El rol de la Cultura Organizacional Colaborativa en el éxito de las empresas emergentes
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El mercado actual nos revela que, en su afán de volverse más competitivas y de mejorar sus
beneficios, las empresas orientan la mayor parte de su presupuesto destinado a la
capacitación y gestión del capital humano al desarrollo de acciones publicitarias, de
posicionamiento o incorporación de nuevas técnicas para posicionarse en el mercado.
Sin embargo, desde FUSSION MANAGEMENT Y COMUNICACION consideramos que esta
estrategia debe realizarse sin dejar de lado los demás pilares de una organización; la
motivación, el cuidado de la salud mental y física de sus colaboradores y sus relaciones
interpersonales tanto en el ámbito interno como en el externo.
Históricamente nos encontramos frente a las tasas más altas de consumo de alimentos de
mala calidad alimenticia, sedentarismo, sobrepeso, tabaquismo, estrés, hipertensión,
cansancio y desmotivación. Esto afecta de manera directa la eficiencia de las organizaciones.
Según la Organización Mundial de la Salud, la inversión en la recuperación de un colaborador
es menos rentable para una empresa, que gestionar un plan de protección y prevención de
riesgos.
Considerando que uno de los activos más importantes de una organización es su capital
humano, se hace necesario, entonces, tomar medidas que velen por el bienestar de los
colaboradores, a fin de resguardar no sólo la integridad física y psicológica de éstos, sino
también la rentabilidad de la empresa.
“Cuando la empresa se preocupa por sus colaboradores, está claramente pensando en su
supervivencia. Esto no es beneficencia, ya que sin colaboradores sanos la empresa no podría
sobrevivir”, dice Mauricio Greenwald, experto de la Sociedad de Psicólogos Industriales de
Estados Unidos.
Por cada dólar invertido en adquirir herramientas que permitan desarrollar las competencias
de una persona y planes de bienestar en el trabajo se pueden ahorrar entre US$ 2 y 15 en
costos de salud y rendimiento, dependiendo de la iniciativa y la manera en que se mida el
retorno. Así lo indica un reporte de investigadores de la Universidad de Harvard y datos del
Wellness Council of America.
Según los investigadores de Harvard Leonard Berry, Ann Mirabito y William Baun, y su equipo,
entre 2002 y 2008, la fabricante de productos de higiene personal Johnson & Johnson logró un
retorno de US$ 2,71 por cada dólar invertido en Estados Unidos en iniciativas de salud social,
mental y física de los empleados.
Estas propuestas le habrían permitido ahorrar 250 millones en costos de salud en diez años.
Monitoreados a través de estudios complementarios, son muchos los días que un colaborador,
en un lapso de muchos años pierde debido a desconocer sus competencias y a presentar
desbordes emocionales. De este mismo análisis surge el concepto de que son muchas las
organizaciones que año tras año pierden eficiencia y competitividad por no invertir en
capacitaciones y formaciones que contemplen la inteligencia interpersonal como pilar de su
posicionamiento y crecimiento.
Frente a este desafío, surge la necesidad de fortalecer las áreas de capital humano en las
organizaciones, invertir en formar lideres éticos, que adquieran conocimientos y herramientas
basadas en la Inteligencia Interpersonal, capacitar a nuestros colaboradores y motivarlos
continuamente.
Estos nuevos líderes formados en el desarrollo de estas competencias deben asumir y cumplir
un rol fundamental, forjando la identidad de los grupos, alineados a las instituciones que
representan. Deben construir equipos de alto rendimiento, colaborativos, motivados y
asertivos, aplicando en su gestión los conceptos de la inteligencia interpersonal para lograr
esta meta.
Considerar cada uno de estos aspectos es vital no solo en el éxito del posicionamiento,
crecimiento y reconocimiento de una marca sino también, en la supervivencia misma.
“Los avances más sensacionales del siglo XXI ocurrirán, no por los avances de la tecnología,
sino por la expansión de lo que significa Ser Humano
