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La prevención no se flexibiliza

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Una de las tantas paradojas que presenta este virus es que llegó a invisibilizar las situaciones de riesgo latente. En gran parte de nuestro país, centenares de ciudades transitaron la pandemia con pocos o nulos casos positivos hasta las últimas semanas. Por lo tanto, se aprobaron protocolos de flexibilización para lograr una progresiva y ordenada vuelta a la actividad. A pesar de los esfuerzos, la lucha contra un enemigo semi-invisible es muy difícil y se dictó circulación comunitaria en zonas antes libre de Codiv-19.

Es de público conocimiento la imposibilidad de sostener una cuarentena eterna por múltiples razones. Sin embargo, estos son momentos donde la responsabilidad individual y colectiva son fundamentales. A partir de dos o tres casos en reuniones sociales, se pueden llegar en muy pocos días a más de doscientos contagios. La falta de compromiso social de un solo ciudadano pone en peligro todo nuestro esfuerzo y trabajo.   

Esta situación demostró que el gobierno y el pueblo de misiones trabajaron de manera conjunta en la búsqueda, contención y tratamiento del virus. Que la unidad entre municipios, personal de salud, policía y vecinos funcionó con resultados muy satisfactorios. El gobernador marcó una agenda de trabajo concreta con una estrategia clara: cuidar al misionero. En ese sentido se llevaron a cabo distintas medidas destinadas al aumento de capacidades e infraestructura del personal de salud como la inauguración de los nuevos hospitales, ayudas económicas y nuevos equipamientos médicos. 

Pero estamos atravesando una crisis, que impacta al mundo entero y todavía no encuentra solución. La cuarentena fue un remedio con varias contraindicaciones, tanto a nivel emocional como profesional. La posibilidad de un rebrote, como sucede en otros países, obligaría a volver hacia atrás y poner en riesgo, nuevamente, la actividad y el sustento de muchas familias que hoy están empezando nuevamente a trabajar. 

Cada misionero y misionera debe asumir una responsabilidad con consciencia social. Aunque sea difícil escucharlo, nuestra normalidad no volvió y no sabemos cuándo volverá. Tomar las precauciones sanitarias es más indispensable que nunca. El mundo se encuentra en el peor momento en cuanto a nivel de contagios y muertos. En nuestro país, por ejemplo, varias zonas comenzaron los rebrotes. Sin mencionar la situación en Brasil y las ciudades que limitan con Misiones. 

La pandemia no terminó. La flexibilización de actividades y movimiento es un premio que nos ganamos gracias al nuestro esfuerzo que realizamos como sociedad. Es importante seguir cuidándose y cuidando a los que más queremos. La prevención no se flexibiliza.

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