En un momento sin precedentes, Misiones se posiciona como el primer estado subnacional en contar con Certificados de Carbono registrado bajo el protocolo de VERRA. La certificación internacional valida la absorción de más de 13 millones de toneladas de CO₂, la provincia se encamina a emitir su propio certificado con respaldo del Gobierno nacional, en el marco del Programa Jurisdiccional REDD+ (Programa ECO2). Este avance la posiciona como la primera provincia en condiciones de ingresar a los mercados de carbono, uno de los mecanismos financieros más relevantes a nivel global para la mitigación del cambio climático.
El anuncio de estos certificados, se presentan como la herramienta clave para canalizar ese valor hacia los mercados internacionales. A través de estos instrumentos financieros, Misiones podrá recibir beneficios destinados a sostener políticas de conservación, fortalecer su modelo ambiental y generar desarrollo sostenible a largo plazo.
“Misiones demuestra así al mundo que mantener el bosque en pie es una política de Estado tangible, auditable y valorada globalmente”, afirmó Silvia Kloster, desde la Subsecretaría de Gestión, Desarrollo Sostenible e Innovación.
La trascendencia de esta certificación radica en su impacto directo sobre la Selva Paranaense. La aprobación para emitir más de 13 millones de créditos (VCUs) correspondientes al período 2017-2022 es el aval internacional que garantiza fondos para continuar conservando aproximadamente 1.5 millones de hectáreas de Bosque Atlántico.
Adolfo Safrán, ministro de Hacienda, Tesorería, Obras Públicas y Servicios Públicos de la provincia de Misiones, declaró que “nuestro mecanismo de distribución de beneficios nos permitirá devolver a la comunidad el esfuerzo realizado a lo largo de décadas. Invitamos a los inversores cualificados interesados en créditos de alta calidad a que se sumen a nosotros y nos apoyen en esta iniciativa. Agradecemos a Verra su colaboración continua y su disposición a trabajar con nosotros».
Reconocimiento Nacional
El proceso cuenta además con el respaldo del Gobierno nacional, que acompañará la estructuración y colocación de los certificados en el mercado. Este apoyo institucional refuerza la viabilidad del proyecto y consolida a Misiones como una jurisdicción pionera en la articulación entre política ambiental, financiamiento climático y economía verde.
Misiones se proyecta como un actor emergente en el mercado global de carbono, marcando un precedente sobre cómo las provincias pueden convertir la conservación ambiental en una oportunidad concreta de desarrollo económico.
Cómo funcionan los Certificados de Carbono
Los Certificados de Carbono, también mencionados como Créditos de Carbono, son instrumentos financieros atados a proyectos de sostenibilidad ambiental. En el caso misionero, el activo central es la capacidad de demostrar que sus bosques capturan carbono y evitan emisiones que, de lo contrario, irían a la atmósfera. La certificación permite cuantificar ese beneficio y convertirlo en créditos negociables, que empresas, fondos de inversión y organismos internacionales adquieren para compensar sus emisiones o financiar acciones climáticas.
Argentina Carbon Forum se plantea como un ámbito para debatir tendencias, oportunidades y desafíos del sector, con foco en la evolución de los mercados de carbono y en los instrumentos que pueden canalizar financiamiento hacia proyectos de descarbonización. El nuevo encuentro reunió a especialistas nacionales e internacionales, representantes del sector privado, organismos públicos, desarrolladores de proyectos, inversores y referentes del ecosistema financiero y tecnológico.
El ministro Gervasio Malagrida participó junto a colegas de otras provincias del panel “Federalismo climático en acción: Las provincias como plataforma de los mercados de carbono en Argentina” en el evento organizado por Génesis y MÉXICO2: Plataforma Mexicana de Carbono. Acompañaron el panel Natalia Rangeón, Responsable de Proyectos Orientados a Mercados de Carbono, Provincia de Salta; Santiago Leopoldo Nogueira, Subsecretario de Cambio Climático, Provincia de Neuquén; y Carolina Theler, directora general de Política y Estrategia Ambiental en la Subsecretaría de Ambiente, Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Bajo el lema “Más allá de los créditos de carbono: activos digitales, Fintech y la próxima ola de financiamiento sostenible para la descarbonización”, los temas abordados llevan a la conclusión que debemos ser conscientes de la situación actual del cambio climático, las herramientas y voluntad política con las que contamos, pero por sobre todo el reconocimiento de capacitarnos en profundidad a nivel global en el tema para poder abordar mejor la actual situación.
Por Cecilia Russel / IPS Noticias – «Aunque las presiones sobre los presupuestos públicos son cada vez mayores y las tensiones geopolíticas van en aumento, puede resultar tentador considerar la financiación medioambiental como algo opcional. No lo es», declaró este viernes 5 Claude Gascon, director ejecutivo interino del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), durante la clausura de su Octava Asamblea, celebrada en del FMAM celebrada en Samarcanda, en Uzbekistán.
Para los países del Sur en desarrollo, los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países frágiles y vulnerables, la ayuda al desarrollo exterior es la piedra angular para defender su biodiversidad.
«Porque lo que está en juego no es solo un conjunto de objetivos internacionales. Lo que está en juego es la calidad de vida futura en este planeta. Lo que está en juego es si los niños heredarán ríos que sigan fluyendo limpios, bosques que sigan en pie, costas que sigan protegiendo a las comunidades y economías que puedan prosperar sin destruir los sistemas naturales de los que depende toda prosperidad»., dijo Gascon.
El presidente de la Asamblea, Aziz Abdukhakimov, asesor del presidente de Uzbekistán en materia de medio ambiente y presidente del Comité Nacional de Ecología y Cambio Climático, señaló que la asamblea resultó «especialmente productiva», con más de 50 encuentros paralelos, reuniones bilaterales e intercambios informales.
«El Consejo del FMAM revisó y mejoró decisiones clave, incluidas las orientaciones de programación del FMAM-9″, la novena reposición del Fondo, afirmó, al tiempo que acogió con satisfacción el fuerte énfasis en la programación integrada, la financiación innovadora y la participación inclusiva, incluido el objetivo de destinar al menos 20 % de los recursos del FMAM-9 a los pueblos indígenas y las comunidades locales.
Afirmó que el mensaje del presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, de que su país se convertirá en un país donante reflejaba el «compromiso del país con la sostenibilidad medioambiental».
«Esto demuestra nuestra disposición no solo a beneficiarnos de la cooperación, sino también a contribuir a las relaciones medioambientales globales», dijo Abdukhakimov.
Poco antes, en una mesa redonda de alto nivel, Rosina Bierbaum, presidenta del Panel Asesor Científico y Técnico (STAP) del FMAM, recordó a la Asamblea que, si bien la mitad del producto interno bruto (PIB) mundial depende de la naturaleza, existe un «déficit de financiación de la biodiversidad de 700 millones de dólares al año».
Sin embargo, señaló, un análisis de la internacional consultora McKinsey confirma que la implementación de los objetivos de biodiversidad «30 para 2030», destinados a conservar de manera efectiva al menos 30 % de la superficie terrestre y los océanos del planeta para 2030, generará importantes beneficios en materia de conservación y objetivos socioeconómicos, y sacará a la gente de la pobreza.
Aunque el debate sobre la financiación se producía en un momento difícil, Kenneth Lay, director general sénior de la estadounidense firma de inversión RockCreek y extesorero del Banco Mundial, señaló que la buena noticia era que el sector privado podía ayudar a abordar los problemas.
Al detallar cómo el fondo común de ahorro mundial ha crecido de forma espectacular «impulsado por 15 años de mercados excepcionales», señaló que había billones (millones de millones) de dólares disponibles en fondos de pensiones y fondos soberanos, reservas del sector asegurador y otros, y que estos fondos podrían destinarse a invertir en la naturaleza, pero «los propietarios de los activos no estaban presentes».
Lay sugirió que el FMAM convocara a los responsables de los bancos centrales, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y los reguladores de valores, entre otros, y se asegurara de que «invertir en la naturaleza sea tan natural como invertir en infraestructuras». Asegurarse de que invertir en la naturaleza sea tan natural como invertir en infraestructuras.
Valerie Hickey, directora de Medio Ambiente del Grupo del Banco Mundial, afirmó que el FMAM tenía un papel que desempeñar en la creación de una normativa propicia y una previsibilidad de las políticas para ayudar al sector privado a gestionar el riesgo.
Para ello, consideró, hay que centrarse en lo que denominó la combinación «Goldilocks (crecimiento constante)» de financiación concesional y comercial para amortiguar los fracasos de las inversiones, al tiempo que se garantiza que la inversión tenga rentabilidad comercial y sea lo suficientemente sólida desde el punto de vista financiero como para movilizar capital privado que genere «resultados medioambientales cuantificables».
También hubo advertencias.
Líderes y delegados de gobierno, de Uzbekistán y del FMAM posan para la foto de familia al concluir la octava Asamblea del FMAM en la ciudad uzbeca de Samarcanda. Imagen: Stella Paul / IPS
Rachel Kyte, representante especial para el clima del Reino Unido, advirtió de que un estudio revelaba que su país era «altamente vulnerable al colapso de los ecosistemas».
«¿Qué significa eso? Significa que, para una familia británica, su capacidad para llenar el carrito del supermercado con lo necesario para mantener sanos a sus hijos está totalmente ligada a la integridad de la cuenca del Congo. Y que, si algo llegara a amenazarla aún más, habría implicaciones para la seguridad y la defensa», agregó.
Implicar a las comunidades locales y a los pueblos indígenas a través de soluciones centradas en las personas, inclusivas y económicamente viables era clave, afirmó Joyelle Clarke, ministra de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, Acción Climática y Empoderamiento de la Ciudadanía de San Cristóbal y Nieves. Explicó cómo el mercado del carbono azul estaba infravalorado y a menudo resultaba difícil de comprender.
Clarke puso como ejemplo un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco que conserva tortugas, en una zona donde la dieta de la comunidad pesquera incluía este animal. Al ofrecer oportunidades laborales alternativas en la industria turística, se logró obtener el apoyo de la comunidad para el sitio.
Gascon, el líder del FMAM, recordó a la plenaria conclusiva de la octava Asamblea que el medioambiente no era una «cuestión secundaria».
«En primer lugar, debemos defender y reforzar la ayuda pública al desarrollo para los países… Por lo tanto, la continuidad de la AOD (ayuda oficial al dsarrollo) pública no es solo un compromiso moral. Es una inversión en la estabilidad global, en la seguridad humana y en el futuro compartido de todas las naciones», remarcó.
A continuación, afirmó que «los países deben armonizar sus políticas nacionales con los resultados medioambientales que persiguen. No podemos decir que estamos comprometidos con la sostenibilidad mientras seguimos premiando la destrucción de los ecosistemas, el uso excesivo de los recursos naturales o la contaminación del aire, la tierra y el agua».
En tercer lugar,dijo, el FMAM debería liberar todo el potencial del capital privado y garantizar que el sector privado se convierta «no solo en una fuente de financiación, sino en un verdadero socio en la gobernanza y la consecución de resultados medioambientales a escala mundial».
Y, por último, se necesitaban «el compromiso de todo el gabinete y la participación de toda la sociedad» para alcanzar los objetivos medioambientales.
«Necesitamos liderazgo nacional, pero también necesitamos implicación local. Eso significa escuchar y trabajar con las comunidades, los pueblos indígenas, las mujeres, los jóvenes, la sociedad civil, los científicos, las autoridades locales, los agricultores, los trabajadores y los empresarios. Significa reconocer que las soluciones duraderas no se imponen, sino que se construyen juntos, planteó Gascon.
Por último, el director ejecutivo interino del FMAM afirmó que el impulso final hacia 2030 «debe ser más que una cuenta atrás. Debe ser un punto de inflexión».
Durante la mañana de este jueves 4 de junio se realizó la Jornada de Limpieza anual de las zonas aledañas a la Ruta Nacional 101, desde el ingreso al Área Cataratas hasta el cruce con la RN12. Iguazú Argentina S.A. dijo presente en esta iniciativa que cumple su quinto año, y que convocó a diversos actores: el cuerpo de Bomberos Voluntarios, Policía de Misiones, la Compañía de Cazadores de Monte 12 del Ejército Argentino, Asociación de Trabajadores de Taxis (ATTI), Administración de Parques Nacionales, Iguazú Jungle, Grupo Bordín y El Árbol Real.
Parte del equipo de la concesionaria se sumó a la actividad y recorrió las áreas designadas por los organizadores recolectando residuos y limpiando el área. Entre los participantes, resaltaron lo numerosa que fue la convocatoria de este año, situación que permitió llevar adelante la jornada con muy buen ritmo y finalizar antes de lo planificado.
En total, se llenaron tres camiones completos de residuos, lo que pone el foco sobre la gran cantidad de desechos que se arrojan en el área protegida cotidianamente. Todas las organizaciones, instituciones y empresas que participaron coincidieron en la importancia de reforzar los mensajes y campañas que promuevan la gestión responsable de los residuos y el cuidado del Parque Nacional Iguazú que es patrimonio de todos.
La sostenibilidad misionera volvió a ganar visibilidad internacional. Dos proyectos desarrollados en la provincia fueron seleccionados entre los 500 mejores proyectos socioambientales de América Latina y el Caribe en la edición 2026 de los Premios Verdes, uno de los principales reconocimientos regionales a iniciativas de impacto ambiental, social y económico.
Se trata de Bayka, una organización dedicada a la creación y gestión de áreas naturales protegidas, y de la Reserva Bosque Nativo Selva Paranaense, un emprendimiento de conservación ubicado en Jardín América liderado por Jorge Schwarz.
La inclusión en el ranking coloca a ambos proyectos dentro de una red internacional de iniciativas que buscan responder a los desafíos ambientales y climáticos de la región mediante soluciones concretas, medibles y en ejecución.
Bayka: conservación financiada por el sector privado
Bayka nació con una premisa simple pero innovadora: transformar la responsabilidad ambiental empresaria en una herramienta concreta para financiar la conservación. En Misiones está en Andresito, con dos emprendimientos como San Sebastián de la Selva y una reserva sobre el río Iguazú.
Desde 2013, la organización ha creado cuatro reservas naturales propias en ecosistemas de alta biodiversidad y fuerte presión ambiental, especialmente en el Bosque Atlántico y el Chaco Seco. Además, impulsa una Red Bayka que articula acciones con otras áreas protegidas y proyectos de conservación.
Lo distintivo del modelo es su esquema de financiamiento. Las acciones ambientales se sostienen a través de programas de responsabilidad ambiental diseñados e implementados para empresas privadas, generando un mecanismo que permite financiar restauración ecológica, protección de ecosistemas y vinculación de las comunidades con la naturaleza.
La iniciativa ha logrado consolidar un sistema que combina impacto ambiental con sostenibilidad económica, uno de los aspectos más valorados por los evaluadores de Premios Verdes.
Una reserva privada para proteger la Selva Paranaense
Se trata de una startup de conservación de triple impacto que opera sobre 14 hectáreas de Selva Paranaense, uno de los ecosistemas más biodiversos y amenazados del planeta. En Argentina, este bosque conserva menos del 10% de su cobertura original.
La iniciativa integra conservación activa, turismo sostenible y futuros mecanismos de financiamiento basados en mercados de carbono. Actualmente trabaja en la implementación de estándares internacionales vinculados con gestión ambiental, responsabilidad social y medición de emisiones.
Los relevamientos realizados en el predio registraron especies emblemáticas y amenazadas de la biodiversidad misionera, entre ellas el loro pecho vinoso, la yacutinga, tucanes, monos caí y registros de presencia de yaguareté, además de una importante diversidad de anfibios y flora nativa.
El proyecto cuenta con infraestructura de bajo impacto ambiental, generación de energía solar, captación de agua de lluvia, senderos interpretativos y un vivero de especies nativas destinado a restauración ecológica.
Además, genera empleo local, incorpora guías de comunidades originarias y mantiene vinculación territorial con la comunidad mbya guaraní Tekoa Guapoy Poty.
La meta a mediano plazo es ampliar la superficie protegida hasta alcanzar las 1.000 hectáreas y fortalecer el monitoreo ambiental mediante cámaras trampa, drones y estaciones de observación.
Un reconocimiento regional
Los Premios Verdes revelaron este año un ranking integrado por proyectos provenientes de 21 países y 243 ciudades.
Argentina logró ubicar 42 iniciativas dentro de la selección, mientras que Colombia lideró el listado con 112 proyectos, seguida por Ecuador (102), Perú (72), Bolivia (58), México (48) y Argentina.
La categoría con mayor presencia fue Economía Circular, seguida por Desarrollo Humano, Ecosistemas Terrestres y Agricultura y Producción de Alimentos.
Según los organizadores, más de 212 proyectos incorporan herramientas tecnológicas como inteligencia artificial, Big Data, aplicaciones móviles, blockchain o sistemas de monitoreo digital para potenciar su impacto.
“Los 500 mejores proyectos no son solo un ranking; son una radiografía de América Latina y de las soluciones que ya están ocurriendo en los territorios”, señaló Gustavo Manrique, presidente de Premios Verdes.
La próxima etapa del certamen culminará entre el 19 y el 22 de octubre en Cuenca, Ecuador, donde se reunirán emprendedores, organizaciones, empresas, gobiernos y organismos internacionales para presentar y potenciar las iniciativas seleccionadas.
Para Misiones, la presencia de Bayka y de la Reserva Bosque Nativo Selva Paranaense confirma una tendencia que se consolida en los últimos años: la provincia se posiciona cada vez más como un laboratorio de innovación ambiental, conservación de biodiversidad y desarrollo sostenible en la región.