Cuba Libre vuelve a la noche de Iguazú: nostalgia, turismo y una apuesta +25

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

Uno de los nombres históricos de la noche de Puerto Iguazú vuelve a encender sus luces. Cuba Libre reabrió sus puertas en la esquina de Avenida Brasil y Paraguay con una propuesta renovada orientada a un público mayor de 25 años, en una ciudad donde el turismo internacional y la vida nocturna forman parte de la misma experiencia.

Detrás del proyecto está el empresario Ramiro Bareiro, quien decidió recuperar el emblemático boliche y adaptarlo a una nueva etapa del mercado nocturno local.

La reapertura se concretó el fin de semana con una preapertura el viernes -reservada principalmente para invitados- y una inauguración oficial el sábado, abierta al público.

“Fue una apertura de todo el fin de semana. La gente acompañó, se divirtió y el público que estábamos esperando para esta nueva etapa de Cuba Libre respondió muy bien”, cuenta Bareiro en diálogo con Open1017.

Fotos gentileza La Voz de Cataratas.

Una pista para mayores de 25

La principal novedad del nuevo Cuba Libre es su posicionamiento: un boliche pensado específicamente para mayores de 25 años, un segmento que -según Bareiro- tenía poca oferta en la ciudad.

“La idea es apuntar a un público más 25, también con la música y con la propuesta general del lugar”, explica.

La estrategia busca atraer tanto a residentes como a turistas, en una ciudad donde conviven visitantes argentinos, brasileños y de múltiples nacionalidades.

“Apuntamos al público local, al público nacional y también al turista. En Iguazú hay muchos brasileños y visitantes de distintos países, así que la idea es ofrecer una experiencia que también pueda captar a ese público”, agrega.

Dos boliches, dos públicos

Bareiro ya tenía experiencia en el negocio nocturno de Iguazú. Es también propietario del bar Rialto y del Club Nova, otro boliche de la ciudad, que está orientado a un público más joven.

“Club Nova trabaja con el público de 18 a 22 o 23 años, que es el que sale cotidianamente. Pero notábamos que la gente de más de 25 necesitaba un lugar donde sentirse cómoda”, explica.

De esa lectura del mercado surgió la decisión de relanzar Cuba Libre con una identidad distinta.

“Por eso decidimos ir por este lado y ofrecerles un espacio pensado para ellos”.

Un clásico que vuelve

La reapertura también tiene un fuerte componente emocional para la ciudad. Cuba Libre fue durante años uno de los boliches más emblemáticos de Iguazú y formó parte de la memoria nocturna de varias generaciones.

Durante la preapertura del viernes, muchos de los asistentes fueron precisamente personas que habían frecuentado el lugar en su juventud.

“Para mucha gente Cuba Libre es parte de la historia de la noche de Iguazú. Era uno de los primeros espacios nocturnos de la ciudad y marcó una época”, comentan desde la organización.

La nueva etapa busca recuperar ese espíritu, pero con una estética renovada inspirada en autos clásicos y un ambiente caribeño.

Invertir en tiempos difíciles

El proyecto no nació de un día para otro. Bareiro explica que la idea comenzó a gestarse en julio del año pasado, en medio de un contexto económico que ya se advertía difícil para el turismo.

“Arrancamos con este proyecto en julio. Hubo muchas altas y bajas. En Iguazú hubo una caída fuerte en la actividad y la verdad es que comimos algunas piñas”, admite.

Esa situación llevó a frenar el proyecto por un tiempo. “Sacamos un poco el pie del acelerador, después volvimos a poner segunda, tercera, cuarta y quinta todas juntas. En diciembre decidimos avanzar definitivamente y llegar a la apertura”.

Incluso hubo fechas de inauguración previstas que debieron postergarse por cuestiones operativas.

“Pero finalmente llegamos a este fin de semana y pudimos abrir”.

La noche como motor económico

Más allá del entretenimiento, Bareiro destaca el impacto económico que genera la reapertura de un local nocturno.

“Es empleo directo, pero también todo lo que arrastra: proveedores, bebidas, limpieza, mantenimiento. El efecto dominó es muy grande”, explica.

Desde proveedores de bebidas hasta servicios de seguridad o logística forman parte de la cadena de valor.

“Abrir un boliche mueve mucho empleo. Incluso abrir un kiosco ya genera un movimiento, imaginate un local bailable”.

Cuba Libre está ubicado en una de las zonas más dinámicas del centro de Puerto Iguazú, donde se concentra gran parte de la actividad gastronómica y nocturna.

“Esa zona está muy activa comercialmente. Es la zona de bares y la zona donde está realmente la movida de Iguazú”, señala Bareiro.

La ubicación también es estratégica para captar al turismo que circula por el centro de la ciudad.

Bareiro incluso mide el movimiento por la ocupación de su propio hotel, ubicado a una cuadra y media del boliche.

“Cuando el movimiento baja, se nota enseguida. Puede caer de una ocupación completa a un 15%. Por eso es importante que la zona siga teniendo propuestas”.

En destinos turísticos internacionales como Puerto Iguazú, la oferta nocturna es cada vez más parte de la experiencia del viajero.

Restaurantes, bares y boliches funcionan como complemento de los atractivos naturales de la región, especialmente para quienes visitan las Cataratas del Iguazú.

Con su reapertura, Cuba Libre busca volver a ocupar un lugar central en esa escena, combinando nostalgia, música y una propuesta renovada para quienes quieren volver a encontrarse en la pista.

“Queremos recuperar ese espíritu que tenía el lugar, pero adaptado a lo que hoy busca el público”, resume Bareiro.

Autor

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin