allá de los índices de la inflación. Otros aseguran que se demostró que el posadeño puede “convivir” con los precios locales sin necesidad de cruzar el charco. El velo se correrá cuando se conozcan los datos de pobreza. Si la medida es por ingresos, no serán positivos. La inflación de Misiones sigue siendo de las más altas del país y en junio, lo que más aumentó fue equipamiento para el hogar -7,5%-, uno de los rubros que se quedó sin la competencia encarnacena. 

La inflación de 2,3 por ciento en junio sorprendió. Mayo había sido de 1,5 por ciento y se esperaba una declinación por la caída del consumo. Nada de eso sucedió. Los precios volvieron a dispararse y la inflación fue la tercera más alta del año, esta vez con el argumento de la escasez de oferta por la parálisis económica. No obstante, el acumulado del semestre marca 13,6 por ciento. Consuelo de tontos, si se mantiene la tendencia, la inflación será de 25 puntos o poco más, menos de la mitad que el 53,8 por ciento que marcó el último año de Mauricio Macri. 

El ex presidente anticuarentena muestra un inédito interés por la economía, como si la parálisis se hubiese iniciado en marzo. En plena pandemia, en la Argentina cerraron 18.500 empresas, según los datos de la Afip. El mismo organismo revela que 25 mil pymes bajaron persianas en su mandato, sin contagios y con un brutal endeudamiento que subyuga el presente y el futuro de la economía argentina. 

Sin resolver la negociación de la deuda, la gestión de Alberto Fernández no termina de arrancar. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, anunció que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso nacional la ampliación de la prórroga del presupuesto 2020, que es, en realidad, la prórroga del 2019, armado la gestión anterior con metas absolutamente distorsionadas.

Un acuerdo exitoso no está garantizado, pero las partes se vienen acercando. Si no hay mejores ofertas, puede ser que se avance en en canjes parciales que permitan ir normalizando el perfil de la deuda. No obstante, también podría flexibilizar su postura para lograr un canje total de su deuda ley extranjera, señalan los especialistas.

Es decir, recién cuando se llegue a un acuerdo con los acreedores y se apruebe el presupuesto 2021, se podrá pensar en alguna búsqueda de normalidad, pero la meta principal deberá enfocarse en la recuperación económica. 

Según trascendió, está en elaboración un plan pospandemia que involucra a todas las provincias. El paquete keynesiano, con fuerte apuesta a la obra pública y las economías regionales, no será diseñado en Buenos Aires, sino con el aporte de cada uno de los gobernadores. El encargado de la coordinación es el ministro del Interior, Wado de Pedro, quien ya está trabajando con los enlaces provinciales -en Misiones lleva los detalles el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán-. La Nación también promete ponerse al día con deudas arrastradas de varios años en materia previsional y financiar insumos e infraestructura escolar para cuando vuelvan las clases presenciales, con un paquete inicial de 2.300 millones.

En ese plan el Gobierno provincial busca que se le reconozca una compensación por la mala distribución de recursos y por la protección de la biodiversidad. El punteo de Misiones sostiene un reclamo de 126 mil millones de pesos.

La mano de la Provincia ya se nota en la gestión conjunta del plan de manejo del Campo San Juan y en la infraestructura vial que promete, de una vez, culminar Vialidad Nacional, ahora con un representante misionero. Rodolfo Omar Handrujovicz prometió culminar antes de fin de año el asfaltado de la ruta nacional 14 y avanzar en varios tramos de autovía por la ruta 12, con el objetivo a futuro de que toda la extensión sea de tránsito rápido.

La primera mitad del año se pasó en plena pandemia. Fue el único tema de la agenda política, que tuvo todos los condimentos. Un ex presidente haciendo campaña en contra de la cuarentena y su principal referente todavía en gestión, Horacio Rodríguez Larreta, codo a codo con Fernández para sostener la dureza de las restricciones. Gobernadores de todo el país gestionando en realidades diferentes y con recursos escasos. Pero ya falta poco para nuevas elecciones legislativas ¿Cómo encarar el proceso? ¿Con qué cartas? 

De a poco comienzan a notarse algunas fichas. Además de la gestión y presencia permanente del gobernador Oscar Herrera Ahuad en cada uno de los municipios y supervisando en presencia cada una de las medidas de flexibilización, en la Renovación el diputado Hugo Passalacqua, junto a su par nacional Ricardo Wellbach lideran un silencioso trabajo político que busca sostener el contacto personal en tiempos de videollamadas. Hace unos días se produjo -por primera vez- un encuentro político únicamente con las intendentas mujeres de Misiones. La mirada es distinta y la agenda también. 

En la oposición también hay movimientos sutiles. Hubo un par de encuentros de la alianza Cambiemos para definir el futuro. ¿Sigue la sociedad? ¿Conviene? ¿O se jugará cada uno por sus aspiraciones de cargos? Las legislativas obligan a pensar cada movimiento. Ir en sociedad representa repartir espacios escasos. La soledad obliga a arriesgar capital propio. Por ahora hay buenas migas entre el PRO, la UCR y el puertismo residual. Pero la jugada dependerá de lo que quiera hacer el neokirchnerismo. En el radicalismo creen que es momento de profundizar el antikirchnerismo y no relegar presencia en Misiones. 

Las huestes k -que no albertistas por el momento-, dependen mucho de la eficacia que puedan mostrar en los cargos delegados de la Nación. No hay despliegue que no dependa de la acción del Estado y los espacios institucionales no tienen el protagonismo esperado. El misionero Sergio Lanziani volvió a ser protagonista en la semana con los rumores sobre su salida de la secretaría de Energía, sillón en el que sería reemplazado por Aníbal Fernández. El ingeniero nuclear nunca pudo asentarse ni mostrar los pergaminos que lo llevaron a estar en la consideración presidencial y pasó la mitad del año entre el ostracismo y envuelto en más polémicas que en la gestión. 

Hasta ahora el kirchnerismo local no dio pistas sobre el trabajo en terreno, pero sus dirigentes saben que deberán someterse a la estrategia que se defina en Buenos Aires, que no tiene ningún entusiasmo en distanciarse de los gobernadores.

Herrera Ahuad lleva adelante una de las gestiones mejor valoradas en comparación con provincias que tienen mucho más recursos y mejor infraestructura. 

En el ránking mensual que elabora CBConsultora, el mandatario misionero ascendió al segundo lugar -estaba cuarto- y está apenas por debajo de la imagen positiva que ostenta el correntino Gustavo Valdés, a quien se le valora haber conseguido “estabilidad” en la vecina provincia. 

La imagen de Herrera Ahuad tiene una valoración positiva del 70 por ciento, diez puntos por encima de la de Alberto Fernández en Misiones -el Presidente tiene ese promedio en todo el país- y creció en medio de la pandemia por la decisión de cuidar salud y economía con el mismo vigor. Claramente, el manejo de la pandemia influye en el balance general: los cinco primeros gobernadores mejor valorados son los que mejor han controlado los contagios. 

En Posadas el intendente Leonardo Stelatto también goza de una amplia aceptación en la sociedad. La gestión puntillosa en limpiar y mejorar la cara de la ciudad está mostrando los primeros cambios visibles. Plazas limpias e iluminadas, calles demarcadas, espacios para bicisendas y una administración permanente de la cuarentena, con diálogo abierto con comerciantes y gastronómicos, que le dan vida a la ciudad. En Misiones, la gestión es un baluarte que se sostiene con el paso del tiempo. “Es parte de la visión estratégica de la provincia, relacionada con la visión del ingeniero Carlos Rovira, de “tener preparadas las herramientas necesarias que son utilizadas en mayor medida en tiempos como este, pero que Misiones ya aplica a las diferentes actividades del sector productivo en la provincia”, explicó Herrera Ahuad al presentar la plataforma de e-commerce Emis, que servirá para promocionar la producción misionera. De la tierra roja al mundo digital.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password