El Día del Amigo volverá a convertirse en uno de los principales motores del consumo de julio. Este año, la celebración presenta una particularidad que amplía las expectativas comerciales: caerá un lunes, en plena primera semana de vacaciones de invierno en gran parte del país, mientras que el domingo previo coincidirá con la final del Mundial 2026. Esa combinación extenderá los festejos durante varios días y generará una ventana más amplia de actividad para la gastronomía, el entretenimiento, el turismo urbano y el comercio minorista.
Un relevamiento de Focus Market proyecta que el gasto promedio por persona para esta celebración alcanzará los $40.500, impulsado por un consumidor que continúa priorizando las experiencias compartidas, aunque bajo una lógica de consumo más racional y planificado.
Según explicó Damián Di Pace, director de la consultora, el calendario de este año permitirá distribuir los encuentros entre el fin de semana previo y los días posteriores, favoreciendo especialmente a bares, cafeterías, cervecerías, restaurantes, comercios de regalos y servicios vinculados al ocio. En un contexto donde el consumo sigue mostrando selectividad, las reuniones sociales funcionan como uno de los pocos segmentos capaces de sostener niveles de actividad por encima del promedio.
Las preferencias gastronómicas reflejan la vigencia de las comidas tradicionales para compartir. El asado encabeza las elecciones con el 28%, seguido muy de cerca por la picada, con el 26%, y la pizza, con el 24%. Más atrás aparecen las empanadas, elegidas por el 15%, las pastas, con el 5%, y otras opciones que reúnen apenas el 2% de las respuestas.
La elección del lugar para reunirse también confirma una búsqueda de equilibrio entre costos y experiencia. El 27% de los consultados planea comprar los alimentos en supermercados o locales especializados para cocinar en el hogar, mientras que el 20% optará por un bar. Las pizzerías concentran el 18% de las preferencias, las parrillas el 13%, los restaurantes el 11%, los servicios de catering el 6% y un 5% anticipa que no celebrará la fecha.
El hogar continúa consolidándose como una alternativa competitiva frente al mayor costo de las salidas. Entre las opciones de delivery relevadas, una promoción de picada para compartir alcanza los $61.700, lo que representa un incremento interanual del 21% respecto de los $52.000 registrados en 2025. En el caso del sushi, una promoción de 40 piezas pasó de $20.000 a $30.000, con una suba del 25%.
Para quienes prefieren celebrar fuera de casa, la oferta también se diversifica. Una fiesta en barco con navegación por la zona de Olivos, cena y acceso al boliche tiene un valor cercano a $50.000, mientras que el ingreso únicamente al evento nocturno ronda los $35.000. Las degustaciones de vino con propuesta gastronómica también se ubican en torno a los $50.000, mientras que los recorridos organizados por bares, con pizza y bebida incluida, parten desde $25.000 por persona.
El mercado de regalos mantiene opciones para distintos niveles de presupuesto. Entre $10.000 y $15.000 predominan productos como tazas de cerámica, pulseras, almohadones personalizados o marcos con fotografías. En el rango de $20.000 a $25.000 aparecen boxes de golosinas, botellas térmicas, chocolates y remeras, mientras que quienes destinan entre $30.000 y $35.000 pueden optar por artículos de diseño, velas aromáticas, accesorios gamer o delantales de jean.
Desde Focus Market sostienen que la coincidencia entre la definición del Mundial y el Día del Amigo constituye un factor adicional para dinamizar el consumo durante todo el fin de semana. El efecto combinado podría traducirse en mayores ventas para restaurantes, cervecerías, servicios de delivery, comercios de bebidas, confiterías, locales de regalos y espacios de entretenimiento, consolidando a las experiencias compartidas como uno de los principales impulsores del gasto en un escenario económico donde el consumidor continúa administrando cuidadosamente cada decisión de compra.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) dio un nuevo paso en la agenda de desregulación y simplificación administrativa impulsada por el Gobierno nacional. Mediante la Resolución 436/2026, el organismo autorizó el otorgamiento de certificados provisorios para una amplia gama de actividades aeronáuticas cuando los únicos requisitos pendientes sean de carácter documental o administrativo y no comprometan la seguridad operacional.
La medida busca reducir los tiempos de ingreso al mercado de nuevos operadores, uno de los ejes centrales de la política aerocomercial vigente desde la aprobación del nuevo Reglamento de Acceso a los Mercados Aerocomerciales. En la práctica, permitirá que empresas y organizaciones comiencen a operar mientras completan trámites accesorios, evitando demoras burocráticas que hasta ahora postergaban la emisión de habilitaciones definitivas.
El régimen alcanzará a los Certificados de Explotador de Servicios Aéreos (CESA), Certificados de Explotadores de Trabajo Aéreo (CETA), certificados digitales para operadores aeroportuarios y de rampa, centros de instrucción y entrenamiento aeronáutico, talleres aeronáuticos de reparación, reconocimientos de certificados extranjeros y dispositivos de simulación de vuelo, entre otros.
La resolución establece que los certificados podrán emitirse únicamente cuando los requisitos técnicos, operativos y de seguridad ya hayan sido acreditados por las áreas competentes de la ANAC. Los aspectos pendientes deberán limitarse a cuestiones consideradas no esenciales, como la acreditación del pago de aranceles, inscripciones ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), legalizaciones, apostillas, traducciones públicas o registraciones societarias.
No obstante, el organismo aclara que la enumeración no es taxativa y que cualquier duda respecto de una eventual afectación de la seguridad operacional deberá resolverse con criterio restrictivo, privilegiando siempre la protección de la actividad aérea.
Los certificados provisorios tendrán una vigencia máxima de 90 días corridos desde su emisión. Antes de su vencimiento, el interesado podrá solicitar una única prórroga por igual período, siempre que fundamente las razones que impiden completar la documentación requerida. En caso de no regularizar la situación dentro de esos plazos, la autorización caducará automáticamente.
Como parte del nuevo esquema, la ANAC también instruyó a sus dependencias técnicas a incorporar de oficio la documentación que ya obre en poder del Estado, evitando exigir nuevamente certificados de matrícula, aeronavegabilidad, licencias del personal aeronáutico, certificaciones médicas, antecedentes operativos, contratos de utilización de aeronaves u otra información disponible en bases oficiales. La disposición se apoya en el principio de eficiencia burocrática incorporado a la Ley Nacional de Procedimientos Administrativos, que prohíbe requerir al administrado documentación que ya se encuentre en poder de la Administración Pública.
Desde el punto de vista regulatorio, la resolución se inscribe en el relevamiento normativo dispuesto por el Decreto 90/2025, que ordenó revisar y eliminar normas consideradas redundantes o generadoras de sobrecostos para el sector productivo. También se articula con las modificaciones introducidas durante el último año para liberalizar el mercado aerocomercial, fortalecer el gobierno digital y agilizar los procedimientos administrativos.
Para la industria, el impacto potencial es significativo. La posibilidad de obtener habilitaciones provisorias reduce tiempos de espera para nuevas líneas aéreas, empresas de trabajo aéreo, centros de capacitación y talleres aeronáuticos, acelerando proyectos de inversión y ampliando la oferta de servicios sin resignar los controles técnicos que exige la seguridad operacional.
En un contexto en el que el Gobierno busca incrementar la competencia y mejorar la conectividad federal, la resolución procura equilibrar dos objetivos estratégicos: mantener los estándares internacionales de seguridad aérea y eliminar barreras administrativas que históricamente demoraban el ingreso de nuevos actores al mercado. El resultado esperado es un sistema regulatorio más ágil, apoyado en procesos digitales y con menor carga burocrática, capaz de responder con mayor rapidez al crecimiento de la actividad aeronáutica.
Después de casi seis décadas de servicio, el histórico Fusil Automático Liviano (FAL) comenzó a recorrer el tramo final de una trayectoria que lo convirtió en uno de los símbolos del equipamiento militar argentino.
El Ministerio de Defensa firmó con su par de Israel el contrato para la adquisición de los primeros fusiles ARAD, fabricados por la empresa Israel Weapon Industries (IWI), en una operación que constituye uno de los principales programas de modernización del armamento individual de las Fuerzas Armadas en los últimos años
El acuerdo, cerrado el 28 de junio bajo la modalidad de cooperación entre Estados, contempla una primera entrega de 700 fusiles ARAD 7, acompañados por 167 dispositivos de fogueo y diversos accesorios, por un monto cercano a 1,73 millones de dólares.
Según la documentación difundida por TN y replicada por distintos medios, el envío podría concretarse en las próximas semanas, marcando el comienzo formal del reemplazo progresivo de los FAL actualmente en servicio.
El contrato establece además una ventana de ejecución de tres años durante la cual la Argentina podrá ampliar las adquisiciones hasta un monto total de 12 millones de dólares. Esto permitirá incorporar tanto la versión ARAD 7, calibre 7,62 mm, como la ARAD 5, calibre 5,56 mm, según las necesidades operativas de cada fuerza.
La decisión forma parte de un programa más amplio financiado a través del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) y enmarcado dentro de los objetivos del Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL), orientado a recuperar y modernizar capacidades consideradas estratégicas para el instrumento militar argentino.
Contrariamente a lo que podría suponerse, el proyecto no se limita únicamente al reemplazo del FAL. De acuerdo con información difundida por especialistas en defensa y medios sectoriales, la iniciativa contempla una modernización integral del armamento portátil, incluyendo futuras adquisiciones de pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, sistemas ópticos y municiones para el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
El camino hacia esta decisión comenzó durante 2024. Según publicaciones especializadas, el Estado Mayor Conjunto inició reuniones técnicas con representantes de empresas internacionales para evaluar alternativas disponibles en el mercado. Entre los candidatos analizados figuraban distintos sistemas de armas, aunque el ARAD israelí fue consolidándose como una de las opciones con mejores resultados en las pruebas técnicas y operativas realizadas posteriormente.
Durante ese proceso, delegaciones argentinas viajaron a Israel para conocer las capacidades de los sistemas desarrollados por IWI y otros fabricantes. Posteriormente, equipos conjuntos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea realizaron evaluaciones técnico-operacionales cuyos resultados fueron incorporados al análisis final elevado al Ministerio de Defensa.
La selección del ARAD representa un cambio significativo para las Fuerzas Armadas. El FAL, desarrollado originalmente por la firma belga FN Herstal, comenzó a equipar a las tropas argentinas durante la década de 1960 y participó en prácticamente todos los despliegues militares relevantes del país, incluyendo la Guerra de Malvinas.
La incorporación de los primeros lotes no implicará una sustitución inmediata de todo el parque de FAL existentes. Por el contrario, se trata de un proceso gradual que demandará varios años y que comenzará con la distribución inicial entre las distintas fuerzas para realizar verificaciones operativas, pruebas de desempeño y adaptación doctrinaria. Solo después de esa etapa se avanzará en una incorporación más amplia.
En el marco de las acciones por el 32° aniversario del atentado terrorista contra la sede de Pasteur 633, AMIA presentó “9:53”, una canción original interpretada por el cantante y compositor cordobés Gonzalo Sarfatti, creada especialmente, a pedido de la institución, para mantener viva la memoria de las 85 víctimas fatales y transmitir un mensaje a las nuevas generaciones.
La elección de un artista cordobés no es casual: expresa la voluntad de AMIA de proyectar, con una voz federal, el reclamo por memoria y justicia.
La propuesta, que incluye letra, música y un videoclip filmado en la Plaza Memoria AMIA, ubicada en la Costanera Norte (Ciudad Universitaria), fue concebida también con el objetivo de llegar especialmente a quienes no tienen memoria vivencial del atentado ocurrido el 18 de julio de 1994.
Con una carrera en crecimiento y una fuerte presencia en redes sociales, donde reúne más de 5,3 millones de seguidores entre TikTok, Instagram y YouTube, Gonzalo Sarfatti combina en su música influencias de la cumbia, el cuarteto, la bachata y el reggaetón. A sus 23 años, el artista se destaca por construir un vínculo cercano con su audiencia a través de canciones de fuerte contenido emocional.
“Para el ejercicio de la memoria, creemos que no hay lenguaje artístico que no se pueda abordar”, señaló Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de AMIA. “Con esta propuesta buscamos ampliar las formas de transmisión de la memoria y llegar a públicos que no tienen un recuerdo vivencial del atentado. Incorporar géneros musicales que hasta ahora no habíamos explorado es una manera de hacer presente el reclamo de justicia y de seguir construyendo memoria desde nuevos lenguajes y nuevas sensibilidades”, explicó.
La canción “9:53” toma como eje el dolor irreparable que dejó el atentado y el reclamo permanente de justicia. A través de una historia narrada en primera persona, la obra evoca la ausencia de quienes fueron asesinados y reafirma el compromiso de mantener viva su memoria.
“No quise escribir una canción más, sino una canción que hable de una historia, en la que yo, como compositor, pueda sentir, al cantar el tema, que soy familiar de algunas de las víctimas. Y eso me hace sentir más dentro de la canción, más parte todavía”, aseguró Gonzalo. “Es mi granito de arena para que los jóvenes, personas como yo, que nacieron después del atentado, puedan conocer qué pasó y entender que es parte de la historia de todos los argentinos”.
El videoclip fue presentado a través de las redes sociales de AMIA y forma parte de las acciones artísticas que todos los años la institución produce para visibilizar el reclamo de justicia y rendir homenaje a las 85 víctimas fatales del atentado.
“La música es también una vía para reclamar por memoria, verdad y justicia. Espero que esta canción ayude a que más jóvenes conozcan lo que pasó y comprendan por qué es tan importante seguir manteniendo vivo este reclamo”, expresó el artista cordobés.
“UNA HERIDA QUE NOS DUELE A TODOS”
Gonzalo nació el 31 de agosto de 2002. De chico, Gonzalo vio en televisión un documental sobre la AMIA. Intrigado le preguntó al papá y él le explicó lo que había pasado. Luego en la escuela, aprendió más sobre esa masacre, a la que considera “una herida que nos duele a todos sin importar el año en que hayamos nacido”
Letra de la canción compuesta por Gonzalo Sarfatti, tras ser convocado por el departamento de Arte y Producción de AMIA:
9:53 Un 18 de julio, como cada mañana. preparabas tus cosas, dijiste te quiero y saliste de casa.
Te abracé ya te ibas, no sabía que no volverías, que tu alma arrebatarían, quedó tu fotografía.
Pero no, ¿cómo pueden matar? Una madre llorando no tiene consuelo ni paz.
Con Dios hablé y te prendí 85 velas, para ver si en alguna regresas, para ver si un ratito conmigo te quedas.
Y te esperé a las 9.53, donde no existe la muerte, donde vive tu recuerdo.
Y me llegó una llamada, era la peor noticia, habían visto tu cara, entre los escombros de una injusticia.
Y aunque pasen los días, mi memoria nunca más te olvida, sigo pidiendo justicia, como desde el primer día.
Pero no, ¿cómo pueden matar? Una madre llorando no tiene consuelo ni paz.
Con Dios hablé y te prendí 85 velas, para ver si en alguna regresas, para ver si un ratito conmigo te quedas.
Y te esperé a las 9.53, donde no existe la muerte, donde vive tu recuerdo para siempre.
Pero no, ¿cómo pueden matar? a esa hermosa sonrisa que no, no voy a olvidar.
CANCIONES POR LA MEMORIA Y LA JUSTICIA
A lo largo de los últimos años, AMIA recurrió a la música, en géneros y formatos muy diversos, y convocó a artistas comprometidos que sumaron su talento a las iniciativas por la memoria y la justicia, que realizó el departamento de Arte y Producción de la institución.
Candombito del recuerdo (2010). A 16 años del atentado, Kevin Johansen le puso letra a su tema “Candombito” como homenaje a las víctimas. La pieza tuvo su correlato visual en una acción en la que el músico interpretó la canción mientras Liniers pintaba en vivo la obra “85 puntos de color”.
Memoria / “La Memoria” (2016). Para el 22° aniversario, cien artistas de distintos géneros y generaciones -entre ellos Ricardo Mollo, Nacha Guevara, Pedro Aznar, Abel Pintos, Soledad Pastorutti y Lali Espósito- se unieron para interpretar la mítica canción “La Memoria”, de León Gieco, bajo la dirección musical de Lito Vitale.
Ronda de la paz / Abro los ojos (2018). A 24 años del atentado, AMIA estrenó dos piezas pensadas para las nuevas generaciones: “Ronda de la paz”, con letra de Piñón Fijo y música de Pedro Aznar, en homenaje a Sebastián Barreiros, la víctima más joven; y “Abro los ojos”, un poema inédito escrito por Luis Alberto Spinetta en 1994, musicalizado e interpretado por Gabo Ferro.
No se borra (2020). A 26 años del atentado, Mateo Sujatovich (Conociendo Rusia) compuso esta canción con la producción de Nico Cotton, en un video con las participaciones de León Gieco y Zoe Gotusso.
Porque tenemos memoria exigimos justicia (2021). Para el 27° aniversario, La Bomba de Tiempo y el rapero XXL Irione fusionaron percusión y rap en una nueva acción de recordación. Ese mismo año, León Gieco grabó también junto a la Orquesta Infantil y Juvenil “Arnoldo Fiedotin” de AMIA una versión de “La Memoria”.
No tiene olvido el amor (2022). A 28 años del atentado, bajo el título “De generación en generación”, 23 familias de artistas argentinos (51 intérpretes en total) cantaron juntas esta canción compuesta especialmente por Víctor Heredia, con dirección musical de Lito Vitale.
Como la cigarra / Canciones para no olvidar (2023). Para el 29° aniversario, 45 familiares de 31 víctimas fatales cantaron “Como la cigarra”, una de las creaciones artísticas más célebres y recordadas de María Elena Walsh. Además, en es mismo año, más de 100 artistas -entre ellos León Gieco, Richard Coleman, Julia Zenko, Peteco Carabajal y Chango Spasiuk- grabaron “Canciones para no olvidar”, recordando a cada víctima fatal del atentado con las melodías que a ellos más les gustaban.
Venceremos (2024). En el 30° aniversario del atentado, AMIA lanzó una nueva acción para exigir justicia y promover el ejercicio de la memoria colectiva. Fue la producción audiovisual“Venceremos”, un conmovedor video, que muestra el momento en que 1.300 personas se unieron para cantar, junto a más de cien familiares de víctimas fatales del atentado, y junto a Jairo, una canción que es un verdadero himno de unión y esperanza.
Te siento (2025). A 31 años del atentado, Agustina Fernández, nieta de Alberto Fernández, una de las 85 víctimas fatales, reversionó este tema de la serie Floricienta (compuesto por María Cristina De Giacomi y Carlos Zulisberg Nilson), resignificando su letra como homenaje a su abuelo.
ACTO CENTRAL POR EL 32° ANIVERSARIO
Bajo el lema “Hoy no podemos perder la memoria”, el Acto Central por el 32° aniversario del atentado terrorista contra la AMIA se realizará el viernes 17 de julio, frente a Pasteur 633.
Este año, la fecha del aniversario coincide con Shabat, por lo que, en respeto a esa observancia, la conmemoración se adelantará al viernes 17. El acto comenzará a las 9:53, hora exacta en que explotó la bomba en 1994, con el sonido de la sirena que cada año marca el inicio del homenaje.
Frente al edificio que fue blanco del terrorismo internacional, la convocatoria volverá a reunir a familiares de las víctimas, sobrevivientes, autoridades nacionales, representantes de instituciones y a toda la sociedad para renovar el reclamo de justicia, denunciar la impunidad que persiste en la causa y honrar la memoria de las 85 personas asesinadas.
El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dictó la sentencia definitiva en el juicio por el hundimiento del submarinoARA San Juan: el excapitán de navío Claudio Villamide fue condenado a tres años de prisión en suspenso, mientras que el ex contralmirante Luis López Mazzeo, el ex capitán de navío Héctor Alonso y el ex capitán de fragata Hugo Correa fueron absueltos.
Luego de un debate oral que duró más de cuatro meses con 30 audiencias llevadas a cabo, la resolución judicial determinó que Villamide fue hallado culpable por el delito de estrago culposo, pero al ser una pena menor no irá a la cárcel de manera efectiva.
Por otra parte, y después de que se evaluaran las responsabilidades penales en la planificación y mantenimiento de la nave que implosionó en noviembre de 2017 y que causaron la muerte de sus 44 tripulantes, Mazzeo fue absuelto por unanimidad de los cargos de incumplimiento de deberes y estrago culposo al igual que Alonso y Correa.
El proceso judicial, que se desarrolló en la ciudad de Río Gallegos y tanto la fiscalía como las querellas de los familiares sostuvieron que la tragedia “era previsible” de acuerdo al estado operativo del submarino.
En declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas, las abogadas defensoras de los familiares Valeria Carreras y Lorena Arias indicaron que “es la primera vez en la historia argentina” que un jefe naval es condenado penalmente “por la muerte de su propia tripulación en tiempos de paz“.
“Durante casi nueve años, la explicación oficial fue que el mar es riesgoso y los accidentes ocurren. Hoy la Justicia dijo lo contrario: no fue el mar el que hundió el submarino, fueron decisiones y omisiones humanas“, manifestaron.
Asimismo, Carreras y Arias adelantaron que “van a recurrir a esta sentencia una vez conozcan los fundamentos“, previstos para el 21 de agosto de 2026, tanto respecto de las absoluciones como de la magnitud de la pena.
“Hoy se mezclan dos sentimientos: la impotencia ante las absoluciones, y la certeza de haber logrado algo que hace ocho años y ocho meses parecía imposible. Haber llegado hasta acá, contra una fuerza armada poderosa, siendo un puñado de familiares sin padrinos políticos ni recursos, ya es, en sí mismo, una victoria. Se ganó una batalla contra la impunidad. Quedan otras por dar”, concluyeron.
El submarino ARA San Juan se hundió el 15 de noviembre del año 2017 en las aguas del Atlántico Sur, luego de sufrir una falla técnica, que causó la muerte de sus 44 tripulantes. Previamente, había sido reportado un ingreso de agua de mar a través del sistema de ventilación hacia el tanque de baterías, lo que ocasionó un cortocircuito y un principio de incendio.
Pasadas algunas horas de la última comunicación, se detectó un ruido violento, emparentado con una implosión y, tiempo después, se supo que el submarino colapsó por la presión del agua al descender sin control.
La búsqueda que comenzó con operativos locales, se trasladó a nivel internacional y la empresa privada Ocean Infinity localizó los restos de la nave, prácticamente un año después, el 17 de noviembre de 2018, a907 metros de profundidad.