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Estudiar en la universidad pública es una elección, sigue siendo un privilegio

Estudiar en la universidad pública es una elección, sigue siendo un privilegio
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Gisela Spasiuk, decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, habló de las fortalezas y los desafíos de la universidad pública y de qué manera se trabaja para adaptarse a las nuevas generaciones de jóvenes que siguen valorando a la educación pública por su excelencia en la formación de nuevos profesionales.

Con los primeros egresados de las expansiones territoriales, la Unam fortalece la permanente búsqueda de calidad educativa y busca dar respuesta a las demandas de cercanía para que más chicos ingresen, permanezcan y egresen de la universidad.

Gisela Spasiuk, decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, aseguró que estas expansiones “nos devuelve la experiencia de que fue una apuesta estratégica sostener esta modalidad de trabajo”.

¿Se cuenta con el apoyo para sostener esto?
Desde la institución tenemos las ganas de hacerlo, tenemos el trabajo, el acuerdo y la prioridad de hacerlo. La Secretaría de Políticas Universitarias comprometió el apoyo y siguió viniendo el financiamiento que teníamos aprobado.

¿Cuáles son las prioridades que tiene hoy la universidad?
Esto de las sedes sigue siendo una prioridad, fortalecer los espacios de ciencia y conocimiento, la universidad acaba de sacar becas de investigación, el crecimiento edilicio es parte de esto porque tenemos nuevas carreras y esto también nos lleva a esa la necesidad. Cuando nosotros pensamos en el Presupuesto de las universidades, no solo hay que pensarlo en términos nominales, del dinero que llega para los gastos generales y el pago de los trabajadores de la universidad, sino que tenemos que ponerlo siempre en diálogo con lo que pasa en términos sociales, porque nuestros estudiantes son parte de familias, y de procesos más amplios donde las posibilidades de mantenerse económicamente están en directa relación con lo que pasa en la vida en general. Sin ir más lejos, la situación actual está impactando en la demanda de albergues.

¿Creen que el gobierno nacional acompaña a la universidad pública, o hay una tensión?
En este momento hay una clara tensión. El Presidente fue el que utilizó el término de caer en la educación pública, eso fue leído por parte de la comunidad educativa como una provocación, esto de vernos como algo de menor categoría. Claramente sabemos lo que vamos a defender, y a la vez estamos abiertos a las soluciones para mejorar y potenciar los resultados de la universidad. La universidad es un derecho. Pasó de ser una universidad de elite para transformarse en una universidad de masas, y queremos ir construyendo calidad, intentando que más estudiantes no solo lleguen, sino que permanezcan y se gradúen, que sigue siendo uno de los grandes desafíos.

¿Hay que salir a buscar a chicos que sienten que la universidad no es para ellos. Barrios alejados, pueblos alejados del interior de la provincia que ni siquiera se plantean estudiar en la universidad?
Sí. Claramente. Lo que debemos hacer es compartir con otros actores del sistema educativo este desafío de salir a buscar. Entre las acciones que hay que trabajar está en el nivel medio, cuando ya el chico circula por el sistema secundario debemos lograr que empiece a pensar que la universidad es para él. Que empiece a soñar que eso es posible.

Cuando los chicos dejan la universidad, ¿por qué lo hacen?
Hay una multiplicidad de factores. La universidad en general tiene un sentido bastante expulsor si no contiene, si no se dan acciones puntuales para contener. Entonces, está instalado que le pedimos determinadas cuestiones y presuponemos que el joven trae y tiene, destrezas, habilidades y cuestiones para habitar el mundo de las universidades. Los chicos vienen, ven un mundo tan diferente y se asustan, habían pensado que era para ellos, pero la experiencia les empieza a demostrar que no era así. Y bueno, estas son discusiones que se dan permanentemente en los cuerpos colegiados.
– Hay que tomar en cuenta que los chicos que salen de la secundaria vienen con otro ritmo, con otro chip como se dice habitualmente
– La estructura tradicional que nosotros tenemos definitivamente no va con ellos. No termina de acompañar lo que ellos nos están demandando, y esto es algo que por ejemplo lo empezamos a problematizar en los cursos de ingresos a la docencia y es interesante porque los propios docentes que están iniciando vieron con muy buenos ojos que se liberara el espacio institucional de formación.

¿Por qué elegir la universidad pública?
La universidad pública es una elección, pasar por una universidad pública es un privilegio. Ir a la universidad pública no puede ser entendido como una cuestión subsidiaria, eso forma parte de los prejuicios y de las cuestiones que se quieren instalar en detrimento de la educación pública. Siempre digo que uno nunca vuelve a ser el mismo una vez que sale de una universidad pública, uno aprende a interpretar y a interpelar la normalidad del orden.

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