Fernández ratificó la idea de trasladar la gestión de Gobierno a las provincias y Herrera Ahuad quiere que la capital alternativa sea Oberá
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Con la presencia de dirigentes peronistas de casi todo el país, incluidos los gobernadores del justicialismo y con la candidata a gobernadora Anabel Fernández Sagasti como anfitriona, el candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, encabezó un acto en Mendoza.
Fue un encuentro breve, de no más de 30 minutos, en el que el presidenciable más votado en las PASO de agosto hizo el anuncio de que si es el sucesor de Mauricio Macri, su equipo de gabinete se reunirá periódicamente en todas las provincias. Pero además, le dio un fuerte respaldo a Anabel Fernández Sagasti y pidió repetidamente que los mendocinos la voten el domingo. El gobernador electo por Misiones Oscar Herrera Ahuad, indicó que la capital alternativa de Misiones donde se prevé instalar el gabinete cuando visite la provincia será Oberá y desde Mendoza indicó que el plan anunciado le pareció una buena opción para Misiones y para toda la región en particular.
En la bodega Ruca Malén, de Luján y en medio de una importante expectativa que excedió el ámbito provincial Fernández se definió como un “porteño federal”.
Su presencia como la de los dirigentes que llegaron de diferentes provincias y ciudades fue fuertemente cuestionada por el gobernador Alfredo Cornejo y su candidato a sucederlo, Rodolfo Suarez.
Antes de hacer el anuncio, Fernández se reunió con los referentes del Frente de Todos. Los primeros en llegar fueron el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, el gobernador electo de Misiones, Oscar Herrera Ahuad y el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni.
Luego, se sumaron Axel Kicillof, Matías Lammens, Alicia Kirchner, Sergio Casas, Sergio Uñac, Roxana Bertone, Gustavo Bordet, Gerardo Zamora y Domingo Peppo.
Con la consigna “El futuro es con todos”, un escenario montado a metros de la ruta fue el epicentro para una foto de familia, muy esperada por el peronismo argentino
La bienvenida
Luego de que se explicara rápidamente en qué consiste el proyecto peronista de federalizar el país, tomó la palabra Anabel Fernández Sagasti, quien vinculó directamente a la crisis económico del gobierno de Mauricio Macri con la gestión de Alfredo Cornejo y su posible sucesor, Rodolfo Suarez.
“Gracias Anabel porque has hecho un escenario formidable, por la belleza que suponer tener a Los Andes detrás de uno, con estos hermosos viñedos que hablan de lo que es Mendoza”, comenzó Alberto Fernández.
“Cuando me tocó ser candidato, y comencé a recorrer el Norte, el Sur, ver lo que pasa en el interior, se me puso en la cabeza que si nosotros no cambiamos, no haremos un país viable. Me puse a buscar la solución”, relató.
“Dios está en todas partes pero atiende en Buenos Aires, dicen. Es ingrato. Encontré una idea de un amigo y es que Argentina tenga una Capital Federal como la que tiene pero que tenga otras capitales alternas que obliguen al Gobierno a salir al interior. Está aquí Natalia, hija de José Manuel de la Sota, el amigo al que le robé la iniciativa. Tomé aquella idea que tuvo como gobernador de Córdoba, cuando Río Cuarto capital fue designada capital alterna”, agregó..
“Este proyecto solo hay que reglamentarlo. Crear en cada provincia una capital alterna de la Argentina y obligar al gobierno a salir de Buenos Aires. Pretender gobernar con estadísticas es no ver a la gente. Y cuando uno ve a la gente empieza a entender. Lo viví una, diez y cien mil veces. Aquí me encontré con un bodeguero que me contó todas las dificultades. Los porteños lo vemos en una estadística pero no sabemos el sufrimiento.
“Si nosotros no hacemos otra Argentina vamos a seguir repitiendo la injusticia de hoy que concentra la riqueza en un lugar y padece la periferia. Si no acercamos todas las oportunidades a todos los rincones vamos a ver a a muchos argentinos sufriendo”
“Vale lo mismo un porteño que un fueguino, un catamarqueño o un mendocino. Todos valemos lo mismo”.
“Mi sueño es que el que nace en Jujuy pueda vivir, estudiar, encontrar su amor, pueda hacer una familia, ir al cine y al teatro y un día se muera, feliz, todo siempre en Jujuy”.
“Cuando yo termine mi mandato, si soy el próximo presidente, se habrán cumplido 40 años de democracia. Y la democracia no puede condenar a los argentinos de la periferia. Por eso el la idea es que el Gobierno nacional se instale una vez por mes en el interior”.
