Nicolás Marchiori

Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de Procesos Electorales. Especializado en Comunicación de Gobierno y Electoral.

El anacrónico paleolibertarismo criollo

Compartí esta noticia !

En su obra Les nouveaux visages du fascime, el italiano Enzo Traverso, uno de los más destacados historiadores de las ideas del siglo XX, reconocido por sus estudios acerca de las consecuencias del nazismo, de la violencia totalitaria y de las dos guerras mundiales en la cultura europea da cuenta de un nuevo fantasma que recorre el mundo. Esta vez no es el comunismo sino una nueva derecha que gana espacios y que, ya sea por rechazo, subestimación o perplejidad, casi nadie entiende. El reconocido historiador italiano pone la lupa sobre las nuevas caras de la derecha que, atenta a las fluctuaciones de la opinión pública, logra conquistar a los electores con su irreverencia y su furioso discurso contra las élites políticas. Este fenómeno tiene su correlato en el vacío de poder generado en el seno de los partidos tradicionales, que han perdido sus bases sociales y también sus discursos identitarios producto de un proceso de disociación de la clase política con la ciudadanía. En este contexto se dio el escenario propicio para la irrupción de líderes como Jair Bolsonaro, Donald Trump o Javier Milei que, valiéndose de sus carismas personales o mediáticos, sacaron provecho de los defectos y el desgaste de sus adversarios para ascender sin necesidad de mostrar grandes méritos propios.

Traverso se pregunta por qué funciona el discurso enfurecido antisistema y cuál su potencial político real. Parte de la respuesta podría estar en el sinuoso camino de desencuentros y cargado de sensaciones de hartazgo que transitó y experimentó en este último tiempo la sociedad, un combo que se transformó en el caldo de cultivo para la aparición en escena de una figura como el actual presidente argentino que hace escasos dos años era un pintoresco panelista que captaba la atención de los televidentes por su histrionismo y verborragia, características  de su personalidad que aún al día de hoy conserva siendo el primer mandatario de la República Argentina. 

Una contradictoria versión criolla del paleolibertarismo

En primer término, corresponde hacer una breve descripción del paleolibertarismo. Esta corriente del libertarismo fue desarrollada por Murray Rothbard y Lew Rockwell, que combina valores culturales conservadores con una oposición libertaria a la intervención del gobierno. El paleolibertarismo se desarrolló en oposición al pensamiento de izquierda predominante en 1980. Por aquel entonces, Rockwell acusó a sus adversarios de odiar a la cultura occidental y argumentó que esta misma cultura es algo digno de conservar y defender abrazando los estándares de la moralidad de la tradición judeo-cristiana. 

Los paleolibertarios se oponen a los progresistas; por lo tanto, rechazan la corrección política, el multiculturalismo, el intervencionismo militar, el globalismo, el feminismo y la ideología de género. Tienen como valores la libertad, la propiedad, el capitalismo y la moral judeocristiana.

Desde el punto de vista institucional, se oponen a la intervención estatal y defienden la anarquía porque consideran que todos los fracasos son atribuibles a la democracia que en su intento de “forzar” la igualdad lleva inevitablemente al socialismo. 

Lo cierto es que cuando hablamos de paleolibertarismo nos referimos a un momento táctico-político preciso de Murray Rothbard, el teórico libertario estadounidense que impulsó la metamorfosis de Javier Milei, que abandonó su piel de economista neoclásico para convertirse en un anarcocapitalista autopercibido profeta de la “reconstrucción argentina”. La adaptación paleolibertaria impulsada por el presidente argentino adolece de una serie de interpretaciones incorrectas. 

Murray Rothbard, uno de los grandes ídolos de Milei y en cuyo honor nombró a uno de sus perros clonados, propuso el palelibertarismo en los noventa como una alianza de los libertarios con la derecha reaccionaria y grupos supremacistas.

Este libertario estadounidense anticipó de manera temprana la rebelión de las bases republicanas contra los neoconservadores estatistas, que darían luego lugar al Tea Party y más recientemente al trumpismo. La alianza con la ultraderecha siempre fue con fines antiestatistas, algo que en los Estados Unidos tiene sentido porque hay una tradición de ponderar los derechos de los Estados (states rights) y todo tipo de reivindicación de las autonomías locales anti Washington y anti gobierno centralista, incluidas las milicias. Es por ello que Rothbard siempre fue radicalmente anti Fuerzas Armadas, aún durante la Guerra Fría. En aquella época incluso afirmaba que la Unión Soviética era más pacífica que el gobierno de los Estados Unidos y que el verdadero enemigo no estaba en Moscú, sino en Washington, en una clara afrenta con los conservadores. 

Con el paso del tiempo, este teórico comenzó a darse cuenta de que el libertarismo no tenía recepción ni conectaba con las mayorías, y que todo estaba reducido a un pequeño grupo de agitación intelectual anti autoridad, es decir, de anarcocapitalistas. Es por ello que al advertir esta situación lanzó su propuesta “paleo”, y llamó a no confundir la “mala autoridad” estatal con la “autoridad social”, en donde destacaba el rol de las empresas como un necesario contrapeso ante la autoridad estatal. 

Ahora bien, luego de una necesaria introducción referida a los aspectos centrales del paleolibertarismo impulsado por Rothbard, podemos decir con total certeza que la adaptación criolla promovida por Milei es incoherente. Su alianza con Victoria Villaruel y sectores vinculados al proceso militar que quieren darle mayor influencia a las Fuerzas Armadas va en contra de la concepción rothbardiana de paleolibertarismo. En la praxis se trata de una alianza entre anarcocapitalistas y nacionalistas de derecha que ya da muestras de inestabilidad. De hecho, el acercamiento de Mauricio Macri a Villaruel y la reunión secreta de Cumelén da cuenta de ello. Los desencuentros con el ex presidente, que tuvo un rol fundamental en la victoria obtenida en el balotaje, han llevado a que este sostenga que el primer mandatario argentino es un improvisado.

El libertarismo que propone Milei es más bien posdemocrático, puesto que el Presidente tiene la firme convicción que la democracia es un sistema al servicio de “los políticos chorros de la casta y los empresaurios prebendarios” que se llenan los bolsillos de dinero a costa del empobrecimiento de la “gente de bien”. Por eso habla de libertad, pero no de democracia. Las veces que fue interpelado al respecto durante la campaña, previo al hermetismo creado luego de acceder a la presidencia, Milei balbuceaba con el “teorema de imposibilidad de Arrow”.

El presidente argentino, apelando a un discurso satírico, burlón y agresivo, acompañado de una estética disruptiva (rompe con el estereotipo de político tradicional con su campera de cuero y su cabeza despeinada), encontró plena convergencia con su electorado, construido mayoritariamente por jóvenes de sectores medios-bajos, nacidos luego de la crisis de 2001, que vivieron toda su vida bajo el peso del malestar estatal y que, por tanto, reclaman mayor autonomía individual luego de dos décadas un Estado con fuerte presencia, inflación y crisis económica. 

La postura mileista se ubica dentro de los parámetros del discurso neorreaccionario, quienes consideran a la democracia como un producto catastrófico de la modernidad, una especie de régimen inestable orientado hacia el consumo y no hacia la producción y la innovación, que conduce siempre a una mayor tributación. Para los neorreaccionarios, la democracia no genera progreso, lo consume, por eso termina engendrando una sociedad de parásitos.

En la utopía neoreaccionaria, los países serían desmantelados y transformados en compañías competidoras administradas por directores generales competentes. En el ideal neorreaccionario, íntimamente vinculado a la visión de Javier Milei, el Estado se convierte en una sociedad anónima dividida en acciones y dirigida por un CEO que maximiza los beneficios. Esto es, una suerte de feudalismo corporativo. 

La realidad, con un DNU bombardeado por cautelares y una Ley Ómnibus con más de 100 modificaciones respecto al proyecto que ingreso a las diferentes comisiones para su tratamiento, nos permite afirmar que Milei está muy lejos de poder llevar adelante un proyecto semejante. Hoy, tras un poco más de un mes de gobierno, este rejuntado de menemistas, cavallistas, ex funcionarios del macrismo y de algunos gobiernos provinciales, y activistas provenientes de diversas fundaciones de la derecha reaccionaria demuestran un altísimo nivel de improvisación, desconocimiento del funcionamiento de la cosa pública y sobre todo la falta de un norte claro a seguir en un país en donde no hay tiempo para los experimentos porque la situación económica y social apremia y reclama soluciones urgentes.

El papelón de Davos

El pasado miércoles el presidente Javier Milei brindó su exposición en el Foro Económico Mundial llevado a cabo en Davos y reivindicó el pensamiento del Gobierno de La Libertad Avanza. Su discurso generó repercusión en todo el mundo por sus críticas al socialismo y la defensa a ultranza del sistema capitalista como eje principal. 

El comienzo del discurso del mandatario argentino tuvo un fuerte énfasis en una alerta a los líderes y empresarios mundiales sobre “los valores de occidente” que, a su criterio, están en peligro por el avance inexorable del socialismo, sobre todo en sectores del establishment económico y en la dirigencia. Relató un escenario antiguo, anacrónico y apocalíptico en donde el mundo está en peligro por culpa del feminismo, el ambientalismo y los populistas (de izquierda claro).

La sala en donde expuso apenas superaba el 50% de ocupación con representantes de las potencias mundiales y poderosos empresarios de multinacionales que lo miraban atónito y lo escuchaban desconcertados.

La alocución de Milei fue equivocada y fuera de lugar puesto que su paso por el Foro Económico Mundial era una magnifica chance para explicarle al mundo las dificultades del país y apelar a la ayuda de la comunidad internacional para superar la crisis en la que está inmersa Argentina. El paleolibertario criollo fue a hacer política en la arena internacional de la forma que le resultó exitosa para ganar una elección y esa no es la forma de expresarse en un ámbito como el Foro Económico de Davos. A Milei le cuesta muchísimo romper la lógica del panelista histriónico y verborrágico que captaba la atención de los televidentes en el prime time, ahora es Presidente y tiene que gobernar, tomar decisiones conducentes a resolver los problemas del país en un contexto extremadamente delicado. Argentina no está en condiciones de darle lecciones a nadie de cómo administrar resolver su economía. 

El análisis de la prensa internacional fue realmente lapidario. El diario El País, de España, aseguró que su discurso “abronca” a los líderes mundiales: “cada vez más apocalíptico, Milei expuso su visión fundamentalista del mercado que ni siquiera se asume aquí, en Davos, donde todas las empresas están acostumbradas a colaboraciones público-privadas que reivindican otros presidentes”. Y agregó que “era tan duro el discurso que él mismo admitió que ‘puede sonar ridículo decir que Occidente se ha volcado al socialismo’. Milei terminó como todos sus mítines, pero lejos de recibir la ovación que tienen en ellos, solo hubo un tímido aplauso”.

Por su parte, la agencia de noticias EFE, en la misma sintonía, calificó como un “ataque” las palabras del Presidente argentino hacia los organismos internacionales y las agendas del feminismo y el medioambiente considerándolas parte de la influencia que el socialismo está teniendo en las políticas económicas de Occidente. 

El prestigioso medio norteamericano de ABC News destacó que Milei balbuceó ante el auditorio repitiendo frases remanidas y sólo fue enérgico al concluir con su latiguillo de “viva la libertad carajo” (totalmente fuera de lugar en el ámbito en el que se encontraba). Al mismo tiempo, resaltó que “el discurso político y de la diplomacia es un arte, y esto no se refleja en Milei”. Fue contundente al sostener que el Presidente argentino “no entiende al mundo, y según él, el feminismo y el cambio climático son agendas del socialismo, y lo dice en un foto en donde han dedicado mucho espacio a estos temas. Habló de un mundo apocalíptico, en peligro ante el socialismo, el feminismo, el ambientalismo, con nazis y populistas ¡guau, que discurso! Si yo fuera un empresario ante discurso, pondría mi dinero en otro país”.

Tal vez el análisis más duro fue el que realizó el español Leandro Rossi, reconocido experto en oratoria, quien primero definió el ámbito: “Davos no es la Cómic-Con a la que Milei asistía disfrazado para hablarle a sus alumnitos tuiteros sobre la Escuela Austríaca”. Y concluyó: “Davos era la oportunidad para que Argentina obtenga divisas para no volar por los aires. Pero él no milita las ideas reales de la libertad a gran escala, sin embargo, es presidente de la tercera economía regional de América Latina, la cara visible de cada argentino, por lo que lo que hizo, fue simplemente ridiculizar a 47 millones, ante el mundo entero.”

Compartí esta noticia !

Revolucionar el paradigma de liderazgo

Compartí esta noticia !

No hay dudas que la postpandemia y la reconfiguración del mundo actual han impactado en los liderazgos. Definir las características del nuevo liderazgo emergente de estos tiempos no es tarea fácil, pero podemos ensayar una aproximación: existe un rechazo contundente a aquellos detrás de los cuales se esconden propósitos mezquinos, estrategias exclusivamente partidistas, intereses personales por encima de los colectivos, y deseos de revancha. No puede ser creíble un liderazgo levantado sobre el personalismo y la mentira, la promesa fácil, el aprovechamiento fraudulento de las aspiraciones de la población sólo como materia para el discurso y la demagogia. 

El nuevo liderazgo está marcado por la generosidad, el trabajo real y efectivo por el bien común, la interpretación cabal de las verdaderas aspiraciones e intereses de las personas, la predisposición y capacidad para proponer desde un sentido estratégico y prospectivo objetivos y metas, sumado a la competencia para expresarlas y materializarlas en planes y acciones concretas, tangibles y realizables. 

Transitamos una era en donde la verdadera identificación con el líder sólo puede darse desde la convicción de su honestidad, su generosidad, su claridad frente a los asuntos que involucran los intereses de la ciudadanía, su capacidad para el diálogo, la convergencia para el diálogo y su aptitud para generar escenarios de certidumbre en tiempos donde el caos se ha transformado en un factor condicionante de la paz y la concordia social. 

Nuestro país vive un clima de desánimo, de cansancio, de desconfianza y de desesperanza generalizada. Una de las razones principales que explica el estancamiento o pérdida del rumbo de una sociedad es, sin duda, la ausencia de un liderazgo auténtico que interprete a la gente, que proponga un proyecto y sobre todo entusiasme e invite a ser cada día mejores. 

En su libro “La ciencia de la felicidad”, la doctora en Psicología Social Sonja Lyubomirsky da cuenta de que luego de años de estudio, la psicología positiva ha comprobado científicamente que ser generoso y estar dispuesto a compartir hace feliz a la gente. Y eso tiene su razón de ser: porque nos conecta con la posibilidad de generar valor para otros, de conectar con la gratitud, una emoción que también es frecuentemente vivenciada por personas felices. Estos tiempos demandan la figura del líder generoso. 

*        *        *

Un gesto de grandeza inédito en la historia de la política

Con un mensaje a través de sus redes sociales, el actual Presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Rovira, propuso a Oscar Herrera Ahuad, a quien calificó como el mejor gobernador de Argentina 2020-2023, para presidir el Parlamento Misionero. 

El conductor de la Renovación Neo calificó al actual gobernador de la provincia como un “ciudadano querible, excelente profesional y político perdurable”. 

En el mismo comunicado, Rovira manifestó “mi dedicación plena a la conducción de la Renovación Neo e Innovación Federal redundará en ideas, pensamientos y acciones disruptivas y creativas en beneficio de todos los misioneros, imprescindibles en estos tiempos”.

Por otra parte, agradeció el apoyo incondicional del bloque renovador y aseguró que desde allí “seguiremos dando gobernabilidad y leyes de vanguardia al gobierno de los misioneros”.

Por su parte, el actual gobernador misionero Oscar Herrara Ahuad expresó su profundo agradecimiento al conductor de la Renovación por el gesto de grandeza, generosidad política y ejemplo de liderazgo luego de ser propuesto para presidir el Parlamento Misionero.

https://twitter.com/herrerayflia/status/1732533218199376238?s=48

Definitivamente, la decisión de Carlos Rovira constituye un gesto totalmente disruptivo para la política, una verdadera revolución del paradigma de liderazgo y se convierte en una excelsa muestra de empatía con el sentir del pueblo en estos tiempos.

El conductor de la Renovación, teniendo los votos y el reconocimiento a su gestión para ser reelecto, le concedió ese espacio al saliente gobernador Herrera Ahuad, proponiéndolo para que asuma la presidencia del Poder Legislativo a partir del 10 de diciembre. 

En una reunión de dirigentes del Frente Renovador celebrada en diciembre de 2022, Oscar Herrera Ahuad consideró que “la conducción, el orden en la política, la respuesta hacia una línea que genera certezas y genera confianza es el modelo que se impone en una sociedad, no hay posibilidad que la sociedad empatice con alguien si no hay confianza. Y esa confianza se da en la política cuando hay una conducción sólida”. El gobernador misionero sostuvo, visiblemente emocionado, que lo dirigentes renovadores tienen la bendición de la historia de haber nacido políticamente en ese espacio y con la conducción del Ing. Carlos Rovira, alguien que siempre tiene la palabra justa y da certezas respecto hacia dónde hay que ir. 

Por su parte, en dicha reunión, Hugo Passalacqua sostuvo que la historia le tiene reservado un lugar a Carlos Rovira, a quien definió como un gran cuidador, además de hacedor de gobernadores. “Yo sé que a veces desde afuera de nuestro espacio, no se entienden ciertas cosas del sentimiento y no lealtad a Carlos Rovira, sino de fidelidad, que es otra cosa. La lealtad vos la podés comprar, la fidelidad es tener fe y todos los que estamos acá vinimos hace unos años por un tema de fe”, remarcó Passalacqua con gran claridad. 

El conductor de la Renovación Neo es un fiel reflejo de liderazgo generoso, que motiva a los dirigentes renovadores a ser cada día mejores, a que cada uno de lo mejor de sí con el fin de contribuir al bienestar del pueblo misionero. En la concepción de Carlos Rovira, el soberano es el centro de todo y debe ser el principal y único beneficiario de la acción política. Es al soberano a quien se debe dirigir la dirigencia, el Pueblo es el mandante. 

Este tipo de gestos como el que ha tenido Rovira, hacen que Misiones sea un ejemplo de convivencia política, un faro que alumbra el camino de una sociedad en donde reina la concordia y la paz social, y que ha neutralizado los efectos devastadores de la grieta que se ha diseminado por todo el territorio nacional a través del odio, los insultos, la discordia y la intolerancia. 

El proyecto misionerista logra cada día más adeptos, son cada vez más los ciudadanos de diferentes sectores de la sociedad que quieren participar y ser parte para brindar su aporte y contribuir a una sociedad mejor, a un pueblo feliz.

Compartí esta noticia !

Tiempos bizarros

Compartí esta noticia !

Mauricio Macri presiona a Milei y lo condiciona en el armado de su futuro gabinete. El presidente electo transita momentos de gran tensión e incertidumbre con propios y extraños en donde se hace visible la falta de experiencia frente a un escenario de internas permanentes. Por su parte, la Renovación amplia las bases de una construcción política con visión federal y consolida un espacio junto a otras provincias argentinas.

El politólogo irlandés Peter Mair realizó una radiografía muy interesante de las democracias actuales en su libro “Gobernando el vacío”. Sostiene Mair que hoy los partidos políticos tradicionales han perdido legitimidad y se fueron convirtiendo gradualmente en estructuras cerradas donde muchas personas viven de la política y están adosadas a las instituciones.

Al ensayar una mirada panorámica de la política en general podemos vislumbrar la proliferación de falsos liderazgos que utilizan a los espacios políticos como medios para alcanzar el poder y así satisfacer necesidades personales.

En nuestro país, las acciones llevadas a cabo por los dirigentes provenientes de los partidos tradicionales convirtieron a la política en un evento de características tragicómicas. Han generado un nivel de polarización y de crispación en la sociedad de una manera muy irresponsable, que arroja como resultado un difícil presente en donde cada vez es más difícil desarrollar un buen gobierno.

En estos tiempos, se escucha hablar de la amenaza “posfactual” contra la democracia y de la “era de la posverdad” como distorsión deliberada de la realidad, que manipula creencias y emociones con el único fin de influir en la opinión pública y en los comportamientos sociales.

Durante la campaña presidencial, sobre todo, se pudo observar cómo la circulación de afirmaciones totalmente falsas y difundidas de manera coordinada y sistemática a través de las redes sociales pueden manipular opiniones públicas y desviar el curso de los votos en los procesos electorales. Ese es el verdadero fraude contemporáneo.

El rol de la política en las sociedades es claro, apunta a la búsqueda y generación de espacios de encuentro, de compromiso. No hay lugar para los planteamientos binarios, los discursos polarizantes y las visiones maniqueas que han degradado a la política a tan bajos niveles de calidad y con pésimos resultados a la vista. Observamos cotidianamente como gran parte de los políticos piensan mucho en cómo hacerse del poder y muy poco en qué hacer con él cuando gobiernan. Los dos espacios políticos que gobernaron el país en los últimos años dan fe de ello. Esto llevó a un divorcio de la política con gran parte de la sociedad y, consecuentemente, permitió la aparición de una figura totalmente ajena al mundo de la política con la capacidad de representar y canalizar todo ese enojo, hartazgo y sentimiento de desesperanza de la ciudadanía. La agenda de los políticos luce un nivel de disociación alarmante respecto a los verdaderos intereses y necesidades de la ciudadanía.

Ante este sombrío diagnóstico de la política actual, cabe la pregunta: ¿La “buena política” es posible? Podemos afirmar con total contundencia que sí.

El brillante filósofo Baruch Spinoza, en su “Tratado Político”, sostiene que “para que un Estado pueda mantenerse, sus asuntos públicos deben estar organizados de tal modo que quienes los administran, tanto si se guían por la razón como por la pasión, no puedan sentirse inducidos a ser desleales o actuar de mala fe”.

En líneas generales, y con los resultados de las elecciones presidenciales a la vista, está claro que la política está funcionando mal y no está cumpliendo con su rol. Muchos dirigentes políticos no han tomado conciencia todavía de que el mundo actual atraviesa una gravísima crisis no solo económica, sino incluso una aún más grave crisis política, social, moral e ideológica. Por supuesto, muchos se comportan de manera honesta e infatigable, hacen muchísimos esfuerzos y tratan de manejar la situación de adversidad y unir a toda la sociedad en la lucha. Sin embargo, la mayor parte de la clase dirigente sigue tomando decisiones equivocadas. Reaccionan demasiado tarde. Sin la preparación necesaria para poder elegir una estrategia efectiva y acertada. No existe visión de conjunto.

Los pueblos, a su vez, comienzan a entender que aquellos encargados de llevar las riendas del futuro, aquellos que los dirigen, no hacen lo que deben, en el momento que deben. Observan que en escenarios complejos estos “hombres de Estado” se quedan un buen tiempo paralizados ante las decisiones por tomar; son incapaces de prever y de proveerse las herramientas necesarias para elegir la política más adecuada. Pueden notar que son demasiado débiles e inseguros y están sometidos a influencias perniciosas y que todo se reduce a objetivos e intereses políticos.

Es por eso que en estos tiempos, en donde la apatía, el hartazgo y la desesperanza generada por gran parte de la clase dirigente, la buena política reviste vital importancia.

La primera responsabilidad que tienen los dirigentes de todas las latitudes es proveer de certidumbre a la sociedad. Poner en práctica la buena política permite forjar acuerdos con todos los sectores de la sociedad y generar la sinergia necesaria para dinamizar transformaciones con una perspectiva estratégica y de futuro. También permite la conformación de sociedades más abiertas, pluralistas y tolerantes. Ese es el principal antídoto para la grieta. Es con la buena política que surgen y se consolidan los “Estados inteligentes”, aquellos que lucen resultados tangibles y mejoran la vida de la ciudadanía.

En un mundo invadido por el hartazgo, el desencanto y la desesperanza, sólo la buena política nos salvará.

* * *

Más dudas que certezas

Con la frase “Una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre”, el presidente electo Javier Milei construyó una narrativa electoral que impactó positivamente en gran parte de la ciudadanía. Producto de la disociación producida entre un sector de la dirigencia política y la sociedad, el mensaje “anti casta” logró conectar al libertario con un vasto sector de la población que vio en él a la persona capaz de representar a ese enojo hacia un sector de la política que no les resolvía sus problemas y se alejaba cada día más de la realidad de la gente de a pie.

Habiendo terminado el proceso electoral y con Milei ya convertido en el presidente electo de la Nación, se abrió paso al proceso de transición que implica, entre otras cosas, el armado de equipos y confirmación de nombres para los diferentes cargos que conformarán el gobierno del economista libertario a partir del 10 de diciembre.

Lo cierto es que desde que Milei se erigió como el nuevo Presidente de la Nación, los argentinos asistimos a un espectáculo con ribetes circenses.

Las presiones constantes de un Mauricio Macri acostumbrado a destruir todo lo que no le gusta o que no se adapta a sus pretensiones, convirtió a La Libertad Avanza en un verdadero campo minado en donde la incertidumbre, el desconcierto y las tensiones marcan el ritmo de cada día. Con la idea de conformar un cogobierno, el ex presidente de la Nación marca la cancha a Milei y busca imponer nombres de personajes afines. Por su parte, el presidente electo se mostró intransigente a las presiones del macrismo y confirmó a algunos funcionarios en lugares pretendidos por el ex presidente.

Quienes frecuentan el Hotel Libertador, base de operaciones de Milei, dan cuenta de que las tensiones son cada vez más fuertes entre Macri con Milei y Bullrich.

Mauricio Macri se encuentra muy molesto porque Patricia Bullrich negoció de manera personal su desembarco en el ministerio de Seguridad, una jugada que echó por tierra las aspiraciones del ex presidente de poner a Cristian Ritondo al frente de la presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación.

Fuentes con conocimiento de los términos de la negociación entre Bullrich y Milei afirman que la ex candidata presidencial de Juntos por el Cambio le ofreció al libertario sumarle nueve diputados al bloque de La Libertad Avanza a cambio del Ministerio de Seguridad y otros cargos como Defensa para su ex compañero de fórmula Luis Petri y la conducción de la Biblioteca Nacional para el filósofo Santiago Kovadloff. Además, la titular del PRO tendría asegurado que María Eugenia Talerico sea la directora de Migraciones.

La negociación personal de Bullrich con Milei es tomada por Macri como un desafío hacia él y un desconocimiento de su autoridad.

Lo cierto es que el ángel exterminador no logró su objetivo de imponer a Ritondo como presidente de la Cámara de Diputados, Milei confirmo recientemente en ese lugar al riojano Martín Menem, un hombre de su propia fuerza. Macri tampoco pudo quedarse con YPF y Anses, y la designación de Luis “Toto” Caputo en Economía tampoco fue gestión del ex presidente.

Luego de destruir Juntos por el Cambio, Macri genera caos en el espacio de su nuevo socio, en una clara muestra de sus deseos de consolidarse como único líder. En este contexto tan turbulento, son cada vez más los referentes del círculo rojo que avizoran un gobierno sin conducción o con un doble comando que derivará en internas permanentes con altísimos niveles de desgaste. También son contundentes a la hora de definir a Macri: un político que no sabe construir.

La Argentina después del 10 de diciembre estará marcada por una altísima expectativa de la sociedad que espera soluciones concretas en materia económica. Milei asumirá la presidencia en un contexto en donde la gente tiene poca paciencia para esperar las mejoras que prometió en campaña.

El nuevo mapa del poder en la Argentina

En las distintas elecciones provinciales que se llevaron a cabo a lo largo de este año, surgió un elemento predominante y, a la vez, configurativo de un nuevo mapa del poder en nuestro país: el fortalecimiento de los provincialismos. La ciudadanía, en la mayoría de los casos, demostró su preferencia por aquellos partidos o frentes provinciales con fuerte arraigo en lo local. Misiones, Neuquén, Rio Negro, Salta, Tierra del Fuego son ejemplos que demuestran esta impronta.

Los movimientos provincialistas han demostrado que supieron entender el sentir de una sociedad apática y harta de las disputas intestinas del poder que sólo le interesan a los políticos y, al mismo tiempo, fueron capaces de mostrar un camino diferente a la grieta, promoviendo los consensos necesarios para garantizar un clima de concordia y paz social en momentos en donde los altos niveles de confrontación generados e irradiados desde un sector de la política han calado hondo en la sociedad, agregando más incertidumbre al difícil contexto que vive el país.

El 22 de octubre el pueblo misionero eligió mayoritariamente a los representantes misioneristas que propusieron una agenda propia con marcado sentido federal frente a legisladores nacionales que responden a espacios conducidos desde el país central, una diferencia sustancial en términos políticos. El voto de los misioneros confirmó el rumbo elegido el 7 de mayo cuando la contundencia de las urnas consagró a Hugo Passalacqua y Lucas Romero Spinelli como nuevos gobernador y vice respectivamente de la provincia.

Carlos Rovira sintetizó en una conferencia de prensa brindada en el año 2021 el principio rector del espacio que conduce: “la gestión de nuestro gobierno y los gobiernos anteriores de la Renovación han puesto el mismo acento, la misma dedicación en cuidar y proteger, y cumplir y buscar cumplir todo lo que atañe a Misiones. El resto del país no sólo nos mira, viene a aprender de los misioneros y esto a mí me motiva un orgullo tremendo”.

Con la coherencia política que ha caracterizado a lo largo de los años, de cara al país que se viene desde el 10 de diciembre, la Renovación sostiene el compromiso de “innovación federal” y trabaja en la construcción de un espacio ampliado, con otras cinco provincias. El antecedente más inmediato y que sentó las bases de este espacio con fuerte arraigo en el federalismo, fue la conformación del bloque en el Congreso de la Nación de Provincias Unidas junto con Rio Negro y Neuquén. Ahora, Salta y Tierra del Fuego, le aportarán mayor musculatura a este bloque en el que no se descarta la incorporación de más provincias.

Existe una gran coincidencia respecto a la idea de que la construcción política que impulsa el misionerismo le da vigor a la democracia y aporta una dinámica disruptiva que permite garantizar la defensa de los intereses del interior del país.

Se genera un fuerte contraste respecto a los demás bloques que lucen divididos, con fuertes disputas por espacios de poder y carencia de liderazgos sólidos que aporten certidumbre.

En la Argentina que se viene, Misiones tendrá un rol muy importante en un Congreso Nacional muy fragmentado en donde la construcción de consensos para alcanzar mayorías será todo un desafío. La innovación federal ya se empieza a materializar con el reagrupamiento de fuerzas provinciales del Norte y de la Patagonia dispuestas a defender los intereses del interior del país y terminar con las asimetrías históricas generadas por el país central.

Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de Procesos Electorales. Especializado en Comunicación de Gobierno y Electoral.

Compartí esta noticia !

La voz del pueblo es la voz de Dios

Compartí esta noticia !

Javier Milei es el nuevo presidente electo de la Argentina tras imponerse sobre Sergio Massa, el líder libertario ganó en casi todo el país.

Tanto en Argentina como en Misiones se votó en contra de la inflación que golpea día a día sus bolsillos, sumado a la expectativa de una mejora económica que se vea reflejada en distintos puntos de la vida cotidiana, por eso los ciudadanos tienen expectativas en el nuevo gobierno y esperan que las respuestas empiecen de inmediato, antes de fin de año, porque no hay paciencia y eso es lo que demostró con la votación, esta vez no existen segundos semestres, la sociedad está cansada.

Por eso, Milei deberá empezar a dar señales desde ahora antes de asumir, sabiendo como economista la influencia que tendrán sus declaraciones o acciones en el mercado. Y así arrancará su presidencia, con la obligación de entregar soluciones inmediatas, cambios que sean visibles y palpables en el bolsillo de la gente, sino será más de lo mismo, otro más de los políticos que prometen en campaña y después no cumplen.

En esta línea, la lista de nombres que empezaron a sonar para el posible gabinete del libertario, son la mayoría del riñón de Macri, responsable del mega endeudamiento argentino con el FMI, estos son miembros vitalicios de la casta argentina, al igual que Macri, y ocuparán puestos claves.

Inclusive por estas horas se menciona a Federico Sturzenegger como Ministro de Economía del Gobierno de Milei, el expresidente del Banco Central que implementó los créditos UVA durante la gestión de Mauricio Macri está cerca de manejar la economía del país nuevamente.

Mientras cantaban el “que se vayan todos”, volvió Macri.

Ahora bien, estos resultados confirman que las elecciones provinciales son provinciales, mientras que el presidente es otra cosa, la sociedad elige, diferencia.

Por ello, el misionero marca la diferencia entre lo nacional y lo local, ya que conoce y permanece en contacto permanente con una gestión que hace y está cerca de la gente, con los colonos, con los trabajadores, empresarios y emprendedores.

En mayo, 7 de cada 10 habitantes de la tierra sin mal, prefirió al Frente Renovador de la Concordia, así como también al momento de elegir Diputados y Senadores Nacionales la población optó por la concordia y la buena administración, procediendo a brindarle a la Renovación dos de los tres Senadores y tres de los cuatro Diputados Nacionales, frente a una oposición apática, que no transmite nada e intenta obturar un resultado que es suyo.

Los resultados de ayer son nacionales, el pueblo eligió, y escogió un presidente, Milei o Massa, no compitieron autoridades locales, eso el misionero lo sabe, lo diferencia.

La oposición misionera no se sustenta en votos, está plagada de dirigentes enquistados, que accedieron al poder solamente por pertenecer a la casta, y la joven militancia libertaria reconoce esa situación, de ahí su no apoyo a los líderes locales.

Inclusive esta situación se repitió a lo largo del año en varios comicios provinciales, donde la ciudadanía diferenció su voto de lo nacional, dejando en claro que se premia la buena administración y política que le soluciona la vida a la gente, bandera que ostenta el Misionerismo.

Compartí esta noticia !

Debate presidencial: Massa dejó al descubierto las grandes contradicciones de Milei

Compartí esta noticia !

El pasado domingo se celebró el último debate previo a la elección que definirá quién gobernará la Argentina desde el 10 de diciembre y por los próximos cuatro años. Con muestras de gran solvencia discursiva y preparación, el candidato presidencial de Unión por la Patria Sergio Massa expuso las grandes contradicciones de su rival Javier Milei. Con preguntas simples basadas en “si o no”, llevó al límite a un candidato libertario que dejó muchas dudas sobre su estabilidad emocional y sobre sus ambiciones para llegar a la máxima magistratura. Milei ocupó la mayor parte de su tiempo disponible para defenderse y transmitió la sensación de que no quiere ser presidente, que padece la campaña, que no le gusta lo que está haciendo, que quiere salir de ese lugar que lo incomoda. El socio de Mauricio Macri se presentó al debate sin ningún tipo de preparación, ni siquiera pudo dominar el escenario en lo que supuestamente es su especialidad: la economía. Lució como un amateur, que fue a ver qué pasaba, dejando serias dudas respecto a si está capacitado para conducir el destino de 47 millones de personas. 

Massa hizo prevalecer su claridad desde el inicio en un formato de debate que permitió las interrupciones y el diálogo entre los contendientes a la presidencia. 

El actual ministro hizo foco en los cambios de opinión de su rival. Luego de quedar segundo en la primera vuelta con un porcentaje por debajo del 30% de los votos y por influencia directa de su nuevo aliado y jefe de campaña, Mauricio Macri, Milei experimentó un abrupto viraje discursivo hacia el centro, tomando distancia de sus propuestas más polémicas, como la venta de órganos, la libre portación de armas, la eliminación de las ayudas sociales, el arancelamiento de la educación y la salud, entre otras. El libertario perdió el eje de su discurso y su esencia, se siente irreconocible y lo demuestra cada vez que tiene que argumentar sus cambios de postura.

No quiere ser presidente

El Milei histriónico y avasallante que se paseaba por los sets televisivos amigos desapareció para siempre, la irrupción del macrismo en La Libertad Avanza, no solamente tomó por asalto la conformación de un eventual gabinete, sino que también desmanteló el discurso que le permitió al candidato libertario llamar la atención de los jóvenes y un sector de la población invadida por el sentimiento de odio y hartazgo hacia la “casta política”. Eso que Milei supo combatir desde su discurso, hoy le vació de contenido a su espacio. La “casta política” se adueñó de La Libertad Avanza y le marca al candidato a la presidencia lo que debe decir. Por imposición de Mauricio Macri, Milei se tuvo que apropiar forzadamente del discurso de Bullrich. Una acción inentendible desde el punto de vista estratégico, habida cuenta de que la ex ministra de Seguridad macrista fue la gran perdedora de la primera vuelta el pasado 22 de octubre. 

En último debate, Milei lució titubeante, por momentos balbuceaba las respuestas. Siempre a la defensiva, padeció enormemente la regla que le impedía tener apuntes. También el formato de los seis minutos. En un pasaje del debate, dio muestras de su amateurismo cuando le consultó a Massa “¿Cuál es la pregunta?” a lo que el candidato de Unión por la Patria le respondió: “ninguna, te di la palabra” y el libertario insólitamente expresó “Ah, gracias. Te la cedo”. El actual ministro se concluyó: “el problema es que cuando uno no tiene nada para decir sobre un tema que no le interesa o no estudio, hace tiempo para rellenar”. Se estaba debatiendo nada más y nada menos que sobre seguridad.

Luego de acorralarlo con preguntas acerca de si ¿va a eliminar los subsidios?, ¿va a dolarizar la economía?, ¿va a privatizar ríos y mares?, ¿va a eliminar el Banco Central?, ¿va a arancelar las universidades?, y ante respuestas totalmente opuestas a lo que venía sosteniendo en su desfile por canales televisivos e incluso la plataforma electoral que presentó La Libertad Avanza ante la Justicia Electoral, con enorme elocuencia y contundencia, Massa le achacó a Milei: “entiendo que hiciste tu carrera en televisión, pero lo que está en juego hoy es el futuro de la Nación. O te contradecías en la base que presentaste a la justicia electoral o en lo que decís esta noche. Estamos ante alguien que miente esta noche o mintió toda la campaña”. 

Otro de los momentos incómodos del candidato libertario fue cuando Sergio Massa lo descolocó al revelar que lo echaron del Banco Central por no pasar un test psicotécnico. Un dato que se hizo público en el libro “El loco”, de Juan Luis González, que da a conocer detalles desconocidos del polémico líder de LLA. 

El ministro sostuvo que Milei quiere eliminar el Banco Central de la República Argentina por una cuestión de rencor personal y contó que tuvo una pasantía como economista, que fue confirmada en medio del debate por el candidato.

“Contale a la gente por qué no te renovaron la pasantía, contale. Porque entiendo que estás enojado con el Banco Central porque en algún momento te sentiste rechazado, pero no se trata de eso, se trata de ir al abrazo de lo que uno rechaza”, manifestó Massa. 

Luego de la pobre performance de Javier Milei, dirigentes del macrismo de paladar negro reconocieron con un inocultable sentimiento de decepción que el libertario perdió el debate con Sergio Massa.

Sillas vacías y un apoyo poco claro

En su análisis del debate, el consultor político ecuatoriano Jaime Durán Barba consideró que la ausencia de los representantes en el recinto fue un factor determinante. “Milei va a la casa de Macri, se reúne con Patricia Bullrich, planifican una estrategia y en el momento del debate no lo acompaña nadie, eso no se hace”, sostuvo el analista. 

Remarcó que “si lo están apoyando debería haber una buena cantidad de personas importantes del PRO en el debate”. 

Según la apreciación de Durán Barba, al candidato libertario “se lo veía desencajado, no era el Milei entusiasta con la motosierra. A Milei lo abandonó hasta Fátima”.

Por otra parte, sostuvo que Milei y Macri “son extremos simbólicos de absurdos y es muy contradictoria la relación” de esta nueva alianza. “El candidato de La Libertad Avanza va a la casa del líder del grupo que no clasifica para la segunda vuelta y después no están juntos en el debate”, agregó el analista. 

El portal de noticias La Política Online reveló que en la previa del debate existió un fuerte cruce entre Milei y Macri. Distintas fuentes periodísticas afirman que el candidato libertario venía acumulando bronca contra Macri por sus promesas incumplidas. El estallido se produjo cuando el economista se enteró que la Cámara Nacional Electoral advirtió a los apoderados de su espacio político que no habían presentado la cantidad de boletas que exige la normativa para afrontar el acto eleccionario del 19 de noviembre. Desde el órgano encargado del control del normal desarrollo de los comicios expresaron que sólo presentaron cien boletas por cada una de las mesas existentes, cuando el número requerido a todos los participantes es de trescientos cincuenta boletas (la cantidad de electores que tiene cada mesa de acuerdo a la distribución del padrón electoral).El enojo de Milei se debe a que la distribución de las boletas junto a la fiscalización nacional de los comicios son tareas que habían quedado a cargo de Mauricio Macri, cuando Milei selló el pacto con el ex presidente. Macri le habría prometido al libertario el aporte de 15 millones de dólares y una supuesta estructura nacional de fiscalización para el balotaje. Nunca llegaron los fondos y hasta ahora no aparece esa estructura. Mientras tanto, desde las filas libertarias, irresponsablemente, comienzan los desesperados intentos por instalar la idea de fraude.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin