Alerta en la industria: el 40% de las pymes se siente amenazado por las importaciones
Un informe del Observatorio PyME advierte sobre la pérdida de participación en el mercado interno, sustitución de producción local y caída del empleo industrial.
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La creciente apertura de las importaciones y la apreciación cambiaria están generando una fuerte presión sobre las pequeñas y medianas empresas manufactureras argentinas. Según un informe del Observatorio PyME, el 40% de las PyME industriales percibe una amenaza directa por parte de las importaciones, mientras que un 23% ya perdió participación en el mercado interno durante el último año.
El estudio se basa en datos relevados en febrero de 2025 a 421 empresas industriales, con representatividad sectorial y por tamaño. En este contexto, más de la mitad de las PyME que sienten la amenaza importadora ya vieron afectada su posición en el mercado local.
La situación es particularmente crítica en sectores como el textil, cuero y calzado (donde el 67% de las firmas se declara bajo amenaza), y en la metalmecánica (con un 54%). Las principales preocupaciones están vinculadas al ingreso de productos provenientes de China, Brasil y, en menor medida, Chile, cuya presión duplicó su nivel en comparación con períodos anteriores.
Sustitución de producción y expectativas preocupantes
El 18% de las PyME manufactureras ya reemplazó insumos nacionales por importados durante 2024, y un 30% anticipa que esa tendencia se profundizará en 2025. A su vez, el 7% sustituyó producción propia por productos terminados importados, y se estima que esa cifra podría llegar al 18% este año.
El informe subraya que esta dinámica se produce en un contexto de bajo nivel de actividad industrial, caída del empleo —comparable con la crisis global de 2009— y medidas defensivas como suspensión y reducción de personal.
Las importaciones, en ascenso
Entre agosto de 2024 y febrero de 2025, las importaciones crecieron un 53% en términos nominales y un 72% ajustadas por inflación, según datos del INDEC. Aunque aún no alcanzan el pico histórico de junio de 2022, los volúmenes actuales generan una presión competitiva significativa sobre las PyME.
A esta situación se suma un paquete de medidas de desregulación del comercio exterior y reducciones arancelarias, que si bien facilitan el acceso a tecnología y componentes, también intensifican la competencia con productos importados.
Desde la Fundación Observatorio PyME señalaron que esta dinámica exige una revisión del modelo productivo, con políticas públicas que contemplen la protección de la industria nacional sin frenar la inserción internacional.
