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Misiones lidera la creación de empleo y batalla por mejorar ingresos e igualdad

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Una nueva información suministrada por el INDEC ratifica y consolida el proceso de fortalecimiento del mercado laboral misionero, convirtiendo a la provincia en una protagonista ya no solo a nivel regional sino también a nivel nacional. 

Los datos referidos al empleo tienen múltiples mediciones. Existe el registro del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación referido al empleo privado formal cuyo último informe data de noviembre y muestra una suba del 5,7% de los asalariados del sector privado formal en la provincia. Esta base de datos lleva el registro de las personas que realizan tareas de acuerdo con domicilio de explotación de la actividad por cada trabajador declarado por la empresa contratante. Es decir, las personas que trabajan en Misiones. 

Además, también está el dato elaborado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) del Ministerio de Economía de la Nación, que llega a octubre y exhibe un alza interanual de los puestos de trabajo en el sector privado del 7,8% para el caso misionero. La diferencia con la anterior es que en este registro, la localización geográfica está determinada por el domicilio de residencia de la persona trabajadora. Es decir, de trabajadores que declaran vivir en Misiones. 

Ambos tienen un sesgo: en el caso de los datos del Ministerio de Trabajo, existen casos donde la empresa declara a sus trabajadores de acuerdo a la sede central y no necesariamente en el lugar donde se explota la actividad de esa persona en particular (ej. sede central en CABA pero con actividad en Misiones) aunque el avance metodológico del mismo permitió ir corrigiendo con el tiempo ese problema y los casos hoy son menores o casi nulos. En el caso del CEP XXI, podría existir personas que efectivamente trabajan en Misiones pero tienen aun domicilio declarado en otra provincia (como también a la inversa). 

Más allá de esto, las bases de datos presentados son de alta confiabilidad a los efectos de determinar el volumen de trabajadores en el sector privado provincial. 

Como se observa, y ya quitando de lado los aspectos metodológicos, el crecimiento del empleo misionero es un hecho consolidado y fortalecido no solo por los últimos datos presentados según la fuente, sino también por el proceso que se observa detrás de ellos: la trayectoria alcista lleva ya varios meses de buenos resultados que generan, entre otras cosas, que la provincia esté cerca de romper su propio techo en la serie que elabora la cartera laboral nacional (que es la principal y más usada para el análisis de estos indicadores). 

Pero la situación misionera no se agota allí. Como mencionamos al inicio de esta columna, fue ahora el INDEC quien suministró nueva información que ratifica lo anteriormente observado y consolida todavía más la construcción de empleo en Misiones ya no solo desde el sector privado formal, sino también desde otros sectores. 

El órgano oficial estadístico nacional publica con periodicidad trimestral los datos referidos al Mercado de Trabajo: estos consisten en la construcción de tasas de actividad laboral, empleo, desocupación, subocupación y otros, que surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y abarcan relevamientos realizados en los principales aglomerados del país y no al total del territorio. De allí surge que, una vez cada tres meses, conozcamos las tasas del mercado laboral de Posadas y no de Misiones en su conjunto, tal como sucede para el resto de las provincias. 

Los últimos datos de esta índole, difundidos en diciembre pasado y que corresponden al tercer trimestre 2022, mostraban a Posadas siendo una fuerte protagonista regional y nacional. Su tasa de Actividad (49,8%) era la mas alta del NEA y del Norte Grande y entre las cinco más altas del país; su tasa de Empleo (48,1%) era también la más alta a nivel regional y macrorregional y la segunda mayor a nivel nacional; y la tasa de Desocupación (3,4%) se posicionaba entre las mas bajas del país. 

Pero los buenos resultados no se limitan solo las tasas, sino su evolución. Respecto a igual trimestre del 2021, la tasa de Actividad creció en 4,3 puntos porcentuales (p.p), la mayor variación del NEA, segunda en el Norte Grande y cuarta del país; y la de Empleo se incrementó +5,1 p.p, la mayor variación en el NEA y Norte Grande y tercera a nivel país. Además, la tasa de Desocupación descendió en 2,0 p.p

Por ende, Posadas se transformaba así en uno de los -o quizás, ÉL- aglomerado de mejor posición en el mercado laboral tanto en las tasas vigentes como en su proceso de expansión. 

La EPH del INDEC sin embargo, tenía una limitación: la amplitud territorial. Algunas voces pretendían minimizar los logros alcanzados por Posadas al tratarse de la capital provincial e incluso se escucharon críticas a esta herramienta de medición por centrarse en los principales aglomerados del país, siendo que en muchas provincias las realidades hacia afuera de las capitales o principales centros urbanos podían ser muy distintas. Sin embargo, la ampliación del EPH Aglomerados al EPH Urbana viene a tirar por la borda esas opiniones. 

¿De qué se trata la EPH Urbana? Es una extensión del operativo continuo de EPH Aglomerados, mediante la incorporación a la muestra de viviendas particulares pertenecientes a localidades de 2.000 y más habitantes, que no están comprendidas en los dominios de estimación habituales para todas las provincias (salvo excepciones de Tierra del Fuego y CABA). Así, se puede tener una aproximación aún más certera de la realidad laboral hacia dentro de las provincias y no solo mirando sus principales centros territoriales. 

Los resultados de la EPH Urbana para Misiones muestran que las conclusiones alcanzadas para Posadas se extienden a toda la provincia. La tasa de Actividad misionera alcanzó, al tercer trimestre 2022, el 45,6%, la mayor marca desde 2016 (inicio de la serie de medición) y creciendo 3,4 p.p contra igual período de 2021. Se posiciona así como la provincia del Norte Grande con mayor nivel de actividad y octava en todo el país, pero, además, es la provincia con el segundo mayor crecimiento de esta tasa en todo el país (+3,4 p.p)

La tasa de Empleo misionera, por su parte, marcó 44,1%, también el mayor valor para la provincia desde el inicio de la serie, incrementándose 4,1 p.p contra el 2021. Se trata de la tasa más alta de todo el Norte Grande y a nivel país se ubicó quinta, por detrás de los grandes distritos como CABA, Santa Fe, Córdoba y Mendoza e incluso por encima de Buenos Aires. Pero además, y más relevante aún, es que Misiones fue la provincia que tuvo la mayor suba de esta tasa en todo el país (+4,1 p.p contra 2021).

Con estos datos, no cabe duda que el proceso de recuperación primero, y creación luego, del empleo misionero es un hecho y ya que no solo algo sujeto a subjetividades. La provincia ratificó su posicionamiento de líder a nivel NEA y también lo hace en el Norte Grande, ubicándose ya en la pelea codo a codo con los principales distritos que históricamente fueron los dominantes en materia de empleo. 

Con este proceso no solo consolidado, sino que aún no encuentra techo, el desafío impostergable para la provincia está del lado de los ingresos. En todo el país, la inflación desbordaba del segundo semestre del 2022 (junto al mal comienzo del 2023) pulverizó los ingresos de las personas a lo largo y ancho del país. En ese escenario, también el INDEC informó que Misiones tiene los ingresos medios individuales más altos de todo el Norte Grande aunque no lograron ganarle a la inflación (-7,1% real contra tercer trimestre 2021). Pese a esa caída, se destaca que se trata de una de las más leves del país en un escenario donde apenas una provincia tuvo suba (y muy moderada, inferior al 1%). 

Además del desafío de mejorar los ingresos, Misiones tiene otros dos centrales. Por un lado, mejorar la brecha de ingresos entre varones y mujeres: si bien en la provincia esta brecha es inferior al total nacional (23,5% vs.26,3%), es la octava más grande del Norte Grande y se ubica a mitad de tabla entre los 24 distritos. No es un dato alarmante, pero es factible achicar gradualmente esa distancia en pos de lograr mayor igualdad. En esa misma línea esta planteado el segundo desafío: el Coeficiente de Gini, que es una especie de termómetro de la desigualdad. Este coeficiente sirve para calcular la desigualdad de ingresos que existe entre los ciudadanos de un territorio. El valor del índice de Gini se encuentra entre 0 y 1, siendo cero la máxima igualdad (todos los ciudadanos tienen los mismos ingresos) y 1 la máxima desigualdad (todos los ingresos los tiene un solo ciudadano). Es decir, cuanto mayor es el índice de Gini, mayor es la desigualdad de los ingresos en la población; al contrario, cuanto más cercano a cero es el índice de Gini, menor es la desigualdad de los ingresos y, por tanto, menor es la desigualdad económica.

Al tercer trimestre de 2022, el Coeficiente de Gini para Misiones (aplicado para los ingresos de la ocupación principal) marcó 0,418, una cifra que se ubica por debajo del total país (0,426) lo cual puede verse como algo positivo, pero es al mismo tiempo el cuarto más alto del Norte Grande y séptimo mayor del país. Por ende, en Misiones la desigualdad de ingresos está algo más acentuada que en la mayoría de las provincias argentinas. 

No se trata de dato alarmante, pero si es una señal de atención. Así como el empleo tuvo una expansión fenomenal que permitió generar ingresos a hogares que antes no lo tenían, fomentar un proceso tendiente a la igualdad de los mismos es un paso que la provincia debe acelerar en pos de fortalecer la trayectoria alcista de la provincia en general. 

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Según Ecolatina faltarían 3 mil millones de dólares para equilibrar las cuentas del Banco Central

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Según el Monitor Cambiario Semanal de Ecolatina, faltarían unos USD 3.000 M

Menores ventas del BCRA, pero el peor arranque del año para el BCRA

En las tres ruedas de esta semana, el BCRA se desprendió de USD 20 M en el MULC, con dos días de resultados en zona neutral y un viernes con ventas por casi USD 30 M. Así, la autoridad monetaria hiló seis semanas consecutivas con un saldo vendedor neto. Tras cerrar enero con ventas por USD 190 M y acumular un saldo negativo por USD 940 M en lo que va de febrero, las ventas netas de divisas del BCRA alcanzaron los USD 1.130 M en lo que corre de 2023, mostrando el peor arranque del año (primeras 37 ruedas) desde que se tiene registro (2003).

En línea con lo que venimos señalando, buena parte de dicha performance se asocia a la exigua liquidación del agro: en lo que va de febrero el sector promedia una liquidación diaria de USD 35 M, 75% por debajo de lo registrado en febrero de 2022 (USD 130 M). Por este motivo, queda claro que esta dinámica no sólo se explica por factores estacionales (febrero suele ser el mes donde la liquidación toca su piso durante el año), sino que también influye el impacto negativo de la sequía sobre el volumen de cosecha de trigo (-40%), el adelanto en las ventas del complejo sojero en diciembre y el incentivo del sector a retener a la espera de una nueva edición del “dólar soja”.

Como resultado, las reservas netas bajo la metodología del FMI muestran una caída superior a los USD 5.000 M en lo que va del año. Considerando el ingreso neto de DEG que tendrá lugar en marzo por el cumplimiento de las metas del 4T 2022, estimamos que el BCRA debería comprar cerca de USD 3.000 M hasta el 31 de marzo para poder cumplir la meta de acumulación de reservas del 1T (USD 7.800 M). En este sentido, vale destacar que en marzo del año pasado el BCRA había comprado USD 275 M, mientras que desde 2012 (considerando sólo años de cepo) el saldo promedió los USD 500 M y nunca superó los +USD 1.500 M.

Dada la dinámica actual, no sólo crecen las chances de implementar un próximo “dólar soja 3.0” (aunque con escaso impacto antes de abril) junto con otras medidas complementarias (REPO), sino que también vemos probable que se busque una flexibilización en la meta de reservas bajo el argumento de “el costo de la guerra” en 2022 (el Gobierno lo estimó en casi USD 5.000 M) y/o las dificultades que plantea el impacto de la sequía y la ralentización del crecimiento mundial. Eventualmente, no vemos mayores dificultades para el Gobierno en negociar un waiver con el FMI por un potencial incumplimiento de esta meta.

Nuevo recorte en las proyecciones de cosecha

Como si esto fuera poco, el impacto de la sequía y las recientes heladas siguen generando ajustes en las proyecciones de cosecha de la campaña 2022/23. Este jueves, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó una reducción en su estimación de producción de soja desde 38 M ton a 33,5 M ton (-4,5 M ton) y para el maíz de 44,5 M ton a 41 M ton (-2,5 M ton). De esta forma, en relación con el ciclo previo la cosecha de soja caería en casi 10 M ton (-22,6%), quedando 5,6% (o 2 M ton) por debajo de la producción bajo la sequía de 2018 y sólo 5% (1,5 M ton) por encima de la campaña de la sequía 2009. Para el maíz, la merma respecto a la campaña pasada sería de 21,2% (11 M ton), siendo la menor producción desde el ciclo 2017/18 (37,3 M ton), siempre según esta entidad.

Contemplando la estimación realizada para el trigo (cosecha cayendo -45%), la producción de los principales tres cultivos caería 26% en esta campaña. De esta forma, la cosecha valorizada a precios promedio de exportación (FOB) para estos cultivos se hundiría cerca de USD 10.700 M en relación con la campaña pasada.

Como puede apreciarse en el gráfico a continuación, esta significativa merma en los dólares generados por el principal sector generador de divisas del país limitará la disponibilidad de divisas para el resto de la economía, impacto que ya se viene evidenciando en los datos de actividad publicados esta semana.

El crawling peg se mantiene levemente por encima del 6%

Con la confirmación del dato negativo de enero, y ante la tendencia inflacionaria que muestran las mediciones privadas para febrerola autoridad monetaria viene convalidando un crawling peg más acelerado al de enero: en la semana el ritmo promedió 6,2% de TEM, en línea con la semana pasada, pero por encima del 5,1% promedio de enero. En este sentido, mantener el deslizamiento cambiario en línea con las expectativas inflacionarias es un indicio de que, al menos por el momento, el Gobierno no busca aplicar la tradicional receta electoral de frenar el ritmo de suba del tipo de cambio oficial. No obstante, como venimos señalando, no prevemos que se busque desandar el atraso, sino administrarlo. En consecuencia, el nivel de tipo de cambio real seguirá siendo funcional a un exceso de demanda de divisas en el mercado cambiario.

Del mismo modo, las expectativas de devaluación del mercado se han venido ajustando al alza en las últimas semanas, desplazando hacia arriba la curva de futuros ante los mayores niveles de nominalidad. A su vez, con la inclusión de diciembre en los contratos, se evidencia como el mercado comenzó a cubrirse ante un eventual un ajuste cambiario para fines de año con la llegada de una nueva gestión. Sin embargo, como mencionamos en informes previos, el BCRA cuenta hoy en día con un amplio margen de maniobra para intervenir en el mercado de futuros en caso de que lo considere necesario: esta semana se conoció que la autoridad monetaria cerró enero con una posición neutra en futuros.

La brecha perfora el 90%

Tras rozar el 100% a fines de enero, la brecha cambiaria ha mostrado una tendencia declinante en las últimas semanas, producto de la aceleración del crawling peg del dólar oficial y la estabilidad de los dólares alternativos (generada en parte por la recompra de bonos del BCRA). Tanto el dólar blue ($379) como el MEP ($357) cerraron la semana prácticamente en los mismos niveles que el viernes pasado, mientras que el CCL ($362) cayó un 1,7%. Como resultado, la brecha cambiaria promedio pasó de un 90% a un 87% en la última semana.

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A un año de la guerra que paralizó al mundo

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El 24 de febrero se cumplió el primer aniversario del conflicto bélico que involucra a Rusia y Ucrania. Las sirenas en Kiev y varias ciudades más sonaron incesantemente avisando la inminente llegada de los misiles rusos, luego del aviso oficial de Vladimir Putin que dio el puntapié inicial a esto que el Kremlin denominó como una “Operación Militar Especial”.

Con 365 días ya transcurridos hay mucho material que analizar. En principio es ver y el antes y el después de ambos países. Rusia, por su parte, arrancó con un avance imperante que parecía recordar a un asedio con ocupación de inmediata, pero que terminó aletargando esta misión bélica, conllevando al cambio de estrategias militares.

Esta fue una constante del Kremlin, dado que fueron varias las estrategias adoptadas para hacer frente a Ucrania y todo el batallón occidental detrás. La última de ella, y la más efectiva para Rusia, es el ataque a puntos estratégicos de la población y del Estado ucraniano. En este último y crudo invierno europeo, la destrucción de plantas y estaciones de energía fue una de las claves para inclinar el curso de la guerra a favor de Moscú, como así también el ataque a las posiciones militares expresadas en cuarteles y sectores de almacenamiento de armas. El combate directo entre tropas quedó relegado para los pequeños enclaves en disputa. El tema armamentístico es tan importante para Rusia que Vladimir Putin terminó anunciando el robustecimiento del arsenal nuclear, preparando a su país hasta las máximas consecuencias, en caso de ser necesario.

Por el lado de Ucrania, el 24/02 del año pasado parecía que su país iba a caer en una aplastante derrota, y, de hecho, los primeros dos meses de la guerra dieron cuenta del potencial ruso y de la falta de experiencia ucraniana en materia bélica. Sin embargo, Volodimir Zelenski, en lugar de oficiar como comandante, actuó como político, y buscó el refugio internacional que terminaría siendo el escollo para las ambiciones del Kremlin. Si bien hubo fuertes medidas militares, el grueso de las decisiones en Ucrania
pasaron por lo político. El hecho de conseguir el apoyo y el respaldo de la Unión Europea, Gran Bretaña y Estados Unidos fue vital para revertir el curso de una guerra que parecía ser un simple trámite para Putin y sus allegados. Este manejo político se basó en el financiamiento de la maquina de guerra ucraniana, plasmado en inyección monetaria, armamento y tanques, como así también entrenamiento occidental para las tropas de Zelenski. Fue justamente la muñeca política del máximo mandatario la que, inclusive, le llevó a sacar ventaja en cierto transcurso de la guerra. Esto solo vino a acrecentar aún más las suspicacias de Putin y el Kremlin en general, quienes acusaron a la presión de la OTAN y de Occidente como el desencadenante de la invasión a Ucrania, en defensa de los intereses y la determinación rusa en el mapa europeo, como así también la protección de los ucranianos rusoparlantes del Donbás.

¿Cómo continuará esta guerra? Más allá de la incertidumbre que tenga un proceso tan grande como lo es un enfrentamiento bélico que involucra a una potencia mundial, hay tres escenarios posibles. El primero de ellos, y quizás el más utópico, es que Moscú se retire de la guerra renunciando a la conquista del Donbás e inclusive devolviendo Crimea (fue ocupada por Rusia en 2014). Otro posible final de esta guerra sea que Ucrania se retire de la guerra, aceptando la partición de su país y que esta región del este en pugna pase a la administración territorial rusa (Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón), esta sería la versión a la que aboga el Kremlin desde hace varios meses. Y, finalmente, el otro posible escenario sería que se genere un tratado de paz en donde el territorio de Ucrania quede tal cual como se encontraba antes del inicio de la guerra, aunque Crimea seguiría bajo poder ruso.

Las posibilidades de que se concrete una salida medianamente pacífica a este conflicto que ya se cobró miles de vidas podría pasar por el papel de otros países, e inclusive líderes que sean nexos importantes. El más importante es Estados Unidos con el eje Biden – Trump. El actual presidente tiene una posición marcada en la que constantemente aboga por el triunfo de Ucrania y del occidentalismo, haciendo mella de esa declaración de principios histórica del destino manifiesto y la concepción internacionalista de los demócratas. En tanto que Donald Trump, quién será candidato a presidente de EEUU en 2024, fue tajante con su postura. Según él, no hubiese existido esta guerra si era presidente, y en caso de serlo, podría resolverlo de un plumazo. Creer o reventar, Trump fue uno de los presidentes de EEUU con menor presencia en conflictos globales.

Por otro lado, un actor relevante es la Unión Europea. En este sentido, mucho depende de la decisión de la comunidad en cuanto al ingreso de Ucrania a la misma, algo que ofusca casi por definición a Putin. Todo indica que la UE podría darle luz verde pero no sería algo inmediato, aunque mientras exista la posibilidad de ese “cercamiento” europeísta a Rusia, su presidente no ahorrará en esfuerzos bélicos para que eso no suceda.

Turquía de la mano de Erdogan es un punto a tener en cuenta. Sirvió de garante para las exportaciones de granos, y organizó rondas de encuentro entre delegaciones rusas y ucranianas para el cese de la guerra. Más allá de eso, Ankara tiene un objetivo de posicionarse como el gran tapón geopolítico entre Asia y Europa, rol que históricamente tuvo Rusia. Aquí sería un error hablar de competencia entre ambas, pero si del claro interés detrás de ese perfil pacificador que tiene Turquía.

El otro país que es imprescindible para comprender el transcurso futuro de esta guerra es China. El régimen de Xi Jinping es el que le da la gran bancada política, económica e ideológica a Rusia. De hecho, más allá de su frívola neutralidad, es sabido que es el gran aliado de Putin, no solo en esta contienda, sino en la conducción de un bloque contra – hegemónico, en detrimento de Estados Unidos y la OTAN en sí. Además, Pekín presentó un escrito con condiciones para la finalización de esta guerra que podrían marcar el temple de este conflicto.

Más allá de todo esto, la guerra en Ucrania dejó una gran cantidad de variables que dan cuenta del momento histórico en el que se encuentra el mundo. Primeramente, que este conflicto bélico dejó de ser un enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, para pasar a ser Occidente, motorizado por Kiev, quien se enfrenta a las huestes de Putin. A eso se le suma la cualidad de híbrida, entendiendo que no solo los frentes de batalla en Ucrania son escenarios de disputa, sino que la economía, las finanzas y lo cultural entró de lleno en el ojo de la tormenta. Por otro lado, este conflicto desnudó la fragilidad en la que se encuentra Europa, siendo una región que tuvo grandes pérdidas desde lo económico debido a esta guerra, y poniendo de manifiesto la aceleración de la desglobalización en el mundo. Paralelamente, y quizás la noción más importante, la guerra en Ucrania puso de manifiesto a la multipolaridad como el régimen de orden internacional vigente.

Está a las claras que Estados Unidos no es más el gran dominador del mundo, como si lo era en el relato globalizador de los 90’s post – Guerra Fría. Otros bloques se levantaron en el mundo y se expresan con total legitimidad en términos internacionales. China, Rusia, India, Sudáfrica, Irán, Pakistán y otros tantos más son la cara visible de la multipolaridad reinante. Un conflicto que sorprendió al mundo pese a toda advertencia, y que, aunque no es la primera ni será la última del siglo XXI de su tipo, indudablemente quedará marcada en las retinas de una generación que conoció esa palabra que solamente la había leído en los libros de historia, en alguna que otra publicación en redes sociales y que siempre ninguneó cuando se hablaba de Medio Oriente: Guerra.

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El FMI reitera la necesidad de regular las criptomonedas en cumbre del G20

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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, reiteró la necesidad de instituir mayores regulaciones a las criptomonedas, y adelantó que el organismo está comprometido a presentar un marco para hacerlo junto con el Consejo de Estabilidad Financiera (CEF) y el Banco de Pagos Internacionales (BPI).

“En ese mundo de emisiones privadas se necesita más regulación”, dijo hoy Georgieva en el marco de la cumbre de ministros de Economía y Finanzas del G20 en la ciudad india de Bangalore.

Georgieva afirmó que el directorio del organismo llegó a estas conclusión, advirtiendo que, si la regulación falla o su implementación es demasiado lenta, no se puede descartar la prohibición de estos activos por los riesgos que le causan a la estabilidad financiera.

Respecto de esta última postura, por ahora el FMI en sus documentos recomienda no considerar a las prohibiciones como primera opción, pero sí aplicar restricciones especificas, dependiendo de los objetivos locales.

Sin embargo, en el Fondo no hay consenso al respecto y, tal como señaló Georgieva, la prohibición también es una opción según afirmaron algunos de sus directores.

“Los criptoactivos son nada y no pueden ser aceptados como monedas de curso legal”, dijo Georgieva.

Precisamente el directorio, entre otros puntos, subrayó la necesidad de una “respuesta comprensiva, consistente y coordinada” respecto de los criptoactivos por su “creciente adopción en algunos países, su naturaleza extraterritorial y sus cada vez mayores conexiones con el sistema financiero”.

Del mismo modo, observaron, según indica un comunicado del Fondo publicado esta semana, “que mientras los supuestos beneficios potenciales todavía no se materializaron; ya emergieron significantes riesgos”, tanto macroeconómicos como en la estabilidad e integridad financiera.

“La amplia adopción de los criptoactivos podría socavar la efectividad de la política monetaria, eludir las medidas de controles de capitales y exacerbar los riesgos fiscales, además de grandes implicaciones para el sistema monetario internacional a largo plazo”, advirtieron los directores del FMI.

También rechazaron otorgarles un estatus de moneda de curso legal para “salvaguardar la soberanía monetaria y la estabilidad”.

Precisamente este es uno de los cuestionamientos del FMI a El Salvador, país que legalizó al Bitcoin en 2021.

En su última revisión prevista por el artículo IV de este mes, el FMI le pidió que corrija los “riesgos a la integridad y estabilidad” que genera la promoción del uso de la criptomoneda en dicho país, y que reconsidere la exposición de las finanzas del Gobierno a la misma –como la emisión de bonos en formato “token”.

El fondo subrayó que los riesgos aún se materializaron completamente debido a que posee estatus legal, el Bitcoin allí aún tiene un uso limitado por los ciudadanos.

En el marco de la cumbre del G20, India –que encabeza la presidencia del bloque este año- afirmó que el diálogo y las discusiones encaradas respecto del tema llevaron a la mesa “diversas cuestiones de políticas que los funcionarios y reguladores necesitarán evaluar detenidamente”:

“Además de evaluar las consecuencias de los criptoactivos en la economía, existe una interrogación sobre si los mismos son verdaderamente la solución más optima para los desafíos existentes en los sistemas financieros globales”, agregó India.

A fines del año pasado, el país subrayó que priorizará un marco especialmente dirigido a los activos cripto que no poseen respaldo, “stablecoins” y a las finanzas descentralizadas en general.

El país asiático tomó una postura relativamente dura con las criptomonedas: este mes anunció un impuesto del 30% en las ganancias generadas a partir de las transferencias de activos virtuales y una deducción de 1% en cada transacción, además de avanzar en los planes en una rupia digital emitida por el banco central.

Justamente, las monedas digitales –conocidas como CBDC- son miradas con mejores ojos por el FMI, al tener las mismas garantías del papel moneda.

“Si las monedas digitales son diseñadas de forma prudente, pueden ofrecer potencialmente una mayor resistencia, seguridad, disponibilidad, y menores costos, a comparación de otras formas privadas de dinero digital”, manifestó el año pasado Georgieva, quién destacó la importancia que pueden tener para la “inclusión financiera”.

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Prefectura secuestró cerca de 1.400 kilos de marihuana en Montecarlo

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Efectivos de la Prefectura Naval Argentina secuestraron un cargamento cercano a los 1.400 kilogramos de marihuana, en un procedimiento que ocurrió en la costa de la ciudad misionera de Montecarlo.

El procedimiento se inició cuando personal de la Fuerza, que se encontraba en un puesto de vigilancia fronterizo a la altura del kilómetro 1.783 del río Paraná, observó dos botes a remo que estaban realizando un cruce transversal desde la costa paraguaya a la argentina, amparándose en la oscuridad de la noche.

A raíz de esto, Prefectura se aproximó al lugar donde embicarían las embarcaciones y detectó , ocultos entre la vegetación, 78 bultos que en su interior contenían 2.335 ladrillos de marihuana.

La droga, cuyo peso es cercano a los 1.400 kilogramos, tiene un valor que supera los 280 millones de pesos.

Interviene en el hecho la Fiscalía Federal de Eldorado, a cargo de la Dra. Liliam Edith Delgado, Secretaría del Dr. Roberto Valsechi.

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