“El modelo Milei fue un golpe muy duro para el pequeño productor yerbatero”
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Lo afirmó Roque Gervasoni, presidente del Instituto Misionero de Economía Circular (IMaC), en una entrevista con Economis, donde analizó los efectos de la desregulación del mercado yerbatero, advirtió sobre el impacto cancerígeno del glifosato y destacó el rol de los mercados concentradores en la economía familiar misionera.
¿Cómo impactó la desregulación del precio de la yerba mate?
—Los pequeños productores se cayeron, porque los únicos beneficiados fueron los grandes molinos. Pasamos de un precio de 460 pesos por kilo en 2023 a 305 pesos en 2025. Desde el Gobierno de Misiones estamos asistiendo a pequeños y medianos productores, cooperativas y molinos con créditos blandos por mil millones de pesos para poder levantar la cosecha.
¿305 pesos el kilo puesto en secadero es un buen precio?
—Dentro de lo malo, es lo mejor que se puede conseguir. Es lo que pagan los grandes molineros. Plantear, como hizo una diputada de Corrientes, que el Instituto Nacional de la Yerba Mate debe eliminarse, es no entender la realidad de las familias yerbateras. El INYM fue creado hace más de 20 años, justamente por el reclamo del bajo precio. El modelo Milei en la yerba fue un golpe muy duro para el pequeño y mediano productor. Es desconocer por completo lo que pasa en Misiones.
“Se venden chacras”: alerta por las economías regionales
¿Qué diagnóstico hace sobre las economías regionales?
—La producción primaria está muy dañada en todas las provincias. Lo más triste es que, como en los años 90, se están vendiendo chacras. Recorro las colonias y vuelvo a ver los carteles de “se vende chacra”. Es el mismo proceso: los grandes se “comen” a los chicos comprándoles la tierra. Estamos retrocediendo décadas.
¿Un INYM provincial?
Ante el posible cierre del INYM, ¿es viable crear un instituto provincial?
—Mientras exista la posibilidad de recuperar el INYM, no se va a avanzar en otro organismo. Pero si el gobierno nacional lo elimina, eso habilitaría a Misiones a crear su propio ente yerbatero.
En 2016, el expresidente Macri también intentó cerrarlo. ¿Cree que Milei podría frenar si escucha al gobernador?
—Creo que Macri era más razonable. Escuchó a Passalacqua en su momento. Milei, en cambio, es medio autista.
El glifosato: una amenaza que sigue presente
¿Qué efectos produce el glifosato?
—Es un agente cancerígeno. Genera resistencia en la maleza, lo que obliga a aumentar las dosis o combinarlas con otros pesticidas. Así, la maleza se hace más fuerte y el suelo, el agua y el aire se enferman. Es un derivado de un veneno usado en la guerra de Vietnam para arrasar la selva. Y eso llegó a nuestras chacras. Los minifundistas casi no lo usan. Lo emplean quienes tienen grandes extensiones. El pescado de río está contaminado, no se puede comer. Enferma y mata.
Usted tiene una experiencia directa con los efectos de los agroquímicos.
—Recorro el interior desde hace 37 años. En la época del furor del tabaco se usaban productos como Furadan y Ortenen, que son fosforados y están prohibidos en casi todo el mundo. Vi morir gente, personas con fallas hepáticas, renales, cardíacas. Los pesticidas enferman al ser humano. Incluso contaminan la carne vacuna cuando se usan herbicidas para eliminar pastos. Todo termina en lo que comemos.
¿Misiones prohíbe el glifosato?
—Tenemos una ley que plantea una eliminación gradual. Ya está prohibido en zonas urbanas y cerca de cursos de agua. En el campo dimos cinco años para encontrar un sustituto. Lo intentamos con un bioherbicida que no funcionó, pero seguimos reformulando. Mientras tanto, hay un registro obligatorio y solo puede usarse con receta de un profesional veterinario.
¿Cómo se controla el ingreso ilegal desde Paraguay o Brasil?
—Es un problema, porque es difícil controlar toda la frontera. Pero cuando el sustituto esté disponible y la ley se aplique con fuerza, tendrá que haber una presencia mucho más activa del Estado en el territorio: Ecología, Agro, Salud, todos trabajando juntos.
Mercados concentradores y soberanía alimentaria
¿Cuál es la función del IMaC en este contexto?
—Estamos enfocados en fortalecer el modelo de chacra multipropósito. Estuvimos reunidos con la Universidad de Pato Branco, en Brasil, y se sorprendieron al ver en Eldorado un mercado donde el productor vende directamente, sin intermediarios. Allá no existe eso. Ellos están dejando de lado las grandes extensiones de soja para dedicarse a 10 hectáreas de alimentos, y duplican el ingreso anual que da la soja. Lo que necesitamos es soberanía alimentaria. Hoy solo producimos el 30% de lo que consumimos en Misiones.
¿Qué proyectos están en marcha?
—Estamos reactivando una planta de alimentos balanceados en San Javier para producir insumos más baratos para aves, cerdos, pescados. Esto permitirá impulsar la producción de carnes con menor costo. También pensamos en nuggets para piscicultura. Además, queremos probar el cultivo de café. Ya compramos 4.000 plantines para testear en distintas zonas altas. No pensamos en grandes extensiones, sino en chacras familiares con una o dos hectáreas, complementando la yerba, el té, los animales, las frutas.
¿Cuál es su mensaje para el productor misionero?
—Hoy no se puede depender de un solo cultivo. Hay que diversificar. No todos deben sembrar hoja verde: alguien tiene que hacer hortalizas. El futuro de la chacra está en la producción de alimentos.
