Juan Carlos Argüello

Periodista, director de Economis

Un llamado al Todos

Compartí esta noticia !

Más allá del anuncio explosivo, sobre el fin del pago a cuenta en los controles fiscales de ingreso a Misiones, el discurso del gobernador Hugo Passalacqua dejó varios matices políticos para la lectura más fina. En principio, la toma de distancia con la Nación y sus políticas. Pero también un mensaje a tono con el tiempo político. “Misiones se ha consolidado como precursora de una idea que el Santo Padre, el Papa Francisco, supo bautizar como la “Cultura del Encuentro”. La esencia del misionero es esa voluntad de encontrarnos, de buscar consensos y avanzar juntos, aún en el lógico y necesario disenso que nos ofrece la democracia. Ya en la Revolución de Mayo se acuñó el concepto de “El poder está en la gente”. Estas mismas palabras expresó Carlos Rovira en la génesis de este espacio cuando ratificó el compromiso con cada misionero en la pelea inclaudicable por la genuina soberanía política”, argumentó Passalacqua. 

“Esa frase simple y nítida resume nuestra concepción de gobierno: los cargos son siempre temporales, por lo que no debemos olvidar jamás ante quiénes rendimos cuentas, nuestros comprovincianos. Aunque parezca obvio, conviene destacar que todos los logros alcanzados son el mérito del enorme esfuerzo de la gente, de los intendentes que siempre están y del reflejo de una cohesión y una visión de Estado que se han sostenido en el tiempo. Iniciativas claves que fueron proyectadas bajo la visión del ingeniero Rovira, otras se consolidaron durante la gestión de Maurice Closs, y muchas otras han sido impulsadas por el Oscar Herrera Ahuad y sus respectivos equipos de trabajo. Esta labor ininterrumpida a través de diversas administraciones garantiza que todos estos esfuerzos confluyan hoy en un propósito esencial: el bien común para la familia misionera. Al fin y al cabo, el verdadero progreso de una sociedad emerge únicamente de un esfuerzo conjunto y de una dedicación coherente”, remarcó.“Hay una construcción de sociedad que me gusta. Solidaria y tolerante, sensible con quienes más lo necesitan, comprometida con la justicia social y, si se me permite, con valores cristianos. Una sociedad que preserva la identidad misionera, que es afectuosa e inclusiva, sin grietas irreconciliables; que prioriza los reclamos federales y rechaza toda forma de violencia, ya sea simbólica o verbal. Y hay otra sociedad que algunos pretenden edificar que, francamente, no me gusta y lo debo decir: la egoísta, que discrimina y excluye, la que abandona a los más humildes, la que se ampara en soluciones mágicas (del mercado o del Estado absolutista), la que reemplaza al diálogo por la agresión, la intolerante y soberbia que convierte al que piensa distinto en enemigo, y la que responde a los intereses del país central. No nos detengamos. Sigamos transitando unidos esta cultura del encuentro, pisando fuerte, siempre para adelante. Hombro con hombro. Corrigiendo lo que haya que corregir. No hay lugar para mezquindades ni sectarismos cuando la provincia necesita A TODOS. Les aseguro que tengo la fortaleza y la templanza necesarias para navegar estos tiempos difíciles hoy y mañana. Sé que juntos, guiados por esa ley no escrita del SER misionero, sabremos acompañarnos y superar cada obstáculo. Misiones siempre ha demostrado ser más fuerte en la unidad”, culminó Passalacqua.

Compartí esta noticia !

Misiones no cobrará más Ingresos Brutos en forma anticipada en los controles fiscales en ruta

Compartí esta noticia !

Un cambio de época. El gobernador Hugo Passalacqua sorprendió con un anuncio que modifica el escenario económico de Misiones: el fin del cobro anticipado de Ingresos Brutos en el acceso al territorio provincial, en los controles fiscales del Centinela y El Arco Aunque se trata de una “prueba”, que durará doce meses, representa una decisión estratégica que desarma el andamiaje de quejas de la oposición y las cámaras empresarias, que cuestionaban el impacto del pago a cuenta, que comenzó a cobrarse en 2007, hace casi 20 años. 

La medida, que comenzará a regir desde el 1 de julio, deja fuera de la exigencia al 95 por ciento del padrón de contribuyentes que operan en Misiones. “No habrá más cobros de ningún tipo en los puestos de control”, enfatizó Passalacqua en la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial. Los puestos quedarán solo para verificación de documentación. Finalmente, se dispone para los nuevos contribuyentes, la exclusión del pago a cuenta desde su alta, a efectos de atraer aún más inversiones legítimas a la provincia.

Esta exclusión que será de oficio y sin necesidad de realizar trámite alguno, incluye a las pymes que en el año 2025 hubieran dado hasta $10 millones anuales de pago a cuenta y comprenderá a 16.500 pequeños y medianos contribuyentes sobre un total de 17.300 registrados.

Dicho de otra manera: el 95% del padrón de contribuyentes queda excluido del pago. Además, las restantes 873 grandes empresas que quedan incluidas realizarán el pago a cuenta de forma global, digital, mensual y simplificada, lo que les significará un ahorro del gasto administrativo, agilizando además el tráfico de ingreso a la provincia.

De este modo se pone fin a la bautizada “aduana paralela”, aunque en la práctica era un régimen de cobro anticipado que sorteó varios cuestionamientos jurídicos. En la oleada de fallos que sacó la Corte Suprema en las últimas semanas, se cuestionó a varias provincias por discriminar a empresas externas con impuestos diferenciados -una verdadera aduana paralela-, algo que en Misiones nunca ocurrió. El control fiscal se instaló con el argumento de mejorar la recaudación en un escenario distinto al del resto del país, con una provincia rodeada por 900 kilómetros de frontera con Brasil y Paraguay. 

Además de la relevancia política, la decisión toma otra dimensión porque se toma en medio de una fuerte caída de los recursos federales y de la recaudación propia.

En el primer bimestre Misiones registró una recaudación propia de impuestos y tasas varias por $179.166 millones, cifra que equivale a una  variación real negativa de -23,4% respecto a igual período del año anterior. En términos de variación relativa, se trata del peor primer bimestre desde 2006. Visto en moneda constante, la recaudación de este 2026 es la más baja desde el año 2020. Entre enero y febrero, la provincia registra una pérdida de más de $40.000 millones en términos reales, explicada por la baja tanto en la coparticipación como en la recaudación propia. Solo en enero, la caída total real fue de $43.492 millones, y en febrero de $41.159 millones interanual. 

Passalacqua también soltó otra bomba para dinamitar el discurso opositor. Tal como había anticipado Economis, aseguró que “Misiones está en la mitad de la tabla de la llamada presión fiscal, exactamente en el puesto 13”, lo que, a diferencia de lo que esgrime la oposición, permite atraer contribuyentes de todo el país. Desde diciembre de 2023, el padrón de Convenio Multilateral en Misiones creció un 10%. Se sumaron 4.600 nuevas firmas (entre
empresas, PyMEs y unipersonales) que hoy eligen operar en la provincia. Mientras Misiones suma firmas, la tendencia nacional es drásticamente opuesta: en el resto del país, este padrón de contribuyentes cayó en casi 18 mil.

“Hay 12 provincias que cobran una alícuota superior a nuestro 4,5%. Y la diferencia de fondo es que varias de esas jurisdicciones con impuestos más altos hoy están emitiendo bonos para tapar agujeros financieros o tienen peores calificaciones de riesgo crediticio internacional. Nosotros, con un enorme esfuerzo propio, elegimos el camino del orden, cumpliendo nuestras obligaciones sin hipotecar el futuro”, contrastó..

Passalacqua trazó su mensaje de Estado con un fuerte tono económico, en el que hizo foco en la recesión que se extiende en el tiempo y la caída de los recursos con los que se debe administrar la provincia. Sin embargo, destacó que Misiones se mantiene en marcha gracias a una administración saneada que permite tomar iniciativas propias para aliviar a los sectores más afectados, como el reciente lanzamiento del Ahora Chacra, que permitirá a los productores comprar insumos con descuentos y reintegros, lo mismo que un consumidor de ciudad, en un paquete de quince programas, que el año pasado generó operaciones por más de 105 mil millones de pesos. 

El Gobernador reveló que Misiones invierte 775 millones de pesos por mes en sostener este plan, que puede significar para una familia misionera de cuatro integrantes un ahorro combinado de hasta 273.000 pesos mensuales, equivalente al 23% de sus ingresos.

No gastamos más de lo que tenemos y no es de ahora, lo es desde hace 23 años. La gestión política va mucho más allá de lo macroeconómico. La verdadera salida requiere la recuperación de la actividad económica”, explicó el mandatario. 

El Gobernador remarcó que esa política de Estado transformó a Misiones en una potencia en el NEA y a escalar en el ránking económico de la Argentina, en una carrera no exenta de dificultades. 

“A pesar de ser la provincia con más habitantes en el NEA, Misiones recibe menos fondos per cápita que todos sus vecinos. Los misioneros aportan por mes en impuestos nacionales (IVA, ganancias y cheques): por cerca de $476.000 millones, de los que sólo retornan $170.000 millones”, detalló. 

Passalacqua destacó que Misiones se ubica en un séptimo lugar a nivel nacional de demanda energética, lo que demanda inversiones para atender esa demanda, como la que se hizo ahora con fondos propios, para la nueva línea de 132 kv que unirá a Posadas con Oberá, pasando por Alem. La inversión supera los 70 millones de dólares, que se hará con recursos provinciales conseguidos a través de la Corporación Andina de Fomento. 

“Somos la provincia con mayor empleo privado formal de todo el NEA. Misiones se ubica entre las ocho provincias con menor proporción de empleados públicos cada 100 mil habitantes”, detalló. Para sustentar ese dato, reveló que del total de tarjetas de crédito y débito del Banco Macro, solo 21% son de empleados públicos y 49% son de trabajadores privados.

En cuanto a los préstamos privados tomados en el sistema financiero, Misiones lidera nuevamente entre las provincias del NEA, y se ubica en el 11° lugar a nivel país, con un monto de casi 5 billones de pesos entregados al sector privado solo en 2025.

Passalacqua tomó distancia política de Nación y de la grieta. “La esencia del misionero es esa voluntad de encontrarnos, de buscar consensos y avanzar juntos, aún en el lógico y necesario disenso que nos ofrece la democracia. Ya en la Revolución de Mayo se acuñó el concepto de “El poder está en la gente”. Estas mismas palabras expresó Carlos Rovira en la génesis de este espacio cuando ratificó el compromiso con cada misionero en la pelea inclaudicable por la genuina soberanía política. Esa frase simple y nítida resume nuestra concepción de gobierno: los cargos son siempre temporales, por lo que no debemos olvidar jamás ante quiénes rendimos cuentas, nuestros comprovincianos. Ser Gobernador, a mi entender, significa sostener con autoridad y firmemente los atributos del poder que se nos concedió, pero con la llaneza de lo que en esencia somos, simples ciudadanos. Como he tenido el honor de afirmar en años anteriores, Misiones se ha consolidado como precursora de una idea que el Santo Padre, el Papa Francisco, supo bautizar como la “Cultura del Encuentro”.

Compartí esta noticia !

El eje económico

Compartí esta noticia !

Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, aseguró hace poco más de diez días el ministro de Economía, Luis Caputo. El Instituto Nacional de Estadística y Censos, aún con una evidente intervención oficial, no comparte los mismos datos: el estimador mensual de la actividad económica echó un balde de agua fría sobre el optimismo del ministro reincidente. Una caída de 2,1 por ciento interanual y de 2,6 por ciento en comparación con enero, que había marcado una efímera ilusión de reactivación. 

 La industria manufacturera se desplomó 8,7% y el comercio mayorista, minorista y reparaciones cayó 7,0%. Entre ambos sectores, que son los que más empleo contienen -y drenan- restaron 2,2 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE, más de lo que aportaron los pocos sectores en expansión.

La industria pasó de crecer 5,1% interanual en febrero de 2025 a caer 8,7% un año después. El comercio recorrió un sendero similar: de una suba de 6,3% en febrero de 2025 a una baja de 7,0% en febrero de 2026. Ese cambio de signo no es menor. Habla de una economía que perdió tracción en sus actividades más ligadas al ingreso disponible, al crédito comercial y al consumo.El argumento de Caputo para la enésima explicación del fallido de sus pronósticos, fue que “en 2026, febrero contó con dos días hábiles menos que en 2025, además de haberse registrado un paro general”. Escasa solidez argumentativa para alguien a quien Marcos Peña definió alguna vez como el “Messi” de las finanzas. 

Lo cierto es que la economía no da señales homogéneas de reactivación y, por el contrario, la inflación sigue siendo un problema crónico, lejos de los pronósticos de desaparición mágica. La de marzo fue de 3,4 por ciento, lo que aleja la promesa de inflación cero en agosto, septiembre u octubre, aunque el Gobierno se aferra a la fe de que ahora sí, bajará cuando pase el efecto alcista de la carne, de la guerra y de los útiles escolares. 

La inflación convive con una caída constante del consumo incluso entre segundas marcas, con menores precios. En Misiones las ventas en supermercados cayeron 13,9% en comparación con febrero de 2025, lo que marcó la décima baja consecutiva y el descenso más profundo desde diciembre de 2024. El acumulado del primer bimestre cerró para Misiones con ventas por $ 48.729 millones con una merma del 10,7% respecto a igual período de 2025, además de quedar por debajo también de los primeros bimestres del 2024 (-10,7%) y 2023 (-35,9%).

Ese deterioro constante se hace sentir también en los recursos provinciales. La coparticipación no deja de caer y los recursos propios atraviesan un declive idéntico al de otras provincias. 

No es casual que el foco del tiempo político inaugurado con la presentación en sociedad de Encuentro Misionero esté puesto en la economía y la necesidad que tiene la provincia de ser considerada de forma distinta por la Nación. Es el único espacio político que está pensando en “soluciones a la misionera”, mientras que la Libertad Avanza es apenas un apéndice de Buenos Aires -como los viejos partidos tradicionales- y el PJ y la UCR se desangran en sus internas cada vez menos convocantes.

Por eso la presentación en sociedad de Encuentro Misionero puso sobre la mesa el viejo anhelo de una zona libre de impuestos para Misiones, en medio de la negociación que se abrirá para aprobar la reforma fiscal que quiere el Gobierno nacional. 

Misiones vuelve a blandir un reclamo histórico: condiciones fiscales diferenciadas para poder competir en igualdad con Paraguay y Brasil. La iniciativa busca instalar en la agenda nacional un régimen especial de exenciones impositivas y beneficios aduaneros que permita corregir las distorsiones estructurales que enfrenta la provincia por su condición de frontera.

El planteo no es nuevo, pero sí el contexto. La discusión se reabre ahora en el marco de la reforma fiscal que impulsa el Gobierno de Javier Milei, donde la provincia intenta colar un esquema propio que combine alivio tributario, incentivos a la inversión y reducción de costos logísticos. En esencia, es retomar el espíritu de la Zona Aduanera Especial aprobada por el Congreso, pero vetada por el anodino Alberto Fernández.

La diferencia es que ahora el planteo no se limita a una herramienta aduanera puntual, sino que propone un régimen integral, con impacto directo sobre consumo, producción, inversión y sistema financiero y que va de la mano de una de las promesas de campaña del Gobierno nacional: bajar impuestos. El régimen propuesto busca corregir la asimetría histórica donde Misiones aporta el 31% de la recaudación del NEA pero recibe solo el 21% por coparticipación. La “Amortización Acelerada” permitirá a las industrias locales modernizar su capital físico en la mitad del tiempo contable habitual, fomentando la industrialización de la ruralidad y la tecnología.

El eje del proyecto pasa por el Impuesto al Valor Agregado, el tributo con mayor incidencia directa en la formación de precios.

La propuesta es clara: las ventas desde el resto del país hacia Misiones serían consideradas una “exportación suspensiva”. En la práctica, esto implica que un proveedor de Buenos Aires vendería a Misiones sin IVA. Los análisis técnicos del equipo de Encuentro Misionero detallan que como Misiones representa el 2,07% del PBI nacional, la retención de impuestos nacionales en el territorio provincial inyectaría liquidez masiva al mercado local. Una eliminación o reducción del IVA implicaría que aproximadamente $890.000 millones anuales dejarían de salir de la provincia para quedarse en manos de consumidores y comercios locales.

En tanto, una reducción de la tasa del Impuesto a las Ganancias, del 35% al 15% liberaría cerca de $530.000 millones para reinversión productiva y creación de empleo. También se pretende la eliminación del Impuesto al Cheque (1,2%), lo que permitiría recuperar hasta un 10% del margen neto en sectores estratégicos como el yerbatero, tealero y maderero.

La crisis de las economías regionales es evidente, incluso para aquellos que eligieron la opción libertaria en 2023. La pérdida de rentabilidad atraviesa a las principales actividades misioneras, como la madera, el té o la yerba, afectados por el aumento de los costos de producción, principalmente empujados por las tarifas eléctricas y el combustible.

Esa situación fue uno de los ejes de la cumbre yerbatera convocada por el Gobierno para analizar la situación de la cadena. La producción es la más dañada, pero la industria pudo exponer su situación que no escapa de la palabra crisis, aún en aquellas protagonistas del boom exportador. 

El cuadro de la cadena yerbatera muestra un descalce extremo entre costos y precios que explica el deterioro del sector productivo. Con un costo estimado por el INYM de $423,99 por kilo y un precio teórico con margen del 30% de $551,19, el productor terminó recibiendo en promedio apenas $240 por kilo, lo que implica una pérdida directa de $311,19 por kilo. Proyectado sobre una producción de 889.253.082 kilos de hoja verde en 2025, el resultado es una transferencia negativa de ingresos de $276.726 millones, equivalentes a unos USD 200 millones.

A marzo de 2026, el deterioro de la ecuación económica se profundiza sin freno. El costo de producción, ajustado por una inflación acumulada del 16,8% entre octubre y marzo, pasa de $423,99 a $495,22 por kilo, lo que eleva el precio teórico con margen al $643,79. Sin embargo, el precio efectivamente pagado al productor se mantiene en torno a los $240, lo que eleva la pérdida a $403,79 por kilo

Proyectado sobre el mismo volumen de producción de 2025 (889 millones de kilos), la transferencia negativa de ingresos asciende a $359.071 millones, equivalentes a unos USD 260 millones. Es decir, lejos de corregirse, el descalce entre costos y precios se agrava, consolidando un esquema en el que el productor absorbe cada vez una mayor porción de la crisis de la cadena. 

En paralelo, los datos del sector industrial refuerzan el cuadro de fragilidad. Entre 2023 y 2025, las ventas en el mercado interno pasaron de 285,3 millones de kilos a 266,8 millones, lo que representa una caída acumulada del 7,1%

Sin embargo, en ese mismo período, la deuda bancaria de los principales molinos saltó de $100.170 millones a $153.580 millones, con un incremento del 53,5%. La combinación de caída de ventas y fuerte aumento del endeudamiento contrasta con los autoelogios del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien suele usar a la yerba para celebrar los efectos de la desregulación.

Por eso fue un dato político la participación activa de la industria en la Mesa Yerbatera convocada por el Gobierno. Lejos de un acuerdo -los intereses y las realidades son contrapuestas-, fue un avance haber logrado que se escuchen en un marco de respeto, que incluso dejó fuera de la discusión a los más exaltados libertoyerbateros, que azuzaron con cortes de ruta sin consenso. El Gobierno provincial busca mediar entre las partes, acercar posiciones ante la inactividad del Instituto Nacional de la Yerba Mate. 

En esa lógica se inscribe el reclamo a Nación. En buscar soluciones locales a la retirada del Gobierno federal. El plan impositivo pretende reducir el costo de reposición para comerciantes y empresas. Por el otro, trasladar ese alivio a precios finales más bajos en góndola, mejorando la competitividad frente a las ciudades fronterizas.

El capítulo aduanero retoma directamente la lógica de la Zona Aduanera Especial, pero con mayor nivel de detalle operativo.

Entre las medidas más relevantes se destacan la importación sin aranceles de bienes de capital e insumos destinados a la producción en Misiones, facilidades para reexportación, permitiendo importar componentes, ensamblarlos localmente y exportarlos pagando tributos sólo sobre el valor agregado y eliminación de retenciones para productos misioneros, como yerba mate, té y madera. 

El paquete se completa con medidas sobre otros tributos clave, como la eliminación del ITC en combustibles, buscando equiparar o incluso abaratar el precio de la nafta respecto a Paraguay. Implicaría un ahorro directo para el consumidor, con una rebaja de más de 15 mil pesos por tanque a valores actuales. Asimismo, se plantea la exención de Bienes Personales para activos radicados en la provincia, con el objetivo de retener ahorro local y la reducción de impuestos internos, especialmente en sectores con fuerte impacto en costos logísticos, además de un punto especialmente sensible para la provincia: alícuota cero o exención para servicios básicos como energía eléctrica, conectividad e internet, en un territorio que no cuenta con gas natural y donde la logística encarece fuertemente los costos operativos.

En conjunto, el esquema apunta a atacar uno de los principales problemas estructurales de Misiones: el costo de operar en una economía periférica, sin gas natural, con alta dependencia del transporte y en competencia directa con países con menor carga tributaria.

El trasfondo del debate es más profundo que una serie de exenciones. Lo que está en juego es el modelo de desarrollo para una provincia de frontera.

Misiones compite todos los días con Paraguay y Brasil, donde los precios son más bajos no solo por tipo de cambio, sino por estructuras impositivas mucho más laxas, en el caso guaraní o agresivas, del lado portugués. Esa asimetría se traduce en fuga de consumo, presión sobre el comercio local y menor capacidad de inversión.

El reclamo a la Nación se combina con un “mini Rigi”, que comenzará a ser discutido en la Legislatura una vez que comiencen las sesiones ordinarias, tras el discurso del gobernador Hugo Passalacqua el próximo viernes. Se trata de incentivos fiscales para la inversión. Cinco años de exención total de Ingresos Brutos, más cinco años adicionales con una bonificación del 50%, condicionados al aporte real del proyecto en términos de empleo, proveedores locales y valor agregado en origen. A esto se suman criterios explícitos de evaluación -innovación, sostenibilidad, biodiversidad y transparencia- que refuerzan la idea de un régimen con control efectivo. El plan fija pisos mínimos de inversión diferenciados por sector, lo que permite segmentar el tipo de proyectos a captar: desde USD 200.000 para economía del conocimiento, pasando por USD 600.000 en industrialización y manufactura avanzada, hasta USD 1,5 millones en turismo estratégico y conectividad y USD 2 millones en energías renovables. Esta escala confirma que la provincia no apunta exclusivamente a grandes capitales, sino que busca abrir la puerta a inversiones medianas con capacidad de generar impacto directo en el entramado productivo local.

Passalacqua también hará hincapié en la necesidad de recuperar una visión “federal” del reparto de recursos y la economía. Aunque parezca una discusión de otros tiempos, el debate sigue siendo federales o unitarios, algo que los sucesivos inquilinos de la Casa Rosada no han sabido corregir. 

El Gobernador misionero hará un repaso, casi en modo historiador, de esa tensión y marcará que, pese a la contracción económica, Misiones no deja de hacer. Con recursos propios, con ingeniería financiera. La línea de 132 que unirá Posadas, Alem y Oberá, la ruta en El Soberbio, con nueve mil millones de inversión, son algunas de las acciones de los últimos meses. 

Passalacqua también hará frente a un debate que pretende instalar la Libertad Avanza: el costo fiscal misionero. El Gobernador sostiene que es un mito que se debe combatir: según sus datos, Misiones no es, por lejos, la provincia con mayor presión tributaria

Compartí esta noticia !

En modo política

Compartí esta noticia !

Tender la mano”. La frase marcó la tarde e inauguró un nuevo tiempo del “misionerismo”, que se abre a la integración con otros espacios políticos que coincidan en el objetivo común de atender y resolver los problemas misioneros más allá de la difícil coyuntura nacional. 

En definitiva, la frase de Carlos Rovira implica un volver a los orígenes. El Encuentro Misionero es abrevar en los nutrientes de lo que fue la Renovación en 2003, momentos en los que el país también vivía una crisis que requirió de enormes dosis de audacia para hacerle frente. 

Esa audacia es la que el tiempo demanda, sostuvo Rovira, para volver a dar respuestas con las herramientas propias y “proyectar la salida” de la crisis. La apertura invoca a dirigentes de otros partidos -incluidos los libertarios- e independientes, como en la génesis misma de aquellos años de ruptura con el modelo de los 90.

La propuesta implica abrir el juego y “buscar a los que no están” para remodelar una oferta política que se inspire en lo hecho en estos años, como la ampliación de servicios sociales y decisiones económicas que hoy son perseguidas por la Nación y otras provincias, como la ausencia del déficit fiscal y generar recursos propios que le den sustento al modelo provincial. 

El mensaje de Rovira marca los tiempos políticos. Ya no se trata de esperar al 2027, sino de un llamado a la acción inmediata, que tendrá como avanzada al intendente de Posadas, Leonardo Stelatto, al vicegobernador Lucas Romero Spinelli, al presidente de la Legislatura, Sebastián Macías y al diputado nacional Oscar Herrera Ahuad. Tendrán la misión de recorrer cada rincón de la provincia para llevar el mensaje y traer a los que no están pero tienen una vocación misionerista. “Hacha, tiza y TikTok”, describió Rovira a la “patriada” que significa “volver a soñar” para salir de la anomia y desatar el nudo gordiano que impone la escasez del momento. 

Sin embargo, advirtió, no será con achique ni retirada del Estado, sino al contrario. “No liquidamos nada. Está claro que el contenedor es el Estado y la solución no es la mano invisible. Podemos cerrar el grifo, pero no liquidar”, remarcó. 

Puso como ejemplos a la política habitacional que distinguió a Misiones con miles de viviendas entregadas y que hoy se redujo a su mínima expresión en el marco del ajuste. En paralelo, defendió el posicionamiento sobre la yerba mate y el precio mínimo para la materia prima de 50 centavos de dólar, que obviamente quedó sepultado por la desregulación que impuso el DNU del presidente Javier Milei. Para contrarrestar ese desequilibrio, se avanzará con la ley de Trazabilidad del Mercado y otras herramientas que protejan el entramado productivo. 

Rovira no esquivó al debate remanido propuesto por la Libertad Avanza y otros sectores opositores: la política fiscal. “No existe Aduana paralela. Es la Nación, que se queda con lo que se recauda en Misiones”, sintetizó. “Son los impuestos nacionales los que no bajan”, cuestionó. 

Remarcó que los productores están exentos y que recién tributan Ingresos Brutos los industriales y el comercio. 

El sector industrial comienza a tributar en 1,5%, mientras que, por ejemplo, en Corrientes deben pagar 1,75%. 

El caballito de batalla de la oposición choca con los datos duros: la Corte Suprema retó a Corrientes por instalar una aduana paralela. Justo en la provincia que es el modelo a imitar, según los no misioneristas

Los cortesanos hicieron lugar a la demanda de Bunge Argentina S.A. contra la provincia de Corrientes y declararon inconstitucional un esquema de alícuotas diferenciales en el impuesto sobre los Ingresos Brutos. Corrientes generaba un trato discriminatorio según la localización de los establecimientos productivos.

La Corte analizó el esquema a la luz de la Constitución Nacional y de precedentes propios en materia de comercio interjurisdiccional y concluyó que la normativa correntina afectaba el principio de igualdad y alteraba el flujo natural del comercio entre provincias.

El tribunal sostuvo que la aplicación de una alícuota del 2,90% a la firma demandante, en contraste con tasas menores para actores locales, configuraba una restricción indirecta al comercio interprovincial. En términos jurídicos, calificó este mecanismo como una “aduana interior”, figura expresamente prohibida por la Constitución.

Además, el fallo remite a antecedentes similares donde se analizaron esquemas tributarios provinciales que diferenciaban cargas en función del origen de la producción, consolidando una línea jurisprudencial en ese sentido. Misiones no entra en ese lote. 

En contraste, Misiones insistirá en conseguir un régimen diferencial para la economía local, atravesada por el contexto de frontera y las distancias con el país central que todo lo encarecen. El presidente de la Legislatura, Sebastián Macías, adelantó una iniciativa que será trabajada con los diputados nacionales del bloque misionerista, para colar el debate en medio de la reforma tributaria que impulsa el Gobierno nacional. Misiones ya había conseguido convencer a los demás diputados de la urgencia de una Zona Aduanera especial, superadora incluso del artículo 10 de la ley Pymes, pero el ex presidente Alberto Fernández vetó la iniciativa y volvió todo a fojas cero. 

Este régimen debería estar basado en exenciones impositivas nacionales y aduaneras para todas las actividades económicas desarrolladas o a desarrollarse en todo el territorio misionero.

La iniciativa recoge y acompaña un reclamo transversal de las distintas Cámaras de Comercio e Industrias como así también de distintos sectores productivos, profesionales y sociales de la provincia, que coinciden en la necesidad de avanzar en medidas concretas que permitan corregir las asimetrías estructurales que afectan a la economía misionera.

En este sentido, se puso en relieve la profunda preocupación manifestada por esos sectores frente a la actual coyuntura considerados estratégicos para el desarrollo económico, social y productivo de Misiones. En esa misma línea, se expresó el reclamo de fondo: “Que la Nación deje de ponerle el pie encima a los misioneros y nos permita crecer libremente”.

Rovira le dio un fuerte impulso a la iniciativa y pidió a los diputados nacionales que se entreguen en cuerpo y alma por su aprobación, en medio del debate por la reforma fiscal. Entre las propuestas se destacan: eliminar el IVA a los productos que lleguen a la provincia para reducir los precios en góndola, además de beneficios aduaneros para producir y exportar. “Que las empresas puedan traer maquinarias e insumos sin pagar derechos de importación y que productos como la yerba, el té y la madera no paguen derechos de exportación”.

La anomia a la que hace referencia Rovira no es otra que la parálisis que produce la crisis. Deterioro económico constante, destrucción de empresas y de puestos de trabajo, pérdida de poder adquisitivo y una inflación que lejos está de ser contenida: 3,4 por ciento en marzo, diez meses consecutivos de subas y un acumulado interanual de 32,6 por ciento, superior a la del último año de Cristina Fernández. 

La inflación es un problema dramático para millones de argentinos que no encuentran sosiego y ven como la promesa inicial del Presidente se desvanece en excusas vanas. El NEA fue nuevamente la región con mayor suba de precios, con 4,1 por ciento.

Pero si la suba de precios se hace insoportable, también lo es la constante caída de la actividad económica. Entre noviembre de 2023 y enero de 2026, hay 24.180 empleadores menos (cerraron más de 30 empresas por día). En el mismo período, se perdieron 290.123 puestos de trabajo registrados en unidades productivas (-3%), casi 366 puestos por día. Desde que asumió la gestión libertaria, Misiones registra una caída de 9,4% en la cantidad de empleo privado formal, lo que equivale a 10.209 empleos menos. En paralelo, la cantidad de empresas cayó 9,9% en igual período, con 935 firmas menos en actividad

En dos años, la creación de empleo en Argentina dejó un saldo de apenas 113 mil puestos, lo que equivale a unos 56,5 mil por año, según las estimaciones oficiales. La cifra no solo resulta modesta: es directamente insignificante cuando se la compara con ciclos recientes. Durante la gestión de Mauricio Macri, el promedio anual rondó los 280 mil empleos, mientras que en el período de Alberto Fernández trepó a unos 440 mil. El contraste expone, sin matices, la debilidad del actual proceso de generación de trabajo.

El dato más inquietante aparece en 2025: la economía creció, pero no generó empleo. Es la primera vez en lo que va del siglo XXI que se verifica una expansión sin creación de puestos de trabajo, un fenómeno que rompe con una de las pocas relaciones relativamente estables de la macroeconomía argentina.

Pero incluso ese magro balance tiene una composición preocupante: todo el empleo generado en los últimos dos años es, en esencia, precario e informal. Lejos de consolidarse, el trabajo registrado cae en términos absolutos, marcando un quiebre respecto de la etapa anterior, en la que -con tensiones y limitaciones- tanto el empleo formal como el informal mostraban una tendencia expansiva.

La pasividad no es una opción ante la certeza de que el Gobierno no da ninguna señal de interés en atender esas problemáticas. 

Esto no es inflación estrictamente, es que pegó un salto el nivel de precios, por cambio de precios relativos. Si nosotros tomamos la núcleo y le sacamos el efecto de la carne, es decir tomamos la verdaderamente subyacente, está igual que el mes pasado, en 2,5”, se desentendió Milei en el AmCham Summit 2026

La carne aumentó 6,9 por ciento en el último mes, con un pico de 7,9 en Cuyo. El consumo de carne cayó 10% en lo que va del 2026 y sigue en el nivel más bajo de los últimos 20 años, según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina. Para salir del paso, una senadora libertaria -Vilma Bedia- recomendó comer carne de burro. 

En la misma convención empresaria, el ministro de Economía, Luis Caputo también se desentendió de la suba de precios. “El proceso de desinflación, que venía muy pronunciado, se vio interrumpido el año pasado en el proceso previo a las elecciones donde hubo una dolarización masiva y una caída fuerte de la demanda de dinero. Todavía estamos purgando esa caída de la demanda de dinero, pero a partir de abril vamos a ver una desaceleración de la inflación importante. Vamos a ver un proceso de desinflación con mayor crecimiento”, describió.  “Entramos en un proceso virtuoso en el cual los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, agregó. Después viajó a Estados Unidos para pedir al FMI un enésimo respaldo al programa. Consiguió mil millones de dólares y una declaración de compromiso de Kristalina Georgieva. “Hay un pico de optimismo”, cerró Caputo en Washington.

Hay un pico de optimismo””, celebró Caputo en Washington tras conseguir un nuevo préstamo del FMI por mil millones de dólares.

Compartí esta noticia !

Distintas versiones de la realidad

Compartí esta noticia !

Durante la guerra de Malvinas, la dictadura construyó un relato épico triunfalista que permitió exacerbar el nacionalismo y convencer a los argentinos de que todo iba bien. “Estamos ganando” se repetía en los medios de la época hasta días antes de la rendición en las islas y el recuento de víctimas que dejó 649 soldados argentinos caídos contra 255 británicos. 

El presidente Javier Milei está usando la misma lógica: “Estamos ganando”, cuando la evidencia demuestra lo contrario. 

“La Argentina está mucho, MUCHO mejor que en 2023. Con cualquier método que elijan, la tendencia es la misma. Negar la evidencia empírica apelando a anécdotas es, lisa y llanamente, ir contra cuatro siglos de progreso científico”, aseguró el Presidente. 

Para el libertario, “resulta insostenible que los zócalos televisivos insistan en que “todo está mal” cuando tenemos el nivel de pobreza más bajo de los últimos siete años”. Sin embargo, los datos en los que se basa son cuestionados por tener cimientos débiles. Una de las principales críticas es que cambió la metodología de calcular los ingresos, lo que modifica artificialmente, las condiciones de las familias. En la calle, la realidad marca que la principal preocupación es cómo llegar  a fin de mes, mientras crece la morosidad en tarjetas, créditos y hasta billeteras digitales. Es mucho más que anécdotas. 

Milei pide paciencia, pero parece estar agotada. Mucho más después del escándalo de Manuel Adorni, el vocero devenido en Jefe de Gabinete y ahora viajero VIP con millonarias propiedades adquiridas en los últimos dos años, según confirmó la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien le ayudó a conseguir las jubiladas generosas para financiar sus hipotecas. 

No es el único escándalo, pero quizás el más tangible. Pero hay otros incluso más graves. La causa que investiga presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo y eleva la presión judicial sobre un entramado que ya aparece como uno de los expedientes más sensibles en materia de gasto público social. El juez federal Ariel Lijo deberá resolver en los próximos días el pedido de 29 nuevas indagatorias, formulado por los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, a partir de un reciente hallazgo en la investigación que apunta a un esquema de desvío de fondos por más de 75.000 millones de pesos.

“Sabemos que estos últimos meses fueron duros. Y no es casualidad: es el costo de las bombas que dejaron los irresponsables psicópatas kirchneristas que intentaron hacer volar la economía por los aires el año pasado. Eso no sale gratis: implicó tasas más altas, menor actividad y más inflación. Pero los resultados ya están a la vista: la economía está empezando a levantar vuelo con fuerza. No nos van a psicopatear. Sabemos exactamente qué hay que hacer y lo estamos haciendo. MAGA VLLC!”, tuiteó. 

Pero sólo lo celebra el grupo duro. La última encuesta de Zuban & Córdoba revela que Javier Milei llega a este tramo de su gestión con una desaprobación del 65%, una aprobación del 33,9% y apenas 1,1% de indecisos

Es la consolidación de una tendencia. Desde octubre de 2025, cuando la desaprobación era de 62,8%, el rechazo nunca volvió a perforar el umbral alto y, tras una breve meseta en torno al 50%, volvió a escalar hasta tocar su máximo de la serie. En paralelo, la aprobación cayó desde 48,8% en diciembre de 2025 a 33,9% en abril de 2026

En apenas cuatro meses, el Gobierno perdió casi 15 puntos de respaldo y ganó más de 15 puntos de rechazo.Ese deterioro se vuelve todavía más relevante cuando se lo cruza con otra variable decisiva: la percepción sobre el rumbo del país. Allí el estudio muestra una fractura profunda. Solo el 28,3% considera que la Argentina va en la dirección correcta con el gobierno de Milei, mientras que el 63,6% cree que va en la dirección incorrecta y un 8,1% no sabe. 

La percepción de que la dirección es “incorrecta” sí se basa en datos que se pueden advertir a simple vista: a diario cierran empresas, se pierde empleo y los datos oficiales confirman el derrumbe constante de los principales indicadores. 

Industria, comercio y construcción -los tres grandes motores históricos del empleo- siguen en caída y muy por debajo de los niveles de 2023. No se trata de sectores marginales: juntos explican casi la mitad del empleo registrado. Cuando estos engranajes se frenan, lo que se resiente no es sólo la actividad, sino el tejido social y productivo en su conjunto.

Milei prefiere mirar únicamente la parte de las estadísticas que le conviene. El EMAE -ese termómetro que sintetiza el pulso de la economía- exhibe crecimiento. ¿La explicación? El impulso proviene de un puñado de sectores dinámicos: agro, minería, petróleo e intermediación financiera, actividades que en conjunto apenas concentran el 9,2% del empleo.

Ahí aparece la paradoja que define el momento actual: la economía crece, pero no necesariamente donde viven y trabajan la mayoría de los argentinos.

Para los sectores que hoy lideran la expansión, el escenario es promisorio. Hay rentabilidad, inversión y expectativas alineadas con un ciclo de mejora. Pero para quienes dependen de la industria, el comercio o la construcción -es decir, la mayoría- la percepción es otra: ingresos que no alcanzan, actividad retraída y un horizonte incierto.

La industria manufacturera tuvo en febrero uno de sus peores registros recientes. El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) mostró una contracción de 8,7% interanual, mientras que el acumulado del primer bimestre cayó 6,0% frente al mismo período de 2025. En la serie desestacionalizada, el descenso fue de 4,0% respecto de enero.

El deterioro fue además muy extendido. En febrero, 14 de las 16 divisiones manufactureras registraron caídas interanuales. Por incidencia en el índice general, retrocedieron alimentos y bebidas (-6,9%), maquinaria y equipo (-29,4%), vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-24,6%), otros equipos, aparatos e instrumentos (-24,6%), prendas de vestir, cuero y calzado (-18,2%), productos de caucho y plástico (-15,7%), industrias metálicas básicas (-12,5%), productos textiles (-33,2%), muebles y otras manufactureras (-12,3%), productos minerales no metálicos (-7,2%), productos de metal (-5,7%), tabaco (-14,9%), otro equipo de transporte (-19,8%) y madera, papel, edición e impresión (-1,5%). Solo mostraron incidencias positivas refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (19,7%) y sustancias y productos químicos (3,7%).  En textiles, donde la baja fue una de las más severas, la producción de tejidos y acabado cayó 47,0% y la de hilados de algodón 30,7%; según las empresas relevadas, pesaron la menor demanda interna y una mayor competencia de importados

La construcción también registró una caída de 1,3% respecto de enero y las expectativas empresarias no describen un escenario expansivo, sino más bien de cautela. Para el período marzo-mayo de 2026, el 69,3% de las firmas dedicadas principalmente a obras privadas cree que la actividad no cambiará.

En contraste, la inflación de marzo se mantendrá por encima del 3 por ciento. En mayo se cumplirá un año completo de aceleración de los precios. 

Caída de actividad, pérdida de empleo y precios en alza. Un combo que el Presidente prefiere obviar. 

Adrián Núñez, el representante en Misiones de la Libertad Avanza, se refleja en Milei. Ante la realidad, negarla. “No hay ninguna crisis”, enfatizó el diputado libertario sobre la yerba mate, cuando el sector productivo está en la miseria, con precios por la materia prima más bajos que hace dos años, cuando comenzó la nueva era de desregulación. 

Insistió en que la desregulación llegó para quedarse y que los productores deben “adaptarse” a la nueva realidad. Esa nueva realidad no es desconocida. En los 90, la anterior década desregulada, produjo una enorme transferencia de recursos desde la producción a la industria. Ahora se estima que por la caída de precios, la chacra perdió 400 mil millones, en detrimento de los eslabones más altos de la cadena. Por productor, los cálculos marcan una pérdida anual de 32,7 millones de pesos. 

La disputa por la renta yerbatera es la clave de la nueva demanda de inconstitucionalidad del DNU 70/2023. Con el patrocinio del abogado Federico Padolsky, se presentaron el viernes en la Justicia federal de Misiones sendas demandas contra la desregulación. El eje es que el DNU avanzó sobre el espíritu de la ley sancionada en 2001. que respondió a la necesidad de corregir las profundas asimetrías estructurales existentes dentro de la cadena de valor de la yerba mate. En efecto, mientras los sectores Industrial y Comercial presentan elevados niveles de “concentración” económica, la Producción Primaria presenta una “gran dispersión”, ya que se encuentra conformada por miles de pequeños y medianos productores que desarrollan su actividad en condiciones de marcada vulnerabilidad frente a los restantes actores del mercado.

El texto de la demanda recuerda que las herramientas regulatorias previstas por la ley (particularmente aquellas vinculadas a la fijación de precios de la materia prima y a la regulación de nuevas plantaciones) constituyeron instrumentos esenciales para evitar situaciones de abuso de posición dominante y para garantizar condiciones mínimas de sustentabilidad económica para los productores primarios.

La nueva estrategia judicial ataca en particular, los artículos 164, 165, 166, 167 y 168 del decreto presidencial, que eliminaron o modificaron diversas facultades regulatorias del organismo, suprimiendo herramientas institucionales que durante más de veinte años habían constituido pilares fundamentales del sistema legal de la actividad. Las normas aquí cuestionadas, eliminaron “lisa y llanamente” las atribuciones vinculadas con la fijación del precio de la materia prima y con la regulación de nuevas plantaciones de yerba mate, alterando de manera sustancial el esquema institucional diseñado por el “Legislador”.

La supresión de dichas facultades regulatorias importa una profunda transformación del régimen legal que rige la actividad yerbatera, cambiando de facto la naturaleza jurídica del INYM. En los hechos, tales modificaciones dejan sin herramientas institucionales al organismo creado por el Congreso para intervenir en la actividad, debilitando significativamente su capacidad para cumplir las funciones para las cuales fue concebido.

La eliminación de los mecanismos institucionales de concertación sectorial agrava las asimetrías existentes dentro de la cadena productiva, exponiendo a los Productores Primarios a condiciones de negociación significativamente más desfavorables frente a los sectores industrial y comercial.

El artículo 99 inciso 3 de la Constitución establece que el Poder Ejecutivo nacional sólo puede dictar Decretos de Necesidad Y Urgencia cuando “circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos para la sanción de las leyes”, exigencia que constituye una garantía fundamental del principio republicano de división de poderes y de gobierno (art. 1 CN).

La doctrina elaborada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha señalado reiteradamente que el dictado de esos decretos constituye una facultad de carácter excepcional, cuya utilización sólo resulta constitucionalmente válida cuando se verifica una situación de urgencia real que impide el funcionamiento normal del proceso legislativo.

En el caso yerbatero, no se advierte a diciembre de 2023, la existencia de ninguna circunstancia extraordinaria que justificara la utilización de este mecanismo excepcional para modificar el “régimen institucional” de la actividad yerbatera, el cual había sido establecido por el Congreso de la Nación luego de un amplio proceso legislativo.

No se trata de una mera formalidad retórica: la Constitución Nacional le exige expresamente al Poder Ejecutivo Nacional la explicación fundada de por qué la situación que pretende (des) regular no puede esperar el trámite ordinario de formación de las leyes.

En el DNU, todo el fundamento del Presidente se reduce a apenas dos párrafos, con los que pretende “reconfigurar” toda una economía regional que involucra a miles de productores, miles de trabajadores rurales, decenas de industrias, etc.

En esos dos párrafos Milei afirma, en esencia, que corresponde “modernizar” el Instituto Nacional de la Yerba Mate y “evitar” su intervención en un mercado que considera “competitivo”. Afirmación que realiza sin aportar “estudios técnicos”, ni “datos sectoriales”, ni “informes económicos”. Mucho menos un “análisis de mercado yerbatero argentino”, ni un solo “diagnóstico productivo”. 

La ausencia de motivación resulta todavía más evidente cuando se analizan los indicadores objetivos del sector al momento del dictado del decreto. Lejos de encontrarse en crisis, la actividad yerbatera mostraba indicadores de expansión sostenida, con: a) crecimiento del consumo total, 

b) aumento significativo de las exportaciones, 

c) estabilidad del mercado interno, 

d) expansión del valor agregado en la cadena productiva, 

e) garantía de calidad y trazabilidad del producto, entre otras mejoras que había logrado la existencia del INYM en el sector yerbatero argentino.

Esa descripción no proviene de una fuente aislada ni de un estudio privado, sino de la evaluación del Plan Estratégico para el Sector Yerbatero Argentino, elaborado con participación de organismos públicos, instituciones técnicas y universidades, del año 2022. Es decir, eran datos oficiales, que simplemente fueron desdeñados. 

La nueva estrategia judicial tiene respaldo explícito del gobernador Hugo Passalacqua. La Provincia sigue buscando herramientas para proteger a los pequeños productores y recuperar el equilibrio en la cadena. Por eso volvió a convocar a una reunión de la Mesa Yerbatera, el próximo 23 de abril, con el objetivo de acercar posiciones y mejorar el precio de la materia prima. Será una tarea titánica, ya que la industria no se mueve de los 250 pesos en promedio, aunque el costo está certificado en 391 pesos, lo que eleva el precio para garantizar una mínima rentabilidad, a 508 pesos. 

El gobernador entiende que más allá de que la situación de crisis de la producción primaria es consecuencia directa de una política nacional, no hay que desatender a los eslabones más vulnerables. No hay tiempo para la “adaptación” que marcan los libertarios, sino que las urgencias son del ahora. 

Por eso la Provincia pone en marcha sus propios anticuerpos a la crisis, con inversión y fondos propios. A diferencia de otras provincias, tiene obras viales en marcha, viviendas entregadas, aunque no en la proporción de otros años y puso en marcha una inédita obra energética que cambiará la matriz de la zona centro y sur: la línea de 132 kv entre Posadas, Alem y Oberá, con una inversión propia de 72 millones de dólares. 

En la oposición, ante la escasez de méritos propios que celebrar, la campaña está enfocada en insistir en temas que poco tienen que ver con el día a día. Una serie de fallos de la Corte Suprema pretendió ser utilizada en contra de la política fiscal misionera, como argumento para justificar la inédita caída de empresas. Pero la decisión suprema puso claridad en otras provincias, que cobraban impuestos más caros a las empresas extraterritoriales. En Misiones hay equidad tributaria y estabilidad fiscal, destacó el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán. Y, por lejos, es la provincia con mayor cantidad de empresas de la región. Cabe hacerse la pregunta ¿si los impuestos locales no cambiaron, cómo hasta hace un par de años los comercios vendían bien y había empleo privado récord y ahora cierran diariamente por caída de ventas y costos exacerbados? Quizás la explicación no deba buscarse en Misiones, sino en el deterioro económico nacional. 

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin