Carlos Andrés Ortiz

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

La CGT, cambios en el significado de la sigla

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Decir CGT sigue siendo la sigla que sintetiza el nombre y concepto de la Confederación General del Trabajo, entidad que nucleó a la mayoría (sino a todos) los sindicatos de obreros, de las distintas especialidades laborales, de la República Argentina.

Esa sigla, además, es la del ente similar de Francia.

En Argentina, tuvo dirigentes muy destacados, entre ellos Rucci (asesinado por las irracionales guerrillas, según lo probarían las investigaciones); Oscar Smith (“desaparecido” -asesinado- en el “proceso”, por oponerse al desguace y privatización de SEGBA, en una operatoria oscura pergeñada por Martínez De Hoz y hoy relacionada con Caputo); Ubaldini, luchador incansable, y varios más, que de modo muy claro marcaron el accionar de los asalariados, defendiendo las remuneraciones y también las fuentes de trabajo; así como el rol estratégico del Estado en la economía; siendo todo eso en los hechos defender el desarrollo nacional.

Eso fue muy claro, como un bastión que no se dejó doblegar por las presiones del siempre muy activo establishment (poder establecido real), el cual muchas veces operando subrepticiamente, se opuso al desarrollo nacional, al buscar imponer al como sea, medidas de crudo liberalismo, doctrina que es en sí misma un compendio de dogmatismos falaces, que en los hechos busca impedir el desarrollo nacional, para subordinarnos a los centros del poder financiero transnacional, los cuales hoy muy visiblemente, están identificados con el Bloque de Poder Atlantista.

Ese establishment es el mismo que por miopía ideológica, falta de elemental patriotismo, y en muchos casos voracidad para servirse del Estado en provecho propio, sin importar los daños que ese accionar ocasiona, es el que actualmente apoya la destrucción socio económica generalizada y la vergonzosa sumisión a poderes y dictados extranjeros, que perpetra el gobierno libertario, con pleno apoyo de sectores vinculados al neoliberalismo económico.

Es el mismo “poder real establecido”, el que prioriza fugar divisas importándole poco o nada los perjuicios que ese accionar ocasiona, cuya cúspide de poder e influencias parece ser el exclusivo grupo de mega empresarios, definido como El Círculo Rojo; siendo tan fuertes y poderosas sus influencias y ramificaciones, que incluso llegan a redefinir los roles de algunas (o muchas) asociaciones o entes empresariales, siendo el caso tal vez más notable, el de la UIA (Unión Industrial Argentina), entidad que apelando a retorcidos planteos pseudo ideológicos, en los hechos apoya activa y fervorosamente el accionar brutalmente destructivo de todo el Sector Industrial que está perpetrando, con enfermiza fruición el gobierno libertario con sus cómplices neoliberales y variopintos arribistas al como sea. 

Por esos fundamentados motivos, en algunos artículos precedentes, expresé que sería adecuado cambiar el significado real de la sigla UIA, pasando a ser -incontrastablemente por la fuerza de los hechos- la UNIÓN INDUSTRICIDA ARGENTINA.

Algo similar ocurre con la CGT, la cual guarda ominosos y estruendosos silencios, ante el accionar confesamente perverso del gobierno libertario, que destruye empresas, dice odiar a los empleados públicos (la mayoría de los cuales son trabajadores responsables, y muchos de ellos en actividades de gran importancia social, económica e incluso estratégica), y destruye el poder adquisitivo de los salarios y de las jubilaciones, mientras reprime con sadismo toda manifestación pública de los vastos sectores sociales afectados.

Respecto a la definición del accionar gubernativo perverso, en varios discursos con amplias difusiones, el presidente – con todas las letras y con énfasis dudosamente equilibrado en lo emocional- se jactó de ser cruel, o sea que goza con el sufrimiento y suma de penurias que causa a las amplias mayorías de nuestra población.

En ese contexto, por el accionar tibio o falto de reclamos y medidas a la altura de las penosas circunstancias actuales, cabría redefinir el significado de la sigla CGT, con muchas alternativas posibles, que pueden dejarse libradas a la conocida creatividad del pueblo argentino.

Una de esas alternativas podría ser Conjunto Grande de Tibios, o Conjunto de Gentes Tibias, expresado ello con fundamentada ironía exenta de toda agresividad, y con mucha suavidad si se considera el caótico cuadro de situación, en plena marcha a una hecatombe generalizada, posiblemente peor que lo sucedido en anteriores períodos en los que se aplicaron medidas económicas casi
calcadas en el preocupante presente que nos toca vivir y sufrir.

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Aberraciones geopolíticas de Libertarios y afines

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Las medidas de política exterior, y del accionar económico y social que, con total desprecio por los Altos Intereses Nacionales, está perpetrando, con toda intencionalidad, el gobierno libertario, deben ser definidas categóricamente como un compendio del accionar anti geopolítico.

O en castizo simple, vergonzoso pisoteo de nuestra soberanía, posicionándonos como lacayos dóciles de las Potencias Atlantistas y sus Estados y poderes vinculados, empujándonos a una violenta involución, o peor aún, a la disolución nacional.

Son acciones de sobrada negatividad, que en un contexto de un Poder Judicial correctamente apegado a Derecho, seguramente serían más que suficientes para implementar un procesamiento por traición a la Patria, dada la sumatoria de negatividades de los actuales gobernantes; entre ellas la patológica sumisión total a las citadas potencias y factores del Poder Real vinculados a ellas; las groseras falsedades dichas en campaña y luego en ejercicio del alto cargo; las que se deben agregar al claro menosprecio al Poder Legislativo, repetidamente insultado con gruesos epítetos; así como los claros desprecios a los dos Estados principales socios comerciales nuestros; y otros exabruptos vertidos por el verborrágico presidente de marcada incontinencia verbal.

También, en campaña trató de asesina de niños a quien después instaló como ministra de seguridad; y nombró ministro de economía al endeudador serial a quien había denostado por las medidas implementadas en el macrismo, prácticamente calcadas ahora.

Tampoco cabe olvidar que, entre muchas expresiones rápidamente desmentidas por sus hechos, con total desparpajo dijo, palabras más o menos, que los trabajadores argentinos “podrán elegir entre el salario que les ofrezcan o morirse de hambre”, lo cual es un compendio de crueldad y de aporofobia exacerbada, con claro desprecio a los compatriotas empujados a la pobreza y a la miseria espantosa, que sus medidas económicas fuertemente destructivas hacen aumentar mes a mes, con claro pronóstico de agravamiento, constatable eso por los desastrosos resultados de medidas similares implementadas en el “proceso”, profundizadas en el menemato y el delarruato, para calcarse casi idénticas en el período macrista.

La sola confesión pública, expresada a una periodista y ampliamente difundida por TV, en la cual dijo ser el topo infiltrado para destruir al Estado, es de una gravedad monstruosa, pues sin Estado no hay Nación, y sin Nación no hay Patria. 

Pocos compatriotas parecen haber tomado conciencia de semejante aberración antinacional, y menos aún la mayoría de los uniformados, quienes en lo formal se dicen “muy patriotas”, pero no lo ponen en práctica, empantanados en gruesas confusiones conceptuales, agravadas por serias carencias de formación, con serios o totales desconocimientos en Geopolítica, Historia y Economía. Solo practican el hueco patrioterismo de bandera. Hay excepciones, muy pocas.

Analicemos las más notorias de las múltiples acciones claramente reñidas contra las prioridades geopolíticas. las que como nación, pretendidamente soberana, deberíamos sostener e impulsar.

Implicarnos en conflictos y guerras, en las que no somos parte, como las de Ucrania (en rigor, de Rusia contra la OTAN, con el sufrido pueblo ucraniano como carne de cañón), y las casi crónicas violencias en Medio Oriente; realmente implica “comprarnos” problemas potenciales muy serios, sin ninguna lógica, desechando además el accionar diplomático pacifista que caracterizó a Argentina, a excepción de períodos de gobiernos claramente serviles a la OTAN y el Bloque Atlantista, con posturas y acciones antinacionales, como en el menemato (involucrándonos en la destructiva invasión a Iraq), el macrismo y el actual libertario, subordinado explícitamente a las Potencias Atlantistas, incluso accionando contra nuestra soberanía, respaldando la postura colonialista del Reino Unido en el sensible tema de Malvinas; y promoviendo el despoblamiento de Tierra Del Fuego, mediante dogmáticas medidas económicas ultra liberales destructoras de la industria electrónica montada en nuestra austral provincia.

Históricamente hubo un claro posicionamiento de Argentina, en Política Exterior, no inmiscuyéndonos en conflictos diplomáticos y menos aún en guerras de terceros países, habiendo sido una constante -con muy pocas deplorables excepciones-, a lo largo de la historia, en particular en el siglo XX y lo que va del XXI.

Notable fue el gobierno de Yrigoyen, que no cedió a las presiones de los anglosajones, que querían nuestros aportes de carne de cañón para la guerra que ellos y sus aliados libraban contra las llamadas Potencias Centrales, en la primera guerra mundial.

Algo similar al estallar la segunda guerra mundial, en la cual solo al final, y como formalidad ante las presiones de los que fueron vencedores, nuestro país se posicionó mediante el formalismo de una declaración, sin envío de tropas.Tampoco nos inmiscuimos en la guerra de Corea ni en otros conflictos posteriores. Y en el complejo contexto de enfrentamientos en el Medio Oriente, nuestra postura fue básicamente neutral y buscadora de la paz.

Es de recordar que al final de la Segunda Guerra Mundial, Argentina recibió a un barco que transportaba personas de origen hebreo, que no habían sido aceptadas por otros países, y que habían sufrido los rigores de ese conflicto, los que se incorporaron e integraron a la población argentina.

Respecto a ese tema, no es un dato menor, que en nuestro país convivimos pacíficamente argentinos de diversas etnias y credos, incluyendo población de orígenes arábigos y hebreos, practicantes o no de las dos religiones monoteístas del islam y el judaísmo, respetados en el contexto general de mayoría de población practicante o culturalmente cristiana, esta última como parte importante de la rica herencia hispana y latina que forman nuestro acervo cultural.

Las vergonzosas excepciones a nuestra postura pacifista y no intervencionista se perpetraron en gobiernos liberales (o sea antinacionales), como el menemato, y que ahora replica exacerbadamente el “libertarismo”.

Es de una irracionalidad total, involucrarnos en enfrentamientos de profundas y viejas datas como los de Medio Oriente, y mucho más, “sin tener arte ni parte”, en la peligrosa escalada bélica entre Israel e Irán, más aún con la absurda sobreactuación de querer llevar la embajada a Jerusalén, malquistándonos innecesariamente con las muchas naciones mayoritariamente musulmanas, para quienes esa histórica ciudad tiene profundo valor religioso.

También el verborrágico presidente evidencia desconocer o no importarle que Israel vota reiteradamente contra Argentina en el tema de Malvinas, alineado con EEUU y el Reino Unido.

Por otra parte, ha sido una Causa Nacional, que incluso consiguió algunos notables éxitos diplomáticos, el reclamo internacional ante la vetusta política colonialista que con total desparpajo a los Derechos Históricos Argentinos, y las generalizadas acciones de descolonización, que pese a ser prácticamente una constante mundial después de la Segunda Guerra Mundial, son practicadas por el Reino Unido, en los archipiélagos de Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.  

Pero el histriónico presidente evidencia poco o ningún apego a nuestros Intereses Nacionales…por algo admira a Tatcher.

Fue una muy negativa acción de anti geopolítica, haber cortado abruptamente relaciones con el crecientemente importante grupo BRICS, el cual además de ser muy importante en lo económico para nuestro país, ha sido un fuerte respaldo en el persistente conflicto diplomático por Malvinas y la soberanía en el Atlántico Sur. Esa decisión irracional, claramente formó parte de la política de “alineamiento total” con EEUU, el RU y sus aliados, con un comportamiento de sumisión total como si fuésemos una declarada colonia subordinada a esas potencias y al Poder Financiero Transnacional.

Precisamente, el descomunal endeudamiento externo adicional, que incluso sigue aumentando sin visos de detenerse, con el cual se mantiene artificialmente una negativa sobrevaluación de nuestra moneda, es en los hechos, una muy negativa herramienta de sometimiento a las presiones y dictados imperiales del Bloque Atlantista y de sus organismos financieros transnacionales, como el FMI, el cual siempre impone recetas negativas que implican más recesión y empujarnos al subdesarrollo crónico, tal como ya la sufrimos en nuestra historia, desde la “revolución fusiladora” en adelante, en todos los gobiernos de orientación liberal, o sea antinacionales por definición.

La desindustrialización forzosa a la cual nos someten, tiene plena complicidad de dirigencias empresarias, como la “Unión Industricida Argentina” (tal debería redenominarse, habida cuenta de su postura real), que solo parecen interesadas en fugar divisas y llevar los salarios a niveles de pobreza general; lo que es en sí misma una aberrante implementación de anti geopolítica activa, para obligarnos a una forzosa involución al hoy inviable contexto de economía exclusivamente primaria, en el cual “sobramos” más de la mitad de nuestra población.

Lo mismo cabe decir de las políticas de destrucción, perpetradas con alevosía y desprecio por el desarrollo nacional, contra todos los entes tecnológicos, incluyendo en ellos no por casualidad a las prestigiosas Universidades Nacionales, las que son referentes a niveles regional e incluso mundial.

El enfermizo desprecio por la propia población, con elevadas cuotas de goce perverso que parece regodearse con los daños perpetrados, se constata en las acciones muy activas para desarticular y destruir el buen sistema sanitario nacional; además de condenar a muertes seguras en el corto plazo a diversos compatriotas a quienes se les cortó el suministro de costosos tratamientos oncológicos y otros. 

Similar desprecio a nuestra gente, se advierte en las agresivas políticas de despidos masivos, de las que impiadosamente se regodean, con la excusa muchas veces falaz de “personal sobrante” o similares.

La saña y desprecio por los jubilados, obreros, universitarios y personal de la salud (entre otros), que protestan por sus magros haberes, inculcadas a las fuerzas de “seguridad” por la ministra de la represión, con las complicidades de legisladores tránsfugas (los que cambian de posturas políticas para las que fueron electos), evidencian que el esquema neoliberal libertario solo se sostiene en base a la violencia represiva, profundizando odios internos que nos debilitan como nación.

Mientras el presidente y su séquito, siguen viajando por el mundo, con elevados gastos y dudosos justificativos, sin haber inducido ninguna inversión productiva para Argentina, evidencian la falsedad del argumento que “no hay plata”.

En el colmo de la incoherencia, se acuerda financiar a los pobladores israelíes que quieran radicarse en Argentina, mientras se niega todo tipo de coberturas sociales a nuestra propia población, a la que con soberbia se desprecia. Tal uno de los acuerdos que, con poca difusión, habría rubricado nuestro presidente, sin aval alguno del Poder Legislativo.

Tampoco hay ayuda alguna del Estado Nacional, para ciudades y regiones muy afectadas por inundaciones u otras graves contingencias. Solo desprecio total para nuestros compatriotas.

También omitió al Poder Legislativo, en el pretendido involucramiento activo en las guerras en las que irracionalmente tomó partido, teniendo igual proceder autocrático, para el brutal y creciente endeudamiento externo, prácticamente impagable, con ominosas consecuencias negativas muy previsibles.

Todo forma un contexto de sumisión explícita a poderes extranjeros, que configura una muy preocupante línea de acción totalmente contraria al necesario accionar geopolítico de defensa de nuestra hoy pisoteada soberanía.

El abrupto y total cese de toda imprescindible inversión en mantenimiento de todo tipo de infraestructura, daña gravemente la imprescindible integración nacional y condiciona negativamente el mantenimiento de servicios públicos esenciales, siendo claramente una muestra de desprecio por nuestra patria, además de ser causante de desgracias en varios casos mortales, por los accidentes que son consecuencia de ese aquelarre malsanamente irracional. 

Ahora buscan poner bandera de remate, seguramente al como sea, a diversos bienes y entes, de grandes importancias estratégicas, todo en el marco de destrucción general perpetrada con aviesa intencionalidad.

Toda esa acentuada irracionalidad, solo se sostiene con violencia represiva, con carpetazos y con ensobramientos que acallan al parecer casi toda resistencia.

Dolorosa y preocupante realidad, de la cual muchos aun parecen no haber tomado conciencia.

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Atrincherados en la ignorancia

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Tal como reiteradamente expuse y fundamenté, es más que evidente que la formación de los uniformados de Argentina, en particular de las FFAA, adolece de muy serias carencias en varias áreas del conocimiento, las que son imprescindibles para acercarse a una fundamentada visión de la realidad nacional, regional y mundial.

En particular es evidente que, salvo pocas y honrosas excepciones, es casi total el desconocimiento y la nula comprensión en lo concerniente a Geopolítica, Historia y Economía.

Ese desconocimiento casi total, es reemplazado por dogmatismos, ideas fijas que no se analizan, ni menos aun se discuten, los que son instalados como supuestas “verdades absolutas”, las que se ubican en un supuesto limbo intocable y exento de todo cuestionamiento, por más elemental que este fuere, en un contexto general que inhibe el más leve atisbo de razonamiento lógico, en un proceso muy severo de adoctrinamiento, en el cual la mínima crítica es rechazada y pretendidamente anulada.

Todo eso no es casual, ni espontáneo ni inocente.

Es consecuencia directa de siete décadas de instalación excluyente de doctrinas antinacionales en las FFAA y FFSS, para lo cual se persiguió y se excluyó de las Fuerzas (por expulsión, cárcel y/o tortura) a todo aquel que evidenciara la mínima discrepancia con los dogmatismos excluyentes, instalados por la fuerza en base a férreas exclusiones de la mínima discordancia, a partir de la “revolución fusiladora” de 1955, profundizado ello en el golpe de Estado de 1962, con mucha menos saña en el de 1966, para involucionar a la instauración total del neoliberalismo -doctrina antinacional por antonomasia- en el siniestro “proceso” desde 1976.

Los intencionalmente errados enfoques económicos con los que nos embretaron en el nefasto “proceso”, nos endeudaron; extranjerizaron muchas empresas privadas que eran nacionales; fomentaron los desmanejos intencionales de entes y empresas del Estado como pasos previos a sus extranjerizaciones en posteriores gobiernos neoliberales en los fatídicos años ’90; provocaron la desindustrialización forzosa con la apertura económica indiscriminada y la intencional sobrevalorización del peso; causaron creciente desocupación crónica; y trastocaron el desarrollo económico del orden del 4 % anual acumulativo en el cual crecíamos, en el estancamiento y la disminución del PBI.

Destrozos forzosos implementados con los apoyos de las Armas de la Patria, usadas en contra de los Intereses Nacionales. Las FFAA usadas como tropas de ocupación al servicio antinacional.

Nada de todos esos enormes perjuicios intencionalmente perpetrados por los tecnócratas neoliberales de Martínez De Hoz y sus sucesores, con la anuencia de Videla y sus pares y sucesores proceseros, no son ni por asomo conocidos por el grueso de los uniformados. Cabe afirmar que la mayoría, no tiene ni idea de la historia y la actualidad económica nacional y mundial, y lo peor es que ni les interesa conocer la realidad. Aceptan los dogmatismos que les inculcan, y no analizan nada de eso. Menos aun conocer ni practicar el importante planteo del método de la duda, o sea no aceptar ninguna idea sin antes analizarla con sentido de constructiva crítica, con fundamentos.

Desconociendo por completo los enormes perjuicios económicos, sociales y geopolíticos que fueron consecuencia del neoliberalismo procesero, y sus continuadores, el grueso de los uniformados se llenan las bocas con el patrioterismo de bandera, ese que a puro himno y bandera, desprecia y no tiene ni idea acerca de la enorme importancia estratégica que tienen el desarrollo industrial y el tecnológico, así como la relevancia de una economía con equitativa distribución de la riqueza, buenos salarios reales y muy bajos índices de desocupación, todo lo cual veníamos desarrollando, y fue destruido desde el “proceso” en adelante, en la mayor parte del medio siglo transcurrido desde que las FFAA tomaron por asalto el poder formal.

El lavado de cerebros implementado en la población, fue y es particularmente severo en el caso de los uniformados, a los que además mantienen mentalmente alineados, con un aceitado mecanismo de “mensajitos”, con los que, en lenguaje muy llano y muchas veces soez, enfatizan la exaltación de medidas de gobierno claramente antinacionales.

Por caso, los uniformados de mentes proceseras se regodearon cuando un juez -con un discutible fallo-, impidió la necesaria rápida intervención a Vicentín, ante las maniobras de vaciamiento de esa empresa, y de perjuicios severos al Banco Nación (con créditos impagables, forzados por el neoliberal González Fraga, durante el macrismo); así como los perjuicios de cuentas impagas a pequeños productores rurales del entorno de dicha empresa.

Ese economista, alineado con la oligarquía apátrida, fue el de la famosa frase, según la cual “le hicieron creer a un empleado medio, que con un sueldo medio, podía comprarse celulares e irse al exterior”. 

Para clasistas excluyentes, como el citado economista – estafador del Estado (pues fue el que, desde su alto cargo bancario, presionó para otorgar, vía Banco Nación (estatal) créditos impagables a Vicentín), es muy claro que quien nace pobre “debe” morir pobre, y no puede aspirar a ningún nivel ni elemental de buen vivir o de lógicos derechos, incluido el de su bienestar. Clasismo y racismo exacerbados, de las oligarquías de Argentina.

Ese pensamiento excluyente de las grandes mayorías populares, es el que buscan imponer tanto la oligarquía tradicional (la llamada oligarquía de la bosta), como los nuevos oligarcas de grandes empresas, que eran nacionales y se vincularon con el capital foráneo, y se mal acostumbraron a lucrar a costa del Estado, desde la delincuencial transferencia de sus deudas externas al Estado, perpetradas en el “proceso” por la iniciativa de Domingo F. Cavallo.

Todo eso lo ignora la mayoría de los uniformados, y los pocos que lo saben incluso lo festejan, siempre claro está, con las pocas honrosas excepciones de reales patriotas, Señores Militares de Mentalidad Nacional, que no cuajan con semejantes aberraciones antinacionales.

El tema amerita citar algunas de las muchas acciones y expresiones, que -lamentablemente- permiten constatar el severo cuadro de confusiones y de ignorancias en temas importantes y/o estratégicos, el cual si no se modifica profundamente, seguirá operando en clara oposición a los Altos Intereses Nacionales.

Eso se hará, Dios mediante, y en mérito a la brevedad, en artículo separado.

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Homicidios culposos de Libertarios y secuaces

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Bajo las muy endebles excusas de “resguardar el orden”, de “no gastar más para no provocar inflación”, “no provocar el déficit fiscal”, otras frases prearmadas de huecos contenidos, o mediante sucesivas maniobras distractivas de la opinión pública, claramente el accionar libertario está provocando homicidios culposos, sean esos por acción; o por inacción sin justificativo lógico alguno.

Incluso en no pocas opiniones del presidente y de sus colaboradores, se puede advertir claramente el desprecio a nuestro pueblo, con expresiones como “pueden elegir entre el salario que les ofrecen, o morirse de hambre”; aberraciones conceptuales que desnudan la nula empatía de libertarios con el común de la gente.

En todos los casos, se pueden constatar inaceptables actitudes de aporofobia (fobia a la pobreza), y de desprecio abierto y muy evidente al pueblo en general, en muchos casos no solo con acentuado clasismo (entre otros el concepto de “gente de bien”, con pretendida exclusión de todos los no pertenecientes a determinados núcleos socio económicos privilegiados…o los que pretender serlo); sino también con evidente malsano racismo, evidenciado entre otros hechos y actitudes, por la institucionalización del peyorativo concepto de “marrones”, para etiquetar excluyentemente a todo nuestro pueblo que no tiene rasgos acentuadamente caucásicos, y “para peor” (según esos criterios racistas), que son de piel algo oscura.

Evidentemente, ese racismo institucionalizado entre libertarios y sus cómplices o subordinados políticos, es la continuación del también burlón calificativo de “cabecitas negras”, que el cerrado antiperonismo definido como “gorila”, utilizó hasta el hartazgo en los años ’50, y en menor escala en los ’60, para manifestar su claro desprecio a los compatriotas que “no calificaban” como descendientes de nórdicos o similares.

Pero en verdad, lo que molestaba al gorilaje y a la oligarquía siempre cipaya, era el muy claro hecho que los pretendidamente denigrados por “cabecitas negras”, eran prácticamente en su totalidad, adherentes al peronismo.

Volviendo al tema central acá expuesto, el muy destructivo libertarismo es claramente el causante de muchas muertes, algunas de ellas inmediatas, y otras en procesos no inmediatos, que pueden catalogarse como “muertes por goteo”.

Entre las muertes inmediatas, con muy poca difusión mediática, están los dolorosos casos de personas a quienes les interrumpieron la provisión de medicamentos muy costosos, que resultaban imprescindibles para los respectivos tratamientos médicos, entre ellos los afectados por distintos tipos de cánceres, quienes, al verse privados de medicamentos, fueron de hecho empujados a la muerte.

Otras muertes inmediatas, a consecuencia del accionar libertario, son los accidentes en rutas con saldos luctuosos, provocados por la falta total de mantenimiento, además de haberse cancelado por completo las obras públicas.

Son decesos claramente imputables a la desidia oficial, que en los hechos se burla de las necesidades de los argentinos, así como de las innegables prioridades geopolíticas, que debe tener toda nación con criterio de grandeza y soberanía, valores esenciales que los apátridas desprecian.

Incluso en el habitual tono cargado de soberbia, el impresentable vocero oficial dijo que no está en los planes gubernativos invertir en obras públicas y mantenimiento de rutas, mostrando claro desdén a las urgentes necesidades nacionales… pero en línea con las dudosamente equilibradas expresiones presidenciales en las que afirmó que es “el topo que vine a destruir el Estado desde adentro”.

Muy pocos parecen haberse dado cuenta de la extrema gravedad de esa afirmación (dicha con impostada voz y evidente malsana fruición), pues SIN ESTADO NO HAY NACIÓN Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA.f

Del contenido perverso de esa afirmación, muchos ni se dan cuenta, ni siquiera los supuestos “expertos en patriotismo” uniformados de mentes proceseras, que solo practican un hueco patrioterismo de bandera, que se agota en el himno y la bandera, siendo en todo lo demás fervorosos partidarios de la antipatria, como lo demuestran apoyando irracionalmente a neoliberales y libertarios.

Muchas sin duda, son las “muertes por goteo”, inducciones a fallecimientos tempranos, que con notable desprecio por los compatriotas, así como con descarnada brutalidad, está provocando el gobierno libertario, con las complicidades de sus socios / subordinados políticos, que con toda maliciosa intencionalidad, empujan a la pobreza profunda, cuando no a la miseria más abyecta, a las mayorías de nuestra población, con salarios y jubilaciones  intencionalmente en grave deterioro, mientras otros muchos compatriotas pasan a ser nuevos desempleados, con riesgos muy certeros de convertirse en desocupados crónicos, en el contexto de cierres y quiebras de empresas industriales y comerciales, mientras que con brutal ferocidad antinacional, se profundizan medidas económicas que agudizan los fomentos a las importaciones masivas y dificultan nuestras exportaciones, empujándonos a la primarización forzosa de la economía nacional.

Esos enormes y acentuadamente crecientes sectores de nuestra población, en el contexto de percibir ingresos de miseria, se ven obligados a deteriorar la calidad de los alimentos que pueden comprar, cuando no directamente a pasar hambre, con solo una o dos magras comidas por día; y ante la falta de recursos, a no poder comprar medicamentos esenciales; con todo lo cual el cruel modelo
socio económico libertario, los empuja a muertes anticipadas; y en los casos de niños criados en situación de miseria crónica, se ven expuestos a deterioros cognitivos y físicos, que pasan a ser irreversibles.

Es una horrible realidad, que está recreando la situación de miseria estructural que padecía la mayoría de los argentinos en la segunda mitad del siglo XIX, prolongada a comienzos del siglo XX, para después volver institucionalizada como “algo normal”, en la década infame (1930-1943) de exacerbación del muy corrupto liberalismo, pletórico en negociados vergonzosos, falta total de concreto patriotismo y carente de toda sensibilidad social.

En la segunda mitad del siglo XX, siempre con los explícitos apoyos de la retrógrada oligarquía, de cerrado anti industrialismo, soberbia y excluyente de las mayorías populares, sucesivos gobiernos de orientación económica liberal, tuvieron como explícito objetivo recrear aquella cruel realidad de pobreza y exclusión para las mayorías, mientras concentraban la riqueza en pocas manos, y
en política exterior se subordinaban gustosos a la potencia colonialista de turno.

Era y es frecuente que, por malicia antinacional, o por supina ignorancia, se alabe la supuesta “grandeza” de aquella perimida Argentina del 900, mentira crónica en la cual también incurrió el actual verborrágico presidente, omitiendo que éramos subordinados explícitos y gustosos (por parte de la oligarquía dominante), del poder anglosajón, con una minoría obscenamente opulenta, y el
resto de nuestra población pobre, con altos porcentajes sumergidos en la miseria más abyecta.

El servicio militar obligatorio, institucionalizado por Roca en su segunda presidencia, permitió tener una radiografía de la realidad social, con muy altos porcentajes de población desnutrida y en muchos casos débil y enferma, pero esa realidad la ocultan los poderes que nos quieren retrotraer a aquel contexto de
economía primaria con acentuada exclusión social…el cual es claramente el objetivo de mínima de libertarios y sus secuaces políticos. 

En lo que va del siglo XXI, después que se consiguió el histórico desendeudamiento, que nos libró de los nocivos condicionamientos del FMI y otros acreedores externos, y con notables apoyos al desarrollo nacional y a las mejoras sociales (fuertes impulsos a la reindustrialización, apoyos concretos a los
desarrollos tecnológicos, enorme plan de obras públicas a nivel nacional, mejoras acentuadas en el poder adquisitivo de los salarios, concreto accionar soberano en política exterior, entre otras acciones inductoras del desarrollo), entre el gobierno neoliberal del macrismo, la anomia irresoluta del albertismo, y el actual cruel libertarismo en plena perpetración al como sea, nos han vuelto a endeudar,  nos  destrozan en lo económico, en lo social e incluso nos subordinan explícitamente a órdenes extranjeras, sean esas del FMI, del Comando Sur de EEUU, de la OTAN, o de poderosos grupos financieros transnacionales.

La extrema crueldad social no solo hace apalear y gasear a jubilados y a quienes los acompañan (así sea como periodistas, como sacerdotes de la opción por los pobres, o a quien sea), faltando quizás muy poco para que tengamos que lamentar decesos, ante la cobardía de los represores que agreden a indefensos ancianos y periodistas que cubren esas manifestaciones.

Y la crueldad no parece tener límites, pues ahogan presupuestariamente al sistema sanitario, buscando vaciar e incluso cerrar a prestigiosos hospitales públicos, algunos de ellos verdaderos referentes mundiales por los muy altos niveles técnicos y por el reconocido compromiso humano de sus profesionales de la salud y técnicos de apoyo.

Tal como afirmé y fundamenté en precedentes análisis, el objetivo de mínima del desquicio organizado actual, es involucionarnos al inviable esquema de economía primaria del siglo XIX; pero de máxima, se puede inferir que están operando para desguazar a             

Argentina en pequeñas e inviables republiquetas, que sean dóciles proveedoras de materias primas, carentes de toda dignidad nacional.

Preocupante realidad, que explícita o implícitamente, genera preocupación severa en otros analistas geopolíticos, con los cuales compartimos elementales valores de sano patriotismo.

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Discusiones con malvineros de pocos razonamientos

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Pude constatar que la mayoría de los uniformados, no lee nada de extensión mayor a un cuarto de página. Y aunque algunos se justifiquen diciendo que no lo necesitan, que les alcanza con saber usar el fusil, es muy claro que no saben hacia donde apuntar.

Los poderes antinacionales que los usan, los necesitan ignorantes, para manejarlos fácil y dócilmente.

Ese nivel de brutalidad, fue el mostrado por la patota uniformada asesina, que como primera víctima del infame “proceso”, fue a matar al Mayor Bernardo Alberte, arrojándolo al vacío desde su propio departamento en un sexto piso, para después vaciarle un cargador en el cuerpo ya muerto, siendo el “gran héroe” un oficial que llegó a altos grados. El “delito” de Alberte fue enviar una nota a Videla, alertándolo de las nefastas consecuencias que tendría el golpe de Estado, como después sucedió efectivamente. Claro que Alberte tenía “otro gran problema”, era probadamente leal a Perón.

Si en vez de ser milicos de burdas mentes proceseras, fueran bien formados, sabrían que el motivo real del “proceso”, fue subordinarnos a la perversa y antinacional Doctrina Neoliberal, ahogando toda posible oposición, como pasó con el gremialista Oscar Smith, secuestrado y asesinado después de expresar a Videla y/o Martínez De Hoz, que se oponía al desguace y privatización de SEGBA, tal como poco después se perpetró. Como la milicada procesera no razona ni se instruye, no sabe que las privadas que compraron a las tres partes en que se dividió a SEGBA, priorizaron distribuir dividendos antes que invertir en infraestructura, y después sobrevinieron los nefastos cortes en el servicio, principalmente en EDESUR (que “por casualidad” tiene que ver con Caputo).

Si la milicada usada para reprimir al pueblo ante sus justos reclamos (como pasa con los jubilados, entre otros casos), si esa milicada fuera formada y con el imprescindible nivel de ética y real patriotismo, no se regodearía burlonamente al agredir a los ancianos y a quienes los apoyan (como algunos Curas de los Pobres), ni festejarían por pegarle un tiro al fotógrafo cobardemente agredido.

Esa milicada que manifiesta enorgullecerse por solo saber usar el fusil, si fuera más formada y además pensante, sabría que entre neoliberales y libertarios, nos llevan a los empujones a la disolución nacional.

Y burlarse neciamente de los claros ejemplos dados por China para recuperar Hong Kong y Macao, citando con ligereza el mucho más complejo geopolíticamente, caso de Taiwán, ese superficial enfoque demuestra la ignorancia de la realidad geopolítica mundial.

Si los muy ignorantes comandantes del “proceso” hubieran sabido lo elemental en Historia y Geopolítica, nunca podrían haber supuesto que EEUU sería neutral, en el enfrentamiento de Argentina con el Reino Unido.

Claramente, seguir opinando con poco o mucho fundamento de esa guerra, pero omitiendo el contexto general, es perder el tiempo y hacerles en juego a la potencia agresora, sus aliados, y las empresas que saquean las riquezas de Malvinas.

Mientras tanto, tal como circuló en uno de los “mensajitos” con los que mantienen a la tropa en las profundas confusiones e ignorancias, no les importa que con toda perversa intencionalidad, los libertarios y sus secuaces operen para expulsar población argentina de Tierra del Fuego, además de acentuar el perfil anti industrial del actual gobierno claramente antipatria, que por nulidad mental, la milicada de mente procesera apoya.

Demuestran no tener ni idea, que son tan antinacionales como los violentos de las guerrillas, los cuales en su momento, según claros indicios expuestos por algunos patriotas,  recibieron pertrechos enviados por el Reino Unido. Acción similar al suministro de combustibles y municiones, que en alta mar, navíos de esa potencia dieron a las naves sublevadas en 1955. Municiones con las que atacaron los depósitos de combustibles en Mar Del Plata y que amenazaron destruir la gran refinería de La Plata, por entonces la mayor de Sudamérica

Hay mucho más para opinar con FUNDAMENTOS.

Al tema me referí, además de varios artículos, en mi libro MANUAL DE ZONCERAS MILITARES ARGENTINAS.

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