Alejandro Pegoraro

Director de Consultora Politikon Chaco

¿Cómo enfrentan las crisis los hogares de Posadas?

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Ya desde mediados de 2023, con la disparada inflacionaria de ese momento y la posterior (y muy profunda) recesión en 2024, a los hogares argentinos se les hizo cuesta arriba afrontar sus gastos cotidianos. Si bien la inflación se moderó en los últimos meses, la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante la etapa más aguda de la crisis, sumada a los cambios en la composición del gasto de los hogares, provocó que el consumo esencial siga rezagado. Incluso en momentos puntuales de mejora del salario real, el ingreso disponible no logra mostrar una recuperación significativa.

En ese marco, cabe indagar cuáles fueron algunas de las estrategias que debieron aplicar los hogares del NEA en particular, a partir de los datos que surgen del análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. Esta base de datos permite conocer muchas cuestiones inherentes a los hogares argentinos, pero en esta oportunidad haremos una primera entrega centrada en las herramientas utilizadas ante la caída del poder adquisitivo. Particularmente, examinaremos cinco estrategias empleadas mayormente como mecanismos de compensación de la disminución del ingreso disponible; en otras palabras, alternativas que debieron implementar los hogares para llegar a fin de mes.

La primera de ellas refiere al uso de ahorros para poder afrontar gastos del hogar. Al primer trimestre de 2025 (último dato disponible), el 22,3% de los hogares de Posadas recurrió a esa estrategia como paliativo de la caída del ingreso disponible. En el NEA, presenta el segundo menor nivel, con Corrientes liderando: en esa ciudad, el 38,7% de los hogares utilizaron ahorros. Este indicador muestra una mejora en Posadas respecto al primer trimestre de 2024, cuando el 24,0% de los hogares recurrió a dicha estrategia, marcando así una caída de 1,7 puntos porcentuales; por el contrario, Corrientes registró una suba de 0,2 puntos, por lo que, aunque con diferencia mínima, más hogares de esa ciudad siguen recurriendo a ahorros para afrontar gastos esenciales. El descenso misionero podría estar asociado a una mejora relativa de algunos sectores de la población, aunque no debería descartarse la posibilidad de que haya menos hogares con uso de este mecanismo debido a que son también menos los hogares con ahorros disponibles.

La segunda estrategia de análisis tiene que ver con el pedido de préstamos a familiares o amigos. En Posadas, durante el primer trimestre de 2025, el 3% de los hogares utilizó esa estrategia, con un incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto al 2,4% registrado en el primer trimestre de 2024. Esto podría confirmar una de las hipótesis planteadas previamente: la ausencia de ahorros disponibles obliga a buscar asistencia financiera en el entorno cercano. En el NEA, Misiones vuelve a mostrar el segundo nivel más bajo en este punto, mientras que Formosa y Corrientes encabezan la región con el 18,0% y 16,2% de sus hogares que utilizaron este mecanismo; en el caso correntino, se da un agravante: creció de manera muy significativa (+3,6 puntos).

En tercer lugar, encontramos el pedido de préstamos a bancos o entidades financieras. El 10,7% de los hogares de Posadas recurrió a esta herramienta, presentando un importante crecimiento interanual (+4,9 puntos). En este punto, se ubica con el segundo mayor nivel de la región, detrás de Corrientes, que marcó 15,3% con un crecimiento aún mayor al posadeño (+5,4 puntos). Este comportamiento refleja que, ante la caída del ingreso disponible y la posible merma en los ahorros, muchas familias optan por el financiamiento formal, aunque también podría indicar una mayor bancarización en comparación con otras provincias de la región, lo que facilita el acceso a este tipo de créditos, aun en condiciones de endeudamiento exigentes.

El cuarto punto de análisis tiene que ver con lo que la EPH denomina “Comprar en cuotas o al fiado con tarjeta de crédito o libreta”. Aunque no es posible diferenciar con precisión entre ambos mecanismos, el contexto sugiere que prevalece el uso de la tarjeta de crédito. En Posadas, el 47,7% de los hogares declaró usar este mecanismo como forma de llegar a fin de mes, registrando una baja de 7,9 puntos en comparación con el 55,6% del primer trimestre de 2024. En el NEA, presenta el segundo nivel más bajo, siendo el Gran Resistencia el que lidera en la región con el 66,3% y mostrando alza (+0,6 puntos), al igual que Corrientes, que marcó un 50,6% de hogares que usan esta estrategia y creció 1,2 puntos contra el año anterior.

Finalmente, el quinto indicador de análisis refiere a una pregunta que quizás es la más problemática en términos de exponer al máximo la crisis de ingresos: ¿Han tenido que vender alguna de sus pertenencias para sostener el consumo o su nivel de vida? Este recurso, considerado como un último eslabón de ajuste, puede estar vinculado tanto a la necesidad de liquidez inmediata como a situaciones de endeudamiento severo que obligan a las familias a deshacerse de bienes propios para conseguir efectivo. En cualquiera de los casos, refleja un fuerte problema de recursos en los hogares. En Posadas, el 0,8% de los hogares manifestó que tuvo que vender pertenencias, presentando una importante baja respecto al año anterior (2,0% en 2024) y ubicándose con el menor nivel del NEA; por el contrario, en Corrientes se observa el pico: el 3,5% de los hogares declaró haber vendido pertenencias, aunque también marcó un descenso contra el año anterior (6,1%).

En un escenario todavía muy complejo para las familias argentinas, se puede deducir que los hogares de Posadas han demostrado cierta capacidad de adaptación frente a la crisis en relación con el contexto regional. Si bien se observa que se continúa resignando ahorros y crece el financiamiento formal, también se registra una reducción en la necesidad de vender pertenencias. En ese marco, se advierte que, en todos los casos, en la capital misionera hay menor necesidad de acudir a estas estrategias alternativas, con diferencias muy marcadas, por ejemplo, respecto de Corrientes. Para poder continuar observando mejoras, naturalmente debe consolidarse un proceso de recuperación de los ingresos de los hogares, de modo tal que no solo el salario, sino, sobre todo, el ingreso disponible experimente una mejora que permita a las familias financiar su consumo con recursos genuinos y no con estrategias alternativas.

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En medio del ruido financiero, Misiones pierde recursos clave

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El séptimo mes del año cerró con turbulencias en la macroeconomía. En las últimas jornadas, el precio del dólar aceleró su marcha, reavivando la incertidumbre sobre si finalmente alcanzará o no el techo de la banda cambiaria. A fines de junio, el tipo de cambio oficial mayorista se ubicaba un 20% por debajo de ese límite, pero al concluir julio la brecha se redujo a apenas un 7% (y un 6% en el spot).

A esto se sumó la inestabilidad en torno a las tasas de interés, originada tras la eliminación de las LeFi, que le generó al Gobierno más complicaciones que soluciones. La Fase 3 del programa económico no logró despegar como se esperaba y, aunque el panorama tendió a estabilizarse con el correr de los días, el Tesoro Nacional debió convalidar tasas muy elevadas en sus últimas licitaciones para absorber liquidez y evitar que los pesos se volcaran al dólar o a la economía, con riesgo de presionar sobre los precios. El objetivo se cumplió solo parcialmente: la demanda de divisas siguió siendo alta (con fuerte intervención del BCRA en el mercado de futuros) y, aunque el pass-through sobre los precios parece contenido por ahora, encendieron alarmas los recientes movimientos cambiarios, como el ajuste en las listas de precios de automóviles registrado el jueves sobre el cierre del mes.

La política de tasas altas también reactivó las preocupaciones por el perfil de vencimientos del Tesoro. En agosto vencen $36,5 billones, en septiembre otros $20,1 billones y en octubre $14,2 billones, antes de las elecciones. A esto se suman $3,4 billones el 31 de octubre y $22,4 billones más entre noviembre y diciembre. El volumen inquieta a un mercado menos alineado con el Gobierno, poniendo en duda el nivel de rollover posible y reabriendo el dilema entre seguir subiendo tasas o permitir una mayor expansión de liquidez.

En este marco, el FMI aprobó la primera revisión del programa, “perdonando” el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas, que además fue modificada: se exigirán USD 5.000 millones menos para 2026. Este lunes ingresarán unos USD 2.000 millones del segundo desembolso del EFF firmado en abril, llevando las reservas brutas a aproximadamente USD 43.000 millones. Previamente, el viernes, el país había pagado algo más de USD 800 millones en intereses. Pese a las turbulencias, el organismo mantuvo su optimismo para 2025, proyectando un crecimiento del PBI del 5,5%, por encima del 5,0% estimado por el REM.

En paralelo, la recaudación tributaria nacional creció 4,5% real interanual en julio (+11% excluyendo impuesto PAIS), impulsada por Bienes Personales y los DEX, con fuerte incidencia estacional por el calendario de vencimientos, especialmente en el primer caso. Entre los principales tributos coparticipables, el IVA avanzó apenas 1,2% interanual, mientras que Ganancias creció 18%, muy influido por cambios administrativos en el esquema de anticipos de personas jurídicas.

En consecuencia, las transferencias automáticas a provincias cerraron el mes con un alza real del 10%, traccionadas por la coparticipación (+7%), Leyes Especiales (+41%) y Compensaciones (+75%).

Si aplicamos una simulación sobre los proyectos legislativos en debate, Misiones recibió en julio $162.021 millones (+10% real interanual). Solo por el impuesto a los Combustibles ingresaron $3.604 millones (+17%). Con la reforma propuesta por los gobernadores, habría percibido $7.329 millones (+139%), llevando el crecimiento total de transferencias de +10% a +13% real interanual.

Además, con la aprobación del otro proyecto que propone el reparto automático de los ATN, Misiones hubiera sumado $1.599 millones extra. Así, la mejora total (combustibles + ATN) hubiese elevado el incremento real interanual al 14%, en lugar del 10%, con impacto también en el acumulado anual. Este martes 5 de agosto comenzará en la Cámara de Diputados el tratamiento en comisión de ambos proyectos, ya con media sanción del Senado.

Estas reformas son estratégicas para todas las provincias, pero especialmente para Misiones, que sufre un debilitamiento de los fondos nacionales. Si bien en julio los envíos automáticos repuntaron, en el acumulado del año siguen por debajo de lo esperado. Peor aún es la situación en los fondos no automáticos: Misiones recibió apenas $220 millones en julio, una caída del 82% respecto del mismo mes de 2024. En lo que va del año suman $7.837 millones, 58% menos que en igual período de 2024, siendo la mayor caída del país. Frente a 2023, la retracción es del 90%.

Sumando envíos automáticos y no automáticos, Misiones acumula en 2025 un retroceso del 14% respecto de 2023, lo que muestra la urgencia de recomponer recursos para garantizar servicios esenciales.

El ajuste golpea a todas las provincias, aunque la administración marca diferencias. Como señalamos semanas atrás, un punto a favor de Misiones es su bajo endeudamiento. Hasta fines de 2025, las provincias con deuda en dólares afrontan vencimientos por USD 1.095 millones; en 2026, por USD 2.330 millones; y en 2027, por USD 2.231 millones. Estos gobernadores siguen de cerca la evolución cambiaria, ya que una devaluación encarecería los pesos necesarios para afrontar esos compromisos. Misiones evitó ese riesgo gracias a su prudencia fiscal y a no endeudarse en moneda extranjera, una estrategia que hoy es un activo clave para capear la caída de recursos.

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Volvió a retroceder el empleo en la construcción de Misiones, aunque el salario sigue al alza

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En Misiones, el sector de la construcción mostró desempeños mixtos durante el mes de mayo. En lo que respecta al empleo, la provincia registró 5.233 puestos de trabajo en el sector, lo que representó una caída del 1,1% respecto al mes anterior, equivalente a la pérdida de unos 56 empleos en relación con abril. De esta manera, se interrumpió una racha de tres meses consecutivos de crecimiento (+6,4% en febrero, +2,5% en marzo y +1,7% en abril).

A su vez, la comparación interanual continúa en terreno negativo, con una disminución del 8,2%, lo que equivale a 469 empleos menos. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el sector acumula una caída del 32,7% en la cantidad de empleos en la provincia, lo que implica la pérdida de 2.540 puestos de trabajo.

En cuanto a la dinámica salarial, se mantiene una tendencia alcista: en mayo, el salario promedio en el sector alcanzó los $872.856, con incrementos en términos reales tanto en la comparación interanual (+7,3%) como respecto al mes anterior (+2,1%). Además, esta recuperación se consolida al observarse un aumento del 5,8% en el salario real en relación con noviembre de 2023, el mes previo al cambio de gobierno.

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Entre el rebote y la meseta: señales mixtas en la economía de Misiones

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Hacia fines de 2024, con la actividad económica creciendo al 2% trimestral y un fuerte rebote del 6,6% frente al cierre de 2023, sumado a los pronósticos del propio gobierno nacional y de entidades privadas que auguraban un crecimiento del 5% al 6% del PIB, se esperaba un 2025 con un repunte significativo. Ese optimismo no solo se apoyaba en una baja base comparativa, producto de un 2024 débil, sino también -y fundamentalmente- en un proceso genuino de recomposición económica, que a su vez permitía proyectar una mejora en otras variables, como el mercado de trabajo y los salarios, casi como un efecto derrame.

En esa línea, también desde las provincias, se trazó un 2025 con expectativas positivas. Bajo el supuesto de que la recuperación de la actividad redundaría en mayores niveles de recaudación y, por ende, en una mayor distribución de recursos, se contemplaba la posibilidad de expandir el gasto público sin comprometer las finanzas fiscales. En definitiva, se esperaba un año de crecimiento significativo. Sin embargo, cada vez son más las señales que indican que, lejos de consolidarse, la economía podría estar entrando en una etapa de estancamiento.

Días atrás, se conoció el dato del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC correspondiente a mayo, que arrojó señales de enfriamiento. Si bien la comparación interanual aún muestra alzas (+5,0%), estas se desaceleran respecto al 8,0% del mes anterior. Además, se registró una caída mensual del 0,1%, y el trimestre móvil cerró con la misma baja, cuando el anterior había mostrado un alza cercana al 1%. Con este resultado, el nivel de actividad retrocedió a los valores de febrero. Así, la economía comienza a delinear una tendencia descendente que preocupa y podría marcar el agotamiento del rebote post-crisis.

Esto ya había sido advertido por los gobernadores, al señalar que la recaudación tributaria (y por ende, la coparticipación) no avanzaba al ritmo estimado. Ahora, esa percepción se confirma con la evolución de la actividad. Las proyecciones para junio van en la misma dirección y los primeros datos del mes ratifican la preocupación. No se trata aún de una recesión -más bien, de un estancamiento-, pero sí de una desaceleración respecto del crecimiento esperado a comienzos de año. Incluso el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), compilado por el BCRA, ya reflejaba este cambio en junio, al recortar la previsión de crecimiento del PIB de 5,2% a 5,0%.

En este contexto, resulta pertinente volver a analizar los principales indicadores de actividad de la provincia de Misiones para evaluar si transita la misma trayectoria. Siete meses atrás, en una nota de Economis, hablábamos del “Semáforo de Actividad“, que comenzaba a mostrar luces verdes intensas en línea con la recuperación nacional. Veamos ahora cómo se actualiza ese monitor provincial.

Se presentan cuatro ejes de análisis por indicador: variación interanual, variación mensual, variación del último trimestre móvil y variación respecto a noviembre de 2023 (previo a la asunción de Milei). Para los tres últimos, se utilizan datos desestacionalizados, lo que permite comparaciones entre meses no equivalentes.

Los primeros seis indicadores corresponden al consumo, diferenciando entre bienes no durables (supermercados, combustibles) y durables (patentamientos). En el caso de las ventas en supermercados, mayo registró una caída del 2% interanual en términos reales (tras tres meses consecutivos de suba), sin variación mensual desestacionalizada (0,0%) y una baja trimestral del 0,2%, explicada por la caída de abril. Así, se dejó atrás el buen desempeño de diciembre a febrero. La cifra más preocupante es la caída del 22,6% respecto a noviembre de 2023. En resumen, el repunte observado entre diciembre y marzo se interrumpió en abril, en línea con la dinámica nacional, aunque con diferente intensidad.

Respecto al consumo de combustibles, predominan los indicadores negativos tras una breve recuperación a comienzos de año. En junio, las ventas de gasoil cayeron -7,7% interanual, -9,1% mensual, -3,0% en el trimestre móvil y -29,3% respecto a noviembre. Las ventas de nafta mostraron -2,3% interanual, -6,0% mensual, -3,2% trimestral y -23,8% respecto a la era pre Milei. Estos datos contrastan con los meses previos, cuando entre enero y mayo las ventas crecieron en 4 de los 5 meses analizados. Se trata, sin dudas, de un deterioro claro en este rubro.

Muy distinto es el caso de los patentamientos. Tal como se ha venido señalando, el consumo se mueve a “dos velocidades”, con esenciales en baja y durables en alza. En Misiones, los autos (según la clasificación del INDEC, que excluye pick ups) crecieron 74,0% interanual, las motos +22,2% y los patentamientos totales +30,6%. En todos los casos, los niveles actuales superan ampliamente a los previos a la asunción de Milei: +44,4% en autos, +43,1% en motos y +36,3% en el total. La expansión del crédito y la reducción de la brecha cambiaria explican gran parte de esta tendencia. Sin embargo, hay señales de alerta: en junio, la variación mensual fue negativa en los tres rubros, y el trimestre móvil también cayó en motos (-1,7%) y en el total (-1,1%), aunque los autos crecieron +1,7%. Aún no es un panorama adverso, pero conviene estar atentos a los posibles límites del mercado automotor.

Los indicadores séptimo, octavo y noveno se vinculan con el mercado laboral y los salarios. En cuanto al empleo registrado privado, el último dato (abril) muestra una baja interanual del -2,6%, aunque con mejora mensual desestacionalizada del +0,7%. Aun así, el trimestre móvil marca -0,2% y se encuentra -5,4% respecto a noviembre de 2023. Se trata de un indicador que aún no logra retomar una senda de recuperación sostenida.

En contraste, el salario formal en el sector privado creció 20,8% real interanual en marzo (apoyado en la baja base de comparación de ese mes en 2024). Sin embargo, mostró una caída mensual del -0,6%, aunque el trimestre móvil cerró con una leve suba del +0,1%. Un dato relevante es que el salario real en marzo estaba 3,1% por encima del nivel de noviembre. Pero hay dos advertencias: primero, a nivel nacional el salario comenzó a deteriorarse a partir de abril, con lo cual en la provincia podría replicarse esta dinámica; segundo, debe distinguirse entre salario real y “ingreso disponible”, ya que el aumento en tarifas y servicios recorta el poder de compra efectivo.

El noveno indicador es la cantidad de empleadores en la provincia. Aunque con altibajos, el signo predominante es negativo. El dato de abril muestra una caída interanual del -4,4%, una leve suba mensual del +0,5%, una variación trimestral de -0,1% y un descenso del -6,8% frente a noviembre. Esto refleja la dificultad no solo para generar empleo, sino también para sostener estructuras productivas.

En el plano fiscal, la recaudación de Ingresos Brutos (último dato disponible en marzo) muestra una caída real interanual del -11,4%, del -11,8% mensual y del -3,8% en el trimestre móvil. Este desempeño se explica por un enero muy positivo, un febrero regular y un marzo con fuerte caída. Además, se encuentra 24 puntos por debajo del nivel de noviembre, lo que muestra el amplio margen de recuperación necesario para sostener las finanzas provinciales en un contexto de menor asistencia nacional.

En cuanto al consumo energético, la demanda de electricidad creció 21,6% interanual en junio y 4,2% mensual, aunque el trimestre móvil cayó -7,3%. No obstante, se mantiene 4,3% por encima de noviembre de 2023.

En términos de producción, la yerba mate con destino al mercado interno creció 7% interanual en junio, aunque cayó -1,6% mensual desestacionalizada. El trimestre móvil sube 1,5%, pero aún se encuentra casi 18% por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno. En contraste, la yerba para exportación muestra fuertes incrementos: +53,6% interanual, +13,4% mensual, +11,4% trimestral y +99,3% respecto a noviembre.

Las exportaciones también muestran una dinámica favorable: en junio, crecieron 2,4% interanual en dólares y 11,9% en cantidades, aunque con caídas mensuales del -2,2% y -3,3%. En el trimestre móvil, suben en valor (+8,5%) pero bajan levemente en volumen (-0,1%), reflejo de un cambio en los precios internacionales. Frente a noviembre, se ubican +95,1% y +57,3%.

En turismo, el impacto negativo provino de la pérdida de poder adquisitivo para el turismo interno y del encarecimiento en dólares para el turismo receptivo. En mayo, la cantidad de viajeros (según datos de INDEC para Posadas e Iguazú) creció 23,6% interanual, pero cayó -1,4% mensual, -5,4% en el trimestre y se ubicó -4,1% respecto a noviembre.

Por último, al primer trimestre del año, los depósitos en términos reales crecieron 12,1% interanual pero cayeron -5,4% trimestral y se ubicaron 15,5% por debajo del último trimestre de 2023. Los préstamos al sector privado, en cambio, crecieron 108,0% real interanual, 12% en el trimestre y están 53,7% por encima del nivel de fines del año pasado.

En definitiva, el Semáforo de Actividad de Misiones refleja un escenario mixto, donde conviven indicadores aún dinámicos (como patentamientos, exportaciones o crédito al sector privado) con otros que evidencian signos claros de agotamiento o retroceso (como el consumo masivo, los combustibles y el empleo). Esta heterogeneidad confirma que, al igual que en el plano nacional, la economía misionera atraviesa una etapa de estancamiento tras el rebote inicial, con crecientes dificultades para sostener la velocidad de recuperación proyectada al comenzar el año.

De cara a los próximos meses, el comportamiento de variables clave como el ingreso disponible, el empleo y la evolución de los recursos fiscales serán determinantes para marcar el rumbo. Si bien aún no puede hablarse de una nueva recesión, el riesgo de quedar atrapados en una meseta de bajo crecimiento -sin impulso externo claro y con consumo interno debilitado- es cada vez más palpable. Misiones, como el país, enfrenta el desafío de no solo sostener lo recuperado, sino también de encontrar nuevos motores que dinamicen su economía en un contexto aún muy volátil.

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Misiones tiene la deuda pública más baja en 24 años y una de las más sanas del país

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A nivel consolidado, el stock de deuda de las provincias ascendía a 23 billones de pesos al primer trimestre de 2025, lo que representa una baja del 27%. Esta reducción se explica, en gran parte, por el atraso cambiario, que impide que los pasivos en dólares crezcan significativamente, y también por los convenios de cancelación de deuda recíproca que varias provincias –entre ellas, Misiones– firmaron con la Nación. El resultado general es positivo, aunque con fuertes diferencias entre distritos.

En ese escenario, Misiones volvió a destacarse por varios factores clave: bajo nivel nominal de deuda, caída en términos reales, escasa proporción respecto de sus ingresos, mínimo peso de los intereses en el gasto total, reducido volumen per cápita y bajísima exposición al dólar.

El stock de deuda de Misiones al primer trimestre de 2025 fue de $85.857 millones, lo que representa una caída real interanual del 5,2%. Esta disminución es menor que la registrada a nivel consolidado, pero tiene una explicación: en el primer trimestre de 2024, la provincia ya había tenido una reducción significativa de su deuda (-36,4%), mientras que el total de provincias, en ese entonces, la había incrementado en 2,2%. Es decir, Misiones sigue bajando sus niveles de endeudamiento partiendo de un piso ya muy bajo, lo cual es altamente positivo.

En términos históricos, la mejora es contundente. Si se observa la serie completa de primeros trimestres desde que hay registros (2001), y se ajusta a precios constantes de marzo de 2025, el volumen de deuda actual es el más bajo de toda la serie. La provincia registra así el menor nivel de deuda pública en al menos los últimos 24 años. En comparación con 2021, la caída es del 90%, y frente al pico de 2002, del 94%. Para el total de provincias, esa misma comparación muestra una reducción del 50,6%, lo que deja en evidencia el desempeño muy superior de Misiones respecto al promedio nacional.

La posición de la provincia también se fortalece al observar la relación entre deuda e ingresos. El stock total de deuda de Misiones representa apenas el 12,1% de sus ingresos, cuando el promedio nacional es del 82,7%. Esto coloca a Misiones como la quinta provincia con menor ratio deuda/ingresos del país. El contraste con el pasado es rotundo: en el primer trimestre de 2001, la deuda provincial equivalía al 549% de los ingresos. Desde entonces, comenzó un proceso de saneamiento que se profundizó desde 2021, cuando ese ratio cayó por debajo del 30%, hasta llegar a poco más del 10% en 2025.

Otro indicador clave es el peso de los intereses de deuda en el gasto público. En 2005, representaban el 3,1% del gasto total; para 2025, ese porcentaje cayó al 0,1%. Es decir, por cada cien pesos que gasta la provincia, solo diez centavos se destinan al pago de intereses. También en este aspecto, Misiones se posiciona como la quinta provincia con menor carga de intereses sobre su presupuesto.

La deuda per cápita es otro dato elocuente. Misiones adeuda $67.135 por habitante, frente a un promedio nacional de $504.879. Esta diferencia la ubica como la séptima provincia con menor deuda per cápita, muy por debajo, por ejemplo, de Chaco, donde asciende a $328.446 por persona.

Finalmente, la exposición en moneda extranjera –uno de los principales problemas que enfrentan otras jurisdicciones– es también mínima en el caso misionero. Solo el 10,2% del stock de deuda está denominado en dólares, la proporción más baja del NEA y la quinta más baja del país. Además, esos pasivos se pagan en pesos, al tratarse de préstamos con organismos internacionales. De esta manera, Misiones no solo tiene escasa exposición a saltos devaluatorios, sino que evita la necesidad de adquirir dólares para cancelar vencimientos, un problema común en los años 2022 y 2023.

En resumen, la deuda pública de Misiones no solo es baja en términos absolutos y relativos, sino que además está en descenso, bien administrada y con escasos riesgos cambiarios, lo que consolida a la provincia entre las de mayor solidez fiscal del país.

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