Alerta industrial: más de un tercio de las plantas están paradas
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La industria manufacturera volvió a mostrar señales de enfriamiento en octubre de 2025. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en 61,0%, un nivel inferior al registrado en el mismo mes de 2024, cuando había alcanzado el 63,0%. El dato confirma que el aparato productivo opera con un mayor grado de ociosidad y consolida una tendencia de debilidad en varios sectores clave.
Detrás del promedio general aparecen marcadas diferencias sectoriales. Por encima del nivel global se ubicaron la refinación del petróleo (82,2%), las industrias metálicas básicas (71,1%), los productos alimenticios y bebidas (68,7%), las sustancias y productos químicos (63,6%) y el sector de papel y cartón (62,3%). En contraste, quedaron por debajo rubros como los productos minerales no metálicos (60,5%), la industria automotriz (56,1%), edición e impresión (53,2%), la metalmecánica excluida la automotriz (48,2%), productos del tabaco (42,9%), caucho y plástico (42,6%) y, con el peor desempeño, productos textiles (32,5%).
La comparación interanual revela retrocesos significativos en sectores sensibles al ciclo económico. En papel y cartón, la utilización descendió desde 72,9% en octubre de 2024 a 62,3%, asociada a una menor producción de envases y embalajes. En caucho y plástico, el indicador cayó de 48,9% a 42,6%, en un contexto de fuerte retracción de la fabricación de productos plásticos y neumáticos. El impacto fue aún más profundo en la industria textil, donde la capacidad utilizada se desplomó desde 47,8% a 32,5%, reflejando una fuerte caída en la producción de hilados y tejidos.
La industria automotriz también mostró un deterioro: la utilización de la capacidad se redujo a 56,1%, frente al 61,2% del mismo mes del año anterior, en línea con una menor cantidad de unidades producidas. El escenario general describe una industria que opera con holguras crecientes, afectada por la debilidad de la demanda, el encarecimiento de costos y la falta de dinamismo del mercado interno.
El indicador de utilización de la capacidad instalada mide qué proporción del potencial productivo del sector industrial se encuentra efectivamente en uso, a partir de información relevada en varios cientos de empresas manufactureras y considerando criterios técnicos como turnos máximos y paradas de mantenimiento. Con este resultado, octubre dejó una señal clara: la industria argentina sigue funcionando por debajo de su capacidad, con sectores enteros aún lejos de una recuperación sostenida.
