El ministro del Agro y de la Producción mantuvo una agenda cargada entre viajes por el interior de la provincia y Buenos Aires. A dos meses de su gestión al frente de esta cartera, Facundo López Sartori hizo un breve repaso sobre su gestión y fue determinante al definir al actual gobernador, Oscar Herrera Ahuad.
“El crecimiento de Misiones, da una conclusión clara, tenemos el mejor gobernador del país. En estos meses el reconocimiento que hay sobre Oscar es impresionante, y no solo de los misioneros, sino de las personas de organismos nacionales con las que me tocó vincularme por mi trabajo”, comentó.
Para el responsable de la cartera del Agro hay notables diferencias entre los manejos de los recursos a los que considera un problema histórico y expresó: “Todas las políticas públicas orientadas al sector parten desde el eje central hacia las periferias y nosotros sentimos esa actitud centralista”, por otro lado agregó que lo que caen en manos del Estado nacional demora para tener una resolución pronta, que requiere el productor misionero: “Antes nos enojábamos por el precio que nos marcan desde Buenos Aires y ahora queremos saber si en algún momento va a salir ese precio”.
Además, indicó que las políticas públicas dentro del agro cuentan con una inmediatez propia de una dinámica con particulares características del rubro, y ejemplificó: “La agenda nunca es inamovible. Estás en ruta y por ahí tenés que cambiar de destino porque hay una granizada que afectó la producción de colonos de otra zona, y así estoy entendiendo que mi trabajo es todo para el momento, el ahora”.
En la misma línea sostuvo que la actividad productiva local tiene un anclaje entre el trabajo de los misioneros dedicados a sus chacras, con un compromiso inevitable de cuidado ambiental. “Es sorprendente como en la provincia no se paró de producir debido al empuje del trabajador rural y sobre todo pensando en que mi gestión arrancó con un clima difícil. La sequía golpeó fuerte en el verano, lo que nos llevó a trabajar mano a mano con cada productor que nos demanda y reconoce el compromiso del Estado”.
Por otro lado, se refirió a la dificultad que tienen los trabajadores del sector por la inflación que marca la agenda cotidiana del país y remarcó que la inestabilidad genera especulaciones que impactan en los que menos tienen. “No vamos a permitir que los pequeños productores, sean víctimas de especulaciones de los grandes sectores productivos que muchas veces terminan llevando al productor a vender o irse a la ciudad”, sentenció y agregó que en estos meses de gestión el perfil está marcada en esa línea: “estoy orgulloso de que misiones tenga muchísimos minifundios, estoy convencido que una familia con 25 hectáreas puede tener un desarrollo digno”.
Con el nombre “Soberanía”, los productores emprendedores de Colonia Itatí, ubicados en Andresito, norte de Misiones, ponen en marcha el más soñado de sus proyectos: una marca propia de yerba mate envasada.
Es el resultado de un trabajo en conjunto que iniciaron hace casi 30 años, cuando decidieron crear la Cooperativa Agropecuaria Colonia Itatí Limitada. “Queremos recordar especialmente a los socios fundadores”, dijo Norberto Carlos Reincheski, quien desde hace cinco años ejerce la presidencia de la entidad.
La Cooperativa cuenta actualmente con 64 socios, produce principalmente yerba canchada y desde agosto se luce con su propia marca del producto envasado. En mayo del año pasado, además, inauguró un centro de acopio y acondicionamiento de granos.
Todo esto en una zona rodeada por los parques provinciales Urugua-í y Foerster, lo que le confiere distinción, la impronta de una producción enmarcada por la naturaleza.
“La yerba Soberanía es de estacionamiento natural, de sabor suave”, explicó Reincheski. “Cuidamos mucho esto, que el producto llegue al consumidor, principalmente a los jóvenes, de la mejor manera posible”, agregó.
“Nos sentimos orgullosos; este paquete es el fruto del esfuerzo de la comunidad que ha enfrentado y superado diversas situaciones adversas”, enfatizó Reincheski. “Hay que dimensionar y poner en valor el esfuerzo que hicieron los socios fundadores, y rescatar los principios y valores del sector agrícola, que son los que nos permiten seguir avanzando aún en tiempos de adversidades”, continúo.
Sobre el desafío de posicionar la nueva marca en el mercado, Reincheski se mostró confiando y fue categórico al afirmar que “tenemos la certeza de que nos irá bien porque ofrecemos un excelente producto y focalizado en el paladar de las nuevas generaciones que se están sumando a la experiencia de tomar mate”.
La Cámara de Representantes sancionó la regulación de la implementación de parques productivos sustentables como modelo de gestión territorial para la producción agroecológica de alimentos.
Con esta ley, surgida a partir de distintas iniciativas presentadas por los legisladores Martín Cesino y Martín Sereno, por la ex legisladora Rosana Argüello y por el Parlamento de la Mujer 2018, se busca mejorar el aprovechamiento y uso de los espacios periurbanos, para contribuir con la seguridad y la soberanía alimentaria.
Un parque productivo sustentable es un espacio físico con infraestructura, logística y equipamiento para potenciar la producción agroecológica y preservar los espacios agrarios en áreas periurbanas o rurales, mediante un enfoque multifuncional, que incide en los procesos de fortalecimiento de las economías locales, protegiendo los recursos naturales y paisajísticos de la provincia.
A partir de esta norma, el diseño y planificación de los parques productivos sustentables debe propiciar la multifuncionalidad, la coexistencia y la complementariedad de las actividades productivas con otras actividades recreativas, educativas, culturales, turísticas, comerciales e industriales de baja complejidad.
Además tendrá que estar orientado conforme el ordenamiento productivo de la provincia, garantizando el funcionamiento de infraestructuras y servicios necesarios para el desarrollo productivo, económico, social y ambiental.
Asimismo, se buscará promover el aprovechamiento de fuentes de energías renovables, el reciclaje de residuos, el riego eficiente y uso de agua pluvial, y el desarrollo tecnológico de aplicación agroproductiva disponible.
Los parques productivos sustentables podrán ser implementados en inmuebles propiedad del Estado provincial o propiedad de los municipios, así como también en los de personas humanas o jurídicas que de manera voluntaria decidan formar parte de este modelo de gestión territorial para la producción agroecológica
En los fundamentos del proyecto, Cesino manifestó que la implementación de estos parques “permitirá no sólo contribuir con la seguridad y soberanía alimentaria, sino que también buscará promover procesos productivos sustentables y prácticas inclusivas, con fuerte énfasis en la agricultura multifuncional y las buenas prácticas agrícolas”.
Por su parte, Sereno destacó la posibilidad que tienen como legisladores de crear “políticas públicas que busquen dar solución, dinamismo y facilidad a acuerdos que podrían generarse entre ciudadanos o grupos de ciudadanos, pero que muchas veces implican trámites que suelen desalentar a alguna de las partes a desarrollarlos o que llevan un tiempo que termina por desarticular la idea con la que se impulsa en principio”.
En la sesión, Cesino agregó que, “este tipo de normas demuestra que el norte es siempre el productor y la familia misionera” y, como ya lo viene haciendo el Estado provincial, se promueve la seguridad y la soberanía alimentaria, “a partir de políticas públicas concretas, acompañando al sector productivo, económico, social y ambiental; teniendo en cuenta ese derecho que nos asiste como provincia, que es el de producir nuestros propios alimentos, nuestros propios productos de manera orgánica, nutritiva, y con técnicas sustentables y amigables con el medio ambiente”.
Estos espacios no solamente brindarán “capacidad productiva, sino que será lugar de docencia, a partir del cual también se potenciará el turismo y la comercialización de estos productos”, agregó Cesino, y resaltó que promoverá “el autoconsumo, el empleo genuino, el cooperativismo y la solidaridad”.
En tanto, Sereno agregó que “esta ley permitirá producir mejores alimentos y generar mejores trabajos y posibilidades de producción”.
El legislador señaló que el fin es “producir alimentos sanos, para fortalecer nuestra salud, y apostamos a la salud del pueblo misionero a través de un trabajo digno y el consumo para el resto de la población de alimentos sanos; felices por las miles de familias misioneras que van a tener más trabajo y posibilidades de producción, y por las decenas de miles de familias misioneras que van a comer más sano, generando riqueza y producción para nuestra provincia”.
Cuando nació la Biofábrica, una de las metas era conseguir soberanía alimentaria con la multiplicación de los mejores plantines de la chacra misionera. En 2006, la apuesta era máxima. El país recién salía de una profunda crisis y pensar en investigación científica, para algunos era una frivolidad. La realidad es que la Biofábrica se convirtió en referencia para la producción sustentable y hoy exporta tecnología a otras provincias. Esta semana se marcó otro hito. Misiones consiguió la autorización del SENASA para la producción y comercialización de un biofertilizante producido por la Biofábrica. Es la primera y única provincia dueña de una patente que competirá en un mercado dominado por las marcas privadas. Aunque primero se atenderá la demanda interna, Misiones podrá comercializar el producto con otras provincias. “Es soberanía biotecnológica”, define Luciana Imbrogno, gerente de la Biofábrica.
El SENASA dio el visto bueno final para la comercialización de Bio Plus a escala y a nivel nacional. El biofertilizante de formulación sólida-granulado de aplicación al suelo, estimula el crecimiento promoviendo el desarrollo vegetal, (efecto conocido como PGPR), y es recomendado para Yerba Mate, Tabaco y cultivos hortícolas de raíz, hoja y fruto en almácigo y campo.
“No había en Misiones ni en ninguna otra provincia con un organismo provincial como Biofábrica. No había ningún producto de este tipo registrado en Misiones y desarrollado en la provincia, acá estamos muy contentos de que se pudo dar este paso, porque fueron muchos años de trabajo e investigación de los técnicos. Hubo también participación de técnicos cubanos. No solo se desarrolló, sino que cumple con todos los estándares de calidad, requisitos y exigencias que piden los organismos como el SENASA. Ese es un camino larguísimo de trámites en Buenos Aires, de expedientes, de notas que van y vienen, de respuestas y demostraciones. Demostración de lo que decís es verdad, que aumenta el rendimiento, que mejora la velocidad del crecimiento, que aumenta el desarrollo radicular, que mejora la sanidad de la planta, todo eso hay que demostrarlo. Y se demuestra con ensayos científicos”, explica Imbrogno en una entrevista con Open1017.
“Tenés que comprobar que tenés un buen producto, que es estable, ya que son organismos vivos. Este insumo fue desarrollado de cepas de un hongo que se llama Trichoderma (uno de los agentes que más se usan en los programas de control biológico como reguladores de hongos fitopatógenos) que está en el suelo. Pero no solo hay que aislarlo del suelo, hay que tener la capacidad de multiplicarlo y generar el producto, de formular un producto comercial que te dure un año. Porque si a la semana se murió, entonces no es un buen producto. Entonces que tenga estabilidad, durabilidad que tenga el efecto que uno dice que tiene, una vez que se cumple todos esos pasos, el SENASA te da el registro que te habilita a comercializar libremente y a producir todo lo que quieras”, detalló la funcionaria.
¿Técnicamente hoy podemos vender a todo el mercado argentino?
Sí, claro.
¿Y estamos en condiciones de poder producirlo en cantidad?
Sí, la planta biológica, o el laboratorio de bioinsumos como lo llamamos nosotros, hoy tiene una capacidad de producción de 18 toneladas. En principio, siempre se espera avanzar en Misiones, que se pueda entregar a los productores, que en realidad ya se venía entregando a los productores porque todas las plantas que salen de la biofábrica están inoculadas con esta cepa, entonces ya salen con este producto. Pero, ahora se puede hacer de manera masiva y se puede comercializar, antes no se vendía, se entregaba, se facilitaba y se daban capacitaciones. La semana pasada hicimos una charla con productores hortícolas y nos preguntaban cómo conseguían más, pero no teníamos el registro. Ahora que lo tenemos es mucho más fácil llegar a todos lados en Misiones y a todas las demás, pero primero vamos a llegar a la provincia.
¿Este hongo, el trichoderma, se encuentra fácilmente, se produce en esta tierra?
Es un hongo que está en los suelos, pero el sello distintivo es que este producto se formuló con productos autóctonos, con cepas de Misiones. Son cepas adaptadas al suelo y al clima. Hay productos comerciales con el mismo hongo. Si uno va a una agronomía, encontrará una botella que dice Trichoderma, pero son cepas de otro lugar, incluso a veces de otro país. Entonces por ahí uno lo aplica y a los dos días la cepa se murió, por el calor, o porque el suelo es muy ácido. No es lo mismo tener una cepa externa que multiplicar una cepa local. Porque si vos multiplicás una cepa local, la potenciás y la aplicás, esa cepa se desarrolla enseguida porque está acostumbrada al clima y al tipo de suelo. Esa es la ventaja comparativa de nuestro producto para usarlo en Misiones, es una cepa nativa. En realidad el producto tiene tres cepas que se seleccionaron. El laboratorio de bioinsumos tiene un cepario, se sacaron muestras de todos los suelos de la provincia y se pusieron a evaluar en rendimiento, no solo como biofertilizante, sino como biofungicida. Se las pone a competir contra hongos patógenos que atacan a los cultivos y estas tres son las mejores cepas, que son las que les ganan a los hongos patógenos, son las cepas que mejor respuesta en el rendimiento de las plantas tuvieron. Esas cepas son las que se pudieron multiplicar, hacer un granulado, o sea, que tenga un formato de producto para el campo y se pudo registrar. Todo ese trabajo tuvo un desarrollo tecnológico de muchos años. El laboratorio estuvo habilitado desde 2019 y no se podía explotar en su máxima expresión porque se estaba gestionando el registro, así que ahora estamos a pleno.
Es un paso muy grande para la soberanía tecnológica…
Sí. Producimos nuestro propio insumo para Misiones, con tecnología de acá, con profesionales de la provincia. Te lo digo y se me pone la piel de gallina porque estamos muy contentos, es increíble.
¿Esto puede ser un paso para que se sigan produciendo productos más amigables con el medio ambiente e ir erradicando aquellos productos que dañan el medioambiente?
Tenemos justo un montón de productos desarrollados, este es el primero que se registra. Pero tenemos un montón de bioinsecticidas, que se desarrollan a través de hongos entomopatógenos, que son hongos que parasitan insectos, que se llaman bioinsecticidas. Que también son hongos de aislamiento local, que se sacaron de suelos de acá y de insectos de acá de Misiones. Así que estos bioinsumos, estos bioinsecticidas reemplazan a los insecticidas de síntesis química, que son sumamente tóxicos. Están los insumos desarrollados a base del hongo Beauveria, a base del hongo Betarrisium, ahora estamos iniciando el camino para el registro de estos productos.
¿Cuándo estaría disponible eso? ¿Tarda un par de años, o cómo es el proceso?
Esperamos que no. De hecho, el lunes estuvimos en reunión con la directora del SENASA hablando sobre estos productos, donde necesitamos que se agilicen los procedimientos de autorización. Primero porque reemplazan a elementos tóxicos, segundo porque es una empresa de una provincia, no es privada que se hace millonaria. Esto es la soberanía de la tierra. Lo que queremos es primero la transición de elementos sustentables, este fue nuestro planteo al SENASA que agilicen el registro y prioricen este tipo de registros.
Mencionó la capacidad de producción y señaló que tienen capacidad para 18 toneladas, ¿eso es mucho, es poco para las chacras de Misiones?
Si logramos el objetivo de que todo el mundo lo use, siempre es poco, siempre se puede ampliar la capacidad de producción, siempre se puede agrandar, ojalá no demos abasto. Que todo el mundo empiece a utilizar este producto y que se reemplacen los productos químicos.
¿Sirve para yerba, tabaco, para todo?
Se registró para yerba, tabaco, todo tipo de hortalizas, de raíz, de hoja y de fruto. Que por ejemplo en las hortalizas es el consumo más crítico, porque uno va a la feria y compra el tomate y es el consumo directo, uno va a la feria se compra el tomate y se lo come ese día. Siempre es lo más crítico, que se come crudo, no hay un proceso, no pasa el tiempo, no es que uno dice que pasa el tiempo y se va diluyendo el agroquímico. En la horticultura es donde tenemos que tener productos inocuos para la salud y sin químicos, están registrados para esos productos, pero se puede usar para cualquier biocultivo, como fertilizante y biofungicida.
¿Cómo será la distribución, la cadena de producción?
Ahora nos ponemos a producir a full te diría. Siempre con la entrega de plantines va a el producto inoculado. En las bolsas tenemos que terminar de definir el embalaje final, el packaging final, para la distribución de la mejor forma posible. Siempre se ha distribuido en las escuelas agrícolas para las huertas, empezaremos creería yo que por horticultura con los tabacaleros. Pero hay que empezar a producir y distribuir. Tenemos un stock grande para empezar a distribuir.
¿Lo vamos a poder encontrar en una agroveterinaria?
Ojalá, todavía no hay una articulación comercial, pero ojalá que sí.
¿Por qué lo venían trabajando en silencio?
El registro es tan difícil, que salir a decir algo y que pasen mil años hasta que llegue el registro queda como sabor a nada. Ahora están los resultados.
El acuerdo habilita a las dos instituciones en el trabajo conjunto para llevar a cabo tareas de asistencia técnica y capacitaciones. Además de desarrollar prácticas profesionales, hacer fiscalización y controles en materias de interés común. Por otro lado, ambos organismos fundan las bases para trabajar en proyectos que articulen la actividad productiva con el conocimiento para el sostenimiento de la biodiversidad.
Firmaron el acuerdo la presidenta del IMiBio Viviana Rovira y el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori.
Sobre este acuerdo el titular de la cartera agraria remarcó el trabajo que realiza el Instituto en el desarrollo de estrategias para conservar la biodiversidad de Misiones y agradeció a la arquitecta Rovira por la convocatoria. “Tenemos muchas áreas de trabajo en común y queremos reforzar el compromiso del gobierno de Misiones en la integración del sectores productivos a la sostenibilidad de los recursos naturales de la provincia”, indicó López Sartori. Asimismo señaló que la investigación aplicada a la actividad productiva redundará en mejores rendimientos para la familia agraria “y asegura un futuro sustentable a los misioneros”, destacó.
En la oportunidad acompañaron desde el Ministerio del Agro, la subsecretaria de Desarrollo Vegetal Luciana Imbrogno y los técnicos Leonardo Amarilla y Maximiliano Domínguez.