Damian Zena

Sebastián Pierrini: “El mercado de seguros entra en una etapa de reacomodamiento”

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En un clima de camaradería y trabajo conjunto, directivos de Triunfo Seguros mantuvieron en Posadas un encuentro con productores asesores de seguros de toda Misiones. La reunión sirvió no sólo para fortalecer vínculos, sino también para poner en común diagnósticos y perspectivas sobre el presente del mercado asegurador argentino, atravesado por un proceso de reordenamiento tras años de alta inflación, cambios regulatorios y nuevas demandas de los asegurados.

El gerente general de Triunfo Seguros, Sebastián Pierrini, junto al gerente comercial, Francisco Ranieri, y el gerente regional, Horacio Bellini, analizaron la situación que atraviesa el sector en este nuevo escenario político – económico que atraviesa el país, las demandas de los clientes y los nuevos desafíos que deben afrontar en lo que significa el cierre del ejercicio anual. En este marco, los funcionarios coincidieron en que el sector transita una etapa de “acomodamiento” que combina ajustes tarifarios, mayor conciencia aseguradora y un fuerte desafío en términos de servicio y tecnología.

Un mercado que se reordena tras la inflación

El punto de partida es macroeconómico. Luego de dos años de fuertes vaivenes, el mercado asegurador empieza a encontrar cierto equilibrio. “El mercado de seguros está en un crecimiento y un acomodamiento también de tarifas, de productos y de servicios”, explicó Pierrini en diálogo con Economis, y proyectó que “en este 2026 va a haber un mejoramiento en todos los aspectos de la actividad aseguradora”.

Ranieri profundizó esa lectura con datos concretos, analizando los datos anuales del IPC, que el Gobierno nacional dio a conocer días atrás. “El año 2025 cerró con una inflación interanual cercana al 32 o 33 por ciento, lo cual llevó a que muchas compañías estén tratando de mejorar su tarifa y crecer por encima de la inflación”, apuntó y agregó que, en ese contexto, el desafío técnico es permanente. “Uno ve el IPC, pero los repuestos suben a otro ritmo, la mano de obra de los talleres a otro, y hay que encontrar el equilibrio entre aumentar y no irnos de precio para que el productor pueda vender”, sintetizó.

Más regulación y más conciencia aseguradora

Desde la conducción de Triunfo también destacaron el rol de la Superintendencia de Seguros en este proceso. “Hoy la Superintendencia y todas las regulaciones están llevando a que las empresas trabajen en forma más ordenada”, señaló Pierrini. Ese marco normativo, sumado a la experiencia reciente de crisis, está fortaleciendo la cultura aseguradora.

“Hemos notado un crecimiento importante en la parte agrícola, en el litoral y el interior de Buenos Aires, lo que refleja que la gente tiene más conciencia de asegurar”, afirmó el gerente general. A eso se suma el impacto de cambios puntuales, como el aumento en los límites de responsabilidad civil en autos y motos, que derivó en un “aumento pequeño del precio de la póliza”, pero con una mayor cobertura efectiva para los asegurados.

Presencia territorial

En el plano provincial, Misiones aparece como un territorio estratégico. “En Posadas somos la empresa líder en cantidad de ventas de seguros de motos, y en autos estamos entre las tres primeras”, destacó Pierrini, refiriéndose puntualmente a la empresa que dirige y asegura que esto se deba a una fuerte presencia territorial, contando con una filial en Posadas que trabaja desde hace más de 15 años y una red de productores en gran parte del territorio provincial, desde Puerto Iguazú a Posadas, pasando por municipios claves como Eldorado, Puerto Rico, Oberá, hasta otras localidades más pequeñas, como 25 de Mayo en el Alto Uruguay.

En un contexto económico complejo, el feedback con los productores, que son quienes acercan las inquietudes de los clientes, es clave para entender qué productos funcionan mejor y cómo responder de forma adecuada, para conservarlos en la empresa, sin tener que resignar calidad de servicio.

“Creemos que el NEA tiene un futuro muy importante, por eso nos interesa seguir apostando e invirtiendo en la región”, remarcó Pierrini.  En esa línea, el gerente regional Bellini que la política de la compañía es “instalarse en una provincia y generar un ecosistema”. Esto lo consiguieron a través de la contratación de personal local, trabajar con talleres de la zona y reinvertir allí los recursos que se destinan a siniestros.

Servicio, cercanía y el rol del productor

Uno de los ejes más reiterados en la reunión fue la centralidad del productor asesor. “Nos caracterizamos por estar en contacto cara a cara con el productor, escucharlo y tratar de cumplir las necesidades que nos plantean, porque ellos están en la calle”, sostuvo Pierrini. Para Bellini, la cercanía es un diferencial y una herramienta fundamental para el sostenimiento del rubro. “Los productores valoran mantener el nivel de servicio y la relación con la compañía; el precio queda recién en tercer o cuarto escalón”.

Asimismo, Ranieri reforzó esa idea, asegurando que: “Las compañías del top 15 estamos más o menos en la misma en tarifas; lo que nos diferencia es el servicio”. En ese esquema, el productor es el canal clave. “Es nuestro canal fundamental de venta y de atención primaria; a través de él estamos cerca del asegurado”, subrayó Bellini.

Otro frente de trabajo, para mantenerse vigentes en el sector es la modernización tecnológica. No basta con una cobertura que cumpla con la normativa, sino con un productor preparado y un sistema que les permita agilizar la parte burocrática del negocio. “El productor requiere mejores sistemas, nuevas herramientas, y hay que estar corriendo detrás de eso para no perder la diaria”, admitió Pierrini. Ranieri lo tradujo en estrategia concreta, afirmando que están abocados al desarrollo de nuevos productos y nuevas herramientas tecnológicas para facilitarle la venta al productor.

El objetivo para el segundo tramo del ejercicio (que va de julio-junio) es claro: “Crecer en facturación por encima de la inflación”, resumió Bellini, pero haciéndolo con eficiencia operativa y respaldo técnico.

Automotores, repuestos y cobertura real

En el ramo automotor, el rubro goza de una estabilidad que les permite proyectar. Por una parte, se encuentran las sumas aseguradas, que, años atrás presentaba un inconveniente con la imprevisibilidad de los precios que fluctuaban constantemente, dejando estos montos desfasados, continuamente. “Hoy el valor del auto ya se emparejó; antes subía 15 o 20 por ciento por mes y quedabas corto con la suma asegurada, ahora eso se ha equiparado”, explicó Ranieri.

En cuanto a los adicionales, destacó coberturas como la de parabrisas y luneta, que hoy pueden cubrirse de manera amplia dentro de la suma asegurada. “En lo que respecta a los adicionales, hay coberturas que te cubren los respuestos de forma ilimitada, hasta el valor de la suma asegurada”, advirtió, aunque reconoció que, muchas veces, algunos repuestos suben por encima de los índices del IPC y los obliga a afinar el lápiz, pero que nunca llegaron a incumplir con ninguna responsabilidad.

Como se mencionara anteriormente, en el rubro motos, Triunfo es líder, siendo una de las pocas aseguradoras que aceptan baja cilindrada. Contrario a lo que otras compañías creen, esto resulta una fortaleza y no un riesgo empresarial. “Tomamos motos hasta 110 cc con responsabilidad civil y casco; la siniestralidad está dentro de parámetros normales”, aseguró Bellini.

Trabajar, acompañar y crecer

El cierre del encuentro dejó un mensaje directo a los productores misioneros. “Con nosotros pueden confiar, respondemos a todas las demandas”, afirmó Pierrini, quien los instó a “acompañar, apostar, desafiar y conquistar nuevos mercados”. La clave, según su mirada, es simple y exigente: “Estar y trabajar de ocho a diez horas diarias”.

En una economía que busca estabilizarse, el seguro aparece como una actividad que combina técnica, cercanía y estrategia territorial. Y Misiones, con su dinamismo productivo y comercial, se consolida como un escenario donde las compañías no sólo venden pólizas, sino que construyen relaciones de largo plazo.

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El té se sienta a la mesa: la Coproté y una negociación en tiempos difíciles

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Con el calendario marcando el tramo final de julio, los referentes del sector tealero de Misiones ya se preparan para una nueva ronda de discusiones en el ámbito de la Comisión Provincial del Té (COPROTE). La producción tealera es una de las más importantes de la provincia y, al igual que los otros pilares económicos misioneros, atraviesa un presente más que complejo, agravado por un contexto macroeconómico que no acompaña.

No obstante, el presidente de la Federación Agraria y director también del COPROTE, Fabián Labán, propuso convocar para el viernes 1 de agosto a las 9 de la mañana la primera reunión de la comisión para empezar a tratar el precio del kilo de hoja verde de té de cara a la próxima zafra. Sin embargo, más allá de la fecha, las condiciones que rodean al cultivo son, para muchos, de las más difíciles de los últimos años.

La raíz de esa complejidad está en múltiples factores que convergen sobre una actividad históricamente frágil: costos de producción en alza constante, precio de la materia prima sin recomposición real y mercados internacionales cada vez más retraídos.

Cristian Klingbeil, un histórico productor referente de la zona centro de Misiones, advirtió, en diálogo con Economis, que la próxima discusión de precios será un encuentro complejo y que “la zafra va a ser muy difícil si no hay un dólar realmente competitivo para el sector”.

Cubrir costos

Klingbeil explicó que el valor de referencia fijado para la última campaña fue de 80 pesos por kilo de hoja verde, pero muchos secaderos “pagaron solamente 60 pesos durante toda la zafra”, lo que implicó una pérdida directa para el productor en un contexto de fuerte inflación.

“El productor hizo un esfuerzo gigantesco para mantener la actividad, para que el secadero siga teniendo materia prima, pero hoy ya no se puede más. Se puede tener toda la voluntad, pero sin bolsillo que respalde, se hace imposible”, afirmó. Esta situación lo alejó a él de la actividad que tuvo que incurrir en otros rubros, aunque nunca terminó distanciándose demasiado. “Yo pude realizar otras actividades para alimentar a mi familia, pero no todos los pequeños productores tienen esa suerte”, confesó.

La situación del té no es nueva, en los últimos años se habló mucho de una caída creciente de los mercados internacionales, donde actores asiáticos empezaron a competir con el té local que, del total que se produce, más de un 90% se destina a mercados internacionales.

“Hace mucho tiempo viene mal, pero de los últimos diez años, ocho sacamos de la yerba para mantener el té”, confesó Klingbeil. “Ahora ya no se puede sacar nada de la yerba, así que si el té no se mantiene por sí solo, está mal”. Ese traspaso de recursos entre actividades agrícolas hoy ya no es viable, y la cadena de valor comienza a mostrar signos de fractura.

El sector tampoco recibió medidas de alivio por parte del Gobierno nacional. A diferencia de otras economías regionales, el té y la yerba mate “no tenían retenciones”, por lo que no fueron alcanzadas por las últimas quitas anunciadas tiempo atrás. A eso se suma la eliminación de subsidios que se mantenían en años anteriores, como el apoyo con fertilizantes o abono, y un contexto de incrementos sostenidos en combustibles, que en julio volvieron a subir antes de fin de mes.

“El combustible tiene una alta incidencia en los costos, nunca afectaba tanto como ahora. Si un productor tiene que trasladar una carga a más de 40 kilómetros, el 15% se le va solo en combustible”, detalló Klingbeil.

Mano de obra en fuga

Los insumos no son el único dolor de cabeza de los pequeños productores tealeros. La mano de obra se encarece y el margen de ganancia se achica a puntos insostenibles, por lo que varios trabajadores opten por buscar otras alternativas fuera de la provincia. De esta manera se profundiza el éxodo de trabajadores rurales hacia Brasil, donde encuentran mejores condiciones laborales y salariales.

“La gente que mejor trabaja se está yendo a Brasil. Se están yendo al ‘comunismo’, porque en ‘libertad’ se cagan de hambre. Allá pueden tener un ingreso digno y acá la gente pasa hambre”, ironizó el productor con sorna, apuntando al discurso del oficialismo nacional.

En este punto, Labán coincidió en ese diagnóstico, aunque también señaló las regulaciones laborales que limitan la cantidad de horas por jornal. “Si me pagan 2.000 pesos la hora en Brasil y trabajo 14 horas, gano 28 mil pesos por día. Acá, con suerte, trabajando todo el mes llegás a la mitad de lo que podés juntar allá, porque se trabaja menos horas. Entonces se van a Brasil”.

Pero no solamente los peones desertan de la actividad agrícola, también sucede con las nuevas generaciones de productores, dueños de las tierras que buscan un futuro lejos de la ganadería. En ese punto, Labán señaló que los jóvenes ya no quieren continuar con la producción familiar, al ver el esfuerzo desmedido de sus padres sin una retribución acorde. “Muchos productores vendieron la chacra y se fueron al pueblo. Siempre pasó eso, pero no como ahora, con esta magnitud”, denunció.

Lo más grave, apuntó el dirigente, es que estas tierras terminan siendo adquiridas por grandes empresas, que concentran la producción y desplazan al productor familiar. “Compran las chacras de quienes no pueden sostener los costos, muchas veces por una monedita a gente mayor que ya no puede trabajar. Así, pierden los que hicieron grande al sector”, lamentó.

Sin margen para ajustes

A diferencia de otros cultivos, donde todavía es posible aplicar tecnología para mejorar la eficiencia, en el caso del té “todo lo que sea avances tecnológicos y bajar costos ya se hizo”, según remarcó Klingbeil. La fertilización, la pasada de herbicidas y otras prácticas ya están mecanizadas. “No hay mucho más margen para ajustar. La industria también pasa por lo mismo. Eso de reducir costos es un eufemismo para decir que se reduce mano de obra”.

En ese sentido, resaltó los avances que se lograron en eficiencia energética, especialmente en la quema de chip, pero aclaró que esos esfuerzos no alcanzan sin políticas públicas que acompañen. “Hoy se necesita un dólar competitivo y un valor de combustible coherente, porque el actual no resiste análisis. Tenemos el combustible más caro que Uruguay, que no produce un litro de petróleo”.

La situación de la industria tampoco es alentadora. En el primer semestre, se exportaron cinco millones de kilos menos que en años anteriores, según reportaron exportadores. Varios industriales admitieron tener los galpones llenos y embarques reprogramados, lo que refleja una ralentización preocupante en las ventas externas. “Todo lo que estaba previsto enviar en junio lo harán recién en agosto”, indicaron.

Enrique Urrutia, empresario tealero, graficó con claridad esa retracción. “Un cliente de Estados Unidos compró un 20% menos que en años anteriores. Eso afectó muchísimo a los que exportamos. En nuestro caso, y en el de otras empresas grandes, vendimos menos porque le vendemos a ese cliente que compró menos”.

En su estimación, las exportaciones cayeron entre un 10 y 12 por ciento respecto a años “normales”, que ya venían siendo apenas regulares. “El último año fue peor aún”.

Expectativas acotadas

Arnoldo Schmidt, integrante del directorio de la COPROTE, reconoció que las expectativas para el encuentro de agosto no son buenas. “Las industrias todos los años se quejan”, señaló. De todos modos, están trabajando en una grilla de costos para intentar fundamentar un nuevo valor para el kilo de hoja verde. “Estamos haciendo números finos, para que le sirva al productor”, dijo Labán, aunque advirtió que el contexto económico es muy adverso, con subas mensuales del combustible y un dólar que ya roza los 1.300 pesos.

Para muchos, la única posibilidad de recuperación está atada a una reactivación del mercado internacional. “Todo lo que se diga de la siguiente zafra son solo especulaciones. Hasta noviembre no sabremos cómo estarán las cosas”, explicó Urrutia. Según el empresario, recién entre octubre y noviembre los compradores internacionales empiezan a moverse o consultar por producto, por lo que las expectativas están en pausa.

Mientras tanto, los productores ven cómo la tierra se vacía, las chacras cambian de manos y el trabajo digno se busca del otro lado de la frontera. “No se sabe cómo se hará para salvar todas las actividades regionales. En esto caen tanto el productor chico como el grande”, advirtió Klingbeil. “Lamentablemente hoy, el que invierte en producción agraria termina fundiéndose”.

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Bertotto, metal pesado en la forestación

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La empresa familiar Oscar Bertotto, radicada en Misiones y especializada en la fabricación de maquinaria forestal, encontró la manera de mejorar su rentabilidad y ofrecer un producto de calidad. La clave: reducir costos a través de una apertura estratégica a proveedores internacionales, incorporar más tecnología y adecuar su línea de productos a las nuevas necesidades del mercado.

“Entendimos que si no mejorábamos nuestros precios, quedábamos fuera del mercado. En un momento estábamos más caros que la industria de afuera, y con un producto de menor calidad porque no hay industria en Argentina. Entonces tuvimos que cambiar la cabeza”, sostuvo Raúl Bertotto, actual titular de la firma, en una entrevista donde repasó los principales movimientos que está haciendo la empresa para mantener la competitividad.

La fábrica trabaja actualmente en tres grandes ramas de productos: los forwarders 8×8 y 4×4 (equipos para el movimiento forestal), una línea de implementos desmontables para pequeños productores y, aunque está momentáneamente pausado, un proyecto de vehículo para bomberos forestales.

El equipo insignia de la empresa es el forwarder 8×8, una máquina pesada, de 16 toneladas, diseñada para competir con gigantes del mercado como John Deere y Komatsu. “Es un equipo muy tecnológico, relativamente caro, pero queríamos ofrecer una alternativa nacional de calidad internacional. Pensamos en contratistas grandes como los de Arauco o Placa Rivadavia, que ahora tienen una opción más cercana y a menor costo”, explicó Bertotto.

En paralelo, avanzan con una versión más accesible y versátil: el forwarder 4×4. El gran cambio en este modelo llegó con la incorporación de componentes importados, como los diferenciales alemanes. “Compramos el primer juego para el 8×8 antes del cierre de importaciones. Ahora, con la reapertura, adquirimos otro juego para el 4×4. Eso nos bajó los costos a la mitad y aumentó la calidad del producto”, detalló.

La apertura comercial permitió a la empresa acceder a insumos que antes eran inaccesibles o mucho más costosos. “Las llantas, por ejemplo, nos salen un tercio en Brasil de lo que valen en Argentina. Y así con muchos otros insumos. Estamos aumentando la tecnología y bajando los precios, que es lo que esperábamos que pasara”.

Adaptarse o morir

Una de las innovaciones más significativas de Oscar Bertotto es el desarrollo de implementos forestales que se adaptan a tractores agrícolas convencionales, pensados para productores medianos y pequeños que buscan reducir la dependencia de contratistas y ganar rentabilidad sobre sus propias plantaciones.

“Antes, el productor primario plantaba y esperaba. Hoy, si no se mete en los otros eslabones de la cadena, pierde plata, aunque haya esperado 15 o 20 años para cosechar. Los contratistas, los que comercializan y los aserraderos se llevan una tajada, y al final el que plantó no gana”, señaló Bertotto.

Esta demanda impulsó a la fábrica a rediseñar su línea de productos más livianos, como grúas, acoplados autocargables o mini-skidders, que ahora son desmontables. “La idea es que un productor pueda acoplar el equipo a su tractor cuando lo necesita, por ejemplo, para hacer raleo durante dos meses, y luego volver a usar ese mismo tractor para otras tareas. No tiene que dedicarse exclusivamente al forestal para aprovechar estos equipos”.

Este nuevo modelo apunta a productores de zonas como Corrientes, Entre Ríos o Ituzaingó, donde es común encontrar personas que tienen varias hectáreas forestadas como complemento de otras actividades: ganadería, citrus o apicultura. “La gente comienza a darse cuenta de que le conviene hacer su propia explotación, porque si no pierde. Entonces se equipan con herramientas más básicas, pero que les permiten hacer el trabajo y conservar la rentabilidad”, dijo Bertotto.

El camino para mejorar la rentabilidad no fue sencillo. Bertotto explicó que tuvieron que revisar toda su estructura de costos, buscar nuevos proveedores, incorporar mejores tecnologías y reducir los márgenes de ganancia.

“Estamos bajando los precios, y ya lo hicimos en un 25%, seguramente seguiremos en esa línea. Incorporamos tecnología de punta, como diferenciales que usan todas las grandes máquinas forestales del mundo. Eso nos permite ofrecer el mismo producto, pero mejor y más barato”.

Además, la empresa trabaja en conjunto con sus proveedores para que también ellos se vuelvan más competitivos. “Fui a visitar fábricas de diferenciales y les dije: ‘Muchachos, si no se acomodan, se quedan fuera del mercado’. Todos tenemos que cambiar la cabeza, analizar bien los costos y mejorar la estructura. Si no, lo importado nos saca”, remarcó.

El empresario insistió en que **la falta de industria nacional** en áreas clave, como la producción de motores o diferenciales, obliga a recurrir al exterior. “En Argentina no tenemos fábrica de motores, de diferenciales… En Brasil sí hay, en Europa ni hablar. Entonces, para ser competitivos, tuvimos que sacar la cabeza del charco y empezar a mirar afuera”.

El panorama, sin embargo, no está exento de dificultades. “No es un momento de inversión. La gente no está invirtiendo. Pero comienzan a averiguar, a preguntar, a prepararse. Hay perspectivas”, explicó Bertotto.

La reactivación del sector forestal está atada a otros sectores, particularmente el de la construcción. “Nosotros siempre tenemos crisis, pero sabemos que cuando se activa la construcción, se empieza a mover la madera. Primero los corralones se vacían, luego compran los aserraderos y así se genera un efecto derrame hasta el que corta y carga la madera, que somos nosotros”.

Actualmente, los contratistas forestales no están comprando nuevas máquinas, aunque sí trabajan y comienzan a planificar. “Hay expectativa. Se están preparando para la segunda mitad del año, que es cuando generalmente se concretan más ventas de maquinaria forestal”.

Para Bertotto, la experiencia reciente deja una enseñanza clara: la industria nacional debe adaptarse o queda atrás. “Antes nos alcanzaba con hacer una sola cosa. Ahora tenemos que hacer varias, cambiar la cabeza, trabajar con otras lógicas. Bajamos rentabilidad, mejoramos procesos y seguimos en el mercado. De otra forma, no podríamos”.

En un sector donde los ciclos de inversión son largos y los márgenes muchas veces ajustados, la apuesta de esta fábrica misionera por innovar, diversificarse y ofrecer calidad a menor costo marca un camino posible para muchas otras pymes industriales del país.

“Estamos convencidos de que la única manera de seguir adelante es mejorando cada parte del proceso productivo. No podemos competir con máquinas de afuera si no cambiamos cómo pensamos y trabajamos. Y nosotros ya empezamos ese camino”, concluyó.

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Akatsuki: el arte del ramen en Posadas, inspirado en Naruto

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En el corazón de Posadas, como si fuera una aldea oculta entre las calles misioneras, emerge un emprendimiento que lleva el espíritu de Naruto Uzumaki y su pasión por el ramen. Akatsuki, un proyecto gastronómico inspirado en la icónica serie de anime, no solo rinde homenaje a la cultura japonesa, sino que también trae los sabores de las giozas, yakisobas, bao y, por supuesto, el emblemático ramen a los paladares locales.
Al igual que Naruto persiguiendo su sueño de convertirse en Hokage, Jezabel Giménez, la mente detrás de este negocio, ha canalizado su amor por el anime y la cocina para crear algo único. Con una chispa de creatividad y un toque de esfuerzo familiar, Akatsuki se ha convertido en un refugio para los amantes de la comida japonesa y los fanáticos de la serie creada por Masashi Kishimoto.
El nombre Akatsuki no es casualidad. “Surge de la serie Naruto, donde Akatsuki es una organización criminal y Naruto era quien comía ramen todo el tiempo”, explicó a Economis, Jezabel, con entusiasmo, mientras rememora cómo nació la idea.
“Cuando creé el Instagram, la gente nos seguía cuando todavía no habíamos decidido el nombre”. En ese momento creó una encuesta donde el nombre Akatsuki se impuso por sobre el de Ichiraku, la tienda ficticia de la animación, donde el protagonista busca ir cada vez que tiene oportunidad.
La elección final, votada por sus primeros seguidores en la cuenta de Instagram @Akatsuki.Posadas, refleja no solo el cariño por la serie, sino también la conexión con una comunidad que comparte esa pasión.

Akatsuki comenzó a fines de 2021, casi como un experimento familiar. “Más que nada fue una iniciativa familiar, porque en mi familia se mira mucho anime y siempre se quiso probar. Fui yo quien se animó a probar”, cuenta Jezabel.
Lo que empezó como una aventura personal pronto se convirtió en un furor. “Al principio mucha gente hizo pedidos, yo estaba sola en ese momento, porque no sabíamos cómo funcionaría y yo me mandé. Fue furor en su momento”, recuerda.
Sin embargo, el camino no estuvo exento de desafíos. La joven emprendedora, que combina su pasión por la cocina con sus estudios y trabajo, tuvo que cerrar temporalmente el negocio durante un año para reorganizar sus tiempos. “Actualmente tiene momentos que se venden muchos, otros que se venden menos, pero más que nada por mis tiempos”, admitió.

La preparación del ramen
El proceso detrás de cada plato es tan meticuloso como el entrenamiento de un ninja. Preparar un buen ramen no es tarea sencilla; requiere paciencia y dedicación. “La receta se encuentra en internet, pero hay que tener paciencia con la cocción de la comida, porque nosotros llevamos entre cinco a seis horas de cocción de sopa. Mientras más se cocine, más rica es la sopa”, explicó Jezabel, desvelando el secreto detrás del sabor que ha conquistado a sus clientes.
La búsqueda de ingredientes también es un arte en sí mismo. “Se trata de buscar precios, más que nada. También tenemos una distribuidora una vez por semana que nos trae los productos y nos tratamos de asegurar de bajar bien los productos y que no nos quedemos sin stock”, detalló. Este esfuerzo logístico asegura que cada plato mantenga la calidad que los distingue.

11 de julio: Día del Ramen
El Día del Ramen, una celebración tradicional en Japón, fue una oportunidad para que Akatsuki brillara con luz propia. Inspirados por su conexión con Naruto, lanzaron una promoción especial que capturó la atención de los fans: “Hicimos una promoción que fue bien recibida por los clientes, que es la de dos ramen con una taza a elección de personajes de Naruto”.
La respuesta, aseguró Jezabel, fue abrumadora, demostrando que el emprendimiento no solo ofrece comida, sino también una experiencia que conecta con las emociones de sus clientes, muchos de ellos seguidores de la serie.

Un futuro local
Aunque Akatsuki opera actualmente bajo el modelo de pedidos, el sueño de Jezabel va más allá. “Por el momento todavía solo estamos a pedido, trabajando los días que podamos y tengamos tiempo. Pero la idea es buscar un local físico de acá a un año o año y medio para Akatsuki”, proyectó con optimismo.
Desde una cocina familiar en Posadas hasta un emprendimiento que ha capturado el corazón de los amantes del ramen, Jezabel y su familia han demostrado que, con esfuerzo y un toque de creatividad, es posible traer un pedazo de Japón a Misiones.

Cada plato servido es una muestra de su compromiso, no solo con la gastronomía, sino también con una comunidad que encuentra en Akatsuki un lugar donde la cultura pop y los sabores auténticos se encuentran.

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Investigadores del CONICET desarrollan en Misiones un biopesticida para combatir el HLB

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La empresa RNAgro, surgida a partir de un proyecto científico en la provincia, se encuentra en proceso de desarrollo de un biopesticida innovador que utiliza tecnología de RNA de interferencia. La propuesta apunta al control de *Diaphorina citri*, también conocida como “chicharrita”, un insecto vector de la bacteria que causa el Huanglongbing (HLB), una enfermedad letal para los cítricos.

Esta iniciativa busca brindar una alternativa sustentable a los pesticidas tradicionales, con el respaldo de investigaciones científicas y validaciones institucionales.

“ Estamos desarrollando un biopesticida basado en una tecnología que es RNA de interferencia”, explicó la doctora María José Blariza, investigadora del CONICET y titular de RNAgro a Economis. “A diferencia de los pesticidas químicos convencionales que se utilizan actualmente en el agro, son biodegradables, así que no persisten y no contaminan los suelos, el ambiente, la flora y forma en general la salud humana”, detalló.

Según Blariza, una de las principales ventajas del producto radica en su especificidad, debido a que no dañan a organismos que son polinizadores, los beneficios, debido a que es altamente específico contra el vector del HLB, más específicamente contra la chicharrita que transporta la bacteria”.

El método de aplicación del principio activo fue diseñado para ser compatible con las prácticas actuales en las chacras. “Tratamos de simular la forma de aplicación. El principio activo se aplica de manera muy similar y es bastante amigable la tecnología con lo que el productor está acostumbrado a rociar los pesticidas, sería por aspersión”, explicó. “Entra en contacto con el insecto, que es sumamente específico, entonces lo que hace es inhibir el proceso reproductivo y como consecuencia la sobrevida de este insecto vector”, agregó.

El objetivo del biopesticida es lograr un control poblacional del insecto. “Nosotros lo que hacemos es más bien un control poblacional, no dejamos que el insecto vector se reproduzca y de esta manera controlamos la población del vector”, dijo Blariza.

A diferencia de los productos químicos de amplio espectro, que afectan indiscriminadamente a diferentes especies, la investigadora señaló que esta solución “genera de alguna manera la disminución de la sobrevida” del vector, sin provocar desequilibrios en el ecosistema.

Una propuesta que perdura

Uno de los problemas recurrentes con el uso de pesticidas tradicionales es la resistencia que desarrollan los insectos a medida que son expuestos reiteradamente. “Mientras más pesticidas, el insecto se va adaptando y de esta manera el insecticida químico no le hace efecto”, señaló.

En cambio, “este biopesticida, además de ser biodegradable y no contaminar, evita la generación de esta resistencia. Entonces siempre es efectivo contra esta plaga de manera puntual y específica”.

La tecnología está en una fase avanzada de desarrollo en laboratorio. “En este momento tenemos resultados in vitro dentro del laboratorio, positivos, testógenos”, afirmó Blariza. Además, indicó que se han realizado validaciones independientes. “Tenemos validaciones hechas por terceros, que es del INTA Bella Vista de Corrientes, que tiene un área que es específica y especializada en cítricos. Llevé adelante también experimentos sobre plantas, no en campo, pero en condiciones controladas sobre plantas y se validaron los resultados que habíamos tenido nosotros”.

El siguiente paso en el proceso es desarrollar la formulación final del producto. “El siguiente paso es comenzar a desarrollar la envoltura, lo que va a proteger a este material genético, que es el que es sumamente específico para este vector, y hacer las pruebas e iniciar el marco regulatorio todo a campo: las pruebas de regulación en SENASA y hacer todas las pruebas directamente en el campo”, indicó.

Una vez finalizada esta etapa, la estrategia de RNAgro contempla licenciar la tecnología. “Lo que vamos a hacer es licenciar, es decir, vender nuestro principio activo a las grandes empresas de pesticidas, porque ellos ya tienen las carteras de clientes, canales de venta, toda la infraestructura para la producción del biopesticida”, explicó Blariza.

“ A nosotros nos sirve para posicionarnos rápidamente en el mercado ya ellos les sirve para generar un valor agregado de comercializar un producto que es de línea verde, que es a donde se está apuntando a nivel mundial”.

Producción en serie y comercialización

En cuanto a los plazos estimados para la comercialización, la doctora Blariza calculó que “aproximadamente entre 18 y 24 meses”, siempre que se cumplan todas las etapas regulatorias.

“Necesitamos hacer las pruebas regulatorias que nos van a indicar estos organismos, estos entes reguladores nos indican toda la serie de pruebas que son bastantes, se hacen a otras escalas, mucho más grandes, y bien tengamos estas pruebas se va a poder comercializar”.

El especialista destacó una ventaja adicional del enfoque que se desarrolla desde RNAgro: no requiere la modificación genética de organismos. “A diferencia de otras tecnologías que por ahí actualmente se utilizan, que son las plantas transgénicas o insectos transgénicos, en este caso se trata de una sustancia que se dispersa por aspersión y no modifica genéticamente, no necesita la modificación ni de la planta, ni del insecto, ni del fruto, de nada”.

Esto, según explicó, permite “procesos mucho más rápidos”, siempre bajo normas de evaluación que garantizan su inocuidad.

El origen de la propuesta

El proyecto de RNAgro tiene origen en un trabajo de investigación aplicado a una problemática regional. “Esto comienza en el año 2016, 2017, vengo en el marco de un proyecto de biotecnología, donde nos encontramos con esta problemática regional porque el HLB entra a la Argentina por Misiones”, relató Blariza.

“En 2012 se detecta el primer caso. En América es una enfermedad emergente, entra al continente americano en el año 2004. En realidad es una enfermedad que está esparcida por todo el mundo, las grandes potencias lo tienen: China, Brasil, Estados Unidos”.

Blariza recordó que, cuando se encontraba trabajando en la región, el HLB comenzó a avanzar por el litoral argentino. “Yo me encontré aquí en un proyecto de investigación donde hacemos el diagnóstico del HLB porque una vez que ingresó a Misiones comenzó a esparcirse al resto del NEA. Comenzó a tener Corrientes, Entre Ríos y hay que proteger justamente el NOA, que son los principales productores de limones”.

En ese contexto, su experiencia en enfermedades transmitidas por vectores resultó clave. “Yo venía con una formación donde me especializaba en atacar de alguna manera a vectores causantes de enfermedad. En ese momento estaba trabajando con el vector de la enfermedad de Chagas. Justo me encuentro con esta problemática local y surge este proyecto”.

El desarrollo logró captar la atención de inversores especializados en biotecnología. “Con ese proyecto ingreso como investigadora científica del CONICET y una vez que empezamos a ver los buenos resultados que teníamos, decimos: esto es altamente aplicable, podemos brindar una solución concreta a la sociedad, al productor que sabemos el dolor y las pérdidas que le trae, estas pérdidas millonarias que le trae esta enfermedad a la producción citrícola”.

La iniciativa tomó forma de startup tras presentarse en convocatorias de inversión. “Aplicamos a un comité de inversor, a unos fondos, fuimos seleccionados, viajamos a Santa Fe, a Buenos Aires y finalmente fuimos invertidos para iniciar este startup. Así que es todo un camino desde la mesada, la ciencia básica, a generar una empresa de base tecnológica”.

Proyectos a futuro

Actualmente, el equipo de RNAgro se encuentra focalizado en finalizar este primer producto. “Por ahora nos estamos enfocando en este primer producto”, aclaró Blariza. Sin embargo, existen planes de expansión: “Tenemos propuestas para expandirnos a otras plagas, que es la chicharrita del maíz, que provocó numerosas pérdidas que fueron noticias estos años anteriores”.

El enfoque de la empresa se mantiene firme: actuar sobre los vectores, no sobre las especies afectadas directamente. “Nosotros pretendemos enfocarnos en este único producto por ahora, ni bien estemos posicionados, ni bien ha salido este primer principio activo, sí está planteado el RNAgro como una plataforma en la cual nos vamos a ir a otras plagas agronómicas emergentes, pero así como otros insectos vectores causales de enfermedades en la salud humana, por ejemplo el dengue o chagas. No necesariamente a la persona, pero siempre atacando al vector, al medio por el cual se transportan los virus o las bacterias. Siempre plagas, insectos plagas”.

El horizonte de planificación de RNAgro se extiende a largo plazo. “Tenemos de aquí una proyección como de 10 años, es un montón”, concluyó Blariza.

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