El espectáculo de Luz y Sonido en las Misiones Jesuíticas de San Ignacio volvió a presentarse este jueves con sala llena, marcando el regreso de uno de los atractivos nocturnos más emblemáticos de Misiones. La reapertura llegó tras seis meses de renovación integral del sistema técnico, que ahora cuenta con proyección digital mejorada, sonido remasterizado y una red de conectividad basada en fibra óptica.
“Después de arduos meses de trabajo, logramos nuevamente poner en funcionamiento el espectáculo, cumpliendo con los tiempos y plazos previstos. Hoy es el primer día y estamos muy satisfechos con el resultado”, expresó Luisina Peró, directora general ejecutiva de la Subsecretaría de Gestión Estratégica del Ministerio de Turismo de Misiones.
Según explicó, las mejoras implicaron la transición de un sistema analógico a uno digitalizado con fibra óptica, lo que permitió elevar significativamente la calidad de imagen, sonido y la sincronización del show. “También remasterizamos imágenes y sonidos, e incorporamos proyectores de iluminación nuevos con un diseño actualizado, pero manteniendo el concepto original del espectáculo que se viene sosteniendo hace años”, añadió.
El espectáculo, que tiene una duración aproximada de 45 minutos, se desarrollará de jueves a domingo con dos funciones diarias a partir de las 20:00. La capacidad máxima es de 80 personas por función. Las entradas tienen un valor de $15.000 para turistas extranjeros, $6.000 para nacionales y $2.000 para residentes misioneros.
Lino Forneron, director de Gestión Estratégica del mismo ministerio, destacó que el proceso de modernización incluyó la participación de técnicos locales y jóvenes de la zona. “Se trabajó con equipos del sitio y talentos de la provincia. Eso es clave porque ahora esas capacidades quedan instaladas en la reducción misma. El trabajo fue sostenido, se tomó la decisión de hacer una pausa a fines de septiembre y poner en marcha una renovación de fondo”, explicó.
Aunque no están previstas funciones adicionales para Semana Santa, el plan de trabajo continuará en los próximos meses con más mejoras. “Seguimos avanzando en la renovación, pasaremos de proyectores convencionales a un sistema láser y trabajaremos también sobre el sistema eléctrico general del sitio. La idea es seguir fortaleciendo la calidad del espectáculo”, confirmó Forneron.
Además del show nocturno, desde el Ministerio de Turismo avanzan en la puesta en valor integral del legado jesuítico a través del desarrollo del Camino de los Jesuitas. “Es un producto que se viene trabajando hace tiempo. Buscamos conectar todos los atractivos y el patrimonio cultural del legado de los jesuitas en Sudamérica. En Misiones tenemos 11 pueblos, de los cuales cinco conjuntos ya están puestos en valor”, explicó Peró.
El objetivo es consolidar un circuito que vincule esos puntos patrimoniales —declarados por la UNESCO— con antiguos caminos jesuíticos, vestigios rurales y nuevas experiencias como el turismo espiritual, el trekking o el cicloturismo. “Estamos desarrollando señalética turística, herramientas de comercialización y conectividad para que esta ruta sea una experiencia accesible y de calidad”, añadió la funcionaria.
La reapertura del espectáculo de Luz y Sonido y el impulso al Camino de los Jesuitas refuerzan el compromiso provincial con el turismo cultural, como motor de desarrollo regional y plataforma de proyección internacional.
El sentido del gusto percibe cuatro sabores básicos: amargo, ácido, salado y dulce. De estos rasgos elementales, ninguno produce tanto placer como la dulzura. Disfrutar de una mermelada, un dulce de leche o un rico postre de forma saludable y consciente es la combinación perfecta.
Con ese objetivo, Patricio Persini San Martín creó Yevia, un proyecto de triple impacto que promueve un consumo sano a través de productos agroecológicos provenientes de la Reserva Aponapó, ubicada en El Soberbio. La marca se basa en tres pilares: mejorar el bienestar de las personas, impulsar el desarrollo de las comunidades locales y conservar la selva misionera.
En entrevista con Economis, Persini contó que el proyecto comenzó a gestarse en el año 2015 gracias al apoyo de la Embajada de Nueva Zelanda. Finalmente, en 2020 la marca logró concretarse. “El objetivo es ofrecer a las comunidades locales una alternativa productiva al cultivo de tabaco mediante su reemplazo por la stevia, permitiendo eliminar el uso de agrotóxicos y restaurar el ambiente y cursos de agua mediante la reforestación con especies nativas”.
Detalló que los productos son elaborados a base de stevia 100% natural y pura, sin aditivos, sin conservantes y sin procesos químicos que alteren su esencia. “A diferencia de muchas opciones en el mercado, nuestra stevia proviene directamente de la planta, tal como fue creada por la naturaleza. Se presenta en formatos de hojas secas enteras o molidas, conservando su sabor dulce original y sus propiedades beneficiosas para la salud”.
Actualmente, la línea de productos agroecológicos incluye:
Stevia en hojas enteras: ideal para endulzar infusiones como mate, té, café, licuados, smoothies, tragos y limonadas.
Stevia en hojas pulverizadas: para cocinar y reemplazar el azúcar en la elaboración de recetas dulces como tortas, alfajores, brownies, budines y muchas más.
Yerba mate con stevia: para quienes disfrutan del mate dulce, endulzada naturalmente con hojas de stevia, sin necesidad de agregar azúcar ni edulcorantes artificiales.
Esto posiciona a la marca como una alternativa natural y saludable al azúcar y a los edulcorantes artificiales, con cero calorías y apta para diabéticos, celíacos y veganos.
“El nombre de la marca surge de la combinación de yerba mate con stevia. En 2020, cuando registré la marca, ya tenía el objetivo y la visión de lanzar este nuevo producto al mercado”, aseguró.
La stevia es una planta con poder endulzante originaria de la Cordillera de Amambay, en Paraguay, junto a la frontera con Brasil. La comunidad científica la descubrió recién a fines del siglo XIX; hasta entonces era utilizada sólo por los indígenas guaraníes.
Originariamente, este producto tenía un valor de uso vinculado a la cosmovisión y creencias de las comunidades indígenas. Posteriormente, a través de la mediación científica, la planta ingresó al campo de conocimiento del mundo occidental. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido propuso utilizar la stevia como una solución para el rubro de los edulcorantes, pero esta iniciativa no prosperó debido a una serie de déficits tecnológicos.
En el año 1900, el químico Ovidio Rebaudi descubrió un glucósido en esta especie vegetal capaz de endulzar 200 veces más que el azúcar refinado, pero sin los efectos contraproducentes que este produce en el organismo humano. El naturalista suizo Moisés Bertoni fue el primero en describirla científicamente en el Alto Paraná. De allí su nombre: Stevia rebaudiana Bertoni.
Persini, ingeniero agrónomo y especialista en Conservación de la Biodiversidad, actualmente se encuentra en la etapa final de la Maestría en Conservación de la Biodiversidad de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Expresó que Yevia va más allá de un producto: “Ofrece un estilo de vida sano y sustentable, basado en el consumo consciente, el cuidado de la salud y el respeto por la naturaleza”.
Con la visión de seguir innovando en el rubro con ingredientes naturales y saludables, se encuentra próximo a lanzar una yerba mate compuesta con pitanga, un producto completamente novedoso en el mercado. Para que esto fuera posible, en 2022 presentó la solicitud ante la CONAL para la incorporación de las hojas de pitanga para su uso como infusión, y, tras su evaluación, fueron oficialmente incorporadas al Código Alimentario Argentino.
Sostuvo que las hojas de pitanga aportan al mate un sabor suave, tropical y refrescante. Además de ser ricas en vitamina C, poseen propiedades antioxidantes, ayudan a reducir la presión arterial, tienen efectos digestivos y son excelentes para aliviar el dolor de cabeza. “Cabe destacar que el manejo de la pitanga en la Reserva Aponapó se realiza bajo un modelo sustentable, sujeto a auditoría y enmarcado en procesos de certificación orgánica, garantizando su trazabilidad y sin comprometer la integridad del recurso”.
En la Reserva Aponapó, Yevia brinda trabajo a las comunidades locales en las actividades de cosecha, reproducción de plantas y labores de vivero durante la ventana temporal que va de septiembre hasta fines de febrero o principios de marzo. Al mismo tiempo, los capacitan en distintos modelos productivos sustentables, principalmente stevia y pitanga, proporcionándoles plantas, insumos y la formación necesaria para que puedan desarrollar sus propias parcelas productivas.
En cuanto a la demanda, celebró que la respuesta del público ha sido muy positiva. Tanto así que en abril de 2024 se lanzó la yerba mate con stevia y se agotó en tan solo seis meses, superando ampliamente las expectativas. Igualmente, resaltó que el producto estrella sigue siendo la stevia pulverizada, la cual se agota rápidamente debido a la alta demanda. Reciben pedidos de distintas provincias del país, interesados en probar y distribuir los productos. Esta creciente demanda motiva a seguir fortaleciendo la producción y a ampliar la disponibilidad en todo el país.
La comercialización se realiza principalmente en Argentina, con presencia en Buenos Aires, Santa Fe y en proceso de expansión al resto del país. La distribución se da en tiendas naturales, dietéticas y comercios afines, donde el público valora propuestas saludables y sustentables.
“A nivel internacional, hemos enviado muestras a Australia, Estados Unidos y Polonia, y recientemente concretamos nuestra primera exportación a Nueva Zelanda. Este hito tiene un valor especial para nosotros, ya que fue la Embajada de Nueva Zelanda la que nos brindó su apoyo desde los comienzos del proyecto. Gracias a su gestión, hoy logramos conectar con un importador local y enviar nuestra yerba mate con stevia al otro lado del mundo”, señaló.
Actualmente, Yevia sigue siendo un proyecto personal, que Persini ha impulsado desde su inicio. Sin embargo, dijo que desde el comienzo lo pensó como una empresa de triple impacto, con la visión de crecer, escalar y generar un impacto positivo en lo social, lo ambiental y lo económico. “El objetivo es seguir creciendo, atraer inversión y conformar un equipo comprometido y alineado a los valores del proyecto, que permita consolidar la marca, llevarla al siguiente nivel y posicionarla como un modelo sustentable, escalable y replicable a nivel internacional”.
A corto plazo, señaló que el objetivo es consolidar la marca en el mercado argentino y lograr que la yerba mate con stevia esté disponible en todas las provincias, con al menos un punto de venta por provincia. Al mismo tiempo, seguir explorando la posibilidad de exportar a países limítrofes como Paraguay y Brasil.
Por otro lado, dijo que una de las prioridades consiste en cumplimentar el proceso de certificación orgánica bajo normativa europea con el OIA. “He iniciado un legajo que abarca todos nuestros lotes de stevia, pitanga y yerba mate dentro de la Reserva de Selva Aponapó. Esto nos permitirá incorporar los sellos de certificación orgánica a todos nuestros envases, reforzando la trazabilidad y el valor agregado de nuestros productos”.
Mientras que el objetivo a mediano y largo plazo es desarrollar la infraestructura necesaria para aumentar la producción y garantizar mayores volúmenes que satisfagan la demanda, sin comprometer los estándares de calidad. Conjuntamente, manifestó que uno de los principales objetivos, y gran motivación personal, es llevar Yevia a Japón, un país que no solo lidera el consumo de stevia a nivel mundial, sino que también fue pionero en su regulación.
“Creo que representa una gran oportunidad para proyectar internacionalmente nuestra propuesta de valor: natural, saludable, sustentable y con impacto positivo”.
Cuentan con ventas en modalidades presencial y online, a través del showroom de Holístico Natural, ubicado en Villa Pueyrredón, CABA. También se puede acceder a los productos desde cualquier punto del país a través de su tienda online: 👉 https://www.holisticonatural.com.ar/infusiones/yevia-dulcepornaturaleza/ y también por Mercado Libre.
Afirmó que Holístico representa una alianza estratégica clave para Yevia, no solo por su rol en la distribución y seguimiento de pedidos, sino porque comparten una misma visión: el compromiso con la conservación de la naturaleza, la agricultura sustentable y el apoyo a las comunidades locales de Misiones. “Esta sinergia nos permite crecer fieles a nuestros valores, desarrollar iniciativas apoyando a las comunidades locales y acercar nuestros productos a más personas”.
Con 31 años, el ingeniero agrónomo expresó que eligió este camino porque le apasiona estar en contacto con la naturaleza y generar un impacto positivo en el mundo. “Creo que este rubro representa el equilibrio perfecto entre mi formación profesional y el estilo de vida que quiero llevar”.
Hace menos de un mes, G-Fitness Gym inauguró su gimnasio en el primer piso del Plaza Shopping de Posadas. Con atención personalizada de lunes a domingo, ofrece una propuesta innovadora: acceso libre a un sector de estética que incluye masajes relajantes, descontracturantes y deportivos, además de electroestimulación, depilación definitiva y otros servicios, todo incluido en la cuota mensual.
G-Fitness se suma así a la creciente lista de gimnasios que consolidan a la capital misionera como un destino ideal para quienes buscan mantener un estilo de vida saludable y estar en forma.
Con 96 gimnasios registrados y activos, Posadas se afianza como una de las ciudades con mayor densidad de espacios dedicados al entrenamiento físico en la región. Este fenómeno, lejos de ser una moda pasajera, se consolida como parte de un ecosistema económico que involucra salud, estética, alimentación y consumo consciente.
De los gimnasios relevados recientemente por la Municipalidad de Posadas, 50 están en funcionamiento desde antes de 2022, lo que refleja una base sólida y sostenida en el tiempo.
Hay desde espacios de alta gama hasta opciones más accesibles, pensadas para todos los gustos y bolsillos.
La proliferación de gimnasios en la capital misionera no sólo responde a una mayor conciencia sobre la salud y el bienestar, sino también a una oportunidad de negocio que sigue en expansión. La actividad física ha dejado de ser exclusiva de los deportistas y se instaló como una práctica cotidiana para gran parte de la población urbana.
En comparación con tendencias globales, Posadas se alinea con el auge de los “boutique gyms” (espacios más pequeños, personalizados y con experiencia premium), así como con la incorporación de servicios de estética, recuperación y bienestar integral. Este enfoque multidimensional es clave para diferenciarse en un mercado con alta competencia.
Según propietarios de diferentes gimnasios, las cuotas mensuales se ajustan al presupuesto del cliente, con planes que permiten entrenar diariamente o hasta tres veces por semana. A eso se suman entrenamientos personalizados que ayudan a alcanzar objetivos individuales, además de clases grupales como funcional, yoga, pilates o spinning.
Este perfil fitness posiciona a la ciudad como una de las más saludables de la región, en movimiento hacia una cultura más consciente. La gran variedad de espacios y propuestas disponibles da cuenta de esta tendencia. Sin embargo, el crecimiento del sector también impone el desafío de innovar constantemente frente a una competencia cada vez mayor.
Rubén Romero, dueño de Gym Estructurales, destacó: “La atención y el seguimiento hacen la diferencia a la hora de que elijan un lugar para entrenar”.
Señaló que el público que más asiste a los gimnasios son adultos jóvenes, de entre 18 y 35 años, aunque en el último tiempo ha crecido notablemente el interés de personas mayores de 40 o 45 años. “No todos tienen el hábito de entrenar, muchos vienen en busca de un cambio físico y mental, ya sea para bajar de peso, tonificar o simplemente mejorar su estado general”, explicó.
Este panorama, donde la salud y el bienestar se han convertido en una prioridad, tiene un impacto significativo no solo en la vida de las personas y los emprendedores del rubro, sino también en la economía y el desarrollo urbano. Los especialistas aseguran que el estilo de vida saludable no se limita al ejercicio físico, sino que abarca también la alimentación consciente y el interés por una estética alineada al mundo deportivo.
Además del rubro estrictamente deportivo, este ecosistema incluye emprendimientos vinculados a la alimentación saludable, la indumentaria deportiva y los suplementos nutricionales. Tiendas como Onda Fitness, dirigida por la entrenadora Magalí Sanabria, destacan un aumento en la demanda de ropa técnica de calidad, tanto por parte de mujeres como de hombres.
“Hoy las mujeres invierten más en ropa deportiva que en otras prendas, y los hombres ya no se conforman con un short básico. Les interesa tener un placard con opciones para cada día, ya es casi una necesidad. La comodidad y la imagen también son parte del entrenamiento”, explica Sanabria.
Este fenómeno se traduce en un mayor consumo, pero también en una cultura: la del fitness como estilo de vida. Una forma de mostrarse, de vincularse con los demás y de construir identidad personal.
“La vida fitness se volvió una moda. No se trata solo de atletas o profesionales, sino de personas comunes que buscan una vida más sana”, señala Sanabria.
Sanabria subrayó que esta demanda no se trata de un consumo superficial: “Cuando invierten, buscan prendas de buena calidad, porque todo influye al momento de entrenar. Sentirse cómodos también es fundamental”.
Además, señaló que el comportamiento de compra no es muy distinto entre géneros: “Los hombres también buscan ropa deportiva de calidad y variedad. Están casi al mismo nivel de exigencia que las mujeres, y como sus prendas son más escasas, suelen tener un poco más de valor”.
Posadas vive un boom del fitness que impulsa no solo el bienestar personal, sino también nuevas oportunidades para emprendedores y comercios que entienden que estar en forma, hoy más que nunca, es parte del estilo de vida contemporáneo. La demanda sigue creciendo, especialmente entre adultos de más de 40 años que se suman con el objetivo de mejorar su calidad de vida.
Hace más de cuatro décadas que Carlitos vive enamorado de las discotecas. Es un ejemplo de pasión, dedicación y visión. Desde sus inicios hasta hoy, se define como un hombre que disfruta de la noche, bien entendida.
Carlos Raúl Pereira es dueño de uno de los locales bailables más conocidos de Posadas: Cedros Megadiscos. Con casi veinte años desde su apertura en la avenida Santa Catalina, miles de personas pasaron por allí para vivir una noche distinta, al ritmo de la cumbia, la cerveza y los shows en vivo.
Pero su historia comenzó muy lejos de las pistas. En los años 70, siendo muy joven, empezó a trabajar en el rubro maderero junto a su padre, apoderado de una importante firma de Buenos Aires que operaba en Misiones. La fiebre de la madera fue lo que los trajo a la tierra colorada.
Madera Pereira fue pionera en instalar obrajes en la zona de Moconá, cuando el acceso aún se hacía por Paraiso, a 13 kilómetros de San Pedro por la ruta 14. En ese entonces no había caminos ni puentes construidos.
“Fuimos entrando con la maquinaria que teníamos: topadoras, motoarrastradoras… Tuvimos obraje en el lugar, trabajando con las firmas Laharrague y Arrieta, que eran muy importantes en la provincia, con extensiones desde el río Paraná hasta el Uruguay. Comprábamos la madera, la elaborábamos, la llevábamos a Posadas y de ahí a Buenos Aires en vagones. En esa época se trabajaba mucho con el ferrocarril”, recuerda.
El terreno donde hoy funciona su boliche era, en aquel entonces, un depósito de maderas. A lo largo de los años, el negocio creció: llegaron a tener un aserradero y una flota de camiones. Pero Carlitos es de esos hombres que ven oportunidades donde otros no. En un momento, transformó aquel depósito de maderas en un depósito… de ananá.
Todo comenzó con una propuesta de un amigo: instalar una planta envasadora en la zona de Aurora, conocida por sus plantaciones de ananá. Sin dar muchas vueltas, el proyecto se concretó y montaron una envasadora en Saltinho, a 10 kilómetros de Colonia Aurora, sobre el río Uruguay.
“Hice un estudio y descubrí que Argentina importaba ananá por unos 25 millones de dólares al año. Entonces pensé: en Aurora ya hay plantaciones, solo falta incentivar la producción local para cubrir la demanda y que ese dinero quede en el país”, explicó.
La demanda creció tanto que decidieron trasladar la planta a Posadas y comenzaron a importar ananá desde Brasil para complementar la producción nacional, que era estacional. “Estuvimos en ese rubro cuatro o cinco años. Luego, por diversos motivos, dejamos la actividad, pero nunca dejamos la madera”, dijo.
Las luces de la noche
Las discotecas siempre fueron una pasión para Carlitos. Cada fin de semana salía con sus amigos a disfrutar de la noche posadeña, en alguna whiskería. Hasta que en los años 80, todavía en paralelo con la envasadora, abrió su primer local bailable en la calle Bolívar y lo llamó Cedros.
“El nombre lo elegí por la madera. El cedro es una de las especies más valiosas, de primera calidad. Fue un homenaje a tantos años en el rubro y a los éxitos que tuvimos”.
El local ofrecía espectáculos en vivo y hasta organizaba desfiles con modelos de Buenos Aires, ya que en esa época Misiones no tenía escuelas de modelaje.
“Tuve la suerte de conocer gente que trabajaba para ayudar al hospital, entonces hacíamos fiestas solidarias y lo recaudado era para el pabellón de niños. Se hizo muchísimo por el hospital en ese momento”, recuerda.
El boliche era una sociedad con amigos y, con el tiempo, decidieron venderlo a Power. Pero la noche seguía llamando. En los 2000, ya de manera unipersonal, Carlitos abrió Copacabanaen la Costanera. “Trabajábamos con una pizzería en la planta baja, y en el segundo y tercer piso estaba la parte bailable”.
Después de un tiempo, por distintos motivos, vendió el lugar. “Cuando vendí Copacabana, me sentí vacío. No tener un boliche me abrumaba. Entonces decidí invertir en una nueva propuesta, en ese mismo terreno que fue durante años un depósito. Volví a mi primer amor: la madera. Y le puse nuevamente Cedros”.
Esta vez, con una propuesta completamente distinta: orientada a un público más adulto, con un perfil tropical. Cedros Megadiscos tiene tres pistas, una zona VIP y shows en vivo. “Tuve la suerte de comprar esa propiedad hace muchos años. Ahora queda frente a la terminal de ómnibus, así que viene gente de todo el país, incluso de Brasil y Paraguay. Todos terminan frente a Cedros, todos lo conocen”.
Hoy Cedros trabaja en un 80% con bandas provinciales, y algunos días llegan a presentarse hasta siete grupos en vivo. Abre sus puertas los viernes de 21 a 5, y los sábados de 19 a medianoche.
A sus 70 años, Carlitos sigue proyectando. Está en plena cuenta regresiva para abrir un nuevo boliche. “Le vamos a dar una onda distinta a la cervecera. Va a ser más tropical. Estamos a días de la gran inauguración”.
Lecciones de vida
Carlitos reflexiona sobre la importancia de no quedarse quieto ante las oportunidades que da la vida: “Hay que equivocarse mucho para aprender a salir adelante. Siempre hay algo bueno en cada error. La gente a veces no quiere equivocarse y así no llega a nada. Si sos trabajador, siempre vas a salir adelante. Hay que dar vuelta la página y volver a empezar”.
Reconoce que mantenerse comercialmente en Argentina no es fácil. Pero insiste en que la clave está en innovar. “A Misiones viene mucha gente de otras provincias con buen poder adquisitivo, que busca tranquilidad. A esa gente hay que darle de comer y hacerla divertir. Hay oportunidades”.
Y, finalmente, deja una enseñanza que repite como un mantra: “El secreto del éxito es ser feliz con lo que uno tiene. A veces la gente tiene mucho y quiere más. Se olvida de quienes no tienen nada. Hay que mirar a los costados, porque siempre hay alguien que necesita. Si tenés un techo, comida y salud, ya tenés todo. Y si encima estás rodeado de buenos amigos, con quienes tomar un vino y jugar al truco, ¿qué más podés pedir?”.
Josefina Espíndola tenía 14 años cuando le dijo a su papá, un mecánico experimentado, que ella quería empezar a interiorizarse en el rubro de la mecánica. Fue así que en plena adolescencia decidió iniciar la secundaria en una escuela técnica, y se cambió del colegio Santa María a la Industrial. Un viaje de ida. “Se lo planteé a mi papá y él me dijo que empezara a ver el taller y ahí empecé un turno con el taller y otro en la escuela”.
Con una trayectoria que se remonta a su infancia, Jose (como le gusta que la llamen), siempre estuvo rodeada de herramientas y motores. Su padre, quién a los 15 años puso su primer taller en San Vicente, le enseñó los secretos del oficio y siempre la alentó a aprender de todo.
“Ya viene de mi abuelo, desde los orígenes, va pasando de generación en generación, mi papá tiene 50 años en la mecánica, al ser mujeres sus cuatros primeras hijas, siempre nos dijo que debíamos tener ciertas herramientas, debíamos aprender a soldar, a cortar tornos, nos hizo parte de su mundo, tanto que mi hermana mayor fue la primera mujer en correr karting”, relató Josefina.
Si bien todas finalizaron sus estudios y se formaron profesionalmente, la experta en mecánica siempre estuvo convencida de que su lugar era el taller. Hoy a sus 30 años es dueña y operadora principal del taller familiar, con una clientela leal y una reputación sólida. A pesar de que al inicio fue difícil asegura que no se ve en otro lugar que no sea rodeada de herramientas y autos.
Jose es madre de una niña de 2 años. Asegura que logra equilibrar su vida familiar y laboral con éxito. Apasionada por lo que hace, durante todo su embarazo no dejó de trabajar un solo día: “Trabajé desde que me enteré del embarazo hasta el último día, tenía 40 semanas y 5 días, antes de dar a luz estaba trabajando, entregué el último auto, y a las dos horas fui a tener a mi bebé. El lunes me dieron el alta y el martes a la tarde volví a trabajar, en la oficina”, detalló.
Dejar a su bebé al cuidado de alguien más y no poder estar para su hija no era una opción, pero tampoco dejar el taller por lo que sin pensarlo mucho trasladó las cosas de su niña al taller, y así empezó la crianza. Aunque fue todo un desafío, al igual que ella en su momento, la niña crece feliz rodeada de amor, herramientas y motores. “Se adapta bien, pero también es una niña, la llevó al jardín y trato de que ella elija lo que quiere”.
El buen ambiente impacta de manera positiva en el taller, con una demanda de aproximadamente 50 autos por semana, con reservas anticipadas en las que el 60% de los clientes son mujeres. “Esto se da porque estamos al frente gente laburadora que no se abusa de alguien que quizás no entiende mucho”.
El taller cuenta con tres colaboradores y en épocas escolares dan pasantías a los chicos de las escuelas técnicas. “Todos los secretarios que tuvimos, fueron saliendo y armando sus talleres, porque nosotros vemos que no podes tenerlo toda la vida siendo un secretario. La idea es que ellos salgan y creen”.
Jose sostuvo que el rubro de la mecánica es un sector en el que está en un aprendizaje constante, y aunque a ella le fascina ensuciarse desarmando motores y utilizando herramientas, en la actualidad la inyección electrónica es lo que está en auge. “Es lo que se viene, es donde hay que ponerle fuerte porque constantemente van modificando, hay nuevas computadoras, nuevas maneras de trabajar. Es una mecánica más limpia, distinta a lo que era hace años atrás. A lo que apostamos es a tener algo bien armado en lo que sea solamente inyección electrónica”
Señaló que a nivel personal la visión a futuro es continuar en el sector, más allá del sentimiento familiar, porque le gusta y apasiona lo que hace. Con la convicción de brindar un servicio de primer nivel, cuidando no solo el servicio sino también la atención y la imagen, sabiendo que especializarse constantemente es la clave para poder lograr mantener el legado por varias generaciones más.