Establecimiento Santa Ana (ESA), la compañía argentina detrás de CBSé y MATEANDO, celebra su 48° aniversario con la campaña “48 años cebando historias”, una invitación a recorrer casi cinco décadas de vínculo con los argentinos a través del mate, los sabores y las historias compartidas.
Nacida en 1978 en San Francisco, Córdoba, a partir de la visión de Florentino Orquera y María Amelia Elizagaray, la empresa dio origen a CBSé Hierbas Serranas, la primera yerba compuesta del mundo, que abrió el camino a una nueva forma de disfrutar el mate. Desde entonces, cada sabor se convirtió en una manera distinta de acompañar momentos, encuentros y rutinas cotidianas.
Sol Orquera, creadora de sabores y categorías
Se consolidó como una de las protagonistas de la historia de la compañía: la mujer detrás de los sabores que hicieron de CBSé una marca reconocida por ampliar la ronda, crear nuevas experiencias de consumo y mantener vivo el espíritu familiar que dio origen al Establecimiento Santa Ana.
“Cada sabor cuenta una historia. Detrás de cada lanzamiento hay una búsqueda, una intuición y una forma de escuchar lo que las personas quieren compartir en su mate. CBSé nació para animarse a hacer algo distinto, y después de 48 años seguimos cebando historias con la misma pasión”, afirmaSol Orquera, CEO de Establecimiento Santa Ana.
Tras 46 años liderando el segmento de yerbas compuestas y saborizadas, dio un paso inédito: lanzó MATEANDO, su primera yerba 100% tradicional, producida y envasada en origen, en Santa Ana, Misiones. Con estacionamiento natural, menos polvo y palo, y un packaging 100% sustentable, la nueva yerba fue pensada para sumar a una nueva generación de materos a la ronda.
“48 años cebando historias”
Establecimiento Santa Ana celebra su aniversario junto a las personas de su comunidad: un sorteo de 48 packs de CBSé Hierbas Serranas y espacios para que la comunidad comparta sus propias historias con la marca. Degustaciones en la calle y entrega de muestras en Rosario, Córdoba y Mendoza, y a la tienda online con envío gratis, 15% de descuento en toda la tienda y regalos en cada compra. –
En este aniversario, Establecimiento Santa Ana celebra “48 años cebando historias” para homenajear el camino recorrido junto a CBSé y reconocer el rol de quienes hicieron posible que la marca conecte con distintas generaciones a través de sabores que ya forman parte de la memoria emotiva de muchos argentinos.
Creación, innovación y ronda inclusiva
Desde su fundación, CBSé construyó su liderazgo creando categorías que no existían. La primera yerba compuesta del mundo fue solo el comienzo. En 1997 lanzó sus primeros sabores: CBSé naranja, CBSé limón y CBSé pomelo, y presentó su línea 0% azúcar.
Además de ampliar la ronda con nuevos sabores, Establecimiento Santa Ana se convirtió en una de las primeras empresas de consumo masivo del país en certificar sus productos “Libres de Gluten”.
Con CBSé Frutos del Bosque, CBSé Frutos del Valle, CBSé Frutos Tropicales y CBSé Guaraná, la compañía liderada por Sol Orquera abrió una nueva categoría: la de yerba gourmet. Más tarde, lanzó CBSé Etiqueta Negra Hierbas Serranas y fue la primera yerba Premium de la categoría,
A lo largo de este recorrido, CBSé fue construyendo categorías propias dentro de la yerba mate: compuestas, saborizadas, saludables, premium, inspiradoras y ediciones limitadas, como las virales CBSé Chocolate Dubái y CBSé Mango Picante.
Llevar el mate más allá
La compañía también instaló al mate en la conversación global: en 2015, Sol Orquera impulsó la campaña #UnEmojiParaElMate, que en 2019 logró que Unicode oficializara el emoji del mate.
Desde 2022 continúa con “Hagamos Ruido de Mate”, que busca transformar el Día Nacional del Mate en el Día Mundial del Mate y ya reunió más de 16.500 firmas en Change.org
Profundidad será sede el 12 y 13 de septiembre de la sexta expo de la Cuenca Ovino Caprina, un encuentro que busca convertir la producción rural en un espacio de intercambio, capacitación y generación de valor. Durante dos jornadas, productores, familias rurales, emprendedores, instituciones y visitantes confluirán alrededor de una agenda que combinará producción ovina y caprina, turismo rural, gastronomía, cultura y propuestas para toda la familia.
La actividad fue presentada oficialmente por el Ministerio del Agro y la Producción junto con las instituciones que integran la Mesa de Gestión de la Cuenca Ovino Caprina de la Zona Sur. La Expo se consolidó como una instancia para mostrar el trabajo que realizan las comunidades rurales, pero también como una herramienta para fortalecer los vínculos dentro de una cadena que busca ampliar sus capacidades productivas y comerciales.
El eje está puesto en el agregado de valor. Las charlas técnicas y las actividades previstas abordarán desde el desarrollo de productos hasta el aprovechamiento de la lana, la economía circular y la incorporación de nuevos recursos forrajeros. La propuesta apunta a que la producción primaria pueda conectarse con nuevos usos, conocimientos y oportunidades económicas.
Una agenda que vincula producción y territorio
El sábado 12, la apertura oficial será a las 9 y dará paso a un ciclo de capacitaciones sobre distintos aspectos de la actividad ovina y caprina. Entre los temas previstos aparecen el desarrollo de productos y agregado de valor, el trabajo con perros, la prevención y mitigación de ataques de predadores, la calidad del agua, el fortalecimiento de la cadena productiva y los nuevos recursos forrajeros.
La jornada también incorporará una dimensión cultural con la elección de la Embajadora de la Cuenca Ovino Caprina 2026. La intención es que la Expo funcione como un punto de encuentro entre los saberes productivos de las familias rurales y una comunidad más amplia.
El domingo 13, el predio abrirá nuevamente a las 9. La programación continuará con contenidos vinculados al turismo rural, el aprovechamiento de la lana, la economía circular, la calidad del agua y los recursos forrajeros.
El cierre buscará llevar esa producción al plato. El “Desafío de Fuego y Sabores” tendrá como protagonistas al cordero y el chivito, con un concurso gastronómico que contará con la participación de chefs de la provincia. La entrega de premios marcará el cierre de la sexta edición.
Una actividad que busca ampliar su peso económico
El encuentro se desarrolla sobre una base productiva que ya tiene una dimensión relevante en Misiones. La actividad ovina reúne a más de 800 productores y productoras distribuidos en 829 unidades productivas, con un stock cercano a las 18.000 cabezas.
En el sector caprino participan alrededor de 450 productores con stock y se contabilizan más de 4.700 cabezas. Son dos actividades que, por su escala y distribución territorial, tienen una particularidad: están estrechamente vinculadas con las economías de las familias rurales.
En la zona sur, la Cuenca Ovino Caprina comprende 10 municipios y una superficie superior a las 116.000 hectáreas. Allí unas 333 familias rurales están directamente vinculadas con la actividad y funcionan cerca de 200 emprendimientos organizados.
Ese entramado explica por qué el desafío no pasa solamente por incrementar el número de animales. La construcción de una cadena productiva más sólida requiere mejorar conocimientos, aprovechar subproductos, desarrollar alimentos y derivados, fortalecer la comercialización y generar vínculos entre producción, gastronomía y turismo.
La estrategia provincial: fortalecer la cadena desde el territorio
El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, planteó que la Expo constituye una oportunidad para fortalecer los vínculos entre los actores de la cadena y generar herramientas para el desarrollo del sector.
“Esta Expo representa una oportunidad para poner en valor el trabajo de los productores ovinos y caprinos, fortalecer los vínculos entre los distintos actores de la cadena y generar nuevas herramientas para el desarrollo del sector”, sostuvo.
La definición apunta a una cuestión central para las economías regionales: la capacidad de transformar una actividad productiva en una cadena con mayor generación de valor. La capacitación, el intercambio entre productores y la conexión con otras actividades pueden contribuir a ampliar las posibilidades económicas de las familias involucradas.
La intendenta de Profundidad, Silvia Estigarribia, destacó a su vez que la localidad vuelva a ser sede y puso el foco en la convocatoria abierta a las familias, con producción, gastronomía, música y actividades culturales.
Del campo a la comunidad
La Expo plantea una lógica que excede la exhibición de animales o productos. El objetivo es acercar al público a una actividad que forma parte de la estructura productiva de numerosas familias rurales y mostrar las posibilidades que existen alrededor de ella.
El turismo rural, la gastronomía y la economía circular incorporan nuevas dimensiones a una producción tradicional. La lana puede transformarse en un recurso con nuevos usos; la gastronomía puede funcionar como vidriera para la producción primaria; y las experiencias rurales pueden convertirse en una vía adicional para generar ingresos y visibilidad territorial.
En ese sentido, la Expo funciona como una herramienta de articulación. Productores, instituciones, emprendedores y consumidores pueden encontrarse en un mismo espacio y poner en circulación conocimientos, productos y proyectos.
Profundidad recibirá así una nueva edición de un encuentro que busca consolidar a la Cuenca Ovino Caprina como una expresión de la economía rural del sur misionero. Con más de 1.200 productores ovinos y caprinos involucrados en la provincia y cientos de familias vinculadas directamente a la actividad en la zona sur, el desafío es que la producción pueda seguir avanzando hacia más conocimiento, agregado de valor y nuevas oportunidades para quienes sostienen la actividad desde el territorio.
Por Marcela Cristini y Guillermo Bermúdez / FIEL – La campaña agrícola 2025/26 fue un éxito productivo con un volumen de 163 millones de ton. (21% de crecimiento inter-campaña). En el conjunto destacan el trigo, el maíz y el girasol. La soja, como producto de mayor importancia por su volumen y participación en la cadena agroindustrial (con la harina de soja y aceite de soja como eje de las exportaciones sectoriales), cedió área sembrada frente al maíz que aseguraba precios internacionales muy remunerativos. Con todo, las condiciones climáticas y la incidencia de los costos de fertilizantes y agroquímicos determinaron resultados económicos heterogéneos al nivel del productor, con márgenes que disminuyeron drásticamente en zonas del NEA y NOA y en porciones de la zona núcleo que presentaron situaciones climáticas adversas en el verano.
En el caso de la soja, con un área sembrada semejante al promedio de los 5 años anteriores, la producción fue un 27% superior (51,5 millones de ton.), lo que permitió el abastecimiento fluido de la cadena procesadora. En el caso del maíz, el área sembrada fue un 22% superior al promedio de los cinco años anteriores y la producción un 42% mayor (68 millones de ton.). Para el trigo, el área sembrada fue 10% superior al mencionado promedio, pero la producción avanzó mucho más, un 64%, con 29,5 millones de ton. (datos de Bolsa de Comercio de Rosario y SAGPyA).
Esta producción récord permitió un importante aumento de las exportaciones agroindustriales en los primeros 7 meses de 2026. Las ventas externas del complejo sojero permanecen, por el momento, levemente por debajo de las de 2025. En contraste, los subproductos del girasol fueron récord con incrementos de volumen de más del 50%, tanto en harinas y pellets como en aceites. El abastecimiento local de poroto de soja más el aumento de las importaciones de este insumo desde Paraguay permitieron mantener el uso de la capacidad instalada de la industria del crushing en un 84%.
Para la campaña 2026/27, que comenzó en mayo con las primeras siembras de trigo, se espera también un muy buen desempeño. Los relevamientos oficiales indican que la superficie de trigo sería un poco menor (-5%) mientras se mantendría el área de girasol.
Este nivel de actividad creciente del sector agroindustrial se refleja territorialmente en las demandas a la cadena de abastecimiento local (insumos, contratistas de labores, técnicos agrónomos, etc.) y movilizan hacia adelante a la logística de almacenamiento y transporte, culminando con el procesamiento de harinas, aceites, biocombustibles y forrajes. Como resultado, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) muestra que el sector agroindustrial fue el segundo de mayor incidencia en el aumento del nivel de actividad general hasta junio de este año (2,7% interanual), con un 4,6% de aumento interanual. La actividad del sector del agro sigue en dinamismo a la explotación de minas y canteras (15,6% interanual). Este resultado sigue la tendencia muy positiva que se ha acumulado desde 2024, luego del retroceso por razones climáticas y de política sectorial adversa registrado en 2022 y 2023.
La mejora en el desempeño agrícola se tradujo a su vez en un importante aporte de divisas. La información disponible de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación indica que el valor exportado de enero a julio fue un 15% superior al del mismo período en 2025 (USD 32.507 millones). Cabe indicar que el número de destinos alcanza a 133 países sobre los 193 países contabilizados por las Naciones Unidas. Este dato confirma la calidad de “global trader” de nuestro país en el comercio agroindustrial y el crecimiento potencial de las exportaciones que podría derivarse de un incremento en la producción local.
Las perspectivas para la campaña 2026/27 son alentadoras tanto por el clima de negocios que lentamente va mejorando la situación de excesiva carga fiscal de los productos exportables como por el impulso en la adopción de tecnología que caracteriza a los productores locales. Entre las novedades de política económica que involucran al sector agroindustrial cabe mencionar la adjudicación del mantenimiento de la Hidrovía Paraná-Paraguay como ruta clave para la salida de los productos agroindustriales, el acercamiento de posiciones público-privadas para la reformulación de una ley de semillas que se enfoque en el reconocimiento de la propiedad industrial de los obtentores con vistas al reemplazo de la ley vigente que data de 1973 (Ley Nro. 20247), el tratamiento en el Congreso de un proyecto de ley contra los delitos a la propiedad agropecuaria que elevaría las penas actuales. Estos datos se suman a la intención manifiesta del gobierno por reducir la carga impositiva sobre el sector a medida que se avance en la consolidación del equilibrio fiscal. No obstante, el sector ha visto sumar algunos problemas relevantes para la logística, como la situación de los caminos rurales afectados por las lluvias o las demoras en puertos debido a conflictos entre el Gremio de Recibidores de Granos y Anexos y la Cámara de Puertos Privados Comerciales a pesar de la conciliación obligatoria declarada oficialmente.
Dentro de este panorama positivo, no debe olvidarse que la producción agropecuaria está sujeta a factores estructurales que pueden alterar sus resultados. Los dos más importantes se refieren al clima y a la volatilidad de los precios internacionales.
Con respecto a los factores climáticos, se prevé que éstos serán especialmente importantes en la campaña 26/27 por los efectos del evento meteorológico de El Niño. Este evento ha determinado fuertes sequías en el verano del hemisferio norte y amenaza con aumentar su categoría hasta un nivel “muy fuerte” durante la primavera-verano de nuestro país. En el caso de la Argentina, el efecto pronosticado es de lluvias mayores a las normales que, además, llegan en un momento en el que la condición hídrica de los campos pampeanos ya presenta un exceso de acumulación de agua.
El factor de volatilidad de precios agrícolas ha adquirido mayor importancia de la mano de la suba en los precios del petróleo derivados de la invasión de Rusia a Ucrania y del conflicto de Estados Unidos-Israel con Irán en Medio Oriente. Los precios agrícolas presentan, en general, una volatilidad importante que, en promedio, se había ido reduciendo en los últimos años. Para visualizar el comportamiento del precio de nuestros principales productos, el Gráfico 1 presenta la evolución en términos reales (precios deflactados por el Índice de Precios Mayoristas de los Estados Unidos) en un período amplio, entre 1960 y el presente. Estos datos permiten comprobar que la volatilidad fue en aumento desde la primera crisis del petróleo a inicios de los años 70, atravesó la crisis de la guerra Irán-Irak a fines de los 70 y luego fue alimentada por las nuevas demandas de China y otros países en desarrollo (2005-2011) y por eventos climáticos extremos a los que se sumó la pandemia del Covid 19 entre 2020 y 2021.
Más recientemente, entre 2022 y el presente, los conflictos bélicos ya mencionados influyeron en la formación de los precios de las commodities internacionales debido a la importancia de Ucrania y Rusia como abastecedores de trigo y girasol y de Rusia e Irán como proveedores de petróleo. La estrategia iraní de cierre del Estrecho de Ormuz agravó aún más la restricción de petróleo, lo que influyó directa e indirectamente sobre los costos y finalmente sobre los precios de los productos agrícolas. En el Gráfico 2 se muestra el detalle de la evolución de los precios agrícolas en un período de tiempo más cercano entre 2022 y el presente.
Gráfico 1
Fuente:FIEL con base en datos FMI
Gráfico 2
Fuente: FIEL con base en datos FMI
Comparando el largo plazo con la situación más reciente, la volatilidad de precios (medida por el desvío standard como porcentaje del promedio de la serie) parece haber cedido levemente (ver Cuadro 1). Así, por ejemplo, en el largo plazo el precio de la soja ha variado entre un 35% por encima o por debajo de su promedio, mientras más recientemente lo ha hecho en un 20%. A la vez los promedios de los precios se mantienen moderados en términos históricos, pero suficientemente remunerativos para los productores competitivos internacionalmente (los precios internacionales del trigo, maíz y girasol se incrementaron a fines de agosto).
Cuadro 1
Volatilidad de los precios agrícolas internacionales
(desvío standard de los valores mensuales/promedio del período, en %)
Fuente: FIEL con base en datos FMI
Hay muchos factores que explican la volatilidad de los precios internacionales de los productos agrícolas, comenzando por los factores climáticos, ya mencionados. Otros factores identificados como muy importantes se vinculan a la inestabilidad macroeconómica internacional que dispara las coberturas financieras hacia los mercados de commodities agrícolas, y los aumentos del precio del petróleo que operan por vía directa elevando el costo de los fertilizantes (urea) y de las labores y por vía indirecta, generando mayor inflación y recortes de la actividad económica, en particular, en los países en desarrollo demandantes de productos agrícolas. En el caso particular de auge de los precios agrícolas entre 2005 y 2011, los factores más importantes se vinculaban con el bajo nivel de stocks disponibles, problemas climáticos, inversión en activos derivados en una situación de exceso de dólares en el mercado, depreciación del dólar con respecto a las principales monedas, las ya mencionadas mayores demandas de China y otros países emergentes, el uso de los productos básicos para la producción de biofuels y el bajo crecimiento de la productividad en relación con la demanda.
En síntesis, la producción agroindustrial toma impulso y continúa como un sector central del desarrollo de nuestro país. En el corto plazo, los factores climáticos podrían afectar negativamente algunos resultados a la vez que los productores deberán asegurar una comercialización eficaz para enfrentar la volatilidad de los precios internacionales.
Ante posibles inundaciones, el Ministerio del Agro brindó recomendaciones para el cuidado del rodeo. Las indicaciones están dirigidas a productores ganaderos de Misiones ante los pronósticos de lluvias intensas y crecidas asociados al fenómeno de El Niño. El objetivo es anticipar medidas, reducir riesgos y preservar la sanidad y el bienestar animal.
Ante los pronósticos climáticos que anticipan una posibles lluvias intensas y crecidas en distintos sectores de la provincia, el Ministerio del Agro y la Producción recomendó a los productores ganaderos adoptar medidas preventivas y planificar con anticipación el manejo de la hacienda.
En este marco, y en articulación con la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA), Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y los municipios, se trabaja en la prevención de posibles impactos sobre la actividad ganadera y en el resguardo sanitario de los animales.
El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, destacó la importancia de actuar con anticipación frente a los escenarios climáticos previstos. “La prevención es la principal herramienta que tenemos para reducir el impacto de un evento climático sobre la producción. Por eso estamos trabajando junto a los organismos técnicos y los municipios para que los productores cuenten con información y puedan tomar decisiones antes de que la situación se vuelva crítica”, señaló.
En este sentido, se recomienda identificar con anticipación potreros altos y zonas seguras hacia donde trasladar a los animales, además de prever la disponibilidad de alimento y agua segura.
En caso de que resulte necesario evacuar la hacienda, se aconseja organizar el traslado entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua, siempre que las condiciones lo permitan. Los arreos deben realizarse en grupos reducidos, evitando que los animales ingresen a corrientes de agua que puedan representar un riesgo.
“No hay que esperar a que el agua llegue al establecimiento para decidir qué hacer. Identificar previamente los lugares altos, conocer las vías de salida y tener preparado el traslado permite actuar de manera ordenada y disminuye considerablemente los riesgos”, explicó el subsecretario de Desarrollo y Producción Animal, Med. Vet. Carlos Caraves.
Si la evacuación no fuera posible, se recomienda abrir tranqueras y alambrados internos para permitir que los animales puedan desplazarse por sus propios medios hacia los sectores más elevados del establecimiento.
Asimismo, se subrayó la importancia de mantener actualizado el RENSPA y la documentación correspondiente, además de verificar la correcta identificación del rodeo.
Como medida preventiva, se recomienda identificar a los animales mediante pintura en aerosol de uso veterinario sobre el lomo, lo que facilita su reconocimiento durante una eventual evacuación o en situaciones de emergencia.
Desde la cartera agraria se remarcó que la seguridad debe ser siempre la prioridad. Por ello, se aconseja no permitir que los animales ingresen al agua cuando existan corrientes fuertes y evitar dejarlos atados o encerrados en corrales bajos, donde no puedan desplazarse hacia sectores seguros.
Una vez que el nivel del agua descienda, será fundamental garantizar agua segura para el consumo animal, controlar el estado de las pezuñas y reforzar el plan sanitario del establecimiento.
También se recomendó prestar especial atención a enfermedades que pueden verse favorecidas por estas condiciones, como Leptospirosis, Rabia Paresiante, Babesia y Anaplasmosis (tristeza bovina), además de intensificar el control de garrapatas.
Desde el Ministerio del Agro se destacó la importancia de anticipar las acciones, mantener actualizado el estado sanitario y documental del rodeo y priorizar su traslado hacia zonas altas, seguras y con disponibilidad de forraje ante la posibilidad de un fenómeno hídrico.
Frente a los pronósticos de un fenómeno de El Niño fuerte y precipitaciones extraordinarias, especialistas de INTA Misiones recomiendan realizar tareas preventivas para reducir la erosión, mejorar el drenaje y sostener la transitabilidad de los caminos rurales. El ingeniero agrónomo Ramiro Sosa, jefe de la Agencia de Extensión Rural de INTA Apóstoles, destaca la importancia de intervenir antes de que lleguen los eventos de mayor intensidad. En diferentes puntos de la provincia, el equipo técnico de INTA trabaja junto a municipios e instituciones como el Ministerio del Agro y la Producción y la Dirección Provincial de Vialidad, entre otros
Cuando las lluvias son abundantes, el agua puede convertirse rápidamente en uno de los principales factores de deterioro de los caminos rurales. Si las cunetas están erosionadas, los drenajes obstruidos o la superficie del camino perdió su perfil, el escurrimiento puede concentrarse, generar cárcavas y terminar afectando tanto la infraestructura como la circulación de personas y vehículos.
Ante este escenario, y frente a la posibilidad de precipitaciones extraordinarias asociadas a un fenómeno de El Niño fuerte, la recomendación es anticiparse. Para el ingeniero agrónomo Ramiro Sosa, jefe de la Agencia de Extensión Rural de INTA Apóstoles, el mantenimiento preventivo de caminos y obras de drenaje resulta fundamental para disminuir los daños durante los períodos de excesos hídricos.
Uno de los primeros puntos a revisar son las cunetas, que cumplen un papel central en la conducción del agua hacia los sectores de descarga. Cuando presentan erosión, es necesario restituir su perfil e incorporar disipadores de energía a distancias calculadas, con el objetivo de reducir la velocidad del agua y estabilizar el terreno. En cárcavas avanzadas, estos elementos pueden colocarse a distancias intermedias para favorecer una recuperación completa del perfil.
Las cárcavas de mayor tamaño, especialmente aquellas próximas a los caminos o directamente sobre sus trazas, requieren una atención prioritaria. Además de acelerar la pérdida de suelo, pueden convertirse en un riesgo para el tránsito de vehículos y personas, particularmente en condiciones de baja visibilidad.
Otro aspecto clave es garantizar que las obras de drenaje estén libres de obstáculos. Cunetas, alcantarillas, sangrías y drenajes laterales deben limpiarse y desobstruirse antes de los períodos de lluvias intensas. La acumulación de sedimentos disminuye la capacidad de evacuación del agua y puede provocar desbordes hacia la calzada.
También, es necesario revisar los pozos de decantación y las trampas de sedimentos. Su vaciado y reacondicionamiento permite que puedan retener el material arrastrado por las precipitaciones sin colmatarse rápidamente. De esta manera, además de proteger la infraestructura, se reduce el volumen de suelo que termina llegando a los cursos de agua.
La superficie del camino tampoco queda fuera del mantenimiento preventivo. El perfilado y el correcto abovedado permiten que el agua escurra hacia los laterales en lugar de concentrarse sobre la huella de circulación. Del mismo modo, las lomadas deben conservar su perfil y contar con suelo adecuadamente compactado para evitar cortes y procesos de socavación en los sectores donde se conectan con las cunetas.
Evitar que el suelo termine en los arroyos
El manejo del agua en los caminos rurales también tiene una dimensión ambiental. Una erosión sin control puede transportar grandes cantidades de suelo hacia arroyos, vertientes y otros cursos de agua. Ese arrastre puede provocar la típica coloración naranja del agua, afectar la flora y la fauna, deteriorar la calidad del recurso y favorecer la colmatación de los cauces.
Por eso, las medidas destinadas a conservar el suelo y controlar la velocidad del escurrimiento cumplen una doble función: protegen la infraestructura rural y disminuyen el impacto sobre los recursos hídricos.
La seguridad también exige prestar atención a los pozos de decantación ubicados cerca de zonas de circulación. Deben estar claramente señalizados mediante elementos de alta visibilidad, postes o barreras que permitan advertir su presencia y prevenir accidentes.
Finalmente, debe considerarse el efecto de la vegetación ubicada en los márgenes de los caminos. En los caminos terrados de Misiones, la presencia de árboles y vegetación densa sobre las banquinas y zonas aledañas puede reducir significativamente la llegada de radiación solar a la calzada y limitar la circulación de aire, especialmente durante el invierno, cuando el ángulo solar es menor y las sombras se proyectan durante más tiempo. Por ello, el mantenimiento de banquinas despejadas y la poda selectiva de la vegetación cercana al camino favorecen una mayor exposición solar, aceleran el secado de la superficie después de las lluvias y contribuyen a recuperar más rápidamente las condiciones de transitabilidad.
A modo de cierre, Sosa enfatiza en “la necesidad de prevenir antes de reparar. Frente a eventos climáticos extremos, revisar caminos, drenajes, cunetas y obras de infraestructura cuando todavía están operativos puede evitar que una lluvia intensa transforme pequeños problemas en daños mayores y reduzca la transitabilidad de los establecimientos rurales”.