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Cerraron más de 800 firmas en un año y la caída ya es récord

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De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) de la Nación, Misiones registró en mayo un total de 8.367 empresas empleadoras del sector privado, mostrando una caída del 8,9% respecto a igual mes de 2025, equivalente  al cierre de 814 firmas en el último año. El dato exhibe además tres agravantes: se trata del menor volumen de empresas de toda la serie histórica (el registro  de este indicador inicia en enero de 2015); en segundo lugar, el descenso del 8,9%  registrado es el más fuerte también de toda la serie histórica y; en tercer lugar, la intensidad del descenso acelera por decimoprimer mes consecutivo, indicando que lejos de haber  alcanzado un piso que permita la recuperación, las unidades productivas misioneras  todavía están en pleno proceso de sangría. 

Entre los 18 sectores de actividad, se observa una situación generalizada de  retrocesos, pero en diferentes intensidades. En ese marco, hay cinco sectores con  descensos de doble dígito en mayo, siendo éstos los Servicios Artísticos, Recreativas, Culturales y Deportivos (-11,6%). Comercio (-11,5%), Servicios Profesionales (-10,2%),  Servicios de Alojamiento y Comida (-10,2%) y Explotación de Minas y Canteras (-10,0%), entre estos, acumularon una pérdida de 458 firmas en el último año, aunque de ese total  unas 358 se explican sólo por el comercio.  

Luego se ubicaron los Servicios de Transporte y Almacenamiento (-9,0%), Construcción (- 8,5%), Industria Manufacturera (-8,5%), Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura (- 8,3%), Información y Comunicaciones (-7,4%), Servicios inmobiliarios (-5,5%), Intermediación Financiera (-4,7%), Servicios de Asociaciones (-4,5%), Actividades Administrativas (-3,6%), Enseñanza (-3,1%) y Suministro de Agua (-2,4%). 

Entre todos estos acumularon un total de 295 firmas perdidas, donde se destacan el Agro con -126 y la  Industria con -84. 

Por el contrario, solamente Servicios Sociales y de Salud (+1,4%) y Suministro de electricidad (+7,1%) exhibieron subas en el último año, aunque en conjunto explicaron apenas 5 nuevas firmas.  

Si se compara los niveles actuales contra los de noviembre 2023, previo al cambio de gobierno, la situación es similar pero, en este caso, es la Construcción el sector que presenta la mayor caída relativa con -23,2%, mientras que el Comercio es la que soporta la mayor pérdida en términos absolutos (-469).

En el plano nacional, la caída del 8,9% de Misiones de mayo 2026 es la segunda más fuerte  del país, solo superada por La Rioja (-16,1%); por ende, se convierte también en el peor  desempeño relativo del NEA, en un contexto donde solamente una provincia en todo el país  logra mejoras (Neuquén con +0,1, empujada por Vaca Muerta). 

En valores absolutos, las 810 empresas que perdió Misiones en el último año son el quinto valor más alto del país, solo por debajo de las  “cuatro grandes” (Santa Fe, CABA, Córdoba y Buenos Aires). 

Si la comparación se hace contra noviembre de 2023, la caída misionera de 11,7% es la sexta más profunda del país aunque la segunda más leve del NEA, ya que tanto Chaco (- 12,5%) como Corrientes (-11,8%) exhiben descensos superiores; también en esta  comparación, Neuquén es la única provincia del país con variación positiva (+1,7%). En  valores absolutos, las 1.113 firmas perdidas en Misiones son la séptima cifra más alta del país.

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Yerba y mandioca siguen en rojo: dos economías regionales de Misiones no logran salir de la zona crítica

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El tablero de las economías regionales mantiene dos señales de alarma para Misiones. El último Semáforo de Economías Regionales de Coninagro, de junio de 2026, mantiene a la yerba mate y la mandioca en rojo, mientras que el complejo forestal permanece en amarillo, una combinación que expone las dificultades que atraviesan tres actividades centrales para la producción, el empleo y la generación de ingresos en la provincia.

El panorama nacional tampoco ofrece demasiados verdes. De las 19 actividades relevadas, apenas cuatro quedaron en esa categoría, ocho se ubicaron en amarillo y siete permanecieron en rojo. La única modificación respecto del relevamiento anterior fue el maní, que consiguió pasar de rojo a amarillo.

Junto con yerba mate y mandioca, aparecen en rojo el arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón y leche. El denominador común está fundamentalmente en el negocio: precios al productor que permanecen estancados o evolucionan por debajo de la inflación y de los costos operativos. Cuando esa situación se prolonga, el deterioro comienza a trasladarse al resto de los componentes de cada cadena.

Yerba: 27 meses consecutivos en rojo

El caso de la yerba mate es particularmente significativo para Misiones. La actividad acumula 27 meses consecutivos en rojo, desde abril de 2024, es decir, más de dos años sin conseguir abandonar la categoría de mayor fragilidad del semáforo.

La persistencia del rojo coincide con la desregulación del mercado, que impuso el presidente Javier Milei y que provocó una profunda transformación del mercado yerbatero, caracterizada por una fuerte presión sobre el precio de la materia prima y una pérdida de capacidad de negociación de los productores.

El informe de Coninagro aporta un dato que permite dimensionar esa tensión desde otro ángulo: el productor yerbatero recibe apenas el 15% del precio final del producto, frente a una participación histórica del 23%.

Es decir, la participación del eslabón primario se encuentra unos ocho puntos porcentuales por debajo de su referencia histórica. Coninagro señala que, entre los productos regionales analizados, la yerba mate y el vino presentan algunas de las mayores pérdidas de participación del productor dentro del precio que finalmente paga el consumidor.

El problema adquiere todavía mayor relevancia porque la cadena mantiene capacidad para generar divisas. 

El sector yerbatero registró durante 2025 importaciones por US$23 millones, equivalentes al 18% de los US$127 millones exportados durante ese año. Es una relación comercial todavía ampliamente superavitaria, pero con una presión importadora sensiblemente mayor que la observada en otras economías regionales exportadoras.

La paradoja es evidente: la yerba continúa generando dólares y sosteniendo mercados externos, pero esa fortaleza comercial no alcanza para recomponer la ecuación económica del productor.

La mandioca ofrece una fotografía diferente, aunque termina en el mismo color del semáforo.

Durante junio, la bolsa de 40 kilos se pagó $28.190, con una suba nominal interanual del 137%. Sin embargo, la mejora del precio convive con una fuerte debilidad estructural en el mercado.

El consumo interno se estima en alrededor de dos kilos por habitante por año y, fundamentalmente, la cadena muestra una fuerte dependencia de las compras externas.

En los últimos doce meses no se registraron ingresos por exportaciones, mientras que las importaciones alcanzaron US$7,5 millones, con un incremento del 223% respecto del período anterior.

El dato adquiere especial relevancia para Misiones, principal territorio productor de mandioca del país, porque evidencia que la discusión no pasa solamente por cuánto recibe el agricultor sino también por la capacidad de la industria local para competir con productos provenientes del exterior.

En el primer semestre, las importaciones de la cadena ya mostraban un crecimiento del 113% frente al promedio histórico de la última década. En términos estructurales, Coninagro directamente coloca a la mandioca dentro de las economías deficitarias, debido a que prácticamente no genera exportaciones mientras demanda divisas para abastecerse mediante importaciones.

El IVA de la fécula llega al Congreso

En ese contexto, este miércoles el Congreso tratará un proyecto impulsado por el diputado nacional por Misiones Oscar Herrera Ahuad, que propone reducir el IVA aplicado a la fécula de mandioca.

La iniciativa apunta directamente sobre uno de los problemas de competitividad que enfrenta la industria mandioquera. La reducción de la carga tributaria busca mejorar las condiciones de producción de fécula nacional frente al producto importado y, al mismo tiempo, generar mejores condiciones para sostener la demanda de materia prima a los productores.

El dato de Coninagro aporta así un telón de fondo económico particularmente oportuno para el debate parlamentario: mientras se discute una herramienta fiscal para fortalecer la cadena nacional, las importaciones de productos vinculados con la mandioca crecieron 223% en los últimos doce meses.

Forestal: amarillo

El tercer gran complejo productivo misionero analizado por el semáforo tampoco consigue entrar en verde.

La actividad forestal permanece en amarillo, categoría que Coninagro reserva para sectores que presentan señales mixtas: precios que no terminan de acompañar la inflación, demanda estable o con poco dinamismo y costos elevados.

En Misiones, los valores de referencia prácticamente no se movieron desde octubre pasado. La tonelada de pino ronda los $44.000 y la de eucalipto los $39.750, con una variación de apenas 7% respecto de junio de 2025.

La fotografía del comercio exterior también muestra un equilibrio extremadamente ajustado: las exportaciones acumularon US$190 millones, con una suba del 12%, mientras que las importaciones de los últimos doce meses alcanzaron US$191,7 millones, también con un incremento del 12%.

En una perspectiva histórica más amplia, las exportaciones forestales del primer semestre alcanzaron US$101 millones y quedaron 10% por debajo del promedio de los últimos diez años para ese período.

La lectura provincial del semáforo deja una conclusión difícil de soslayar: ninguna de las tres grandes cadenas analizadas con fuerte peso en la estructura productiva misionera está en verde.

La yerba acumula más de dos años en rojo y exhibe una fuerte pérdida de participación del productor sobre el precio final. La mandioca también permanece en rojo, con un mercado externo prácticamente inexistente y una aceleración de las importaciones que vuelve más urgente la discusión sobre competitividad industrial. Y el complejo forestal se sostiene en amarillo, afectado por precios de la materia prima prácticamente congelados y una balanza comercial que se mueve sobre el límite.

El contraste con el agregado nacional es relevante. Las 19 economías regionales relevadas por Coninagro exportaron US$31.940 millones durante el primer semestre de 2026, 21% más que un año atrás, mientras que las importaciones sumaron US$2.462 millones. Por cada dólar importado, el conjunto exportó alrededor de 13 dólares.

Pero detrás de esa fotografía favorable aparecen realidades profundamente diferentes.

Para Misiones, el problema ya no es solamente cuánto producen sus principales cadenas, sino qué rentabilidad queda en origen, cuánto valor puede capturar el productor y qué capacidad tiene la industria provincial para competir frente a productos importados.

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Exclusivo Economis: Lujo silencioso en Veta del Paraná, la apuesta inmobiliaria de Sancor Seguros en Posadas

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Las máquinas están haciendo su mejor esfuerzo para penetrar la roca en el terreno que verá crecer en los próximos meses a la torre más icónica de la región. Serán 29 pisos de categoría premium, en un edificio que cambiará el desarrollo inmobiliario de Posadas. Con vista 360 del río, Veta del Paraná ya tiene varios departamentos vendidos y un interés constante de inversores que buscan un lugar para vivir que, según definen sus impulsores, será “irrepetible” y una pieza de lujo silencioso sin parecidos en la región. 

Hay todavía mucho de terreno, planos y proyección. Pero detrás del espacio donde comenzará a levantarse la nueva torre de Sancor Seguros en Posadas existe una decisión de inversión que excede largamente al mercado inmobiliario local.

Economis recorrió el terreno y conversó allí con Cristian Corti, responsable de Sancor Seguros Real Estate, quien explicó los detalles del proyecto, la estrategia del grupo asegurador y las razones por las cuales Posadas terminó incorporándose al mapa de inversiones inmobiliarias de una compañía que actualmente tiene alrededor de 22 proyectos en distintas etapas de desarrollo en la Argentina.

Cristian Corti, CEO de Real Estate y Juan Pedro Roulet, el representante en Misiones de Sancor Seguros.
Cristian Corti, responsable de Sancor Seguros Real Estate y Juan Pedro Roulet, el representante en Misiones de Sancor Seguros.

El proyecto posadeño sobresale incluso dentro de esa cartera. Tendrá unos 25.000 metros cuadrados construidos, departamentos amplios, un importante basamento destinado en buena medida a cocheras y servicios, pileta semiolímpica, salones de usos múltiples, espacios comunes de alta gama y una terraza con roof. El objetivo es que el edificio se transforme en una referencia arquitectónica de Posadas y de la región.

Pero la elección de la capital misionera no fue casual.

“Hace aproximadamente siete años una normativa de la Superintendencia de Seguros de la Nación obliga a las aseguradoras a invertir parte de sus inversiones financieras en inversiones inmobiliarias”, explicó Corti.

A partir de ese cambio, Sancor Seguros tomó una posición mucho más activa en real estate y comenzó a desarrollar proyectos con una lógica federal.

“Empezamos a desarrollar en todo el país distintos emprendimientos, siguiendo un poco aquellas provincias que más acompañan la evolución de nuestro core de negocio, que es principalmente el seguro”, señaló.

Actualmente, la compañía tiene desarrollos en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Neuquén, Santa Fe, Sunchales y Mendoza, mientras prepara nuevos proyectos en San Juan. “En este momento tenemos alrededor de 22 proyectos inmobiliarios en distintos estadios. Estamos muy conformes con la evolución que está teniendo el grupo porque los resultados que venimos teniendo son muy buenos”, destacó.

¿Por qué Posadas?

La explicación aparece directamente vinculada al peso de Misiones dentro del negocio asegurador de Sancor.

Según Corti, Misiones es una de las provincias que mayor volumen de primas aporta a Sancor Seguros en relación con su producción, una posición que llevó al grupo a pensar una inversión capaz de consolidar su presencia territorial.

“Un poco se trata de devolver esto y terminar de consolidar la presencia del grupo”, sintetizó, acompañado por Juan Pedro Roulet, socio de Lovelli & Roulet y representante en Misiones del grupo Sancor Seguros.

“Vinimos a recorrer la ciudad, buscar terrenos y dar vueltas. En un momento terminamos de ver todo y Juan dijo: ‘Acá me parece que se va a vender esta esquina’. Yo miré y pensé: ‘Esta casona no creo que la destruyan’. A los 15 o 20 días me mandó un mensaje con las topadoras entrando”, detalla. La casona era de la familia Szychowski. 

A partir de allí comenzó a tomar forma el proyecto.

Sancor Seguros trabaja en sus desarrollos con el estudio Aisenson, de Buenos Aires, al que Corti definió como uno de sus principales socios técnicos y arquitectónicos. Pero antes de definir qué construir en Posadas, el grupo decidió estudiar el mercado.

“Empezamos a esbozar un proyecto y vimos que tenía más potencial. Hicimos un estudio de mercado en toda Misiones durante más de un mes, entrevistando gente”.

La oportunidad inmobiliaria terminó creciendo junto con la superficie disponible. Primero apareció un lote. Después otro. Y luego otro más.

“Terminó siendo un lote de más de 2.500 metros cuadrados, compuesto por cuatro lotes. Eso le da una característica muy particular: poder tener una torre de perímetro libre, con vistas abiertas”.

El desarrollo lleva aproximadamente dos años de trabajo previo, entre análisis, arquitectura, diseño y definiciones técnicas.

“Entramos en este gran desafío. Esperamos que sea un edificio ícono de Misiones por lo menos durante los próximos 15 o 20 años. Por el nivel que estamos alcanzando en arquitectura y decoración, estamos yendo a algo sumamente interesante”.

El dato que reveló el estudio de mercado

Una de las claves del proyecto apareció en la investigación realizada entre potenciales compradores.

Sancor detectó un segmento de habitantes de Misiones, particularmente personas de alrededor de 50 o 55 años, que viven en casas grandes, cuyos hijos ya dejaron el hogar y que comienzan a preguntarse si quieren continuar sosteniendo una vivienda de grandes dimensiones.

La respuesta que intenta ofrecer el proyecto es trasladar buena parte de las comodidades de una vivienda tradicional a una torre, pero reemplazando las responsabilidades individuales de mantenimiento por servicios comunes.

“Tener un lugar donde prácticamente puedo tener todo lo que tengo en mi casa, compartido con alguien que me ayuda y mantiene un parque, mantiene una pileta”, explicó Corti.

La investigación, asegura, reafirmó esa hipótesis. “Vimos que había un público muy interesante que podía dar ese paso y elegir el lugar donde vivir sus mejores años de vida”.

Eso no significa que el edificio esté pensado exclusivamente para ese segmento. El proyecto también incorpora amenities destinados a familias y unidades de diferentes características.

Pero Corti hace una distinción relevante sobre el posicionamiento comercial: no concibe a la torre principalmente como un producto financiero para comprar y alquilar.

“Puede haber gente dedicada a la inversión. Pero personalmente lo digo: yo no lo veo como un producto de inversión. Es un producto para aquellas personas que van a vivir esto”.

La amplitud de las unidades responde precisamente a esa búsqueda.

Los departamentos comienzan en los niveles superiores al basamento y desde allí, explicó Corti, ya tendrán vistas abiertas hacia el Paraná, en el cuarto piso.

En una primera franja de la torre habrá cuatro departamentos por piso, con unidades que irán aproximadamente desde los 130 hasta los 145 metros cuadrados.

“Son departamentos amplios, con espacios supergenerosos, como tal vez los que tenés en tu casa”, describió.

Más arriba, la densidad disminuye.

“Después hay otros diez pisos donde tenemos tres departamentos por piso, de tres dormitorios, y hay un remate de cinco pisos con departamentos semipisos”.

En la parte superior se proyecta además un roof, completando una propuesta en la que los espacios comunes juegan un papel central.

El paquete de amenities será uno de los diferenciales del emprendimiento. “Va a haber una calidad de amenities que creemos que va a ser única”, anticipó Corti.

Entre ellos aparece una pileta semiolímpica, además de espacios verdes con especies nativas y dos salones de usos múltiples. El sector contará incluso con circulación específica.

“Va a haber dos salones de usos múltiples divididos y un ascensor propio para ir a los amenities”.

La intención es trasladar al edificio servicios que permitan que el propietario que abandona una vivienda de grandes dimensiones no sienta que está resignando calidad de vida.

El estudio de mercado misionero también produjo otra conclusión bastante más terrenal: el tamaño de los vehículos importa.

“Una de las cosas que pedían era: ‘No compro departamento si no tiene cochera grande’. Porque acá andamos todos en camioneta o en SUV grande”. Sancor incorporó esa demanda al diseño.

“Es un edificio que tiene prácticamente dos cocheras por departamento, con cocheras XL”.

Además, las plazas de estacionamiento tendrán preinstalación para vehículos eléctricos.

Corti explicó que este requerimiento evolucionó rápidamente dentro de los proyectos inmobiliarios del grupo. Hasta hace aproximadamente un año, sólo una proporción de las cocheras se preparaba para movilidad eléctrica.

“Antes hacíamos el 15 o el 20% con esa posibilidad y hoy, en todo el país, se está construyendo ya con esta característica”.

“Va a ser el edificio más importante que vamos a tener en construcción”

Dentro de la cartera inmobiliaria de Sancor Seguros, Posadas tendrá un peso particular.

Corti sostuvo que, por sus dimensiones y características, será el edificio en torre más importante que tendrá el grupo simultáneamente en construcción.

“Tenemos emprendimientos grandes organizados en etapas, algunos ya funcionando y otros próximos a entregarse, pero éste va a ser el más grande en cuanto a un proyecto compacto: una torre que va a tener 25.000 metros cuadrados de construcción”.

La escala del proyecto también obliga a mirarlo en términos regionales. Posadas comparte un área urbana y económica cada vez más integrada con Encarnación, ciudad que durante los últimos años atravesó una fuerte expansión inmobiliaria.

“Vivimos enfrente de Encarnación, que ha tenido una explosión inmobiliaria importante, pero entendemos que no hay este tipo de edificio”, señaló.

Corti identifica además a Posadas como polo de servicios para el interior de Misiones.

“Mucha gente de la provincia viene a Posadas por salud, gente que viene a estudiar o que tiene hijos acá”.

Esa centralidad, sumada a la evolución urbana de la capital provincial, integra la ecuación de demanda potencial.

¿Se venden departamentos en este contexto?

La pregunta inevitable es qué ocurre con la comercialización en una economía atravesada por restricciones de ingresos, crédito limitado y costos de construcción elevados. Corti sostiene que la respuesta inicial está siendo positiva.

La preventa viene funcionando bastante bien, a pesar del momento”. De hecho, en la mañana del miércoles se concretó una venta. 

Incluso apareció un fenómeno que llamó la atención de los desarrolladores: proveedores interesados en cobrar parte de sus trabajos mediante unidades del propio edificio.

Según Corti, ya existen cinco proveedores de distintos rubros que manifestaron interés bajo esa modalidad.

“Valoramos muchísimo que un proveedor, del rubro que fuere, decida vivir ahí, porque hay un compromiso con el proyecto”.

El diferencial financiero de Sancor

Uno de los mayores interrogantes de cualquier comprador en pozo es qué sucede si las ventas no acompañan.

Corti sostiene que allí aparece una de las principales ventajas competitivas del proyecto.

El desarrollo se estructura mediante un fideicomiso, como ocurre habitualmente en el sector, pero detrás se encuentra uno de los mayores grupos aseguradores de la Argentina.

“Tenemos un fideicomiso auditado por la Superintendencia y por la Comisión Nacional de Valores”.

La diferencia, remarcó, es que el ritmo de construcción no dependerá exclusivamente del ritmo de la preventa.

Quien compra en preventa, estando Sancor Seguros por detrás, sabe que una obra va a funcionar en función de un ritmo de obra y no en función de la preventa”.

“Este es el diferencial número uno que tenemos en todo el país. Primero por ser un grupo asegurador y segundo porque la obra no depende del ritmo de venta”.

La compañía, agregó, ya puede mostrar desarrollos terminados y entregados durante los aproximadamente siete años que lleva profundizando su actividad inmobiliaria.

Corti también destacó el acompañamiento municipal que recibió el proyecto durante su proceso de desarrollo.

“A nivel municipal tuvimos muy buen acompañamiento, pero muy buen acompañamiento”.

La comparación surge de la experiencia que Sancor Real Estate acumula simultáneamente en diferentes jurisdicciones.

“Respecto a otras provincias lo destacamos porque Posadas y Córdoba han sido dos lugares donde las cosas fluyen. Hay que destacarlo porque a veces uno lo da por obvio, pero no ocurre en todas partes”.

Para un desarrollador con inversiones distribuidas geográficamente, los tiempos administrativos y las condiciones regulatorias forman parte de la ecuación económica tanto como el precio del terreno o el costo del metro cuadrado.

Construcción, economía y una Argentina que cambia su matriz productiva

La conversación con Economis también salió de los límites del terreno posadeño para abordar la situación general de la economía.

Corti prefirió no realizar un diagnóstico exclusivo sobre Misiones y planteó una mirada nacional basada en la presencia que el grupo tiene en diferentes provincias.

“Hay una matriz productiva que se está desarrollando. Nosotros estamos viajando mucho por muchas provincias y hay muchas cuestiones vinculadas a la minería y al petróleo, cosas que la Argentina no estaba pudiendo explotar”.

Mencionó como ejemplo los recorridos realizados por áreas vinculadas a nuevos gasoductos y oleoductos y la llegada del grupo a San Juan, provincia en la que observa particularmente el impacto potencial de los proyectos de cobre.

“Dos minas de cobre es lo que genera toda la soja en producción del país, para entender un poco la matriz productiva que tenemos”.

A partir de allí aparecen, según el ejecutivo, las particularidades regionales y el papel de los gobiernos provinciales y municipales.

“Creo que tiene mucho que ver con los gobiernos provinciales, cuando favorecen o no toda esta industria de la construcción”.

El argumento central es el conocido efecto multiplicador de la actividad.

“La industria de la construcción permite incorporar mano de obra, a veces no tan calificada, muy rápidamente al proceso y una obra tiene un impacto positivo muy grande respecto de otras actividades. Tiene un efecto multiplicador directo muy importante e indirecto también”.

Una apuesta que supera al edificio

La torre que Sancor Seguros proyecta en Posadas puede leerse, entonces, desde varias escalas.

Es una inversión inmobiliaria de 25.000 metros cuadrados y un nuevo jugador de peso en el segmento residencial premium. Pero también es el resultado de una decisión estratégica de uno de los principales grupos aseguradores argentinos de transformar parte de sus inversiones financieras en activos reales y distribuirlos federalmente.

Para Posadas, significa además incorporar un desarrollo cuya escala busca modificar el perfil urbano de una de sus zonas centrales.

La apuesta de Sancor Seguros en Posadas se produce, además, en un momento particularmente complejo para el negocio inmobiliario argentino. Matías Garber, asesor externo del Grupo Sancor Seguros, pone el foco justamente allí: construir hoy es caro en términos históricos y esa realidad genera una competencia particular entre los desarrollos nuevos y el mercado de departamentos usados.

Matías Garber, asesor externo de Sancor Seguros en desarrollos inmobiliarios.
Matías Garber, asesor externo de Sancor Seguros en desarrollos inmobiliarios.

“Dentro de la coyuntura de la industria de la construcción y del desarrollo inmobiliario, hoy los costos de construcción están, en términos históricos, muy elevados respecto de lo que son los precios de los departamentos usados”, explicó Garber.

La brecha introduce una dificultad evidente para cualquier proyecto que necesita comercializar unidades antes de terminar la obra.

Según Garber, existe una dinámica diferente en la velocidad con la que ajustan ambos mercados. Los departamentos en pozo y a estrenar reflejan con mayor rapidez los nuevos costos de construcción. El usado, en cambio, constituye un mercado mucho más atomizado y sus precios reaccionan más lentamente.

“Entendemos que muchísimos proyectos se encuentran frente a desafíos al momento de poder vender en preventa, en preconstrucción, porque muchas veces el usuario se ve tentado a decir: ‘Me compro un usado y no tengo que esperar’”.

Es precisamente frente a esa competencia donde Sancor intenta posicionar su proyecto en Posadas por fuera de la comparación convencional de precio por metro cuadrado.

“Nosotros, de alguna manera, con este proyecto, que apunta a una diferenciación muy grande respecto del resto de la oferta de la ciudad, estamos un poco más salvaguardados porque opera más desde una lógica de escasez. Hay pocas unidades y son unidades que, de alguna manera, son muy difíciles de comparar con lo que puede encontrarse en un usado”.

La diferenciación atraviesa prácticamente todo el diseño: terminaciones, orientación de los departamentos, dimensiones, expansiones y amenities. Buena parte de esas decisiones, remarca Garber, no surgieron solamente de una mesa de arquitectos, sino del estudio de mercado realizado previamente en Misiones.

“Hay muchas cosas que incorporamos de ese estudio que mencionaba Cristian. Desde la medida de las cocheras hasta la superficie de las expansiones; tener un sector de parrilla en cada departamento, un sector de parrilla como amenity dentro de los amenities generales o la dimensión de la piscina”.

Un proyecto de estas características “puede darse cada 10 o 12 años”

Garber utiliza inicialmente una palabra para describir el proyecto: “Irrepetible”, aunque no quiere que la definición suene grandilocuente.

Pero detrás de esa expresión existe un argumento económico. Lo excepcional, sostiene, no reside únicamente en el edificio, sino en la coincidencia de varios factores que no suelen reunirse con frecuencia en un mismo desarrollo.

“Tal vez se dé una vez cada equis años, que nosotros estimamos alrededor de 10 o 12 años, que pueda darse la conjunción de un proyecto donde se alinea un estudio de primerísima categoría y una dirección de obra también de primer nivel. Estamos hablando de estudios que hoy hacen algunas de las obras más importantes del país”.

A ese componente técnico se agrega uno financiero que, para Garber, resulta decisivo: la existencia de una empresa capaz de garantizar la financiación y continuidad de la construcción independientemente del comportamiento coyuntural de la preventa.

“Una empresa que te garantiza la financiación de la obra genera, a la vez, una especie de círculo virtuoso: asegurar la financiación genera confianza para que mucha gente entre. Entonces se produce ese círculo virtuoso”.

Es la misma ventaja competitiva que Corti había marcado al describir el respaldo de Sancor Seguros detrás del fideicomiso. En un mercado donde numerosos proyectos dependen del flujo de fondos que generan las nuevas ventas para sostener el avance físico, el grupo busca ofrecer una ecuación diferente: primero garantizar la ejecución y utilizar esa certidumbre para apuntalar la comercialización.

Otro aspecto que Garber enfatiza es la decisión de evitar trasladar automáticamente a Misiones modelos inmobiliarios desarrollados para otros mercados.

La metodología de trabajo, explica, buscó incorporar desde el comienzo la mirada y las necesidades locales.

“Incluyó la voz local y las necesidades locales de lo que pensamos que puede ser un cliente misionero, más allá del posadeño. Porque, como mencionaba Cristian, esto puede ser no solamente para alguien de Posadas, sino también para quien quiere tener un departamento en Posadas cuando viene desde cualquier punto de la provincia de Misiones.”

La misma lógica se trasladará a la construcción.

El grupo pretende que una parte importante de los bienes y servicios demandados por una obra de esta magnitud sea abastecida por empresas y profesionales de Misiones.

“Estamos muy comprometidos en que los proveedores sean locales a todo nivel. Desde los calculistas, donde estamos trabajando con estudios de Buenos Aires en conjunto y en unión con estudios locales, hasta las empresas de ladrillos, de hormigón y las empresas constructoras”.

Para Garber, la integración local no responde solamente a una cuestión de costos o logística. Forma parte de la concepción del proyecto.

“Pensamos que no hay que venir con una receta única, sino trabajar palmo a palmo y paso a paso con los proveedores locales”.

La idea alcanza incluso al paisajismo.

“El paisajista está incluyendo todas las especies locales por una cuestión de optimización del mantenimiento y también para generar una identidad en el edificio que enaltezca lo que ocurre acá”.

El concepto que atraviesa la estrategia es sencillo: un edificio pensado para Posadas debe dialogar con Posadas.

“Las experiencias donde se trata de traspolar una receta porque funcionó en Córdoba o en otro lugar, en general no dan buen resultado. Lo que hay que hacer es escuchar la voz local e incorporarla”.

Objetivo: entregar en el segundo trimestre de 2030

El proyecto también comienza a tener un horizonte concreto para su finalización.

“Nosotros calculamos que para el primer semestre de 2030 vamos a poder dar posesión”, anticipó Garber.

La estimación más precisa ubica la entrega aproximadamente en el segundo trimestre de 2030, aunque el cronograma estará sujeto a factores propios de una construcción de esta escala y, particularmente, a las condiciones climáticas de Misiones.

El ejecutivo menciona específicamente la lluvia como una variable capaz de modificar los plazos.

“Contando con la financiación, es un período bastante optimista. Lo que sí, muchas veces la cantidad de lluvias o un efecto Niño, donde tal vez llueve tres veces más que la media histórica, te puede llegar a retrasar. Pero calculamos aproximadamente que en el segundo trimestre de 2030 podríamos estar dando posesión.”

La disponibilidad financiera, nuevamente, aparece como una de las variables que permiten proyectar el cronograma sin condicionarlo a la velocidad de venta de las unidades.

Unos 200 empleos directos durante la construcción

Una torre de 25.000 metros cuadrados supone también un impacto económico que excede al mercado inmobiliario.

Aunque Sancor Seguros todavía no realizó un cálculo específico del empleo total que demandará el desarrollo posadeño, Garber toma como referencia proyectos de características similares.

“No lo tenemos calculado directamente para esta obra, pero en general una obra de estas características implica unos 200 empleos directos, más lo que se genera exponencialmente a partir de proveedores y fábricas que se reactivan o tienen una mayor demanda”.

El número cobra otra dimensión por la decisión del grupo de priorizar proveedores misioneros. Una parte significativa del efecto multiplicador de la inversión podría quedar así dentro de la economía provincial.

En el terreno, sin embargo, todavía no se observa el movimiento de trabajadores que tendrá la obra cuando alcance su máxima velocidad. Hay una explicación técnica.

“Hoy no hay tanta gente trabajando porque las características propias de Posadas hacen que esta etapa previa de preconstrucción, que es el picado de piedra, sea una etapa muy lenta, pero necesaria”.

El suelo rocoso de la capital misionera introduce una particularidad respecto de los otros desarrollos que Sancor Seguros ejecuta en el país.

Garber sostiene que, entre todos los proyectos mencionados por Corti, el de Posadas presenta uno de los procesos de fundaciones más desafiantes por su complejidad.

“Creo que de todos los proyectos que mencionaba Cristian a lo largo del país, éste es el de fundaciones más desafiantes en cuanto a su complejidad”.

La contracara es que la roca permite fundar a menor profundidad que en terrenos con otras características geológicas.

“Después te permite no ir tan profundo, porque acá fundás a una profundidad muy inferior a lo que puede hacerse en otros lugares del país. Pero sí implica un proceso más largo en esa etapa de fundaciones”.

Es una de las razones por las cuales la fase inicial puede parecer lenta desde afuera, aunque resulte determinante para la estructura que posteriormente crecerá sobre el terreno.

El Paraná como parte del proyecto

La identidad del edificio también está atravesada por su relación con el río.

Garber explica que incluso la búsqueda del nombre del desarrollo formó parte del proceso de incorporación de una mirada local.

“El nombre surgió justamente de incorporar la mirada local al proyecto. Salió de una lluvia de ideas entre arquitectos, desarrolladores y el grupo”.

En ese proceso apareció como elemento central la experiencia de estar dentro del edificio y encontrarse con la vista del Paraná.

“Lo que se vio era esa experiencia de estar en el edificio con la vista del Paraná. De alguna manera es enaltecer o poner en primer plano lo que se está buscando con el edificio”.

Porque el concepto, insiste, pretende ir más allá de la suma de terminaciones costosas.

“El edificio busca, más allá de las excelentes terminaciones, las características, la distribución de los departamentos y la amplitud de los ambientes, generar bienestar y calidad de vida”.

“Lujo silencioso”: menos ostentación y más calidad de vida. Es probablemente la definición conceptual más interesante que deja Garber durante la recorrida.

No se trata, explica, de construir un edificio cuya principal característica sea exhibir lujo, sino de que la calidad aparezca en la experiencia cotidiana de habitarlo.

“Es un edificio que está muy enfocado a un lujo silencioso, a un lujo que va mucho más hacia la calidad de vida que hacia la ostentación y la demostración.”

Ese concepto atraviesa decisiones grandes y pequeñas.

Una expansión privada suficientemente amplia. Un quincho donde recibir amigos manteniendo la sensación de privacidad de una casa. Circulaciones que separen determinadas actividades. Materiales y terminaciones. El hall. Las cocheras. Los ascensores.

También alcanza cuestiones aparentemente menores que, para determinado segmento de compradores, terminan definiendo la experiencia.

“El acceso a la cochera tiene que ser cómodo y directo. Que no tengas que hacer seis maniobras para que entre la pickup”.

Lo mismo ocurre con los movimientos cotidianos dentro del edificio. “Que puedas acceder a través de un ascensor de servicio directamente cuando tenés las compras, que sea un acceso fácil y no tengas que estar cruzando el hall de entrada para cargar las bolsas del supermercado”.

Son detalles, pero la suma de esos detalles constituye precisamente el producto que Sancor Seguros pretende vender. “Vamos muy a cada una de esas cosas para generar una experiencia que sabemos que es lo que demanda hoy determinado nivel de cliente”.

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San Cayetano: ante miles de fieles, Martínez advirtió que “una economía donde la gente no está, no sirve”

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Miles de personas volvieron a congregarse este 7 de agosto en Posadas bajo una de las consignas más arraigadas de la religiosidad popular argentina: paz, pan y trabajo. En la celebración de San Cayetano, el obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, puso precisamente al trabajo y a la dignidad humana en el centro de un mensaje con fuertes definiciones sociales y económicas.

Ante una multitud de fieles que se acercó para agradecer, cumplir promesas y, sobre todo, pedir empleo y mejores condiciones de vida, Martínez expresó su preocupación por la distancia que puede existir entre los proyectos económicos y la realidad cotidiana de las familias.

“Queremos subrayar que nos genera mucha preocupación que aquellos que tienen responsabilidades de todo tipo en la sociedad por ahí no entiendan la importancia que tiene el trabajo para el pueblo, para la gente, para los ciudadanos”, planteó.

El obispo cuestionó especialmente una mirada de la economía concentrada exclusivamente en los grandes indicadores y en el equilibrio de las variables macroeconómicas, si esos resultados no se traducen en mejoras concretas para la población.

“Cuando se piensa en una Argentina mejor por ahí se piensa en una especie de macroeconomía o de proyectos económicos”, señaló. Y dejó una de las definiciones más contundentes de la celebración: “Proyectos económicos donde se cierren los números, pero donde la gente no está. No nos sirve cuando la gente no está”.

“Si la gente no está mejor, las propuestas no sirven”

El mensaje adquirió un tono particularmente fuerte cuando Martínez vinculó directamente el resultado de cualquier política económica con la situación concreta de las personas.

“No es todo en función de nuestra gente, todo eso no nos sirve para nada”, sostuvo.

Para el obispo, el trabajo no puede ser considerado solamente una variable económica. Es, fundamentalmente, una herramienta de realización personal, integración social y construcción de futuro.

“Porque el trabajo es la forma en que nosotros podemos tener esperanza. Cuando la gente en la cotidianidad consigue un trabajo y se puede realizar, entonces ahí la gente consigue el pan de cada día, consigue poder estar un poco mejor”, explicó.

Y remarcó: “Si la gente no está mejor, las propuestas que nos hacen no nos sirven para nada. Esa es la realidad”.

La definición conectó el tradicional pedido a San Cayetano con una preocupación que atraviesa a numerosas familias: conseguir o conservar un empleo que permita sostener el hogar.

Martínez sintetizó esa dimensión humana con otra frase central de su mensaje: “El trabajo está en el caracú de nuestra dignidad humana”.

Una “esperanza activa”

El obispo también buscó diferenciar la esperanza cristiana de una actitud pasiva frente a los problemas sociales.

El pedido por trabajo, sostuvo, constituye una condición básica para construir una “esperanza activa”, capaz de transformar la realidad mediante el esfuerzo de las propias personas.

“Creemos en la esperanza en Dios como pueblo peregrino en que vamos a encontrarnos con Él, pero también queremos tener una esperanza activa, comprometida, en donde nuestras manos y nuestra vida nos permitan transformar nuestro mundo y nuestro tiempo”, expresó.

De esa manera, Martínez vinculó espiritualidad, dignidad y trabajo: la posibilidad de construir una vida mejor no depende solamente de expectativas futuras, sino también de que existan oportunidades concretas para que cada persona pueda desarrollarse a partir de su propio esfuerzo.

Paz, pan y trabajo

La celebración tuvo como eje los tres pedidos históricamente asociados en la Argentina con San Cayetano.

“En esta tarde y en esta Eucaristía queremos pedir la intercesión de San Cayetano, que interceda ante nuestro Padre Dios para que podamos tener estas cosas que nos hacen tanta falta: la paz, el trabajo y el pan”, expresó Martínez.

El planteo se extendió luego a las intenciones de la misa. Allí apareció nuevamente una referencia explícita a quienes tienen responsabilidades públicas.

La comunidad rezó “por los gobernantes y dirigentes sociales, para que promuevan leyes que favorezcan una economía social con justicia y trabajo digno, de modo que el bienestar alcance a todo nuestro pueblo”.

La frase terminó de darle contenido social a una celebración atravesada por la fe, pero también por las preocupaciones económicas de quienes llegaron hasta San Cayetano.

En un contexto en el que miles de personas acudieron a pedir trabajo, el mensaje del obispo puso el foco precisamente allí: los números de la economía, sostuvo, pierden sentido si detrás de ellos no mejora la vida concreta de la gente.

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El Senado aprobó la ley de Propiedad Privada, pero quedaron a salvo la Ley de Tierras y la de Manejo del Fuego

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El Senado de la Nación dio media sanción a la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero el texto que finalmente salió de la Cámara alta quedó sustancialmente recortado respecto del proyecto original del Gobierno. Después de casi doce horas de debate y negociaciones, la iniciativa fue aprobada en general por 37 votos afirmativos y 33 negativos y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados.

Para Misiones, sin embargo, el dato político y ambiental más relevante está en aquello que no fue aprobado.

El oficialismo debió eliminar los dos capítulos que habían despertado mayor resistencia en la provincia: la reforma de la Ley de Tierras -que tenía los votos en contra de Sonia Rojas Decut y Carlos Arce- y los cambios a la Ley de Manejo del Fuego.

La eliminación del capítulo referido a la extranjerización de tierras ya había sido acordada antes de llegar a la votación. Pero durante la extensa sesión del jueves se produjo una segunda modificación decisiva: ante la falta de votos suficientes, La Libertad Avanza retiró también el capítulo que pretendía modificar el régimen vigente para los inmuebles afectados por incendios.

Así, la Ley de Manejo del Fuego no fue modificada y continúan vigentes las restricciones actuales sobre el cambio de uso de las superficies incendiadas. La normativa mantiene las limitaciones durante 30 años para determinadas superficies agropecuarias, praderas, pastizales, matorrales y áreas periurbanas, mientras que para bosques nativos, áreas naturales protegidas y humedales las restricciones pueden extenderse durante 60 años.

El objetivo de esas prohibiciones es evitar que un incendio, intencional o accidental, termine habilitando posteriormente negocios inmobiliarios o modificaciones del uso del suelo.

La permanencia de esas restricciones fue uno de los puntos centrales del debate ambiental. La reforma impulsada por el Ejecutivo pretendía modificar ese esquema bajo el argumento de que la legislación vigente podía terminar castigando también al propietario que hubiera sido víctima de un incendio. Sin embargo, durante la sesión fueron creciendo las objeciones por una eventual regresión de las normas de protección ambiental.

Con el correr de las horas quedó en evidencia que el oficialismo no tenía los votos necesarios para sostener ese capítulo. Finalmente, antes de la votación general, el miembro informante Agustín Coto anunció su retiro.

Con los capítulos de Tierras y Manejo del Fuego fuera del texto, los representantes misioneros acompañaron la iniciativa en la votación general.

Los senadores Carlos Arce y Sonia Rojas Decut votaron afirmativamente junto con el oficialismo, la UCR, el PRO y otros bloques provinciales. La votación general terminó con 37 votos positivos y 33 negativos.

El resultado debe leerse, sin embargo, junto con la negociación previa. Los representantes de Misiones habían anticipado su rechazo a los capítulos que afectaban la Ley de Tierras y la legislación sobre incendios.

En particular, la eliminación de la reforma de Tierras había sido precedida por una fuerte posición política de Misiones contra cualquier flexibilización que pudiera facilitar la extranjerización del territorio provincial.

La discusión tiene una sensibilidad especial para una provincia fronteriza como Misiones, rodeada en más del 90% de sus límites por Brasil y Paraguay y con recursos estratégicos vinculados al agua, la biodiversidad y la Selva Paranaense.

La retirada de ambos capítulos permitió así separar esos debates de las restantes reformas vinculadas a la propiedad privada.

Qué quedó finalmente de la ley

Después de la eliminación completa de los capítulos III y IV, el proyecto quedó concentrado fundamentalmente en tres grandes áreas: expropiaciones, desalojos y modernización de los registros inmobiliarios.

En materia de expropiaciones, la reforma establece una interpretación más restrictiva del concepto de utilidad pública. La declaración deberá identificar de manera específica el objetivo perseguido y la expropiación deberá resultar idónea, necesaria y proporcional para alcanzarlo.

También introduce cambios en el régimen indemnizatorio. La compensación deberá considerar el valor objetivo del inmueble, tomando el valor de mercado cuando pueda determinarse, además de los daños directos derivados de la expropiación.

El lucro cesante podrá incorporarse cuando sea consecuencia directa de la expropiación y esté respaldado por pruebas objetivas. El proyecto establece como regla un límite equivalente al 30% del daño emergente, salvo que el propietario pueda demostrar fehacientemente una afectación superior.

Otro de los ejes centrales son los desalojos. Para los alquileres destinados a vivienda, antes de iniciar una demanda por falta de pago el propietario deberá intimar fehacientemente al inquilino y concederle un plazo no inferior a diez días corridos para cancelar la deuda.

Vencido ese período, y ante la falta de restitución del inmueble, podrá iniciarse una acción judicial de desalojo mediante el procedimiento más breve previsto por la legislación procesal correspondiente.

La iniciativa también contempla modificaciones destinadas a modernizar y digitalizar los procedimientos de los registros de la propiedad inmueble.

Un proyecto mucho más reducido que el original

La media sanción llegó después de un recorrido legislativo particularmente complejo. El proyecto impulsado por el Gobierno nacional atravesó numerosos cambios desde que obtuvo dictamen. Durante las negociaciones parlamentarias circularon múltiples versiones y el oficialismo fue modificando el articulado para intentar reunir los votos necesarios.

La primera gran concesión fue la eliminación del capítulo III, que modificaba la Ley 26.737 de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales.

La segunda ocurrió prácticamente sobre el cierre de la sesión.

El capítulo sobre Manejo del Fuego comenzó el debate todavía dentro del proyecto, pero fue perdiendo respaldo a medida que avanzaban las intervenciones. Senadores de distintas bancadas advirtieron sobre el impacto ambiental que podría generar la modificación. La resistencia terminó haciendo inviable su aprobación.

El resultado fue una ley sensiblemente distinta de aquella que había llegado originalmente al Congreso: desaparecieron dos capítulos completos y diez artículos respecto del texto previo a la sesión.

En la votación particular, el capítulo sobre expropiaciones fue aprobado por 37 votos contra 33. El capítulo referido a desalojos obtuvo 36 votos positivos, 33 negativos y una abstención. Los capítulos restantes también consiguieron las mayorías necesarias.

La protección contra el cambio de uso después de los incendios sigue vigente

Para Misiones, probablemente ésta sea una de las consecuencias más importantes de la negociación parlamentaria.

La eliminación del capítulo ambiental implica que no se alteran las restricciones actualmente establecidas para los terrenos afectados por incendios.

El régimen vigente fue diseñado precisamente para quitar incentivos económicos a la utilización del fuego como mecanismo previo a una transformación productiva o inmobiliaria del territorio.

El proyecto del Gobierno buscaba revisar esas limitaciones argumentando que la prohibición podía afectar durante décadas a propietarios que no hubieran provocado el incendio.

Sus críticos advertían, en cambio, que flexibilizar las restricciones podía volver a generar un incentivo económico para incendiar tierras y modificar posteriormente su destino.

Ese debate quedó, por ahora, cerrado. Ahora la discusión continuará en Diputados, donde deberá tratarse el texto aprobado por el Senado.

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