CIFRA alerta sobre el mercado laboral, más informalidad, salarios en caída y empleo estancado
El informe CIFRA advierte sobre estancamiento económico, caída del empleo formal y pérdida salarial, y cuestiona la reforma laboral como salida al mercado de trabajo.
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La economía argentina cerró el último año con señales claras de estancamiento productivo, deterioro del empleo formal y una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Así lo advierte el Informe sobre la situación del mercado de trabajo N° 17 del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), elaborado por Mariana L. González y Nicolás Bonofiglio, que analiza la evolución económica y laboral desde la asunción del actual gobierno. El documento pone el foco en un patrón de crecimiento desequilibrado, con sectores ganadores que no generan empleo y una expansión del trabajo informal como principal vía de absorción laboral, en un contexto donde el Ejecutivo impulsa una reforma de “modernización laboral” como respuesta a la crisis del empleo.
Actividad económica estancada y sectores con trayectorias divergentes
El informe señala que la actividad económica permaneció prácticamente estancada durante el último año: el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un aumento de apenas 0,1%, pese al dinamismo de las exportaciones de productos primarios y energía. En contrapartida, la inversión, el consumo privado y el consumo público se retrajeron, este último como consecuencia directa del ajuste fiscal.
En términos sectoriales, CIFRA identifica una evolución profundamente desigual. Entre los sectores más afectados se destacan la construcción, con una caída acumulada del 14,1%, la industria, que retrocedió 8,3%, y el comercio, con una baja del 5,2% en los últimos dos años. Estos rubros, intensivos en empleo, resultaron particularmente sensibles al esquema de políticas económicas y a la pérdida del poder adquisitivo de la población.
En el extremo opuesto, la intermediación financiera mostró una expansión del 25,2%, mientras que minas y canteras y el sector agropecuario también registraron crecimiento, apalancados en la explotación de recursos naturales. Sin embargo, CIFRA advierte que estas actividades presentan una baja capacidad de generación de empleo, lo que limita su impacto positivo sobre el mercado laboral. El sector de hoteles y restaurantes, en tanto, logró recién recuperar niveles previos a la pandemia.
El consumo exhibió una marcada heterogeneidad. Mientras se verificaron aumentos superiores al 50% en el turismo al exterior y en los patentamientos de automóviles, las compras en supermercados cayeron más del 12%, reflejando el deterioro del ingreso real de los hogares de menores recursos y los efectos de los cambios en los precios relativos.
Más empleo, pero de peor calidad: informalidad y pluriempleo en alza
En el mercado de trabajo, el informe registra la creación de 486.600 puestos netos entre 2023 y 2025, aunque advierte que este crecimiento se concentró casi exclusivamente en categorías informales. En el mismo período, se perdieron 222.300 empleos asalariados registrados, lo que marca un deterioro significativo en la calidad del empleo.
Según CIFRA, el 85% del incremento del empleo correspondió a trabajadores por cuenta propia informales, mientras que la tasa de desocupación aumentó del 5,7% al 6,6%. Esta dinámica no resulta independiente del patrón sectorial: los sectores que más empleo destruyeron, como construcción e industria, fueron los más golpeados por las políticas económicas vigentes, mientras que los sectores en expansión no absorbieron mano de obra en forma significativa.
Otro fenómeno relevante es el aumento del pluriempleo, que pasó del 11,0% al 11,9% de la población ocupada, un indicador que, según el informe, refleja la necesidad de complementar ingresos ante la pérdida del poder adquisitivo.
Salarios en retroceso y cuestionamientos a la “modernización laboral”
El informe de CIFRA subraya que los salarios registrados promedio no crecieron en el último año y acumulan una pérdida del 5,8% de poder adquisitivo respecto de noviembre de 2023, cifra que asciende al 9,8% si se utiliza un IPC reponderado. La brecha entre sectores es marcada: mientras los salarios privados casi recuperaron los niveles previos al actual gobierno, los salarios públicos permanecen 14,4% por debajo, con una caída del 33,3% en las remuneraciones del sector público nacional.
Las decisiones de política económica tuvieron un impacto directo sobre los ingresos. El salario mínimo perdió 33% de su poder de compra respecto de 2023 y quedó por debajo de los niveles de la década de 1990, mientras que los salarios de convenio retrocedieron ante el techo impuesto a las paritarias. En paralelo, las políticas de ingresos financiadas con fondos públicos también se ajustaron: la jubilación mínima real cayó 9,1% entre 2023 y 2025 (13,8% si se considera el bono), acumulando un retroceso del 44% respecto de 2015. La Asignación Universal por Hijo (AUH) mostró una mejora del 70%, aunque el aumento se reduce sensiblemente al combinarla con la Tarjeta Alimentar.
En este contexto, la participación de la masa salarial en el producto se redujo del 44,7% al 43,4% entre los terceros trimestres de 2023 y 2025. Frente a este escenario, el gobierno impulsa un proyecto de “modernización laboral” como herramienta para crear empleo. No obstante, CIFRA sostiene que la experiencia histórica argentina desmiente esta premisa: las reformas laborales regresivas coincidieron con un peor desempeño del empleo, mientras que la ampliación de derechos laborales se asoció a un mayor nivel de empleo registrado.
