Seewald presentó nuevos modelos y será DS Point de Citröen
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El mercado automotor argentino transita 2026 buscando un punto de equilibrio. Ya quedó lejos del piso de unas 200.000 unidades que conoció durante las peores crisis, pero también de aquel mercado extraordinario que llegó a rozar el millón de vehículos. Entre esos extremos, Rubén Rodríguez, director comercial de Citroën dentro de Stellantis Argentina, encuentra una dimensión posible para pensar un negocio sustentable: alrededor de medio millón de unidades anuales.
“Tenemos un mercado que está en torno a las 515.000, 520.000 unidades al año”, definió el ejecutivo durante una entrevista con Economis en Posadas, adonde llegó para acompañar una presentación de Citroën en la concesionaria Seewald, que no sólo se distingue por el volumen de ventas, sino que pronto se convertirá en un DS Point regional, para vender los vehículos de alta gama de la marca. La concesionaria que está a punto de cumplir 25 años, sumará así un nuevo producto a su menú que incorporó al nuevo C4 híbrido, el C5 Aircross y la potente Berlingo.

La definición de Rodríguez cobra relevancia en un momento en el que las estadísticas volvieron a encender algunas luces amarillas. En julio se patentaron en Argentina 43.758 vehículos, 30,3% menos que un año atrás y 7,7% por debajo de junio. Entre enero y julio se acumularon 339.359 unidades, una contracción interanual del 12,8%.
Es sobre ese mercado más frío y mucho más competitivo donde Stellantis pretende sostener una participación que, explica Rodríguez, ronda el 27%.
“Stellantis el mes pasado cerró con 27,3% de market share. Eso quiere decir que casi tres autos de cada diez que se venden en Argentina son de una de nuestras marcas”, destacó.
Un mercado de medio millón de autos
Rodríguez lleva más de 25 años dentro de la industria y esa perspectiva histórica aparece cuando se le pregunta dónde está parada hoy la Argentina.
“Pasamos por un mercado de casi un millón de autos, que era un mercado súper demandado. Llegamos a pisos de 200.000 autos. Hoy estamos en un promedio de entre 515.000 y 520.000 autos. Yo creo que ese es el nivel estable que tiene hoy el mercado argentino para hacer un negocio sólido”, explicó.
Para el año próximo incluso observa margen para cierta expansión. “Se esperan alrededor de 550.000 o 560.000 autos. Todo va a depender de la macroeconomía”, condicionó.
La macro, entonces, continúa mandando. Pero dentro de ese escenario las terminales encontraron una herramienta cada vez más determinante para convertir intención de compra en operaciones concretas: financiación.
Y en el caso de Citroën aparece además un instrumento que parecía destinado a perder protagonismo y, sin embargo, volvió a ocupar el centro del escenario: el plan de ahorro.
Rodríguez no duda cuando Economis le pregunta cuánto pesa el financiamiento en el negocio actual. “Es fundamental”, responde.
Citroën combina créditos para la compra convencional con diferentes alternativas financieras. Rodríguez mencionó, entre ellas, líneas de hasta $30 millones UVA y con cero interés a 36 meses, además del plan de ahorro como puerta de entrada para clientes que no cuentan con el capital necesario para comprar un vehículo de contado.
“Un cliente con poco dinero puede incorporarse a pagar un vehículo y, según los planes y modelos, sacarlo en la cuota dos, tres o cuatro. Tenemos cuotas que quedan alrededor de los 300.000 pesos mensuales, que nos parecen valores razonables para el contexto”, sostuvo.
Pero el dato más revelador aparece cuando la conversación se traslada a Misiones. En el promedio nacional de Citroën, aproximadamente cuatro de cada diez vehículos se comercializan mediante planes de ahorro.
En Misiones, esa proporción se dispara. “Hoy en Misiones y en Posadas, en Citroën Seewald, casi el 60% o 70% de las ventas que se realizan son de plan de ahorro. En el promedio de Argentina de la marca es el 40%”, precisó Rodríguez.
La diferencia es significativa porque permite leer mucho más que una estrategia comercial. También habla de cómo accede el consumidor misionero al automóvil: con mayor necesidad de distribuir el esfuerzo financiero en el tiempo.
Y ocurre mientras el mercado provincial atraviesa una contracción particularmente profunda. En julio, Misiones registró 408 patentamientos, con una caída del 43,7% interanual y del 21,4% frente a junio. El deterioro local fue considerablemente superior al 30,3% interanual registrado por el mercado argentino en el mismo mes.
La fotografía provincial contrasta, sin embargo, con el desempeño puntual de Citroën. Rodríguez llegó a Posadas con números que considera especialmente positivos para la marca. Mientras Citroën cerró julio con una participación nacional de 4,2%, en Misiones la concesionaria Seewald alcanzó 5,2%. “Un punto porcentual arriba de la marca”, destacó.
El desempeño se amplía cuando se toman los últimos seis meses. “Seewald hizo siete puntos de market share, con un crecimiento respecto al año pasado de casi 20%. Es una evolución constante”, aseguró. La concesionaria misionera presentó también en sociedad el nuevo Ami, versión moderna del tradicional Ami 8 de la marca Citröen, un coqueto compacto ideal para la ciudad.




Citroën gana participación dentro de un mercado misionero que se achica.
Parte de la explicación puede encontrarse precisamente en el peso de los planes de ahorro, pero Rodríguez también pone el foco sobre las características de los productos.
Al hablar del C3, por ejemplo, remarca atributos que considera especialmente apropiados para mercados como el misionero: tamaño compacto, posición de conducción elevada y mayor despeje respecto del suelo. El territorio también termina moldeando la demanda.
Ocho marcas bajo un mismo techo
Stellantis enfrenta además un desafío singular: administrar algunas de las marcas más conocidas de la industria sin que terminen disputándose exactamente el mismo comprador.
Rodríguez rechaza la idea de una batalla interna. “Cada marca está posicionada y direccionada hacia cierto perfil de cliente”, explicó.
Fiat ocupa determinados segmentos masivos; Citroën busca una identidad más familiar y asociada a accesibilidad y confort; Peugeot apunta hacia un consumidor que Rodríguez define como más joven, tecnológico y “chic”; Jeep ocupa buena parte del universo SUV y Ram juega en el terreno de las pickups. “Cubrimos todo el segmento”, sintetizó.
La escala se transforma así en una de las principales fortalezas competitivas del grupo. Pero la apertura de las importaciones y, especialmente, la irrupción china están cambiando rápidamente el tablero.
Cuando se le pregunta por el desembarco de marcas chinas, Rodríguez elige cuidadosamente las palabras. “No me preocupa, me ocupa, que es distinto”.
La explicación tiene una particularidad: Stellantis también juega la carta china. El grupo tiene una alianza estratégica con Leapmotor y comercializa internacionalmente sus vehículos fuera de China. En Argentina acaba de iniciar esa ofensiva con los modelos B10 y C10.
Para Rodríguez, la batalla no se resolverá únicamente por precio o equipamiento. El diferencial, sostiene, será el respaldo.
“Creo que la gran diferencia contra el resto de las marcas chinas que hoy se están presentando en Argentina es el respaldo. Leapmotor tiene el respaldo de Stellantis, una red de concesionarios y asistencia en todo el país, un sistema de financiación y plan de ahorro que no tienen todas las otras marcas chinas”, afirmó.
La observación toca uno de los interrogantes centrales que plantea la nueva competencia asiática. El consumidor puede sentirse atraído por relaciones precio-equipamiento cada vez más agresivas, pero la industria tradicional apuesta a que red, repuestos, financiación, valor de reventa y servicio posventa continúen teniendo peso en la decisión.
Stellantis, en ese sentido, intenta jugar de los dos lados del tablero: defender sus marcas históricas y, al mismo tiempo, incorporar una automotriz china a su propio ecosistema.
La transición será híbrida
La otra transformación que comienza a acelerar es tecnológica. Pero Rodríguez pone un freno a la idea de una electrificación inmediata del parque argentino.
“Todavía hay que esperar un poco. Para mí, y esto es una visión personal, al desarrollo del 100% eléctrico en Argentina todavía le falta proyección. El tema de las cargas y la distribución todavía falta”, explicó.
Su apuesta está en otro lugar. “Lo que está evolucionando y tiene mucha proyección es el híbrido. Creo que es el futuro de lo que viene”.
No es una posición nueva en Rodríguez. Ya años atrás señalaba que las grandes distancias argentinas y una infraestructura de carga todavía insuficiente convertían al híbrido en una alternativa particularmente adecuada para la transición tecnológica.
Ahora esa mirada empieza a traducirse directamente en producto.
Durante su paso por Misiones, Citroën presentó tres incorporaciones: C4 híbrido, C5 Aircross y Berlingo. Los dos primeros productos mencionados por Rodríguez amplían la oferta europea de la marca, en un escenario donde la competencia importada empieza a presionar sobre segmentos hasta hace poco mucho más cerrados.
“Estamos convencidos de que van a entrar muy bien en el mercado y a hacer un poco de guerra”, lanzó.
