Héctor Dingler: ‘El precio de la yerba no cubre los costos y los molineros manejan el mercado’
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El sector yerbatero atraviesa una situación crítica. Con precios que no alcanzan para cubrir los costos de producción y una marcada desigualdad en lo que se paga entre el sector cooperativo y el privado, los productores enfrentan un panorama incierto. Héctor Dingler, presidente de la Cooperativa Yerbatera de Dos de Mayo, advierte sobre la falta de rentabilidad, la influencia de los grandes molinos en la formación de precios y la competencia con Paraguay en el mercado exportador. En diálogo con este medio, analiza el presente del sector y las perspectivas para la próxima cosecha.
¿Cómo evalúa la situación actual del sector yerbatero?
— El sector está atravesando una situación complicada en cuanto al precio que se le paga al productor. Con los valores que se manejan en el mercado, no se cubren los costos de producción. Hoy, prácticamente, el precio es inferior a lo que cuesta producir un kilo de hoja verde.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) planteó una grilla de costos de 352 pesos por kilo de hoja verde…
— No comparto del todo esa grilla porque se basa en un rendimiento de 4.500 kilos por hectárea e incorpora el costo de fertilizantes. Para que un productor pueda aplicar todo lo que contempla esa grilla, debería producir al menos 10.000 kilos por hectárea. De todas maneras, el precio que se está pagando es irrisorio. En el sector cooperativo, la zafriña (cosecha de verano) arrancó con valores entre 275 y 280 pesos por kilo, mientras que el sector privado ofrece como máximo 200 pesos, puesto en secadero.
¿Y en qué plazos de pago?
— Hasta donde tengo entendido, los plazos no son tan largos.
En poco más de un mes comienza la zafra de invierno. ¿Cómo cree que se desarrollará?
— Hay menos yerba que el año pasado y los yerbales están en peores condiciones. Muchos productores no fertilizaron y además hubo menos lluvias. Eso puede ayudar a que no haya sobreoferta de hoja verde y, en consecuencia, a que mejoren los precios. Es posible que el sector de la molinería se dé cuenta de que hay menos yerba disponible y termine pagando mejor para asegurarse la materia prima.
¿Dónde estima que se ubicará el precio de inicio?
— Creo que estará entre 240 y 280 pesos el kilo de hoja verde, aunque hay expectativas de que suba porque no hay tanto stock.
¿Cree que se levantará la cosecha de invierno?
— Sí, siempre se termina cosechando. Si bien se inició un paro yerbatero, en algún momento habrá un acuerdo y se retomará la cosecha.
¿Quién maneja los precios de la yerba?
— Los grandes molineros, las principales marcas. Como compiten entre ellas por vender más, terminan tirando los precios para abajo.
¿A qué valores se están manejando la yerba canchada y la yerba salida de molino?
— La canchada se está pagando entre 840 y 1.040 pesos por kilo como máximo. A ese valor hay que sumarle al menos un 60% en costos de molienda, envasado y logística. En góndola, el precio final también varía según el mercado. La salida de molino ronda los 1.600 pesos por kilo, sin impuestos ni flete. Con impuestos y distribución, el precio final supera los 2.000 pesos.
El gobierno de Misiones busca evitar que el DNU de Javier Milei afecte al INYM…
— El INYM, en su esquema actual, ya no le sirve tanto al pequeño productor. Antes, su principal herramienta era fijar un precio mínimo de referencia, lo que obligaba a los molineros a respetarlo. Ahora ya no tiene esa autoridad.
Se dice que el INYM no genera gasto al Estado porque se financia con estampillas…
— Es cierto, pero el Estado intervino y le quitó facultades.
¿Cree que debería volver a regularse el precio de la hoja verde?
— En el contexto político actual es muy difícil, porque va en contra de la política del gobierno nacional. Los propios productores, que son dueños de la producción, deberían regular la oferta. Si controlamos la oferta, podremos obtener un mejor precio.
Las exportaciones de yerba han crecido, pero con un dólar a poco más de 1.000 pesos los números no cierran…
— Ese es otro problema. Exportamos con un dólar barato, pero con costos de producción y laborales elevados. Competimos con países que tienen costos mucho menores. Si bien es positivo que no haya inflación, el gobierno debería corregir las distorsiones en las leyes laborales, los costos de producción y los impuestos para que podamos competir en el exterior.
El gobierno dice que no tocará el dólar porque considera que no está desfasado…
— Puede que no lo esté en términos generales, pero nuestros costos son altos en comparación con los de otros países.
Paraguay está ganando mercados. Según el Centro de Yerbateros Paraguayos, exporta a 26 países y le está quitando mercado a Argentina. ¿Sienten esa presión?
— Yo creo que es positivo que Paraguay gane mercados porque la yerba es un producto regional. Si ellos exportan más, significa que menos yerba paraguaya ingresa a Argentina. De todas formas, Argentina también ha aumentado sus exportaciones. Creo que el consumo global de yerba está creciendo en distintas formas de infusión, lo cual es positivo para la producción. En algún momento, la sobreoferta de hoja verde se va a equilibrar.
¿Cómo está la Cooperativa Yerbatera de Dos de Mayo?
— Estamos bien. Por ahora vendemos en el mercado interno, pero estamos explorando mercados externos.
La cooperativa también produce té. ¿Cómo está el sector tealero?
— El 90% de la producción de té se exporta. Sin embargo, nos afecta que el dólar esté estable mientras los costos de producción son altos. Además, los fertilizantes tienen una carga impositiva importante.
¿Están exportando a Estados Unidos?
— Sí, el 90% de nuestra producción se dirige a ese mercado.
¿Hoy un productor puede vivir de la producción de té?
— Depende de la escala y de cómo administre su chacra. Un productor con 2 o 3 hectáreas que terceriza los servicios prácticamente no obtiene ganancias. En cambio, aquel que tiene 10 hectáreas, su propia maquinaria y transporte, sí puede generar un margen suficiente para vivir de la actividad.
