José Jerí es censurado por el Congreso y deja la presidencia del Perú
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
En sesión extraordinaria, el Pleno del Congreso aprobó este 17 de febrero la censura contra el mandatario interino José Jerí, quien deja la presidencia de manera inmediata tras la votación de 76 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones.
La decisión se produjo tras el debate de las siete mociones admitidas, presentadas por los congresistas Ruth Luque, Elias Varas, Jaime Quito, Edward Málaga, Esdras Medina, Edwin Martínez y Hamlet Echevarría, que cuestionaban su capacitad y transparencia tras revelarse reuniones clandestinas con empresarios chinos y visitas nocturnas en Palacio de Gobierno que terminaron en contrataciones.
El mandatario fue removido de su cargo debido a una investigación de la fiscalía por presunto tráfico de influencias con empresarios chinos. El Parlamento deberá elegir un sustituto hasta las elecciones de abril.
La crisis contra Jerí escaló luego que la prensa revelara que se reunía de forma oculta con dos empresarios chinos: un contratista estatal y otro investigado por la fiscalía por presuntamente integrar una red de tráfico de madera.
A diferencia del juicio político, que requiere una mayoría cualificada de 87 votos de los 130 miembros, la censura requería una mayoría simple de 66 o menos, si es que había menos legisladores presentes. Este martes, la mayoría requerida era de 58 legisladores ya que había 115 presentes.
En los últimos diez años, Perú atravesó uno de los períodos de mayor inestabilidad política de su historia reciente, con siete presidentes entre 2016 y 2025, marcados por renuncias, vacancias, condenas judiciales y estallidos sociales.
El ciclo comenzó en 2016 con Pedro Pablo Kuczynski, quien renunció en marzo de 2018 antes de enfrentar una vacancia por “incapacidad moral permanente”, tras el escándalo por sus vínculos con Odebrecht y la difusión de los llamados “Kenjivideos”.
Lo sucedió Martín Vizcarra, cuyo gobierno terminó en noviembre de 2020 cuando el Congreso lo destituyó bajo la misma figura constitucional. Aunque inicialmente denunció una maniobra política, en 2025 fue condenado a 14 años de prisión por sobornos vinculados a su etapa como gobernador regional.
Tras su salida asumió Manuel Merino, entonces presidente del Congreso, pero su mandato duró apenas cinco días. Las protestas masivas y la represión policial que dejó muertos y decenas de heridos lo obligaron a renunciar.
En medio de la crisis, Francisco Sagasti tomó el poder en noviembre de 2020 como figura de consenso para completar el período. Su gestión fue considerada un paréntesis de estabilidad, centrada en la pandemia y en la organización de elecciones.
En 2021 llegó al poder Pedro Castillo, cuyo gobierno estuvo atravesado por denuncias de corrupción. El 7 de diciembre de 2022 intentó disolver el Congreso y gobernar por decreto, lo que derivó en su inmediata destitución por intento de autogolpe. Fue detenido y en 2025 condenado a 11,5 años de prisión por rebelión y conspiración.
La vicepresidenta Dina Boluarte asumió tras la caída de Castillo, pero enfrentó una profunda crisis política y social, con denuncias por uso excesivo de la fuerza en protestas, escándalos de corrupción y creciente inseguridad. En octubre de 2025 también fue vacada por el Congreso.
Finalmente, asumió de manera interina José Jerí, cuya posterior renuncia confirmó que la inestabilidad institucional continúa siendo una constante en el Perú contemporáneo.
En menos de una década, Perú acumuló renuncias forzadas, vacancias por “incapacidad moral”, condenas judiciales y protestas con víctimas fatales, consolidando un ciclo de fragilidad política que aún no logra cerrarse.
