
El PRO en caída libre: renunció Alfredo Schiavoni
El PRO, el partido fundado por Mauricio Macri, atraviesa su peor crisis desde su creación. A nivel nacional, la fuerza que alguna vez representó a la centroderecha argentina parece desmoronarse sin un liderazgo claro. En Misiones, el derrumbe es total: renuncias, traiciones y un vacío de conducción que no da señales de vida.
El último en renunciar fue Alfredo Schiavoni, ex diputado nacional y uno de los fundadores del PRO en Misiones. Es el golpe más reciente para el partido en Misiones y una fuerte pérdida simbólica para Macri: es hermano de Humberto, uno de sus lugartenientes y ex presidente del partido.
En una carta de ocho párrafos dirigida al presidente del PRO en la provincia, Horacio Loreiro, Schiavoni argumentó su salida por “cuestiones de orden político” y afirmó que ya no se siente “representado por los valores, principios y acciones que hoy expresa” el partido.
“No me siento representado por los valores, principios y acciones que hoy expresa y lleva adelante el partido que contribuí a fundar de manera decisiva en nuestra provincia, más de 18 años atrás”, expresó en su misiva. Schiavoni sostuvo que sigue creyendo en los valores fundacionales de Compromiso Para el Cambio y Propuesta Republicana, pero denunció que el PRO ha caído en “personalismos y actitudes egoístas que distancian a las personas de la actividad política”.
La renuncia de Schiavoni fue confirmada por Horacio Loreiro, presidente del PRO Misiones, quien aún no ha dado señales de cómo planea recomponer el espacio. La crisis dentro del partido ya venía en aumento, con diferencias internas que quedaron en evidencia en enero, cuando Schiavoni y otros dirigentes instaron a Martín Goerling y Enrique Loreiro a acercarse a La Libertad Avanza. Dos meses después, el silencio sigue siendo la única respuesta y el PRO misionero se desangra.
Otro golpe fuerte para el partido fue la salida de Natalia Dorper, ex candidata a vicegobernadora en 2023, quien denunció que el PRO se ha convertido en un “espacio cerrado” donde la cúpula no representa a nadie. “No se puede seguir en un espacio sin diálogo ni consenso”, lanzó al momento de su renuncia, reflejando un malestar que parece extenderse entre los militantes y dirigentes.

A nivel nacional, la crisis no es menor. La disyuntiva del PRO es clara: someterse a un liderazgo libertario o intentar una reconstrucción sin figuras fuertes ni una estrategia clara. Mientras tanto, dirigentes como Cristian Ritondo ya abandonaron el barco, dejando al partido con más bajas que un ejército en retirada. El liderazgo de Macri está más difuso que nunca, y sus intentos por sostener la estructura parecen más un manotazo de ahogado que una estrategia real.
Las disputas internas han erosionado la base del PRO, tanto en Misiones como en otras provincias. Schiavoni lo expresó con claridad en su carta: “Las disputas personales por intereses menores, la subalternización de la política hacia otros fines, han empañado el principal objetivo transformador del PRO”. Por lo pronto, Schiavoni decidió retirarse a cuarteles de invierno, aunque en las redes muestra un activo apoyo a Milei.