Damián Di Pace

Analista Económico. Conferencista. Consultor de Empresas. Periodista. Investigador y Escritor. Hoy con mi nuevo libro "El Futuro del Comercio que se viene"

Así se pulverizó el poder de compra de los argentinos

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El deterioro del nivel salarial afecta a una gran proporción de trabajadores argentinos y también a los jubilados. Datos preocupantes

El costo de vivir en cualquier otro país en general está dado por el valor o costo de bienes y servicios que un hogar consume para mantener cierto nivel de satisfacción, en nuestro país podemos abstraer este mismo concepto, con la salvedad que es “necesario e indispensable” agregar el impacto de la inflación para responder la pregunta: ¿cuántos pesos necesita una familia para vivir una vida con lo básico y necesario?

Bajo esta perspectiva, es importante analizar ciertas definiciones como el nivel de Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) que según la Organización Internacional de Trabajo (OIT) explica que éste debe fijarse y ajustarse de acuerdo a las necesidades de las familias, niveles de productividad y empleo; y que ciertamente “debería alcanzar” un nivel necesario para cubrir lo básico.

Si observamos la serie histórica de la evolución del SMVM podemos ver que en el tiempo fue creciendo en términos nominales (en el cuadro de abajo mostramos numéricamente los valores de octubre 2011 al 2021).

Al comparar el SMVM con otras variables como la Canasta Básica Total (compuesta por la ampliación de la Canasta básica al considerar bienes y servicios no alimentarios) y el nivel de alquileres, la nominalidad del crecimiento de los salarios no es suficiente para cubrir los costos de vida.

Abajo mostramos gráficamente estas comparaciones en donde el deterioro del nivel del salario es considerable (recordemos que de cada 100 personas al menos 58 reciben un SMVM), el cual no es suficiente para cubrir los niveles básicos de una Canasta Básica Total (por adulto equivalente) y menos aún un alquiler en promedio (se tomó como referencia un alquiler con 2 ambientes en CABA).

Se puede hacer la misma dinámica si comparamos la Canasta Básica Total y el nivel de alquiler promedio, pero esta vez con las jubilaciones (haber mínimo). Aproximadamente hay más de 6 millones de jubilados que se encuentran en el Sistema Previsional.

Entonces, si hacemos el comparativos, podemos ver que sucede lo mismo que con el SMVM; este ingreso sigue siendo insuficiente para cubrir un nivel mínimo de vida (abajo se encuentran representados numéricamente los valores de octubre 2012 al 2021).

Abajo mostramos un desagregado del nivel de salarios, pero por categoría. Observamos que con un salario como el de una enfermera de piso, en el tiempo aumentó más que la categoría de Maestranza (incluye Oficial 1era A) y en un nivel proporcional con respecto a una Empleado de Comercio (Vendedor B).

Si comparamos los mismos niveles salariales pero con respecto a la Canasta Básica Total y el nivel promedio de alquileres, sucede que, aun con un salario de una categoría mayor, éste puede cubrir un poco más que el SMVM, pero de igual forma sigue siendo aún insuficiente para cubrir la totalidad de la Canasta Básica Total  más el nivel promedio del alquiler.

Abajo vemos seleccionadas fechas eleccionarias entre legislativas y presidenciales, donde ni el SMVM ni el haber mínimo de una Jubilación cubre el costo de vida necesario para alcanzar un mínimo nivel de satisfacción.

Por tanto, esto significa que la diferencia faltante puede estar en el sector informal, alguna prestación social o simplemente no se pueden cubrir las necesidades básicas (correspondencia directa con el nivel de pobreza, según el Indec está ascendió a un 40,6%)

Por último, en el siguiente cuadro observamos una síntesis de todo lo expuesto, ya que si tomamos el período de octubre 2021 la suma de una Canasta Básica Total más un alquiler promedio es de $67.592, y con un SMVM falta aún cubrir el 52,7%, mientras que con una Jubilación mínima falta cubrir un 57,1%.

El deterioro del nivel salarial permite advertir que la gran proporción de trabajadores argentinos, que ganan un SMVM y aún más los que perciben un salario mayor por estar en una categoría de mayor escala salarial, no logran cubrir las necesidades mínimas básicas, necesitando así buscar formas creativas para obtener la diferencia de lo que les falta o necesitan.

Y la situación se agrava más aun cuando observamos una jubilación, que escasamente logra cubrir en muchos de los casos tan solo un 50% de un nivel de satisfacción mínima.

El impacto de esta situación tiene una relación directa, con todos los desajustes que existen en la economía real; ya que la destrucción del poder adquisitivo del salario es debido a que éste no logra aun alcanzar al nivel inflacionario (según el último dato de inflación en octubre fue de 3,5% y de 52,1 % Interanual), esto repercute directamente, y más aún si el que recibe el salario no se encuentra dentro de un sindicato que pueda exigir un nivel salarial mucho más elevado y que puje para no se deteriore contra la inflación. La cuestión es qué sucede si el sector no tiene poder o, peor aún, si directamente éste se encuentra dentro de la informalidad, la brecha salarial se hace mucho más amplia y cubrir un nivel de satisfacción y bienestar mínimo.

Los argentinos conocen el costo de toda la parafernalia política que deja las elecciones pero no conocen el precio de nada por qué la inflación cada vez distorsiona aún más los precios relativos en un país donde las malas decisiones en materia política y económica dejará como saldo en los próximos meses una aceleración mayor de la variación de precios y deterioro aún mayor del cuadro postelecciones de esta nota.

Los Argentinos tienen un problema de ingresos enorme por qué el protagonista es un sector público sin recursos que sostiene a los excluidos del sistema social que no son incorporados por un desincentivo total hacia la inversión privada, la producción, el empleo y la generación real de riqueza desde hace 15 años.

Nuestros abuelos construyeron la mejor versión Argentina a principios del Siglo XX con solo 4 herramientas: Producción, Trabajo, Ahorro y Reinversión. No quedaba otro opción más que el afán del crecimiento y progreso. Hoy estamos esas 4 herramientas han sido adulteradas perversamente por otras 4: Subsidios, Planes Sociales, Consumo y Gasto Público. Se agotó el Plan. Se agotó la Argentina.

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Controles de precios en Argentina: los 18 programas vigentes, del dólar a los alimentos y remedios

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El Gobierno implementó todo tipo de controles sobre bienes y servicios, incluyendo alimentos, fármacos y hasta tarifas y alquileres

Los controles de precios como mecanismo para contener a la inflación, datan en Argentina desde hace ya varias décadas, siendo uno de los primeros que se utilizó en 1973, en la presidencia de Juan Domingo Perón, terminando éste con el ya conocido “Rodrigazo”, que sirvió para estabilizar los desajustes; si nos remontamos al 2011, nuevamente se impuso este tipo de programas. Si hacemos el cálculo desde hasta hoy obtenemos como resultado una inflación acumulada del 2006%.

Entonces, la cuestión es siempre la misma: seguir atacando la causa o la consecuencia; o, en términos más técnicos, aceptar que la inflación es un fenómeno monetario o insistir en su multicausalidad. La respuesta es evidente, se continúa diagnosticándola como un mal que tiene más que ver con los formadores de precios, falta de regulaciones, especulación en las cadenas de redistribución de los bienes y servicios, y la favorita de todos: la falta de dólares.

Como consecuencia de esto, hasta el momento tenemos 18 programas para contener a la inflación:

  1. Precios Cuidados
  2. Canasta Ahorro en Ferias Populares
  3. Súper Cerca: Canasta Precios Congelados 180 días
  4. Acuerdo Precios Lácteos en Precios Cuidados
  5. Acuerdo para mantener precios insumos petroquímica en la industria hasta Fin de Año
  6. Acuerdo de Precios con Fabricantes de Electrónica hasta el 31 de octubre
  7. Precios Máximos
  8. Canasta Cortes Carnes Económicos
  9. Mercado Federal Ambulante
  10. “Sistema Informativo para la Implementación de Políticas de Reactivación Económica” (SIPRE) para “detectar desequilibrios de precios entre los eslabones de una cadena de valor”.
  11. Creación del Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas (SIFIRE)
  12. Ley de Góndolas con exhibición especial de Precios Mínimos
  13. Precios Máximos Industria Farmacéutica
  14. Acuerdo con empresas de la Construcción para garantizar provisión de Materiales
  15. Multas y Sanciones a Empresas
  16. Ley de Alquileres
  17. Retraso de tarifas
  18. Retraso del tipo de cambio oficial frente a la inflación general.

Para observar el impacto de estas medidas, podemos ver los siguientes cuadros en donde se compara los principales productos dentro del programa de precios cuidados en dos momentos determinados, enero y agosto de 2021.

Por su parte, cruzamos los mismos productos y presentación con los precios de mercado en otros tipos de establecimientos comerciales (autoservicios nacionales, orientales, almacenes, pequeñas despensas, entre otros) donde no están los acuerdos entre grandes cadenas de supermercados, empresas proveedoras y Secretaria de Comercio Interior.

Es evidente que la variación de precios que se observa es de hasta 18% dentro del programa de Precios Cuidados. Al comparar los precios de mercado de mismos productos pero sin ningún acuerdo, observamos en el cuadro siguiente que en los mismos bienes la variación de precios en el mismo período puede llegar a ser de hasta el 55%:

Ahora en este último cuadro reflejamos los mismos productos en agosto de 2021, pero unos dentro del programa de Precios Cuidados y los otros sin regulación.

Por ejemplo, el precio del arroz con precios cuidados es de $101, mientras que si se compra por fuera de este programa se puede encontrar a $176,2.

Este es un claro modelo de disparidad de los precios que el Gobierno controla y fiscaliza en las grandes cadenas de supermercado; generando así una fuerte distorsión de más de un 70%.

Cecilia Moreau diputada nacional por el Frente de Todos expresó frente a este escenario que “no puede haber precios fuera de los que deberían tener” y agregó que “si siguen especulando habrá que clausurar sucursales”.

Parecería ser que quien especula de acá a Noviembre es el Gobierno emitiendo mucho más dinero de lo que la economía demanda, elevando el nivel de inflación.

Sin embargo, no se propone clausurar las máquinas de imprimir billetes del Banco Central de la República Argentina ni la devoción de la política por generar mejor humor de bolsillo en el corto plazo, con mayor impacto en la inflación en forma posterior.

En el pasado, ideas como la de la diputada Moreau ya se probaron, y por pasado hacemos referencia al famoso “Edicto sobre Precios Máximos” que en el año 301 DC instauró un listado de precios máximos a una canasta con 1.300 productos, en su mayoría alimentos, pero el Emperador Romano Diocleciano sabía que la probabilidad de que exista desabastecimiento era alta, por lo que tomó medidas radicales para evitarlo, como la instauración de la ejecución para aquellos que operen en el mercado negro (mercaderes usureros), además de la prohibición de la exportación de productos en los que se pudieran vender a precios más altos.

Como era de esperarse, este edicto terminó en un completo fracaso debido que, el dinero tenia menor poder adquisitivo, dado que los precios no reflejaban los costos reales. Fue así que esta economía se hundió en una profunda crisis, culminando este Imperio con una guerra civil.

Desde lo ocurrido a Diocleciano ya transcurrieron más de 10 siglos y es una de las tantas muestras que encontramos en la historia cuando un gobernante en lugar de atacar las causas reales de la crisis decide solo hacer frente a las consecuencias, ya que el ajuste al gasto publico genera un alto costo político.

En nuestro país el costo político de ajustar el verdadero problema de la inflación, es realmente alto, es por ello que cada gobernante de turno no ataca ni el problema ni mucho menos busca solucionarlo, tan solo insiste en culpar a supermercados, proveedores de materia prima, cadenas de redistribución y demás; porque por supuesto insistimos en su multicausalidad y no en la unicausalidad.

Ludwing Von Mises en 1912 en su trabajo “La Teoría del dinero y el crédito” expresó lo siguiente: “El instrumento más antiguo y popular de la política monetaria estatista consiste en la fijación oficial de los precios máximos. Cree el estatista que los precios altos no son consecuencia de un aumento en la cantidad de dinero, sino de la actividad reprensible que desarrollan los ‘alcistas’ y ‘ventajista’: bastaría suprimir sus maquinaciones para que los precios dejaran de subir. Se convierte así en delito exigir, e incluso pagar, precios excesivos”.

Sigue siendo tan actual 109 años después. Las mismas ideas de fracaso en el control de la inflación implementadas durante los últimos 70 años nos han llevado a donde estamos. En los últimos 10 años hemos incrementando los acuerdos y controles de precios con récord en 2021. La inflación Argentina es top 5 mundial. No más palabras.

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Las pymes y las disyuntiva de crecer o ser autónomos

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El régimen simplificado surgió en el año 1998 luego de una tardía pero siempre esperada reforma fiscal. Implicó un sistema de tributación para pequeños contribuyentes con el objetivo que puedan cancelar sus obligaciones fiscales con el pago de un monto fijo mensual de acuerdo a diferentes categorías y montos de facturación integrando el pago de Ganancias e IVA.

En aquel momento se pensó que se sumarían 500 mil empresas al régimen y que el mismo podía duplicarse o triplicarse en el tiempo. Hoy hay 3,5 millones de pequeños contribuyentes en este régimen.

Desde el Poder Ejecutivo se envió al Congreso un proyecto de un “nuevo monotributo”, un plan puente prometido hace años para que el salto del régimen simplificado al régimen de responsable inscripto, que implica pagar Ganancias e IVA, no sea imposible de sostener y no lleve al cierre a muchos pequeños comercializadores de bienes y prestadores de servicios.

Los ocho puntos del Monotributo a tener en cuenta:

1 – Tope para el Régimen Simplificado. Cuando se creó el régimen el tope para pertenecer era de $100.000 que equivalían en la Convertibilidad a USD 100.000. A lo largo de los años, como siempre sucede en Argentina, la inflación desnaturalizó los bolsillos y los presupuestos y al no tener mecanismos de ajustes automáticos se desnaturalizó también la simplificación del régimen. Hoy, un prestador de servicios tiene un tope de facturación de $1.739.493,79 que equivale a USD 11.593 y de $2.609.240,69 para la comercialización de bienes que equivale a 17.393 dólares.

2 – Trampa del salto tributario. Al no tener ajuste por inflación durante años los topes generaron que el paso de un régimen a otro sea al corto tiempo de emprender. Hoy el régimen debería tener un tope actualizado por un mix entre inflación y evolución de la devaluación del peso frente al dólar, a la fecha de no menos de 12 millones de pesos.

Hoy, un prestador de servicios tiene un tope de facturación de $1.739.493,79 que equivale a USD 11.593 y de $2.609.240,69 para la comercialización de bienes que equivale a USD 17.393

3 – Entre no querer crecer y no poder crecer. Estos desfasajes hicieron que los que están en el régimen simplificado no quieran crecer por que el salto al régimen de responsable inscripto es de una presión tributaria imposible de sostener para una economía de pequeña escala como un pequeño prestador de servicios o productor/vendedor de bienes. Para aquel que cae en la trampa tributaria de saltar de régimen de responsable inscripto porque los topes son muy cercanos a una facturación baja en pesos para cualquier emprendimiento tiene dos consecuencias letales:

A – No puede crecer porque el régimen no le deja oxígeno para reinvertir utilidades, contratar personal y mejorar su productividad y competitividad

B – En algunos casos sobrevive y en otros, como pasó en la prepandemia con 3 años de caída de la economía sumado a este con una pandemia los lleva el propio Estado al cierre al no poder soportar la presión tributaria.

4 – La condena al Autónomo. Para el caso del autónomo la situación es mucho peor. Quien pasa del régimen simplificado al autónomo debe permanecer en el régimen al menos 3 años para volver al Monotributo. Es decir una condena de un tercio de década independientemente del resultado del negocio. El resultado es que al caer la economía y no poder volver hacia atrás en el régimen simplificado la presión tributaria es letal incluso por la misma facturación que tenía en el Monotributo pero pagando Ganancias e IVA como autónomo. Una condena inentendible hacia 400.000 autónomos argentinos.

Los desfasajes hicieron que los que están en el régimen simplificado no quieran crecer por que el salto al régimen de responsable inscripto es de una presión tributaria imposible de sostener

5 – Subfacturación versus subajuste de topes. Desde el organismo recaudador observan que quien está en el Monotributo no factura todo lo que corresponde para no pasarse al Régimen de Responsable Inscripto. Es una visión desde lado de la recaudación real. Desde el lado de la producción, comercialización de bienes y prestación de servicios observan que quien está en el régimen simplificado está conviviendo con un régimen que no fue actualizando sus topes en forma acorde a la inflación y a la devaluación del peso frente al dólar en los últimos 22 años. Observa un subajuste de topes real que le implican comenzar a pagar muchísimo más por seguir comercializando el mismo bien o prestando el mismo servicio en el salto tributario.

6 – Caso Uruguay. En muchas ocasiones los emprendedores o pequeños contribuyentes cruzan el Río de la Plata para continuar con su vida empresaria. En este país existe un régimen simplificado SRL para las empresas Mipymes que facturen hasta USD 500.000 con impuestos que van del 3,3% al 12% de la tasa efectiva sobre la facturación. Es decir, más se factura, más se paga. Sin saltos bruscos de un régimen a otro. Sin subjustes de escalas. Sin subfacturación. Las mipymes incrementan su carga tributaria a medida que facturan más. El paso es acorde al crecimiento de su musculatura y de la economía de escala.

Al caer la economía y no poder volver hacia atrás en el régimen simplificado la presión tributaria es letal incluso por la misma facturación que tenía en el Monotributo pero pagando ganancias e IVA como autónomo

7 – Caso Chile y Brasil. En Argentina el peso tributario del régimen general frente al monotributo es de 10 veces. A su vez, hay inconsistencias en el caso de venta de bienes o prestación de servicios a entidades exentas de IVA, donde en el caso del régimen general debe ser asumido por el oferente como un costo adicional sin posibilidad de descarga alguna en lugar del Monotributo donde IVA y Ganancias están incluidos. En Chile tienen un régimen impositivo para pequeños contribuyentes de pequeñas empresas. Los impuestos pagados por las mipymes sirven como crédito para los impuestos pagados por las personas, lo que favorece a los dueños de las mipymes y a las personas de clase media que lo vuelcan sobre el consumo nuevamente. Es decir, obtienen un crédito fiscal que las personas pueden descontar en el pago de sus impuestos personales de lo que oportunamente hayan pagado su empresa mipyme. En Brasil el régimen simplificado asciende a USD 1 millón, según información del consultor Gustavo Segré.

8 – Desarrollo mipyme regional. Establecer bajos niveles de tributación en el nacimiento o estadio más bajo empresario es fundamental para la consolidación del desarrollo pyme.

De acuerdo a un informe del Banco Mundial, estos casos mostrados de crecimiento gradual de la tributación en relación a la facturación con régimen simplificados extensivos son ejemplo a seguir para el desarrollo pyme.

En Chile, la densidad empresarial de Pymes es de 58 empresas por cada 1.000 habitantes; en Uruguay es de 48 empresas y en Brasil es de 25. Argentina podría llegar a terminar está pandemia con solo 14 pymes por cada 1.000 habitantes. El número más bajo de densidad empresaria pyme de América Latina. Veintidós años de frustración emprendedora tienen su costo. Es tiempo de modificar este contexto y no en sesiones extraordinarias, sin estudios, sin casos verificables y con solo el objetivo de incrementar la recaudación. Hay que generar condiciones para un verdadero boom emprendedor en Argentina luego de la peor caída económica en los últimos 40 años que dejará la pandemia.

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Tablero de control Pyme: ¿cuáles son las señales de las primeras medidas de Fernández?

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Buenas noticias para la industria Pyme en general • Se parte de inventarios bajos (por reacomodamiento 2018 y 2019). Cualquier empujoncito de la demanda, aunque sin ser sustentable, implica nuevas órdenes de compra.
• Además, la semana pasada el BCRA volvió a anunciar un nuevo recorte de su tasa de política monetaria (hasta 48%) a aplicar en la licitación del martes 4 de febrero.
• La continua baja en la tasa de interés en el mercado reduce el costo de acumular inventarios tornándose en una opción de protección del capital.A calentar motores!
Algunas noticias alentadoras para las Pymes asociadas al consumo de durables y turismo • La clase media/media alta tiene limitas opciones de ahorro, Aún más con las tasas de interés en baja. Hoy un plazo fijo a 59 días está pagando poco más del 30% anualizado y se espera siga bajando.
• Como la gente no se quiere quedar con los pesos, y viajar por el mundo sale 30% más caro y con riesgos crecientes por la expansión del coronavirus, se espera que se estimule el consumo durable y/o turismo interno.
Medidas de impulso al consumo • Mucho no se puede esperar, incluso si sos Pyme de consumo masivo. La inyección real es de menos de 1% del consumo privado, y esto contemplando que la erosión de los ingresos por inflación se reduce en los próximos meses (gracias al congelamiento de tarifas y a mantener un tipo de cambio planchado).
¿Y las paritarias ayudarán? • La semana pasada algunos sectores sindicalistas mostraron su descontecto por el esquema de paritarias de sumas fijas.
• Si bien entendemos que difícilmente se imponga este mecanismo de actualización, los incrementos, al menos en el primer semestre del año, estarán lejos de recomponer la capacidad de compra de, al menos inicos de 2019. Los incrementos salariales ayudarán, si, pero con efectos limitados.
Endeudamiento de las familias • Además de que el monto de inyección de pesos en la economía luce insuficiente, las familias (incluyendo a los jubilados y beneficiarios de asistencia social) están muy endeudados, por lo que algunos de ellos usarán al menos parte del incremento de ingresos para regularizar su situación deudora.
Migración del cliente a canales formales y de tamaño grande • La Pyme comercial (supermercados, tradicionales) podría verse afectada por planes como “Precios cuidados” o las bonificaciones bancarias que atraen a los clientes, por lo que habría más concurrencia a hipermercados o mayoristas.
A partir del segundo semestre… • Nuevamente está de moda el segundo semestre, pero en este caso por la incertidumbre que genera el día después del vencimiento de los congelamientos de las tarifas previsto hasta ahora para mediados de año.
• Este hecho puede generar cierto comportamiento anticipado de alzas de costos/precios en el segundo trimestre por “cobertura” frente a los ajustes que se vienen. Estos comportamientos erosionan la efectividad de las medidas de impulso al consumo.
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Economía de año bisiesto: entre el año del compensar los desfases y el de la confusión

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El 2020 será año bisiesto. Remontémonos a Roma año 49 antes de cristo. El calendario romano era impreciso. En un viaje a Egipto, Julio César encuentra que ese calendario era más exacto que el romano. Encomendó a Sosígenes de Alejandría (astrónomo, matemática y filósofo) la misión de diseñar un nuevo calendario. El astrónomo hizo la entrega entre el 48 y 46 antes de Cristo. El calendario tenía duración de 365 días y un día adicional cada cuatro años para compensar un desfase generado por la revolución no sincrónica de la tierra en torno al sol. Para compensar esos desfases el 46 antes de cristo fue el año más largo de la historia con 446 días de duración.

Bien le vendría a Argentina contar con 81 días adicionales para negociar con el FMI sin que se modifique el calendario juliano actual de 365 días. Sería como crédito de “tiempo” que no tuvo el actual gobierno pero lo está obligando a tomar decisiones poco felices. En términos criollos un “impuestazo” para mejorar las cuentas fiscales vía mayor recaudación que permita despejar los peligros de incumplimiento de pagos futuros en el caso de lograr un acuerdo con los organismos internacionales y acreedores privados que se llevan un tercio de la deuda total de Argentina.

Puertas para adentro los sacrificios abarcan a muchos sectores. Para el caso de los jubilados la suspensión de la fórmula jubilatoria con bonos de $5000 para diciembre y enero pero aún sin conocer como será en marzo queda la incógnita de cuánto se podría ahorrar del gasto primario público por esta vía en el primer semestre de 2020 que con la fórmula suspendida luego de perder siempre frente a la inflación la misma podría darle resultado positivo.

Para el caso de las pymes por un lado tenemos moratoria “excepcional” con plan de facilidades tendrá un plazo máximo de 60 cuotas para aportes personales con destino al Sistema Único de la Seguridad Social y para retenciones o percepciones impositivas y de los recursos de la seguridad social. En tanto que para las restantes obligaciones, tendrá un plazo de 120 cuotas. La tasa de interés será fija del 3% mensual durante los primeros 12 meses y luego será la tasa variable equivalente a BADLAR utilizada por los bancos privados. Sin embargo se incorpora doble indemnización, se congelan las rebajas de los aportes patronales establecido en la última reforma tributaria y no se plantea al menos por ahora ningún tipo de disminución impositiva hacia el microempresario ni en el plan pase “monotributo” a “responsable inscripto” que vencerá en febrero 2020 heredado de la gestión Macri.

Por su parte, bienes personales, impuesto al dólar ahorro, dólar turista, dólar streaming (ahora 8%) golpean fuerte a una clase media que en la gestión Macri ya estuvo golpeada. A su vez, la ley de emergencia aprobada en el Congreso de la Nación plantea que los golpes serán como mínimo 5 años. La clase media ruega que Martín Guzmán durante ese período pueda ejecutar el “pragmatismo” prometido y logre que el “peso argentino” recupere valor y que Argentina no tenga que vivir con desdoblamientos cambiarios permanentes y que los incentivos estén puestos en que los argentinos blanqueen sus activos y no los escondan producto de que bienes personales le saca con impuestos aún más de lo que ya pagó al adquirirlos.

Las retenciones a las exportaciones no implican solo bienes del campo sino un sector como servicios que también era deseable impulsar con la “ley de economía del conocimiento”. Quienes trabajan y prestan servicios al exterior generan divisas por más de u$s6.300 millones deben liquidar con retención del 5 % a partir de la reglamentación de la “Ley de Emergencia”. Por la anterior resolución en virtud de lo establecido por el Dto. 1201/18, el derecho de exportación aplicable hasta el 31 de diciembre de 2020 era del 12%, el que no podría exceder de $ 4 por cada dólar estadounidense del valor imponible determinado. Sin embargo, quienes ahora reciben dólar a $56 cuando realizan un viaje de negocios a Uruguay lo pagan a $ 81,90 si no consiguen pasaje por Aerolíneas Argentinas y si tienen que reponer insumos en dólares y no son mayoristas deberán tener sus dólares a la espera adquirido en el mercado informal como le sucede a cualquier Pyme.

Como la ley de emergencia implica “solidaridad” no es solo sacar vía impuestos sino redistribuir vía el Estado “ahorro” de la clase media, porción de viajes al exterior, cuota parte de una casa o un auto, porción de la producción en bienes y servicios, entre otros. De acuerdo al CEPA implica bono a los jubilados en diciembre y enero, de hasta $5.000 para alcanzar en el 60% de los jubilados el monto de $19.068. Esta erogación implica unos $15.282 millones (2.765.708 jubilados hasta la mínima y 581.355 hasta $19.068 aproximadamente).

La AUH tendrá un bono de $2.000 en diciembre par a implementación de la tarjeta de alimentos para aquellos/as perceptores/a de AUH con hijos/as menores de 6 años, embarazadas desde los 3 meses de gestación y para aquellos/as que tengan hijos/as discapacitados/as, en montos que van de $4.000 (en caso de tener un/a hijo/a) y de $6.000 (dos o más hijos/as) sumará otros $4.410 millones mensuales al consumo, en este caso, de alimentos.

La quita de IVA a alimentos continuará solo para AUH y Jubilados con devolución de IVA por $700. 77.292 casos de AUE y de 3.923.040 casos de AUH. Esto implica $8.000 millones adicionales en diciembre.

Por su parte al sector privado empresario se le pedirá un esfuerzo más con bono a los trabajadores que sería de $6.000 a $9.000 dividido entre enero, febrero y marzo. Unos $30 mil millones al consumo que son anticipados de futuros adelantos en paritarias.

Por su parte de acuerdo a Elypsis el congelamiento de tarifas por 180 días implica un ahorro en familias y pymes de $107.925. $65.033 millones de ahorro/subsidio de gas y $42.892 millones de ahorro/subisidio en electricidad.

Es año bisiesto. Tenemos un día más. Al año para compensar los desfases del calendario romano con 445 días de duración e iniciar un año desde cero se lo llamó “año Juliano” o el “año de la confusión”. Los Argentinos no saben si ese año es el que se está por ir o el que está por venir. Al brindar en familia el deseo será que el “año de la confusión” haya sido el que se fue.

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