De un funcionario histórico: “La industria forestal puede pagar los precios por raleo y chip que estableció el Infopro”

El subsecretario de Desarrollo Forestal de Misiones, Juan Gauto, salió a defender la creación del Instituto Forestal Provincial y los precios mínimos para el raleo y el chip que estableció ese organismo, decisión que despertó el rechazo del sector industrial.

“(Rechazar la decisión del InfoPro) Es autocrear un laberinto. La realidad demuestra que es posible pagar estos precios”, afirmó Gauto, en una entrevista con FM Libertad.

El funcionario, que desde hace más de 10 años trabaja en la órbita del Ministerio del Agro implementado medidas que apuntalen al sector, explicó que los precios de la materia prima forestal nunca fueron buenos, pero adicionalmente, están atravesando un período extraordinariamente bajo.

Esto perjudica al eslabón más débil de la cadena, los 21.000 productores forestales -muchos de ellos pequeños-, que plantaron árboles en Misiones con la expectativa de generar alguna rentabilidad al cabo de 14 o 21 años (y realizar raleos o cortes de los árboles más finos, cada 7 años).

Otro resultado de esta situación: se achica la superficie de bosques cultivados, por la escasa expectativa de una mínima rentabilidad.

“Claramente el precio está muy atrasado. Consultaba algunas estadísticas, hay un estudio publicado en abril en una revista especializada de Brasil, llamada “Maderamen”, que muestra las curvas de evolución 2006 -2018 y muestra evolución de precios superior al 1.000 por ciento en economías asociadas, por ejemplo el gasoil, subió casi el 2.000 por ciento”, explicó.

“El valor de la madera aserrada y el machimbre también, tuvo incrementos del 1.200 por ciento”, detalló.

“En cambio, el valor del monte en pie comenzó en el año 2006 con el valor cero de esta comparación y luego llegó al 100 por ciento de aumento, pero estamos hablando de 13 años de actividad. El valor de la materia prima está muy retrasado”, aseveró.

Potenciar y apoyar a la industria

Gauto, de todas formas, llamó a apoyar y potenciar a la industria forestal de Misiones, recordó que en estos momentos hay un “excelente mercado externo”, aunque admitió que los industriales “piensan que esto va a durar sólo dos años”.

Es decir, consideran que el “dólar alto” y las ventajas competitivas se van a esfumar con la consecuente suba de los costos en pesos que siempre le sigue a una devaluación y que suele dejar a las firmas exportadores nuevamente fuera de estos mercado de exportación.

Foresto industria y territorio especial aduanero

Sin embargo, el funcionario recordó que “la política de Misiones” está trabajando para apuntalar el sector industrial con la gestión de un territorio aduanero especial que potencie las exportaciones.

“Cuando aparecen vueltas de tuercas, y si conseguimos esa zona fiscal diferencial, es instalar otra gran visión. Hay una lucha de la política misionera por pegar estos grandes saltos, el sector foresto-industrial tiene que ser uno de los grandes beneficiarios”, afirmó Gauto.

Pequeño productor

El funcionario explicó que el pequeño productor forestal, que tiene 10 o 15 hectáreas de pinos plantados, “es un hombre resistente y a veces estuvo soportando bajos precios con la esperanza que eso en algún omento tiene que cambiar”.

Recordó que Papel Misionero se formó con esa filosofía de compartir la rentabilidad entre el productor y el industrial.

Cabe recordar que esta empresa inicialmente se concretó con aportes mixtos, del Estado misionero, el Estado Nacional y los productores forestales, en una época donde en la provincia se le prometía al productor que plantara pino, porque era la jubilación del futuro.

Gauto afirmó que en los últimos años se empezó a achicar la superficie de bosques cultivados, que empezó a perder terreno en otras producciones más rentables. Actualmente es de 419.000 hectáreas y se perdieron unas 13.000 en los últimos años, cuando la meta era estar este año en 550.000 has.

“Claramente, el productor forestal perdió expectativa y esperanza, por eso ha dejado de forestar, también pesó algunos  inconvenientes que hemos tenido en cuanto al Presupuesto Nacional que nunca ha sido justo, (prevé el pago de subsidios al productor forestal) por la ley 25.080 y sus modificaciones, ya son dos prorrogas que tuvimos”, detalló.

“Esto tiene que ver con lo que alguna vez fue Papel Misionero, donde miles de forestadores se asociaron, luego los Estados acompañaron, ese desafío está volviendo, como posibilidad de inversión. Cerrar una ecuación, una alianza entre el que foresta e industrializa y decir: vamos junto en esta, distribuyamos las ganancias”, explicó.

Chip que se acumula en los aserraderos

Para Gauto, las imágenes que trascendieron de algunos playones de aserraderos con montañas de chip y aserrín acumulándose sin encontrar comprador, a partir de la decisión de no comprar por parte de algunas industrias, no representan lo que está pasando en todo el sector.

“Este es un escenario increíble, no existente. Las imágenes que circularon son de unas pocas industrias. Tienen acumulación pero responde a su actividad privada. Claramente no será el chips lo que quedará abandonado. En algún momento se va a vender, el valor se acomodará”, afirmó.

“Esa Misiones donde se desperdiciada ese subproducto quedó atrás, y no se puede quemar por el impacto ambiental, no podemos generar efecto invernadero con la industria forestal. El valor se va a acomodar y se colocara esa producción generada en el aserradero”, dijo Gauto.

“Menos culpar de esta situación a la mejora de un precio en un sector de la cadena forestal. Hay que avanzar en esa gran meta de desarrollar al sector y ser competitivos”, se explayó.

Respecto a los precios de la madera aserrable y futuros precios mínimos para esa materia prima, Gauto adelantó que “El Instituto es el espacio de esta búsqueda y lo pueden proponer desde la Industria. Con seguridad hay que reacomodar los valores”.

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