Warning: Attempt to read property "post_excerpt" on null in /home/u938586669/domains/economis.com.ar/public_html/wp-content/themes/magazine-7/inc/hooks/blocks/block-post-header.php on line 15
Es sommelier de agua y recomienda cuál hay que usar para el mate
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La cordobesa Soledad Sichert aconseja cómo cebar un buen mate, con agua de la canilla o mineral.
En las últimas décadas, el oficio del sommelier se volvió cada vez más popular en Argentina. Casi desconocido para el gran público en generaciones anteriores, la profesión comenzó a crecer de la mano del vino, en principio, aunque ya hay catadores con paladares entrenados en la degustación de té, café, yerba mate, carne y hasta de agua.
Esta última especialidad es la que eligió Soledad Sichert, una cordobesa radicada en Alemania que se formó en la primera escuela especializada del rubro en Munich. Ahora vive en Renania, en las cercanías de la ciudad de Bonn, donde es dueña de Alter Zoll Oberpleis, el único restaurante del país con carta de aguas minerales. Pese a la lejanía de su residencia, Soledad sigue conectada con su familia y amigos argentinos, además de asesorar a restaurantes de su provincia natal.
Entrevistada por La Voz, Soledad se animó a dar consejos sobre la utilización del agua a la hora de cebar mate. Allí, diferenció el uso del agua de la canilla y la envasada.
A matear
1. Elegir los minerales del agua según el tipo de mate. Un agua con mayor cantidad de sodio “si quiero un mate con un poquito más de sabor, porque si no esa agua no va a ser tan neutral”.
2. Agua más neutra. Por el contrario, si voy a preparar un mate con hierbas como menta y resaltar ese sabor, entonces es mejor un agua con menos mineralización.
3. Agua de la canilla. Es muy común en Argentina usar el agua de la canilla para preparar el mate. “El agua que conozco allá suele tener mucho cloro, que se siente en el sabor. A mí no me gusta, prefiero un agua más neutral”. Pero, si uno usa esa agua, mejor ponerla primero en una jarra sin tapa para que el cloro se evapore, antes de hervirla, y por supuesto recordar que la temperatura ideal son aproximadamente unos 90 grados, para no quemar las papilas.
4. Agua envasada en vidrio. El agua que usemos, tenga el origen que tenga, es siempre mejor conservarla en envases de vidrio, que ayudan a conservar el sabor original. Lo mismo al momento de elegir cuál comprar: mejor una que no venga en botella de plástico, que tiene partículas que contaminan el sabor del agua.
5. Experimentar. Comprar diferentes tipos de agua y “ver” y “sentir” el sabor, y elegir el que más nos guste.
Fuente LaVoz
