Las Fortune 500 incorporan espacios flexibles como parte de sus estrategias inmobiliarias
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Durante años, los espacios flexibles fueron vistos como una alternativa para responder a necesidades puntuales de las empresas. Hoy, esa lógica cambió. Las organizaciones más grandes del mundo ya los incorporan como una pieza estable de sus estrategias inmobiliarias para ganar capacidad de adaptación, acompañar el crecimiento de sus equipos y responder con mayor agilidad a un entorno de negocios cada vez más dinámico.
Así lo demuestra el nuevo Informe Global Fortune 500 sobre Espacios Flexibles, elaborado por WeWork a partir del análisis de los datos de reservas y ocupación de las empresas que integran la lista Global Fortune 500 dentro de su red global, comparando el período comprendido entre mayo de 2025 y mayo de 2026.
El estudio permite observar cómo evolucionó el uso de espacios flexibles entre algunas de las compañías más grandes del mundo y revela que dos de cada tres de estas compañías mantuvieron o ampliaron su presencia en la red durante el último año, consolidando este modelo como parte de su estrategia inmobiliaria de largo plazo.
El fenómeno se vuelve aún más contundente si se analiza a nivel regional. El porcentaje de las empresas Fortune 500 presentes en la red de WeWork en Latinoamérica que mantuvieron o ampliaron su espacio asciende a 76%, consolidando a la región con la mayor tasa de retención a nivel global.
Otro de los indicadores más contundentes de esta evolución es que el 92% de las empresas Fortune 500 que forman parte de la red de WeWork opta por oficinas privadas, un formato que suelen combinar con membresías individuales (All Access) para sus colaboradores. Este modelo refleja un compromiso a largo plazo y confirma que las compañías ya no recurren a los espacios flexibles únicamente para resolver necesidades coyunturales. Lejos de reemplazar a las oficinas tradicionales, hoy los integran como un complemento que les permite adaptar sus operaciones a medida que evolucionan sus equipos y sus negocios.
La tendencia también se refleja en la escala de las operaciones. Actualmente, una de cada cuatro empresas de la lista Global Fortune 500 (124 compañías) tiene un espacio en la red de WeWork, complementando sus oficinas propias o contratos de arrendamiento tradicionales. Además, el promedio de puestos contratados por corporativo creció casi un 21%, lo que demuestra que las compañías que permanecen en la red de la compañía continúan expandiendo su presencia y apostando decididamente por el modelo de trabajo flexible.
La velocidad de implementación también se convirtió en un factor diferencial para las grandes organizaciones. Según el informe, el tiempo promedio entre la primera consulta y la ocupación efectiva de un nuevo espacio es de apenas 95 días, un plazo significativamente menor al que suelen demandar los procesos tradicionales de búsqueda, negociación y adecuación de oficinas corporativas. Esta capacidad de respuesta permite a las empresas adaptarse con mayor rapidez frente a nuevas oportunidades de negocio, cambios en la dotación de personal o proyectos de expansión.
El estudio también muestra que las organizaciones utilizan cada vez más los espacios flexibles como parte de una infraestructura global. El 62% de las empresas opera desde múltiples edificios y el 53% tiene presencia en distintos países, aprovechando un único proveedor para estandarizar la experiencia de sus equipos y acompañar sus operaciones internacionales.
“Más que reemplazar el modelo tradicional de oficinas, los resultados del informe reflejan una transformación en la manera en que las compañías gestionan sus portafolios inmobiliarios. En un contexto donde la capacidad de adaptación se volvió una ventaja competitiva, el espacio flexible deja de ser una respuesta táctica para consolidarse como un componente permanente de las estrategias de crecimiento de las empresas más grandes del mundo”, analizó Claudio Hidalgo, Presidente de WeWork LATAM.
