La paradoja de San Marino: Betsson paga 80.00 por lo que se perfilaba como la hazaña más improbable del camino al Mundial
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San Marino y Rumania protagonizan hoy uno de los partidos más extraños de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026. No sólo porque se enfrenta una de las selecciones más débiles del mundo ante un rival que peleaba por la clasificación, sino porque el reglamento de la competencia había habilitado un escenario tan extraño como real: San Marino necesitaba perder por goleada para mantener una remota chance de acceder al repechaje mundialista.
Finalmente este escenario se desvaneció después de la derrota de Rumania contra Bosnia y Herzegovina, quien de esta manera no logró alcanzar el repechaje para llegar de la manera tradicional al Mundial, y se quedó con el lugar de la “repesca” al que aspiraba San Marino. Esta plaza se le otorga a los mejores clasificados de la Liga D de la Nations League, donde juegan las peores selecciones del continente europeo.
En Betsson, ese contexto se tradujo en un mercado de apuestas que refleja con claridad la distancia deportiva entre ambos equipos y lo excepcional del escenario. La victoria de San Marino llegó a pagar 100.00 (ahora se ubica en 80.00 antes del partido), una de las cuotas más altas de toda la fase clasificatoria y un indicador del carácter extraordinario que tendría un triunfo sanmarinense. Del otro lado, el favoritismo de Rumania se expresa en una cuota de 1.01, mientras que el empate asciende a 26.00, alternativa también improbable.
Una derrota que podía ser positiva
San Marino llega a esta última fecha inmerso en un escenario tan improbable como real: mantenía una remota posibilidad de acceder al repechaje rumbo al Mundial 2026 gracias a su condición de ganador de grupo en la última Nations League, que le otorga una ventana clasificatoria excepcional.
Para que esa opción siguiera vigente, el equipo necesitaba una combinación muy precisa de resultados en otros grupos y, en particular, que Rumania mejore su diferencia de gol para desplazar a Bosnia y Herzegovina y así liberar uno de los cupos de repesca que San Marino aspiraba a capturar.
Esa ecuación generaba una paradoja inédita: a San Marino solo le servía ser goleado por Rumania. Una derrota abultada hubiera permitido que los rumanos asciendan en su grupo y mantengan abiertas las posibilidades matemáticas que podrían haber favorecido a San Marino en el reparto final de plazas. Ante ese escenario, el marco reglamentario había convertido circunstancialmente a este partido en un caso excepcional donde un resultado adverso podría sostener el último hilo de esperanza mundialista.
Y eso se refleja en las cuotas de Betsson. No solamente porque se trata de una selección que nunca parte como favorita en la previa de los partidos sino porque en esta ocasión en particular una derrota podía significar su última posibilidad de acceso al Mundial.
San Marino es la selección más baja en el ranking FIFA (puesto 210) y ha tenido un desempeño históricamente muy pobre: apenas ganó tres partidos en 219 oficiales.San Marino llega a este partido con un historial que explica por sí solo la magnitud de la sorpresa que implicaría cualquier resultado favorable: hasta septiembre de 2024 había acumulado 141 partidos sin ganar, una de las sequías más largas registradas en el fútbol internacional. Esa racha se cortó recién el 5 de septiembre de 2024, cuando logró un histórico 1–0 ante Liechtenstein por la UEFA Nations League, su primera victoria oficial y apenas el segundo triunfo de su historia, contando un amistoso también ante Liechtenstein en 2004. En esas dos décadas sin triunfos, el equipo sufrió más de 135 derrotas, recibió más de 560 goles y apenas sumó un puñado de empates, cifras que consolidan su reputación como la selección más débil del ranking FIFA y contextualizan lo extraordinario de cualquier posibilidad de avanzar en la clasificación mundialista.
