Juan Carlos Argüello

Periodista, director de Economis

La relatividad de los tiempos

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La Persistencia de la memoria, la célebre obra que Salvador Dalí pintó en 1931 en apenas cinco horas, funciona como una metáfora apropiada para describir el momento que atraviesa el oficialismo misionero. Los relojes blandos representan el paso del tiempo, pero también la capacidad de una idea para sobrevivir a los cambios de época. Quienes hoy nutren Encuentro Misionero apelan precisamente a esa memoria política y a la génesis del espacio que dio origen al Frente Renovador a comienzos de este siglo. Un movimiento que, lejos de permanecer inmóvil, fue mutando desde aquella alianza inicial entre peronistas, radicales e independientes hacia conceptos como la transversalidad, el misionerismo y, más recientemente, los “blends” políticos. En más de una oportunidad, incluso, adoptó posiciones que terminaron anticipándose al debate nacional.

El interrogante es si esa capacidad de adaptación sigue siendo suficiente. Sus críticos sostienen que la política ya no dispone del tiempo que antes tenía para procesar sus transformaciones y que una sociedad atravesada por la inmediatez demanda respuestas más veloces, liderazgos más flexibles y estructuras menos ancladas en la memoria de sus propios éxitos. En esa tensión entre la persistencia y el cambio se juega buena parte del desafío político del oficialismo para los próximos años.

Los tiempos se aceleraron con una movida de Encuentro Misionero, que el jueves, tras la confirmación del Tribunal Electoral de haber aceptado el cambio de nombre del partido de la Concordia, publicó en redes los nombres de las autoridades partidarias, entre los que estaban Carlos Rovira, Hugo Passalacqua, Oscar Herrera Ahuad, Maurice Closs y tantos otros. Varios eran autoridades del partido de la Concordia que no habían avalado la mudanza al Encuentro. 

Closs fue el primero en desmarcarse, con un tuit irónico. El gobernador Hugo Passalacqua, compartió la publicación y así oficializó sus diferencias. El jefe de Gabinete, Carlos Sartori, terminó de clarificar el panorama al advertir que Passalacqua no estaba dentro de Encuentro Misionero y que varios podrían renunciar porque no habían autorizado su inscripción en el nuevo espacio. 

Se cristalizaron así las diferencias que ya eran visibles pero no tajantes desde el ya lejano abril, cuando el propio Rovira daba por fenecida a la Renovación y anunciaba el nacimiento del nuevo espacio. Sutiles, mínimas diferenciaciones, gestos que ahora son ostensibles.  

La pregunta que recorre el ambiente es si la distancia es definitiva. Sólo los protagonistas podrán responder fehacientemente esta incógnita que seguramente se mantendrá por algunas semanas más. Ningún puente está dinamitado y tanto Rovira como Passalacqua saben que una ruptura podría venir acompañada por una inexorable derrota en las elecciones.

Hasta ahora los embates públicos tuvieron otros protagonistas, arietes esperables de la retórica que mide fuerzas en medio de un intenso debate que definirá el futuro de la coalición gobernante. Pasó en la sucesión de Rovira y también antes de que Passalacqua sea electo gobernador. Una vez encauzadas las diferencias, primó siempre el interés superior de la Provincia.

La incontinencia de algunos dirigentes, de ambos lados de la trinchera, no debería obnubilar ni deslumbrar.  ¿Por qué apurar definiciones con tiempo suficiente hasta las elecciones? Se verán varias capítulos “ordenadores”, como el achique del gabinete y eventuales cambios de nombre. Habrá que esperar las respuestas.

La certeza por estas horas es que Passalacqua buscará un tercer mandato, convencido de que tiene la adhesión necesaria -muchos intendentes, varios ministros y algunos con asistencia perfecta a las reuniones de las siestas de los jueves-, una gestión que lo avala y que lo mantiene entre los mejor valorados de la Argentina.  

Las dos veces que le tocó gobernar fue en las malas. Primero con la alianza Cambiemos y sus embestidas permanentes, pérdida de recursos y asimetrías. La crisis de 2018 dejó a la Argentina al borde del abismo. 

Ahora con Javier Milei, recesión, ajuste y una enorme sangría de recursos, además de la concreción de un anhelo expresado por el propio Mauricio Macri en abril de 2018: la desregulación yerbatera, que impactó de lleno en la economía misionera. 

El nuevo ciclo sin reglas de mercado provocó una profunda crisis en el sector primario y una latente tensión política, con productores que habían confiado en las mieles de la Libertad Avanza y hoy mascullan la hiel de su enojo, que se propaga a la política provincial. No admiten que la Provincia tiene escasas herramientas para resolver un problema que se extiende más allá de la geografía propia. 

Desde la desregulación, la yerba es una de las economías regionales que está en rojo constante en el semáforo de Coninagro. Y los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de la Yerba Mate confirman la turbulencia estructural que atraviesa el sector. En mayo se registró una caída simultánea en los tres principales indicadores de la actividad: producción, consumo y exportaciones. Casi cuatro millones de kilos menos entre el consumo interno y exportaciones que se frenaron, se suman a una parálisis de la cosecha provocada por el desplome de los precios. Entre enero y mayo ingresaron a secaderos 275,17 millones de kilos de hoja verde, lo que representa una caída del 13,06% respecto del acumulado previo y una baja interanual del 13,46%

El escenario encendió las alarmas incluso entre los libertarios más convencidos, ya que el relato belicoso y triunfalista se cae ante la evidencia. 

No es casualidad que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien se jacta de los resultados de la desregulación, haya aceptado recibir a representantes de la cadena yerbatera. Aunque la comitiva que irá a Buenos Aires el 8 de julio no estará integrada por los productores más combativos, en el sector tomaron la convocatoria como una inesperada bandera blanca. 

De todos modos, no hay motivos para pensar que Sturzenegger se haya apiadado. Hasta ahora no ha atendido quejas de ningún sector. Los madereros pueden dar fe del ninguneo pese a los numerosos pedidos de auxilio para un sector que también atraviesa una crisis terminal al mismo tiempo en que el Gobierno nacional celebra récord de exportaciones: el aumento de los costos de producción neutraliza la rentabilidad y el colapso del mercado interno tiene a cientos de aserraderos al borde del cierre. 

El intendente de Puerto Leoni, Elvio Rivas, lo graficó en la reunión que tuvo con el gobernador en el club Sarmiento: confirmó que 12 de los 37 aserraderos PYME del municipio dejaron de operar por la crisis del sector maderero a nivel nacional. La situación impacta de forma directa en la economía local, donde la industria forestal es una de las principales fuentes de empleo. La falta de venta de materia prima está afectando la continuidad de la actividad y el trabajo de cientos de familias. Rivas advirtió que alrededor de 450 puestos laborales están en riesgo, incluyendo trabajadores de municipios vecinos. El cierre de establecimientos representa un 30% del total del rubro en Puerto Leoni. El resto de los aserraderos redujo sus jornadas de trabajo pero no ve perspectivas de que mejore la situación.

Atender esas crisis que estallan en el territorio demanda un expertise que Passalacqua considera haber acumulado en los años de gestión. La alta política también debe pensar un poco más allá de la coyuntura y en ese rol se siente mucho más cómodo Rovira. 

Lo llamativo de la disputa interna del oficialismo misionero es su escaso timing. Tiene su pico al mismo momento en que el Gobierno nacional está exhibiendo sus miserias, con un Manuel Adorni obligado a renunciar acorralado por las denuncias de corrupción, una economía que no repunta y desigualdad creciente. 

Adorni le puso fin a la saga de corruptelas que se reveló hace ya cuatro meses. Fue la crónica de una muerte (política) anunciada tras revelarse sus gastos exorbitantes, compra de propiedades, viajes lujosos y hasta lujos extravagantes difíciles de justificar aún con la más imaginativa ingeniería contable. 

El costo político ha sido elevado para el gobierno de Milei, que llegó al poder con la promesa de terminar con “la casta” y no tardó nada en mimetizarse con sus prácticas más nefastas. Dicen que lo que convenció a Milei de eyectar a su petulante jefe de Gabinete fue la comparación con Martín Insaurralde, ex funcionario -en este caso despedido por Axel Kicillof- también envuelto en un escándalo de enriquecimiento acelerado en la función pública. La Justicia, siempre oportuna, desempolvó esa causa a partir de un video que se “filtró” de la vedette Jesica Cirio ostentando dólares en el vestidor. 

Durante meses, Milei sostuvo públicamente a Adorni, desacreditó las investigaciones periodísticas, atacó a la prensa y aseguró que no lo desplazaría. Finalmente, la realidad política terminó imponiéndose sobre el discurso. El desgaste en la opinión pública, el impacto de las investigaciones judiciales y el deterioro de la credibilidad oficial hicieron inviable una continuidad que hasta hace pocos días parecía innegociable.

Más allá del destino personal de Adorni, el episodio deja una enseñanza para el oficialismo. En política, la construcción de autoridad no depende solamente de la lealtad interna, sino también de la capacidad de administrar las crisis antes de que consuman el capital político del Gobierno. Cuando un funcionario pasa a monopolizar la agenda por denuncias, explicaciones patrimoniales y contradicciones con los propios principios que la administración dice defender, el costo deja de ser individual y se convierte en un problema para toda la gestión. La salida de Adorni cierra un capítulo, pero difícilmente clausure el debate sobre los estándares de transparencia y coherencia que el propio Milei prometió convertir en una marca distintiva de su gobierno. La mugre salpicó a todos, explotó una crisis en el PRO y expuso a senadores que no dieron el quórum para interpelarlo. 

La carta de renuncia de Adorni también deja una lectura política. Más que un documento institucional, es una pieza de reivindicación personal. A lo largo de varias páginas no hay una sola autocrítica sobre los hechos que erosionaron su permanencia en el cargo, sino un esfuerzo por instalar la idea de que fue víctima de una persecución mediática y política. “Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”, escribe, al tiempo que atribuye su salida al “hostigamiento, la mentira y el constante intento de los medios de arruinar mi honorabilidad”. 

El eje del texto no es la gestión ni el balance de gobierno, sino la construcción de un relato de agravio y resistencia.

Hay, además, un dato político significativo: Adorni presenta su renuncia como una decisión destinada a proteger a Milei antes que a sí mismo. “Estoy yendo en contra de sus deseos” y “he tenido que pedirle que esta vez me acompañe para poder cerrar este ciclo”, afirma en dos pasajes que buscan dejar en claro que la salida no fue una decisión presidencial sino una renuncia impulsada por el propio funcionario. 

Esa construcción narrativa intenta preservar la autoridad del Presidente y sostener la imagen de lealtad absoluta que caracterizó su paso por el Gobierno. Sin embargo, el texto también revela el costo político que tuvo el caso: cuando una despedida necesita justificar durante varias páginas las denuncias, los ataques y las explicaciones patrimoniales, queda en evidencia que la crisis ya había trascendido a la persona y se había convertido en un problema para toda la administración.

¿Se cierra el capítulo y a otra cosa? Difícil que Adorni se libere tan fácilmente de las investigaciones periodísticas y judiciales. Tanto tiempo de burlas y ninguneo tendrá consecuencias. El humor social no parece estar dispuesto a aceptar la despedida como si nada hubiera pasado. 

¿Podrá el Gobierno recuperar la agenda? El nuevo jefe de Gabinete sería Diego Santilli, el actual ministro del Interior. El ex PRO tiene varias sospechas de corrupción en su haber. Fin.

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Hilo belgraniano

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El general Manuel Belgrano murió a los 50 años, postrado en su casa de Buenos Aires. Pobre y casi solo. Es una ironía que el presidente Javier Milei haya aprovechado la fecha en homenaje a su memoria como atril para mostrar su respaldo a Manuel Adorni, el jefe de Gabinete investigado por una obscena acumulación de tropelías que se agrandan con el pasar de las horas. 

Gastos exorbitantes, compras difíciles de justificar aún con esfuerzo de imaginación, herencias no declaradas y miles de dólares olvidados en criptomonedas. Lujos angurrientos desde que asumió en la función pública. 

El contraste es doloroso. A Belgrano se le rinden honores. Adorni está a un paso de ser el primer jefe de Gabinete con una moción de censura en el Congreso, a pesar de la tregua de quince días que consiguió el oficialismo en el Senado. 

Milei bajó a la vicepresidenta Victoria Villarruel del Palco y eligió mostrarse con Adorni en un nuevo gesto de respaldo que agota la paciencia política y desprecia la condena social. Al mismo tiempo, se apropió del prócer para presentarlo como un libertario inicial que, cómo él mismo, pensó en la grandeza económica de la Argentina. “(Belgrano) puede ser considerado el primer intelectual liberal económico argentino, un criollo que empezó a pensar la generación de riqueza desde la libertad económica, la propiedad y la iniciativa privada mucho antes de que esas palabras formaran parte de nuestras constituciones y de nuestras instituciones. Le dio centralidad a la agricultura, promovió el respeto al sistema de precios y al trabajo como organizador de la vida social. En contraste con los beneficios que disfrutaba la casta de la época, defendió la libertad económica, la competencia y la propiedad como pilares de su programa, y consideró al mérito como impulsor del desarrollo económico y personal”, recitó el Presidente para ponerse en el mismo plano. 

Pero Belgrano no fue libertario en los cánones actuales, aunque haya sido contemporáneo a los postulados de Adam Smith. 

Era un entusiasta del libre comercio, pero básicamente en contra del monopolio comercial impuesto por la Corona española. Abogó por abrir los puertos, especialmente con Inglaterra, entendiendo que el intercambio fluido era vital para el progreso económico.

A pesar de su admiración por el libre comercio, entendía que un país no podía depender exclusivamente de las importaciones. Creía que la riqueza nacía del trabajo, la agricultura y el fomento de la industria, argumentando que el país debía exportar productos elaborados y no solo materia prima, como celebra ahora el Gobierno. Detrás de los récords exportadores se esconde una paradoja incómoda. El motor del crecimiento no fue la industria, sino los combustibles y la energía, que avanzaron 167% de la mano de Vaca Muerta. Son dólares que entran, pero con limitado impacto sobre el empleo, la innovación y el tejido productivo nacional. El resultado es una economía que exporta más, pero que al mismo tiempo profundiza su proceso de reprimarización. Celebramos las cifras mientras se achica el peso relativo de la producción con mayor valor agregado.

Más preocupante aún es el comportamiento de los indicadores que anticipan el futuro. Las importaciones de bienes de capital cayeron 6,8% y las de piezas y accesorios para bienes de capital se desplomaron 26,6%. Es decir, se está enfriando la inversión que determina la capacidad productiva de los próximos años. Menos maquinaria, menos equipamiento y menos componentes hoy significan menor potencial de producción mañana. La consecuencia puede no sentirse de inmediato, pero condiciona el crecimiento de 2027 y los años siguientes. Un proceso de desindustrialización gradual, casi imperceptible, pero persistente.

A esto se suma un factor coyuntural que ayuda a maquillar los resultados. La mejora de los términos del intercambio, del orden del 5,8%, aportó unos USD 487 millones adicionales al saldo comercial. No es un salto de productividad ni una mejora estructural de competitividad: es renta derivada de precios relativos más favorables. Un viento de cola que puede desaparecer tan rápido como llegó ante cualquier corrección de los mercados internacionales de commodities.

El cuadro general obliga a mirar más allá de los titulares. 

Belgrano sostenía que sin producción propia no podía haber verdadera independencia económica. En esa línea, propuso proteger y subsidiar la industria y la manufactura local para generar empleo y bienestar general, justo lo opuesto a lo que sucede ahora. 

Según datos elaborados por el Centro de Estudios de la UIA (CEU), la actividad industrial se ubicó en marzo un 12% por debajo de los niveles registrados en junio de 2022.  Entre los sectores más afectados aparecen la siderurgia, la petroquímica, caucho y plástico, bebidas, textiles, confecciones, calzado, electrónica y maquinaria industrial. También se observa una caída significativa en la demanda de materiales para la producción. Entre agosto de 2023 y febrero de 2026 se perdieron 240.980 puestos de trabajo asalariados en el sector privado. La industria manufacturera figura entre los sectores más golpeados, junto con la construcción, acumulando una destrucción de 75.399 empleos formales. Los datos oficiales describen un industricidio en cámara lenta. 

Belgrano también consideraba que la educación era el motor del desarrollo económico. Fue un visionario al impulsar escuelas gratuitas, obligatorias y de oficios. Hoy Milei impone una reducción presupuestaria sin precedentes en áreas vinculadas a salud, educación, desarrollo social, ciencia, producción y obra pública. Mientras tanto, aumentan los recursos destinados a inteligencia y se mantiene un elevado peso del pago de deuda dentro de la estructura del gasto estatal.  

La actividad económica está en constante destrucción. El consumo privado cayó 2,2% interanual en mayo y acumula seis meses en negativo. Según la Universidad de Palermo: entre enero y mayo, acumuló una contracción de 1,8% respecto del mismo período de 2025. En abril las ventas en los grandes supermercados registraron un descenso del 3,7% interanual, la cuarta baja consecutiva. En Misiones, las ventas totalizaron $ 25.048 millones en abril y en relación con igual mes del 2025 mostraron una caída del 15,6% real (la más fuerte del país), baja que aceleró de manera notable en comparación al mes previo (fue -4,3% en marzo) y marcó un año de descensos consecutivos. La mora bancaria de las familias volvió a incrementarse durante abril y alcanzó el 12,1%, el nivel más elevado en más de dos décadas, según los últimos datos publicados por el Banco Central (BCRA).

El indicador acumula 18 meses consecutivos de deterioro y evidencia el creciente estrés financiero que enfrentan los hogares argentinos. El poder adquisitivo de los salarios continúa deteriorándose, aún con la inflación en baja. En Misiones el salario de marzo 2026 muestra el nivel más bajo desde junio de 2024. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 desaparecieron 26.448 empleadores y se perdieron 339.841 puestos de trabajo registrados en unidades productivas. Si se suman las trabajadoras de casas particulares, la destrucción alcanza a 370.487 empleos formales.
Traducido a una escala cotidiana, la Argentina perdió 31 empresas por día y 435 empleos registrados diarios durante los primeros 28 meses de gestión de Javier Milei.
El dato expone una realidad menos visible que la desaceleración inflacionaria o la mejora financiera: la economía continúa expulsando unidades productivas y empleo formal.

El esplendor económico imaginado por Belgrano, no se refleja en los datos de la gestión libertaria, a pesar de los esfuerzos por encontrar algún punto positivo y la promesa de que en cualquier momento, en los próximos meses, ahora sí, llegarán los mejores meses de la historia argentina y se materializará el mítico segundo semestre invocado también por Mauricio Macri. 

El malabarismo para matizar la realidad es digno de destacar. Adrián Núñez, el referente libertario en Misiones, celebró que el turismo creció 37 por ciento en el último fin de semana largo, dedicado a Miguel de Güemes, el prócer salteño que también fue protagonista en los tiempos de la independencia y la expulsión de los españoles. Pero en el último fin de semana largo no hubo un éxodo como el que describe el diputado con una foto de Milei saludando con las Cataratas de fondo. En realidad, fue el peor fin de semana largo del año para el turismo. De acuerdo con el informe de relevamiento emitido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el feriado nacional logró movilizar apenas a 993.683 turistas con un impacto económico de $216.649 millones. El crecimiento se dio contra 2025, cuando fueron 721.800 turistas, menos que en 2024 y que en 2023, cuando viajaron por el país 2.247.966 argentinos. Contra 2023, el último año de un Gobierno peronista malo, la caída es de 55,8 por ciento. Lo mismo hizo Rodrigo Correa hace un par de meses para celebrar un “crecimiento” en el consumo de la yerba mate desregulada, cuando las ventas en el mercado interno están 6,51% por debajo de 2023.

Belgrano definió la identidad de Misiones, cuando desde el cuartel general de Candelaria, la antigua capital de los 30 pueblos guaraníes, redactó el Régimen Político y Administrativo y Reforma de los 30 Pueblos de las Misiones en 1810. “Todos los naturales de Misiones son libres, gozarán de sus propiedades y podrán disponer de ellas como mejor les acomode”, escribió para darles libertad a los guaraníes. “Mis ideas no se dirigen a despojar a nadie de su propiedad, sino a darla al que no la tiene”, fue la frase que sintetizó el espíritu de reforma agraria y distribución justa de tierras que puso en práctica.

En la tierra del Sarandí histórico, este sábado se rindió un nuevo homenaje a Belgrano. Fue una postal de sobriedad institucional en tiempos de una silenciosa procesión política. El gobernador Hugo Passalacqua encabezó el acto acompañado por el vice, Lucas Romero Spinelli y el ex gobernador y ahora diputado nacional Oscar Herrera Ahuad, enrolados en Encuentro Misionero, el espacio que lidera Carlos Rovira. 

Nadie desconoce que por estas horas el oficialismo vive horas de intenso debate interno. Por eso la postal con el tridente cobra relevancia. Aún con diferencias, se privilegia la estabilidad y la gobernabilidad en tiempos en los que se necesita de mucha templanza para sobrellevar las consecuencias del modelo económico nacional. Passalacqua sabe de gobernar con la Nación en otra sintonía y esa experiencia lo pone hoy entre los mejor valorados de la Argentina, lo que fortalece la búsqueda de un nuevo mandato para 2027. Uno de los pilares de la valoración positiva es saber manejar los tiempos. “No hay que confundir ser cortés con ser débil. Lo que da fortaleza a una persona, son sus convicciones y sus valores”, aseguró durante su discurso. 

Los que apuran definiciones políticas no conocen de la historia reciente ni la génesis de la propia Renovación allá por 2003. Nunca fue con frases altisonantes, sino con una apertura cuya única condición era romper con las estructuras partidarias y pensar a Misiones desde Misiones. Esas convicciones siguen presentes en el Gobierno y en Encuentro Misionero, aunque se distingan matices.

Passalacqua gestiona con la mira puesta en atender las demandas de los misioneros. Para la primera semana de julio estaría lista la reestructuración de gabinete, casi en coincidencia con el fin del cobro anticipado de Ingresos Brutos en los controles fiscales, que tanto enojo generaba. También desaparecerán las retenciones automáticas en billeteras digitales, una acción destinada a que el dinero circule sin cortapisas en momentos en los que cada centavo importa para miles de familias. 

De la Legislatura y de la mano de Rovira en la usina de ideas que es Encuentro Misionero, emergen iniciativas que también apuntan al mismo objetivo. Desburocratizar, despapelizar, generar más derechos. Acompañar la gestión. 

El momento no admite distracciones ni especulaciones. La sociedad está ensimismada en llegar a fin de mes.

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Cuentos increíbles y realidades que demandan

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Hay historias difíciles de creer. Y después está la de Manuel Adorni. Durante semanas el jefe de Gabinete soportó preguntas incómodas sobre su patrimonio, sus gastos, sus inmuebles, los préstamos que tomó y la velocidad con la que crecieron sus activos desde que llegó al poder. La respuesta finalmente llegó con una batería de declaraciones juradas rectificativas presentadas oportunamente unas pocas horas antes de que comience el Mundial que podría acaparar la atención por estas horas. Pero no tuvo suerte. Sólo se habla de las rectificativas de Adorni. 

Rectificativas. Qué palabra elegante para decir: “Voy a rehacer los números porque los anteriores ya no me sirven”. Recuerda a reperfilar

La secuencia tiene algo de prodigio financiero y bastante de realismo mágico libertario. Según la nueva versión de los hechos, Adorni habría invertido unos 200.000 dólares en Bitcoin entre 2013 y 2018. Una apuesta que, según explica ahora, terminó generándole una fortuna cercana a los 500.000 dólares. Luego habría vendido esos activos para proteger el futuro de sus hijos y conservado ese dinero durante años. En efectivo. Guardado. Quieto. Invisible. Tan invisible que se olvidó de declararlo cuando ingresó al Gobierno. Recién ahora recuperó la memoria. Justo cuando la Justicia empezó a mirar sus gastos exorbitantes desde que asumió en la gestión pública. Antes compraba trajes en cuotas, reclamaba por una salchicha y pedía para el pasaje, según sus colegas en los medios. Después, viajes a destinos exclusivos, vuelos privados, departamentos y remodelaciones en el country.

La historia ya tendría problemas de verosimilitud si se tratara de un vecino del barrio. Encontrar un pendrive con semejante fortuna es digno de un guión cinematográfico. Pero adquiere otra dimensión cuando quien la cuenta es el jefe de Gabinete de la Nación. La pregunta elemental es simple: ¿quién invierte todo su patrimonio en Bitcoin en 2014? No una parte. No un porcentaje. Todo.

En 2014 Bitcoin era un experimento para entusiastas tecnológicos, libertarios tempranos y apostadores profesionales. No era un refugio de valor, ni una inversión conservadora. No era un plazo fijo. Era una ruleta.

Y según la explicación oficial, Adorni habría puesto ahí prácticamente todo lo que tenía.

Más extraño todavía: los números tampoco terminan de cerrar. Si efectivamente hubiera invertido 200.000 dólares cuando Bitcoin cotizaba en torno a los 500 dólares y vendido cuando rondaba los 7.500, la rentabilidad habría sido muy superior a la que ahora declara. Los cálculos simples sugieren que el resultado debería haber sido varias veces más alto que los poco más de 500.000 dólares que intenta justificar. Ni siquiera el milagro parece estar bien contado.

Pero el problema principal no es financiero, sino político y judicial.

La Justicia ya ordenó nuevas medidas de prueba. Solicitó reconstruir el historial laboral y de ingresos de Adorni y de su esposa desde 2012. Requirió información a organismos públicos, pidió analizar la evolución patrimonial y ordenó determinar cuánto valían los bitcoins cuando fueron adquiridos y cuánto representarían hoy. Incluso solicitó recopilar todas las declaraciones públicas en las que el funcionario habló sobre criptomonedas.

Un detalle especialmente incómodo. Porque existe un registro de Adorni contando que conoció Bitcoin a partir de un estudiante que seguía obsesivamente la cotización durante una clase. Un relato que no parece el de alguien que estaba apostando cientos de miles de dólares propios al mercado cripto.

Pero hay más. Las declaraciones rectificativas revelan que el funcionario habría llegado al Gobierno con un patrimonio cercano a los 708.000 dólares y hoy declara alrededor de 638.000.

Es decir, según su propia reconstrucción, perdió patrimonio en dólares. La otra pregunta incómoda es por qué necesitó préstamos de familiares y jubilados si disponía de semejante colchón de liquidez.

¿Por qué endeudarse cuando supuestamente había medio millón de dólares guardados? ¿Por qué pedir dinero prestado si el efectivo estaba disponible? Son preguntas que siguen sin respuesta.

Mientras tanto, la discusión jurídica empieza a desplazarse hacia un terreno mucho más delicado.

La figura de omisión maliciosa castiga a funcionarios que ocultan bienes o consignan datos falsos en sus declaraciones juradas. Si la Justicia concluye que existió voluntad de ocultar patrimonio, las consecuencias podrían incluir penas de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos. No es una cuestión administrativa. Es una cuestión penal, que incluso puede salpicar al presidente Javier Milei, quien insiste en sostenerlo a pesar del posible efecto contagio. ¿Por qué? ¿Qué sabe Adorni? ¿La estafa $Libra como telón de fondo?

Antes de las “rectificativas”; Adorni y su esposa decidieron adherir al Régimen Simplificado de Ganancias impulsado por el propio Gobierno dentro del esquema conocido como “Inocencia Fiscal”, que implica, básicamente, que nadie preguntará demasiado por el origen de los fondos declarados o invertidos. También se adhirieron Federico Sturzenegger, el eyectado por sus amistades narco, José Luis Espert, Andrés Vázquez, Juan Pazo y una larga lista de funcionarios, legisladores y dirigentes oficialistas. 

El Gobierno que prometió terminar con los privilegios terminó acogiéndose a las virtudes de un régimen que reduce controles patrimoniales. 

La coincidencia temporal es extraordinaria y obliga a una lectura más rigurosa: primero aparecen preguntas sobre patrimonios difíciles de explicar. Después una ley que flexibiliza explicaciones patrimoniales. Finalmente, los funcionarios adhiriéndose a esa ley. Todo perfectamente legal. Pero políticamente puede resultar devastador.

Si un funcionario necesita ingresar a un esquema especial para acomodar declaraciones juradas que ya presentó; si debe rehacer varios años de patrimonio de manera retroactiva; si aparecen cientos de miles de dólares que antes no estaban; si la Justicia debe reconstruir una década de ingresos para entender qué pasó, es casi una confesión…el problema ya no es contable. Es de credibilidad. 

Y la credibilidad es el activo más difícil de blanquear. Sobre todo cuando la explicación exige creer que alguien apostó toda su fortuna a Bitcoin cuando casi nadie confiaba en las cripto, ganó una fortuna, la guardó durante años en efectivo, olvidó declararla al asumir funciones públicas y recién la recordó cuando comenzaron las investigaciones.

Hay que reconocer algo. No cualquiera puede construir una historia así.  Ni siquiera Hollywood se animaría a tanto. Adorni mintió incluso ante el Congreso, cuando juró que no había nada oculto en su patrimonio.

El problema es que el Gobierno llegó prometiendo que la corrupción era un problema de la política tradicional y que los funcionarios libertarios venían a demostrar una superioridad moral. Por eso cada inconsistencia pesa el doble.

Cristina Fernández está condenada por presuntos delitos cometidos varios escalones más abajo en la cadena de mando. Pero la Justicia consideró que la ex presidenta no podía no saber. Si hay jurisprudencia, a Milei podría aplicársele. 

Hasta ahora la explicación consiste en pedirle a la sociedad un acto de fe. El problema es que los gobiernos pueden pedir sacrificios. Pueden pedir paciencia. Incluso pueden pedir confianza. Lo único que no pueden pedir es credulidad.

El tuiter de Adorni, el 26 de diciembre del año pasado, cobra ahora una dimensión distinta 

Ahora no sólo admitió ser evasor, sino que implícitamente reveló que mintió ante el Congreso cuando afirmó: “Respecto de todos los bienes que componen mi patrimonio no existió nunca ocultación alguna”, afirmó. Pues había ocultado bastante. 

“Voy a pagar hasta el último impuesto que me corresponda pagar, hasta la última multa, todos los intereses, todo lo que devenga de este error”, prometió como si fuera algo optativo. El jefe de Gabinete negó además ser un “chorro”.

La nueva estrategia tiene sentido, si se considera que es preferible una investigación por evasión que por enriquecimiento ilícito. Sin embargo, la Justicia deberá continuar su recorrido y analizar las denuncias por presunta corrupción, viajes al exterior y, contra su esposa, por supuestos contratos irregulares con el Estado. 

El escándalo Adorni está opacando incluso los “méritos” del Gobierno, como la baja del riesgo país y el dato de la inflación, que estuvo por debajo de las proyecciones del mercado, con un 2,1 por ciento que marca algo de alivio. 

Pero también logra distraer de otros datos más complejos. Desde que asumió Milei, en diciembre de 2023, cerraron 26.989 empresas. 

En el primer mes de vigencia de la reforma laboral se destruyeron 7.603 puestos registrados privados. En los últimos 10 meses se perdieron 112.034 empleos registrados en el sector privado. En el último año, la pérdida asciende a 109.906 puestos, y desde que asumió Milei, la destrucción alcanza los 216.643 puestos (-3,4%). 

La gestión, de hecho, está paralizada. No hay acciones, no hay señales hacia las provincias. La economía sólo da señales positivas en donde está concentrada la minería y el petróleo. 

La reacción depende de las provincias. Misiones piensa su desarrollo desde la política con las proyecciones que emanan de Encuentro Misionero, el espacio que conduce Carlos Rovira, quien se sacó a sí mismo de las apetencias electorales. Cada jueves, la “previa” se convierte en una usina de ideas donde se piensa la provincia con impronta misionerista. No es apenas un eslogan, sino un contraste directo con los otros espacios, que diseñan su política en oposición a o esperando coordenadas que lleguen de la Capital Federal: “Todavía no definimos nuestra postura sobre la construcción de represas en Misiones. Esas definiciones vendrán desde nuestro presidente”, confesó Adrián Núñez, el referente libertario, sobre una cuestión esencial para Misiones. Ninguno de los referentes libertarios ni sus aliados circunstanciales, se animó a hablar de Adorni y sus andanzas del Bitcoin.

Rovira, en cambio, no eludió el debate por la represa de Corpus, pero recordó que Misiones fue puliendo una matriz energética propia, que puede alimentar hoy un tercio de la demanda y que cualquier proyecto hidroeléctrico debe contar necesariamente con el aval de la sociedad y dejar mucho más que regalías.

Pensar el futuro desde la provincia ya es un dato político que no se replica en otras latitudes, donde prima un sálvese quien pueda en medio de la vastedad del ajuste. Ese posicionamiento abarca todas las aristas para diagramar la nueva etapa política del oficialismo, que busca una síntesis entre lo que se hizo y lo que hace falta. Rovira anunció la pronta puesta en marcha del sistema acusatorio en Misiones, un viejo anhelo que propone un servicio de justicia más ágil y eficiente. 

La eficiencia también está puesta entre las prioridades de la gestión. El gobernador Hugo Passalacqua anunció que habrá un recorte de entre tres o cuatro ministerios -pueden ser más-. Según averiguó Economis, se trata de la fusión de áreas espejo: Cambio Climático con Ecología, Agricultura Familiar en el Agro, Acción Cooperativa con Industria y Energía también dentro del área de Obras Públicas. Se pretende achicar la carga burocrática y ahorrar recursos en el Presupuesto 2027. 

Ese alineamiento describe el momento que atraviesan los principales hombres del Gobierno: la política pensando a futuro, con la incorporación de nuevas ideas y actores y la gestión que necesita hacerse liviana para atender las urgencias. Passalacqua sabe de gobernar en tiempos complejos. Le tocó administrar durante Cambiemos y ahora con el ajuste como una política de parte de la Nación. La unidad de objetivos de Encuentro Misionero, que ya tiene aval legal para participar en las elecciones, contrasta con la espera de mandatos desde Buenos Aires y la búsqueda de alianzas imposibles entre los espacios menores. 

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La economía real y la de manual

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En la Argentina la economía navega en dos dimensiones paralelas y generan realidades contrapuestas. El Gobierno nacional toma medidas a diario para “liberar” la economía, con efectos que se sienten de modo sensible en la punta de la pirámide, mientras que la base está cada día más ajustada. Vía RIGI y ahora Super Rigi, las grandes inversiones están liberadas del impuesto a las Ganancias y podrán llevar al exterior su rentabilidad en dólares sin restricciones. Tampoco pagarán más Ganancias quienes tienen renta de alquileres. 

En contraste, los trabajadores siguen pagando ese impuesto y el FMI recomienda que “al menos el 20% de los trabajadores pague el impuesto a las Ganancias” para que el Gobierno pueda incrementar la recaudación. Esto implica duplicar el actual número de empleados alcanzados por ese impuesto, de casi 900.000 en la actualidad a unos 2 millones de trabajadores en relación de dependencia.

Las provincias pierden recursos y la Nación se desentiende de sus obligaciones, lo que genera una enorme presión en el territorio, con demandas sociales que necesariamente alguien debe atender. La lógica imperante derrumba el ideal de “país federal” y lo convierte en uno concentrado como nunca antes, ni en los mejores sueños unitarios. Esa herida atraviesa la política actual, con un desdén expresado desde el corazón del Gobierno nacional hacia el resto de un país que parece no comprender ni dimensionar. 

El ministro desregulador, Federico Sturzenegger volvió a referirse a la yerba mate en uno de sus habituales raids mediáticos, en el que anunció, entre otras cosas, que va a terminar con el curro de las revisiones técnicas de los automóviles y que ya no será necesario rendir un exámen para obtener un carné de conducir, porque se sobreentiende que nadie se subirá a un volante sin saber conducir… ¿no?

Pero volviendo a la yerba. El funcionario, repetido desde la alianza y Cambiemos, suele citar a la yerba mate como uno de los ejemplos más claros de la lógica desreguladora impulsada por el Gobierno nacional. 

“La yerba mate es un ejemplo extraordinario”, sostuvo Sturzenegger al defender la desregulación y cuestionar que el Estado, a través del Instituto Nacional de la Yerba Mate, fijara precios. “Tiene miles de acopiadores, de procesadores, de marcas, lo sabemos, ¿no? Lo vemos en el supermercado. Entonces es una industria totalmente competitiva”, describió. 

“Javier Milei, con el DNU 70/23, le sacó al INYM la potestad de fijar el precio y el precio cayó a la mitad. Pudimos ver que lo que hacía ese Instituto era duplicar el precio de la yerba que pagan 47 millones de argentinos”, afirmó. 

Ahora tenemos récord de producción, porque acordate, también había una restricción que no podías aumentar la producción, y récord de exportaciones.  Yo creo que en diez años, cuando miremos la industria de la yerba, vamos a ver una actividad mucho más grande y con mucha gente progresando”, concluyó. 

Habrá que estudiar alguna vez por qué la fijación de Sturzenegger con la yerba mate, pero queda claro que la conoce de modo muy superficial. No hay miles de productores y miles de acopiadores. Justamente el desequilibrio que regulaba el INYM obedece a que hay miles de productores y pocos acopiadores, que obtienen mayores ganancias cuanto menor sea el precio de la materia prima. Como sucede ahora

El único precio que cayó “a la mitad” fue el de la materia prima. En góndolas el precio aumentó 140 por ciento en la era libertaria, cierto, eso sí, menos que la inflación acumulada, que llegó al 304 por ciento. 

No hay récord de producción. El acumulado de cosecha entre enero y abril alcanzó los 151.910.206 kilos, lo que representa una caída del 13,03% frente al mismo período de 2025, cuando se habían registrado 174.675.577 kilos y está, en promedio, debajo de los últimos cinco años. 

Tampoco es real que no se pudiera plantar yerba. Todo lo contrario. Entre 2016 y 2025, el área total del país pasó de 165.326 a 231.352 hectáreas, lo que implica un aumento cercano al 40 por ciento en menos de una década. Ese proceso, lejos de ser gradual, se aceleró con fuerza a partir de 2021 y luego se frenó de manera abrupta en 2024 y 2025, cuando el crecimiento interanual cayó primero al 3,64 por ciento y luego al 0,48 por ciento. En términos económicos, esa secuencia es típica de un mercado que entra en saturación: primero se expande rápidamente y luego se detiene porque ya no puede absorber más oferta sin que los precios se deterioren. Dentro de ese proceso, Misiones juega un papel absolutamente determinante. En 2016 concentraba 144.118 hectáreas de yerba mate y en 2025 alcanzó las 203.692, lo que significa un incremento de casi 60.000 hectáreas, es decir, un crecimiento del 41,3 por ciento. Fue por esa explosión de plantaciones que el INYM puso un cupo de cinco hectáreas por productor, para evitar una sobreoferta. Pero fue una medida tardía, que no frenó la expansión productiva.  

Asimismo, el consumo está dos por ciento debajo del año pasado y 6,5 por ciento abajo de 2023, el último año con precios regulados. 

La industria tampoco celebra a rienda suelta los efectos de la desregulación. Porque aún con precios de la materia prima que cayeron a la mitad, sus costos de producción se dispararon, lo que achicó los márgenes de rentabilidad. Se exporta más, pero se gana menos. Los datos que exhibe Sturzenegger no parecen tener bases sólidas. En otras áreas también. Pero las consecuencias que deja la desregulación arrolladora, se sufren en el terreno y la deben atender las provincias.

Misiones busca denodadamente soluciones para el sector yerbatero. Ahora se analiza la puesta en marcha de un sistema de trazabilidad para toda la cadena. La iniciativa, presentada por Carlos Rovira, implica conocer el precio que recibe el productor hasta el que se paga en góndola. Identificar cómo se distribuye la renta y transparentar quienes pagan mejor, para que el productor pueda decidir a quién, dónde y cuándo vender. Irá de la mano con incentivos fiscales como la exención del cien por ciento de Ingresos Brutos para quienes comercialicen hasta 25 mil kilos mensuales y del 50 por ciento para quienes lleguen a los 50 mil kilos. De este modo, se incentivará la formalización de la cadena y se respaldará a las cooperativas y pequeñas industrias que compiten con marcas nuevas en un mercado dominado por cuatro o cinco gigantes. En paralelo, se pondrá en marcha una tarjeta sanitaria para cubrir las necesidades de los trabajadores rurales.

Las herramientas fiscales son parte del paquete de medidas impulsadas por Encuentro Misionero para sostener la actividad económica. Este jueves se aprobó una ley para impulsar al sector metalúrgico, cuya industria opera al 45 por ciento de su capacidad. Cerca de 380 pymes serán beneficiadas. 

Esa flexibilización tributaria coincide con el anuncio del gobernador Hugo Passalacqua orientado a aliviar la carga fiscal sobre usuarios de billeteras virtuales y pequeños operadores económicos. Ordenó que se excluyan de las retenciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos a las acreditaciones de menor escala realizadas mediante plataformas digitales de pago. La iniciativa beneficiará a casi 200.000 misioneros que utilizan billeteras virtuales para recibir transferencias, realizar cobros y administrar sus recursos cotidianos. Quedarán excluidas de las retenciones las acreditaciones mensuales de hasta $2.184.404, monto de referencia equivalente al límite vigente de la Categoría D del Monotributo. El límite se irá actualizando vía inflación y otros indicadores. 

El jueves también tomó estado parlamentario el proyecto anunciado por Rovira para que Misiones acceda a financiamiento en el mercado de capitales. La autorización al Ejecutivo provincial será por 300 millones de dólares, con la finalidad de financiar infraestructura, caminos, viviendas, conectividad y empresas de base tecnológica. Será la primera vez que se toma deuda desde 1999, aunque aquella última vez, cuando gobernaba Ramón Puerta, se hizo para financiar gastos corrientes. 

Rovira también anunció que tras la certificación oficial de la consultora Verra, Misiones utilizará los créditos de carbono como mecanismo para apalancar financiamiento externo, a través de un Bono Verde, destinado a financiar desarrollo y políticas ambientales. En una reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli y un diálogo con el canciller Pablo Quirno, Rovira consiguió que Nacién avale la emisión de los bonos verdes. 

Misiones acaba de alcanzar uno de los hitos ambientales más importantes de su historia. La organización internacional Verra, responsable del principal estándar mundial de certificación de créditos de carbono, aprobó el Programa Jurisdiccional REDD+ de Misiones, convirtiéndolo en el primer programa forestal de carbono liderado por un gobierno y registrado a escala jurisdiccional bajo el marco JNR (Jurisdictional and Nested REDD+) del sistema Verified Carbon Standard (VCS).

La noticia tiene una dimensión que trasciende las fronteras provinciales. No se trata solamente de una validación técnica. Representa el reconocimiento internacional de un modelo de conservación forestal construido durante años y coloca a Misiones en una posición privilegiada dentro de los mercados globales de carbono, justo cuando la provincia se encuentra a las puertas de concretar su primera gran operación comercial vinculada a estos activos ambientales.

Según informó Verra, el programa misionero cubre aproximadamente más de un millón de hectáreas de Bosque Atlántico nativo y opera bajo el Escenario 2 del marco JNR, un esquema que permite a los gobiernos generar créditos de carbono por áreas forestales que no están incluidas dentro de proyectos privados específicos. Durante el primer período de monitoreo, comprendido entre 2017 y 2022, la provincia logró reducciones verificadas de emisiones equivalentes a unas 13,1 millones de toneladas de dióxido de carbono. Ese volumen constituye la base para la generación futura de créditos comercializables en los mercados internacionales.

La directora ejecutiva de Verra, Mandy Rambharos, destacó que el caso de Misiones demuestra lo que puede lograrse cuando los gobiernos lideran políticas climáticas de largo plazo y logran articular instituciones, regulaciones y alianzas para transformar la conservación forestal en resultados verificables y comercializables. El programa tiene además una característica singular: no concentra los beneficios exclusivamente en el Estado. El esquema prevé mecanismos de distribución para propietarios de tierras con bosque nativo, comunidades locales y proyectos de desarrollo sustentable, incorporando incentivos económicos para quienes contribuyen a la conservación de la Selva Paranaense.

Que las políticas ambientales de Misiones sean destacadas en el exterior y se conviertan en un activo económico, contrasta con la visión que tiene el ala libertaria, que presiona por la soja y otros cultivos de alta demanda de agroquímicos. Javier Mela, ex diputado radical y ahora libertario expuso con crudeza esa mirada: “Yuyos y abandono”, describió sobre el monte misionero, en yuxtaposición con una plantación de soja en Brasil y un camión de carga en Paraguay, también abrazado por el monocultivo. Las respuestas de sus amigos de Facebook no fueron para nada amistosas. 

El respaldo al modelo ambiental de Misiones cobra relevancia si se tiene en cuenta que casi al mismo tiempo que se conoció la decisión de Verra, el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza presentó una sentencia en la que declara que la expansión de monocultivos industriales de pino y eucalipto en Corrientes constituye un ecocidio y una violación a los Derechos de la Naturaleza y de las comunidades campesinas e indígenas afectadas.

La resolución fue aprobada por la Asamblea de Jueces del organismo internacional tras analizar el caso durante su 13° Tribunal Local, realizado en noviembre de 2024. El documento sostiene que la expansión de más de 516.000 hectáreas de plantaciones forestales exóticas alteró los ciclos hidrológicos, afectó humedales y pastizales, redujo poblaciones de fauna nativa y provocó desplazamientos de comunidades rurales. Uno de los aspectos más relevantes es que el Tribunal rechaza expresamente la equiparación entre plantaciones industriales y bosques nativos. Según el documento, los monocultivos de pino y eucalipto no reproducen la complejidad ecológica de un bosque y no pueden ser considerados una herramienta suficiente para la mitigación del cambio climático.

En ese sentido, el fallo cuestiona también los mercados de carbono asociados a este tipo de emprendimientos forestales, a los que define como una “falsa solución” que beneficia principalmente a grandes grupos económicos. La resolución incorpora otro elemento novedoso: declara a los humedales y pastizales correntinos como sujetos de derechos. En un testimonio profundamente emotivo, Mario Benjamín, habitante de Corrientes afectado por el avance forestal, denunció las consecuencias del modelo extractivista sobre la vida cotidiana de las familias campesinas. “La tierra ya no nos responde, no tenemos agua. Los pájaros se fueron, los animales se fueron, y hoy lo que nos rodea es miseria”, expresó. “Nos quitaron el agua, la tierra, los pastizales. Pero no nos vamos a ir. Vamos a seguir luchando porque este es nuestro territorio y nuestra riqueza”.

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Regar los brotes

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No esperar los brotes verdes. La exposición de Carlos Rovira en la última “previa” de la sesión de la Legislatura marcó un cambio de época por sus definiciones económicas, pero también por una distinción en medio del berenjenal en el que se transformó la política nacional: “Nadie se salva solo”, dijo Carlos Rovira, en una reafirmación de identidad que también define a Encuentro Misionero, el flamante espacio político que cada vez concita mayor atención. Directivos de la Confederación Económica de Misiones y dirigentes del radicalismo se sumaron al espacio de debate y construcción política.

Y entre esas ideas, Rovira dejó claro que su intención es tomar la iniciativa. “No esperar los brotes verdes, regarlos”, graficó. Ese pasar a la acción fue el anticipo de un anuncio que rompió una tradición -que no fue dogma- de las últimas dos décadas y media: la emisión de un “Bono Reactivación”, que no es otra cosa que la vuelta al mercado de capital, para financiar obras en toda la provincia, raleadas en los últimos años de ajuste. Rutas, viviendas, escuelas, electrificación y wifi rural, serán las prioridades de la búsqueda de financiamiento.

La decisión se tomará vía Legislatura, con base en el artículo 101 de la Constitución, que habilita con los dos tercios de los miembros presentes a contraer empréstitos o emitir fondos públicos con bases y objetos determinados, no pudiendo ser autorizados para equilibrar los gastos ordinarios de la administración

Es preciso detenerse en la letra chica: el artículo señala que en ningún caso la totalidad de los servicios de los empréstitos comprometerán más de la cuarta parte de las rentas de la Provincia ni el numerario obtenido de los mismos, ni los fondos públicos que se emitan, podrán ser aplicados a otros objetos que los determinados por la ley de su creación.  

El detalle no es vano. En los 90 la Provincia se endeudaba para cubrir gastos corrientes y se sabe el destino gris de los fondos.

En los 90, sin recursos porque no había recaudación, el Estado provincial acumuló deudas y optó por emitir bonos conocidos como CEMIS para saldar indemnizaciones y otros compromisos. Sin embargo, muchos de estos bonos resultaron prácticamente incobrables. 

Unos días antes de asumir, a fines de noviembre de 1999, Ramón Puerta firmó el decreto de emisión de los bonos Seniors y Juniors por 100 millones de dólares para atender gastos de funcionamiento del Estado, entre ellos el pago de sueldos. La deuda se tomaba con la coparticipación como garantía y exigía hasta el 15 por ciento de los recursos totales, más de lo que se le destinaba por ese entonces a la salud pública. 

Rovira conoce las consecuencias. El gobernador entrante recibió una caja vacía y tuvo que dedicar buena parte de su primer mandato a renegociar pasivos en medio de la debacle del fugaz gobierno de la alianza radical.

Experiencias extenuantes que no se deben repetir. La búsqueda actual es darle recursos al Gobernador con un mecanismo no usado hasta el momento.

La modalidad de emisión se evaluará al momento de salir conforme a las condiciones del mercado y la Legislatura autorizará un montó global equivalente en dólares (para que no se desactualice por una eventual devaluación) destinado exclusivamente a obras, con trazabilidad, a través de una cuenta auditable. 

En el mercado, las provincias están emitiendo instrumentos similares por montos que van de los 300 a los 800 millones de dólares, con tasas de interés de entre 8 y 9 por ciento, algunas ajustadas por CER.

Aunque el mercado de capitales será casi terreno por descubrir, Misiones está en estos momentos gestionando créditos con organismos internacionales -que salen más baratos y tienen plazos mayores-, también para financiar obras de infraestructura. Con la Corporación Andina de Fomento, el Fonplata y el Banco Interamericano de Desarrollo se gestionan préstamos para energía eléctrica, paneles solares, viviendas, escuelas, agua potable y rutas. En la ruta 14 -nacional-, entre Alem, Oberá y Campo Viera, se harán inversiones con recursos propios para terceras trochas y zonas de adelantamiento. 

La decisión está ya en análisis y se pondrá en consideración en las próximas semanas en la Legislatura para avanzar antes de fin de año. Pero no es la única herramienta en análisis. Quitándose de encima cualquier atisbo dogmático, la propia Legislatura está impulsando medidas de incentivos fiscales para atraer y sostener inversiones. La primera se aprobó el último jueves, para fomentar la creación, radicación y expansión de emprendimientos tecnológicos en la provincia, con beneficios fiscales, financiamiento y herramientas de fortalecimiento productivo. Las empresas podrán acceder a exención o diferimiento del Impuesto sobre los Ingresos Brutos y otros tributos
provinciales, respecto de los ingresos derivados de las actividades desarrolladas en la provincia y tendrán prioridad en la incorporación a programas provinciales de capacitación, incubación y aceleración destinados al desarrollo y fortalecimiento de empresas Startups.

Rovira también anunció un paquete de incentivos fiscales destinados a la yerba mate, que irá de la mano con la ley de Trazabilidad, pronta a ser sancionada. La ley de trazabilidad busca transparentar toda la cadena productiva y estipular un precio en base a los estándares internacionales, como ocurre con el vino o el cacao. Se pretende trabajar sobre un precio público, no de referencia ni obligatorio, sino público, con beneficios impositivos para incentivar su cumplimiento

Ese incentivo irá de la mano de Ingresos Brutos y el impuesto a los Sellos, que podrá ser bonificado al cien por ciento para quienes entreguen hasta 25.000 kilos de envasado por mes y del 50% para quienes comercializan hasta 50.000 kilos. Además quedarán excluidos de regímenes de retenciones y percepciones

Con estos incentivos, pequeños secaderos o cooperativas podrán hacer frente al “oligopolio” yerbatero, como definió Rovira. 

La situación de la yerba mate es casi una obsesión, ante la desregulación que impuso el presidente Javier Milei. Cómo ayudar a los pequeños productores, cómo incentivar a nuevas marcas a ganar el mercado para que la renta se reparta en forma más equitativa. Tareas titánicas en un escenario que, a diferencia de los festejos libertarios, comienza a exhibir problemas en toda la cadena. La cosecha se desplomó en respuesta a los “precios de abandono”: según los registros oficiales del INYM, en abril de 2026 ingresaron a secaderos 71.003.250 kilos de hoja verde. De ese modo, el acumulado de cosecha entre enero y abril alcanzó los 151.910.206 kilos, lo que representa una caída del 13,03% frente al mismo período de 2025, cuando se habían registrado 174.675.577 kilos.

En tanto, el mercado interno absorbió en abril 24.638.892 kilos de yerba mate elaborada, con una caída del 1,64% interanual. En el acumulado del primer cuatrimestre, las salidas al mercado doméstico totalizaron 89.602.773 kilos, 2% menos que en igual período de 2025, cuando se habían comercializado 91.427.568 kilos.

Únicamente el frente externo continúa mostrando señales positivas. Durante abril, las exportaciones alcanzaron los 3.979.610 kilos. Aunque el volumen exportado cayó 12,37% respecto de marzo -mes en el que se habían despachado 4.541.352 kilos-, el acumulado anual llega a 14.820.056 kilos, con una mejora interanual del 6,05% en el bloque exportador.

Sin embargo, el dato más relevante del cuatrimestre aparece en la suma entre mercado interno y exportaciones, indicador que refleja la demanda total del sistema yerbatero. Entre enero y abril de 2025, ambos segmentos habían absorbido 105.402.269 kilos. En el mismo período de 2026, el total llegó a 104.422.829 kilos. La diferencia muestra una caída del 0,93%. 

En el mercado sintieron el impacto de la caída en la cosecha y anticipan que el precio podría subir un 25 por ciento en el devenir de la cosecha, mientras en paralelo el Gobierno presiona hacia arriba con los descuentos de cheque a tasa cero. 

Pero el esfuerzo provincial no es suficiente para atender el problema generado en la yerba, que padece en forma acelerada el mismo proceso de crisis que en los 90, la última década desregulada. “Queremos ser escuchados sobre todo por el Puerto de Buenos Aires, que no se comporta bien con nosotros y hay que decirlo. Es una revolución inconclusa”, afirmó el gobernador Hugo Passalacqua en su mensaje del 25 de Mayo.

Luego profundizó el planteo con un mensaje directo hacia la administración central: “Me dirijo al Poder Central para decirles: mírennos con más atención, para eso creamos la Nación, para que nos cuide y nos haga crecer”.

La referencia no pasó desapercibida en un escenario donde Misiones viene reclamando desde hace meses mayores compensaciones por asimetrías fronterizas, pérdida de recursos coparticipables y políticas nacionales que impactan sobre las economías regionales.

Para Rovira, terminar con esa anomia es la exigencia del ahora. Por eso puso en marcha el paquete de incentivos. Los mismos que a la yerba y startups se aplicarán a la industria metalúrgica, con un paquete que beneficiará a unas 380 pequeñas y medianas industrias. A través de una ley que será sancionada en las próximas semanas, las empresas accederán a exenciones o diferimientos de Ingresos Brutos y otros tributos provinciales, además de líneas de crédito.

“El principal problema es la economía, grave escollo. No está funcionando bien y eso genera desorden y desesperanza. Debemos reforzar, no bajar los brazos”, argumentó Rovira tras explicar el paquete de medidas que se pondrá en marcha.

Nadie se salva solo. Sin proyecto de sociedad que no contemple a todos. Antes y después tiene que estar el ser humano, sino, se empiezan a tomar decisiones, a pensar y actuar por ustedes. Encuentro Misionero es lo inverso. Ustedes deciden. Quiero cambiar, quiero aportar. Este es el ámbito de la representatividad formal”, detalló el conductor de Encuentro Misionero.

Aunque es toda una definición política, el contraste con las urgencias electorales marca un abismo. La preocupación por la economía, por la supervivencia de miles de familias, debe ser la prioridad. No una candidatura.

Y la economía es, sin dudas, el talón de Aquiles del nuevo tiempo nacional, con severas consecuencias en la economía local. El consumo se desploma, comercios cierran día a día y la mora es récord. 

La desaceleración del mercado automotor argentino encontró en Misiones uno de sus casos más extremos. En mayo, la provincia registró apenas 377 patentamientos de vehículos cero kilómetro, una caída interanual del 45,9%, muy por encima del descenso nacional del 25,6%, según los datos difundidos por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). La retracción también se observa en la comparación mensual. Frente a abril, cuando se habían patentado 451 vehículos, las operaciones en Misiones retrocedieron 16,4%. En los primeros cinco meses del año, la provincia acumula 2.536 patentamientos, un 26,6% menos que en igual período de 2025, cuando se habían registrado 3.454 unidades.

A nivel nacional, mayo confirmó un proceso de desaceleración que ya venía insinuándose en meses anteriores. Los patentamientos totalizaron 41.921 unidades, un 25,6% menos que un año atrás y 12,2% por debajo de abril. En el acumulado anual se registran 247.187 vehículos, lo que representa una caída del 9,7% frente a los primeros cinco meses de 2025.

Pero Misiones sigue atrayendo inversiones, mirando el largo plazo aunque la coyuntura sea mala. Café Martínez abrió en Oberá de la mano del empresario misionero Alexis Stefen. Catorce empleos directos y una marca que atraerá público local y consumidores de frontera en una ciudad que dejó de ser pueblo, como dijo su intendente, Pablo Hassan.

En Posadas el segundo local de McDonald’s rompió la monotonía del microcentro, con una apertura top. Sesenta empleos y una plaza gastronómica de primera línea. La inversión fue nuevamente de Martin García, empresario adoptado por Misiones y que ya había traído otras franquicias. No descarta expandirse ahora a Oberá o Puerto Iguazú. La nueva sucursal, ubicada en el Posadas Plaza Shopping con salida sobre calle Bolívar, se convierte en una de las aperturas más relevantes del año por su impacto en empleo, circulación de consumidores y revalorización del área céntrica.

Aunque puede parecer una anomalía, los datos de la Dirección de Comercio de la Municipalidad reflejan que durante abril de 2026 se registró un incremento tanto en la cantidad de contribuyentes como en las habilitaciones comerciales, consolidando una tendencia de crecimiento vinculada a la apertura y formalización de nuevos emprendimientos.

Según el informe elaborado por el área de Gestión de Datos municipal, durante abril se contabilizaron 97 nuevas altas de contribuyentes, cifra que representa un aumento del 32,9% respecto de marzo y una mejora interanual del 31,1%. El dato adquiere mayor relevancia al convertirse en el mejor registro para un mes de abril de los últimos tres años.

Al mismo tiempo, las bajas de contribuyentes se ubicaron en 35 casos, lo que permitió cerrar el mes con un saldo positivo de 62 nuevos contribuyentes netos incorporados a la actividad económica formal de la ciudad. Los rubros con mayor participación entre las nuevas inscripciones estuvieron vinculados principalmente al comercio minorista, aunque también se destacó la presencia de actividades relacionadas con servicios inmobiliarios, alquileres y servicios empresariales, sectores que vienen mostrando una creciente participación dentro de la estructura económica urbana.

La construcción anotó otro dato positivo inesperado. En marzo Misiones registró unos 5.413 empleos formales en la construcción, con un muy fuerte repunte de 14,1% contra el mes previo, lo que equivale a 667 nuevos empleos sectoriales. Esa suba se da sobre un febrero que ya había cerrado en terreno positivo, con +8,5% de crecimiento y que había aportado 373 nuevos empleos. 

De este modo, en los dos últimos meses, Misiones recuperó 1.040 empleos en la construcción. “Y va a ser mayor en los próximos meses”, pronosticó uno de los principales empresarios de la construcción de Misiones.  

Además, este desempeño permitió que la comparación interanual vuelva a terreno positivo, con un crecimiento de 4,1% respecto a marzo de 2025, marcando la primera suba  año/año desde mayo de 2023. Sin embargo, el análisis de largo plazo todavía refleja un deterioro importante del sector.  Desde noviembre de 2023 hasta marzo de 2026, es decir, durante la gestión Milei, el  empleo formal en la construcción en Misiones acumula una caída del 30,4%, equivalente a  la pérdida de 2.360 puestos de trabajo. Para eso será clave la vuelta de la obra pública. “Llenar cada rincón de la provincia”, prometió Rovira.

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