Foto Elías Dias.
La yerba sigue en rojo y otra economía regional cayó en esa categoría
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Durante septiembre de 2025, el Semáforo de Economías Regionales elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reveló un empeoramiento en la situación productiva y comercial del interior del país. De las 19 actividades relevadas, 5 se ubicaron en verde, 8 en amarillo y 6 en rojo, confirmando una tendencia de desaceleración y deterioro en varios sectores clave.
Las actividades en rojo son yerba mate, desde el año pasado, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas, y desde este mes, algodón, que pasó de la categoría amarilla a la más crítica. El retroceso del algodón se sumó así al de la yerba mate, que continúa en zona de alerta por su caída de producción y la pérdida de rentabilidad de los productores.
La yerba mate, en su punto más delicado en años
El caso de la yerba mate, principal economía regional de Misiones y Corrientes, refleja el deterioro del componente negocio. La tonelada de hoja verde se pagó al productor alrededor de $280.000, con una caída mensual del 3% y un incremento interanual del 33%, muy por debajo de la inflación del 31,8%.
En el plano productivo, la superficie cultivada creció un 10%, pasando de 209 mil a 230 mil hectáreas, pero la producción cayó 12% en los últimos doce meses, hasta 881 mil toneladas, frente al millón de toneladas del período anterior.
El consumo interno se mantiene estable en torno a 6 kilos por habitante al año, mientras que el comercio exterior evidenció un leve repunte: las exportaciones sumaron USD 116 millones, con un aumento del 52%, pero las importaciones crecieron 8%, hasta USD 24,5 millones, afectando la balanza comercial del sector.
El algodón se incorporó en septiembre al grupo de las actividades en rojo. El precio al productor creció apenas 10% interanual, muy por debajo de la inflación. El kilo tipo C 1/2 se ubicó en USD 1,21 y el tipo D 1/2 en USD 0,97, equivalentes a $1.438 por kilogramo promedio.
La campaña 2024/25 cerró con 1,1 millones de toneladas, una baja del 15%, aunque para 2025/26 se proyecta un incremento del 15% en la superficie sembrada, alcanzando 750.000 hectáreas. Sin embargo, el deterioro del mercado externo agravó el panorama: las exportaciones cayeron 12% (USD 126 millones), mientras que las importaciones se dispararon 119%, de 48 a 105 millones de dólares.
El semáforo evalúa tres componentes –negocio, productivo y mercado– para medir el desempeño de cada actividad. La mayor parte de los sectores en rojo muestra una misma causa: los precios percibidos por los productores quedaron rezagados frente a los costos y la inflación, lo que erosiona la rentabilidad y limita la capacidad de inversión.
En contraste, las cinco actividades en verde –bovinos, porcinos, aves, ovinos y granos– exhiben una situación más favorable, con precios que evolucionan por encima de la inflación y buenos indicadores de exportación.
Las ocho economías en amarillo –forestal, miel, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, y peras y manzanas– muestran estabilidad, sin grandes mejoras ni deterioros. En este grupo, peras y manzanas descendieron desde verde a amarillo, afectadas por la caída de precios al productor (–10% mensual, +2% interanual) pese a un fuerte aumento de las exportaciones (+51%).
Exportaciones e importaciones
Entre enero y septiembre de 2025, las 19 actividades analizadas generaron exportaciones por USD 43.300 millones, un aumento del 60% frente al promedio histórico de la última década (USD 27.000 millones). Sin embargo, el 77% de los ingresos correspondió al complejo granario, y otro 9% al sector bovino. Las demás economías regionales aportaron solo el 15% del total (USD 4.000 millones).
Las importaciones totalizaron USD 2.300 millones, con una concentración similar: 73% en el complejo granario, 9% en el forestal, 4% en porcinos y 3% en algodón.
En el ranking de crecimiento exportador, el tabaco encabeza con USD 437 millones (+301%), seguido por arroz (USD 341 millones, +171%) y el sector lácteo (USD 1.314 millones, +135%). En el extremo opuesto, la avicultura fue la única actividad con caída significativa (–65% respecto al promedio histórico).
Las mayores subas de importaciones se dieron en maní (+140%), cítricos dulces (+106%) y vino y mosto (+100%), mientras que las bajas más marcadas correspondieron a papa (–52%), hortalizas (–50%) y miel (–45%).
