Escalada del Infopro, a punto de fijar el valor del rollizo: “Hay que acostumbrarse a que los precios forestales van a estar regulados”

Hugo Escalada, es uno de los funcionarios que causó mayor revuelo en el sector productivo Misiones en los últimos tiempos. 

A los 57 años, como presidente del recientemente creado Instituto Forestal Provincial (Infopro), asumió la difícil tarea de hacer aplicar una ley que busca llevar algo de equilibrio al sector económico más fuerte de Misiones: el forestal.

Escalada lidera el Infopro, que es una suerte de INYM donde están representando todos los sectores de la cadena forestal y el, como representante del Estado provincial. 

Apenas asumió y se formó el Infopro, Escalada no perdió tiempo y lideró un instituto que fue a ponerle “el cascabel al gato”.

En esos primeros “palotes” que fue haciendo este cuerpo colegiado, Escalada lideró el proceso y se enfrentó con la industria pastera y papelera, y el resto de los sectores industriales madereros (aserraderos), para hacer realidad la potestad del Infopro: fijar los precios para la materia prima forestal.

Todo empezó cuando el Infopro estableció un precio (de cumplimiento obligatorio) para el raleo, que son los árboles débiles o de “descarte” que se cortan en una plantación forestal a los 7 años, para permitir que los otros que quedan en pie puedan crecer con fuerza y lograr un valor comercial importante. 

Este raleo es la materia prima para el principal producto de exportación de Misiones: la pasta celulósica que producen Arauco Argentina (ex Alto Paraná) y Papel Misionero/Arcor.

Se trata de las dos empresas más grandes de la provincia por volumen de facturación, inversiones y puestos de trabajo directos e indirectos.

Para entender los intereses en pugna hay que comprender el contexto. 

Desde los años 60 se les vino prometiendo a miles de productores forestales de todos los tamaños (colonos, pequeños, medianos y grandes inversores que tienen campos) en Misiones que planten pino (y en menor medida, eucaliptus), que sería una gran inversión porque el día de mañana, el mundo iba a demandar madera y papel.

Sería una inversión rentable. Así fue hasta finales de los años 90.

Los árboles fueron creciendo y hoy Misiones y Corrientes tienen uno de los stocks de madera (en pie, árboles) más extraordinarios y más sub-explotados de la región y el mundo.

En parte porque no se radicaron esas industrias que, se pensaba, iban a instalarse para aprovechar toda esta materia prima. En cambio se instalaron en Uruguay, Chile, Brasil y ahora próximamente en Paraguay, que ni siquiera tiene árboles para abastecerla.

El resultado es que la Argentina tiene la madera más barata del mundo. A tal punto que los chinos vinieron para poner en marcha un negocio polémico. Se llevan los troncos pelados, en bruto, sin ningún valor agregado. Los cargan en las bodegas de los barcos y los llevan hasta la otra punta del mundo. Así de barata es la madera que está vendiendo la Argentina.

Escalada lidera un Infopro que puso un precio obligatorio para el raleo y también para el chip, que se usa como combustible para alimentar calderas, entre otro susos.

Luego de un fuerte enfrentamiento con la industria pastera y maderera, donde Escalada recibió críticas de todos lados, se terminó imponiendo la idea original de definir un precio obligatorio.

“Me lo hicieron sentir”, dice, con una sonrisa, en una entrevista con Economis el jueves en la Costanera, donde compartió una actividad con miembros de AFOA, la cámara que representa a las grandes industrias como Arauco Argentina y Papel Misionero. Las que en esa puja estuvieron en la vereda de enfrente.

El precio del raleo

Al final la idea del Infopro logró imponerse, y hoy se paga un precio por el raleo de 1.600 pesos la tonelada, incluyendo el flete.

El mercado le jugó a favor a la decisión del Infopro liderado por Escalada, porque hoy el sector forestal está trabajando a toda máquina como pocas veces se vio, tanto en la madera para exportar como en el mercado interno.

Y por otra parte, la inflación también “conspiró” para que la industria encuentre mucho más digerible un valor en pesos que día a día se va derritiendo con una inflación que no da respiro. 

“Los precios habrá que actualizarlos cada seis meses, así está estipulado en la ley del Infopro”, señaló Escalada, que tiene convicciones muy firmes en su mirada del rol del Infopro. 

Acaso este funcionario no sea el personaje que pueda juntar las cabezas de todo el sector (con intereses muy encontrados, en algunos casos) para diseñar una política que permita el siempre esquivo desarrollo de la foresto-industria.

Definición

“Hay que acostumbrarse a que de ahora en más los precios del sector forestal van a estar regulados”, señala Escalada, sin ningún ánimo de pelear, más bien con el espíritu de que todo el mundo haga un “click” y empiecen a producirse cambios a la hora de pensar en el desarrollo del sector.

Ahora el Infopro está por dar otro paso histórico para la actividad forestal. Fijar el precio del rollizo de madera, la materia prima de la industria de los aserraderos, muebleros, etc.

Esta vez, con una curva de aprendizaje que va subiendo a medida que pasan las semanas, parece ser que se va a llegar a un precio sin tantos revuelos como sucedió con el raleo y el chip (se define en una reunión fijada para el 28 de abril).

Fijar el precio, una parte

“Lo de fijar el precio es la menor parte del Infopro, te diría que la menos significativa. El Instituto, está conformado por un director del Estado y ocho privados, que si empiezan a acercar posiciones y se empiezan a poner de acuerdo, pueden empezar a definir políticas. Definir hacia dónde va el sector. Por eso el Infopro no figura en el organigrama del Estado, ni en ningún ministerio, por tener mayoría privada”, explica este abogado, recibido en El Salvador.

Su presencia en la actividad de AFOA, donde estuvo con Andrés Garde, gerente de Papel Misionero/Arcor, y la cordialidad entre ambos sugiere que la idea va tomando forma: dialogar y llegar a acuerdos, para lograr el mejor desarrollo de todos los eslabones de la cadena.

Potencial

AFOA, por ejemplo, dice que en los próximos 15 años se podrían llegar a generar casi 200.000 puestos de trabajo en el sector forestal (en todo el país) si se alinean estos planetas (estabilidad económica, políticas sectoriales, etc).

Es una cantidad de empleos insólita para cualquier sector, y la Argentina lo necesita cada día más, con una pobreza que amenaza con alcanzar en cualquier momento el 50 por ciento y sigue subiendo.

A continuación, los principales pasajes de la charla con Hugo Escalada y su mirada sobre el sector forestal y el rol del Infopro.

-¿Qué significa AFOA, que hoy celebra 75 años plantando estos lapachos en la Costanera?

-Lo que significa AFOA es muy difícil trasladarlo desde las palabras porque es una entidad señera del sector forestal en la Argentina, estuvo presente en cada paso que se ha dado y nosotros ahora con el Instituto Forestal, que todavía no tiene un año, tenemos mucho interés en seguir esos pasos y ser importantes para Misiones. AFOA es fundamental para un país como el nuestro que quiere terminar de definir un perfil forestal. 

-¿Desde el Infopro que mirada de desarrollo tienen para el sector en la provincia?

-El Infopro es una institución que se aparta de las tradicionales porque tiene a todo el sector forestal representado. Está el Estado con un representante y los otros ocho sectores, del sector privado: la industria pastera, la industria manufacturera, las asociaciones forestales, las cooperativas forestales, los trabajadores. Tenés todas las patas. En el órgano asesor está la Facultad y el Colegio de Ingenieros Forestales. 

-¿Es un Inym de la madera?

-Sí, pero con algunas diferencias. Por ejemplo, no existe la obligatoriedad de la unanimidad para tomar una decisión. Que es una fuerte trampa que pusieron en el Inym, porque no existe la unanimidad en democracia, existe el disenso. Cada uno tiene sus intereses y el voto es una forma de resolver la ecuación. Cuando vos pedís unanimidad, estás pidiendo lo imposible, más cuando tenés sentado en una mesa gente con intereses tan disímiles. Existen las mayorías, existe un informe técnico que producto de un dictamen mando el órgano asesor. No hay guitarreo. Pero no existe la unanimidad.

-Se armó mucho revuelo con el tema del precio del raleo. ¿Qué balance hacés y cómo está hoy la aplicación de esa decisión?

-A partir de ahora tendremos que acostumbrarnos durante un tiempo, para después sacar claramente una definición de acá a unos años, a que los precios del sector forestal van a estar regulados. Acá tenés una historia en el el sector forestal de Misiones donde los precios estaban desregulados. Ahora van a estar regulados, primera definición. Hemos entrado en una etapa donde los precios van a estar regulados.

-Vos sabés que eso, para muchos en el sector es mala palabra.

-Eso es otro tema. Están regulados en la yerba, cuando salió en el INYM también era mala palabra. Están regulados en el sector cerealero argentino y en cada una de las cadenas que vayas buscando. Después haremos un balance, lo dejaremos correr un tiempo. Pero lo que nosotros entendemos es que es la única manera de re-equilibrar una ecuación que está totalmente desequilibrada. Donde tenés un sector industrial al que le está yendo bárbaro y tenés productores primarios que están abandonando la actividad, que se están yendo o trasladando a la yerba, al sector ganadero, o maíz porque no ganan nada o pierden dinero. Estás cortando cada vez más madera y no se está plantando.

-¿Cómo quedó el precio del raleo?

-Quedó en 1.600 pesos la tonelada, está incorporando ahí el precio del transporte. Después si quien tiene su propio transporte lo quiere reducir, quedará solo el costo de la materia prima. En el sector forestal siempre se habla del precio “puesto en la fábrica”. Lo que hacemos a modo referencial, a parte de fijar el precio es agregarle los precios de mercado de transporte para que la materia prima llegue a la fábrica.

-Ahora se viene la fijación del precio del rollizo (el tronco de la madera cortado, listo para entrar al aserradero).

-Ahora va a salir en los próximos días. El día de ayer (por el miércoles pasado) teníamos que votar el precio de los rollos. Pero la industria pidió 15 días de plazo para consensuar los precios de los rollos, laminable y aserrable. Con características que tienen que ver con la calidad, punta fina, punta gruesa, etc. Van a ser valores bien segmentados para cada producto.

¿Qué pasó luego de la fijación del precio del raleo?

-Hubo muchos lobbies y se dijeron muchas cosas que no se cumplieron. Se dijo que iban a despedir a 20.000 personas, está en los títulos de algunos medios. Que Alto Paraná (Arauco Argentina) se iba a autoabastecer, que la provincia iba a arder por los excedentes de chip que tenían los aserraderos. Pero esto no pasó, hubo incendios, si pero mayormente en el Norte de Corrientes más que en Misiones, donde nosotros no intervenimos con el precio. Y acá hubo incendios y muchos fueron intencionales.

AFOA
El intendente Leonardo Stellatto, Andrés Garde (AFOA y gerente de Papel Misionero), Hugo Escalada, Juan Gauto (subsecretario de Desarrollo Forestal) y Josué Barrios Ledesma, titular de la Feria Forestal. Plantaron 15 lapachos en la Costanera, frente a la Cascada.

-El objetivo es que el productor primario tenga rentabilidad por su precio

-Exacto. Se había puesto el foco en lo que haría Arauco Argentina. Bueno, esta empresa está pagando el precio oficial. En algunos lugares no paga 1600 pero paga 1200 y sirvió para traccionar el precio. Para que el productor primario diga: voy a apostar un poco más a la actividad. Acá lo único que perseguimos es que haya un mínimo de rentabilidad para el productor primario. Si no tienen rentabilidad van a abandonar el sector. Este no es un cultivo anual como el tabaco, la yerba o el te. Aca tenes que esperar 7 años para el primer raleo, y otros 7 años para el tronco, son 15 años para que cuando tenés el árbol te paguen lo que te pagan.

-Los chinos se están llevando troncos pelados de Entre Ríos y Corrientes…

.Las exportaciones de rollos en Corrientes y Entre Ríos es porque los chinos están pagando 15 dólares y vos en tu lugar estás pagando 6 dólares. No podes prohibir las exportaciones, estamos en un país democratico y libre. La tierra es tuya, vos producís. Los que plantaron en Corrientes, Misiones o Entre Ríos, nunca lo hicieron pensando en los chinos, lo hicieron pensando en que la industria iba a absorber esa madera, pero a un precio medianamente digno.

Los precios que se están pagando ahora están por debajo de los costos, lo cual es una locura absoluta, el Instituto aparece no solamente por la discusión de precios, es para reequilibrar la ecuación. ¿Qué pasó con un sector que creció de manera espectacular hasta los 70, luego se amesetó y hasta hace pocos años atrás atravesaba una crisis terrible? 

-¿Y qué pasó a tu modo de ver? ¿Cuál fue la razón por la cual se estancó tanto el sector forestal?

-Tenemos un sector que desde hace mucho tiempo se está manejando de manera anárquica. Vos hablás con una asociación, te dice una cosa. Hablás con otra asociación, te dice otra cosa. Hablás con los productores, te dicen otra cosa. Parece la Torre de Babel, cada uno habla un idioma diferente. Hay que tratar de sentar a todos en una mesa, que eso es lo que hace el Instituto Forestal y entre todos definir políticas de acá adelante.  Todos te confiesan por lo bajo que lo que pagan por la materia prima es un desastre, ni desde el productor más pequeño o industrial más encumbrado. La madera argentina es la más barata en el mundo. Tenemos un sector industrial al que le está yendo muy bien y me parece genial. Lo que queremos ver es cómo hacer para que el productor primario tenga una rentabilidad mínima. Acá estamos hablando de un 1,5 por ciento de rentabilidad. 

-¿Es una tarea difícil, no sentís que le estás tratando de “poner el cascabel al gato”?

-Y me lo están haciendo sentir (sonrisas).

-Me imagino que el mercado te ayudo un poco, por el boom que hay en la actividad y la inflación también juega para que el precio sea digerible cada día más.

-El otro dia hablaba con unos ingenieros y estábamos discutiendo del boom este y no hay antecedentes, este es mucho mejor, esto ha explotado de una manera previsible, cuando hacés el análisis para adelante, no ves nada que te diga que este boom forestal se vaya a acabar. 

-¿Decís que en la Argentina no va a durar solo una primavera o dos, como pasa siempre?

-No, porque esto se está reacomodando en todo el mundo. Cuando ves cómo aumenta todas las semanas la madera en Estados Unidos y Canadá. Cuando ves que Rusia le va a dejar de proveer a China, porque le estaba regalando su materia prima. China va a salir a buscarla, por eso viene a la Argentina. Cuando hay una compulsa por la materia prima forestal entre potencias, eso no puede dejar de subir. Así como tengo esa de cal, muy buena, estamos fijando ese precio en momentos de beneficio para la industria, tengo la de arena que es la inflación, que el precio que yo firmamos al otro día me lo comió la inflación. 

-¿Y cómo se soluciona esto?

-Cada seis meses el instituto lo va a tener que ir actualizando con un índice de inflación. 

-¿Qué mirada tiene la industria forestal del rol del Estado?

-Creo que tenemos todo para discutir y consensuar entre todos. Criticamos al Estado cuando no hace lo que hay que hacer, pero cuando hay que poner un mango, queremos que el Estado lo ponga. Eso estoy tratando de que se revea. El sector forestal creció cuando en un momento dijeron Argentina tiene que ser un país forestal. Desgravación impositiva, ley 25.080. Pero esto es para que inicies una actividad, una vez que arrancaste, seguis plantando, no le volves a pedir al Estado para poder volver a plantar. El sector forestal vive criticando al Estado. Acá se vio con los incendios, hay sectores que invirtieron fortunas pero no tenían una mínima cuadrilla para combatir los incendios forestales.

Hay un aporte importante del Estado. Siempre escuchás decir que el estado nos mete la mano con la tasa forestal, creo que si no se generan recursos y no cobrás impuestos, no podés después devolverlos. En caminos rurales, rutas, en infraestructura, electrificación o mano de obra capacitada. Hay que invertir en mejorar la maquinaria, el salario del operario, etc.

-¿Por qué hubo una fuerte radicación de industrias del otro lado del Arco o Centinela, en Ituzaingó y Gobernador Virasoro y no se dio en Misiones?

-Corrientes plantó pensando en las pasteras. No se plantó pensando en un desarrollo industrial más allá de las pasteras, que nunca vinieron. Ahora Corrientes está rediseñando su política forestal con madera abundante y barata. Es fácil decir, vengan muchachos que hay mucha madera y muy barata. La mayoría de los complejos industriales que se montaron en el Sur de la provincia de Misiones, se montaron pensando en la madera de Corrientes. Cortan la madera, la suben a los camiones, pagan el impuesto de entrada en Rentas y así y todo es más barato que traer madera del Norte de Misiones. 

-¿Estas a favor de que se exporten rollos sin valor agregado a China, no estamos malvendiendo madera barata que en algún momento va a valer más?

-Intento salir de posiciones dogmáticas, se trata de ver qué está pasando. Si le pedi a miles de productores forestales que planten y no se les paga, y los chinos le pagan más del doble…¿Por qué le vas a prohibir?

Hugo Escalada, el jueves acompañando a AFOA-Misiones en la actividad por el 75° aniversario de esa entidad. “AFOA es fundamental para el desarrollo forestal”, dijo.

Ficha personal

Hugo Escalada

Cargo: Titular del Infopro

Formación: Abogado (Universidad de El Salvador)

Hobbie: Mecánica

Un libro: “La enfermedad como camino” (Thorwald Dethlefsen)

Libro recomendado:

FIN

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