ECONOMIA, EN FOCO

Las vaquitas son misioneras

Las vaquitas son misioneras
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El 2020 cerró con un consumo interno de carne vacuna de 49,7 kilos por habitante por año, que se transformó en el más bajo de los últimos 100 años. La contracara, el año que terminó tuvo un nivel récord de exportaciones de carne vacuna de 917.200 toneladas res con hueso, superando en 8,4% el volumen exportado en 2019, y con una participación del total de la producción argentina del 28,9%, convirtiéndose en la más alta de las últimas décadas.

Los datos macro no reflejan sin embargo, la enorme transformación que se está viviendo en el mercado de la carne en Misiones. 

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Misiones cerró el año con un crecimiento de la faena bovina del 45,18 por ciento, con 129.213 cabezas, muy por encima de los años previos. El 2019 había terminado con una caída de 16,77 por ciento y apenas 89.001 cabezas faenadas.

No necesariamente esto significa que se consume más carne, ya que hay registros de ingreso de hacienda, pero puede ser que se esté consumiendo menos carne fría de Corrientes y Entre Ríos por cuestión de precios. 

La región Litoral es una de las que se distingue en la Argentina porque en un año de fuertes pérdidas de poder adquisitivo, sumado a las restricciones impuestas en el contexto de pandemia, el consumo total de carnes prácticamente no ha sufrido variación, manteniéndose por encima de los 108 kilos per cápita, de acuerdo a las estadísticas oficiales publicadas a fines de noviembre. Sin embargo, la composición se ha visto levemente alterada, con una moderada caída en la ingesta de carne vacuna (-1,3% a 50,4 kilos) y un ligero crecimiento en pollo (+0,9% a 43,7 kilos) y en cerdo (+0,7% a 14,2 kilos).

Los datos de Misiones sorprenden pero obedecen también a un giro en la política ganadera. 

La faena creció 45 por ciento en relación con 2019 y fue la más alta de más alta de los últimos seis años, explica el especialista Gabriel Muzzachiodi. Para la actividad es un repunte inédito, porque se reactivó la industria (frigoríficos, mataderos etc) y no se depende tanto de los precios externos. 

La producción de carne se expande por todo el territorio. En la zona norte, en Andresito y Pozo Azul trabajaron sostenidamente este año para fortalecer la cadena productiva con cría de ganado, alimentación, engorde y faena. El Estado subsidió con once millones de pesos para la construcción de un silo Andresito y con créditos se incentivó la compra de mejora genética. Además se promovieron cuatro remates, en los que la puja por los precios, elevó la vara del mercado. .

Los lineamientos políticos apuntan a mejorar el abastecimiento de alimentos para engordar los animales en Misiones, y para mejorar las condiciones de faena (capacitación, subsidios, créditos) En 2020 se dispuso de los silos de Bernardo de Irigoyen para abaratar los costos del alimento para el ganado. Los productores vendían los animales en pie, ahora pueden cerrar el ciclo en la provincia, con lo cual se logran mejores precios para el consumidor y más rindes para los productores.

Hay también un cambio de posiciones en la industria. Frigorífico San Francisco, de Puerto Rico, sigue liderando el mercado, con 37.057 cabezas y una participación del 28.68 por ciento. Pero con un crecimiento explosivo, con apenas un año de funcionamiento, se ubica segundo El Porvenir, en una inédita asociación público-privada. El Porvenir faenó 25.262 cabezas y ya tiene 19.55 por ciento del mercado. 

“Entramos hace poco más de un año que se mete dentro de la cadena bovina con dos eslabones grandes, engorde en corral, el feedlot, y faena y distribución, con lo cual tiene bastantes eslabones de la cadena. Al mismo tiempo, también es un actor importante en volumen, lo que le permite tener poder de mercado importante y con eso se logra incidir en los precios de la cadena y en el precio final, lo mismo que en el inicial, desde el ternero o novillo recriado”, explicó Diego Carmona, el CEO de El Porvenir. 

La aparición de El Porvenir es clave porque el engorde ahora se queda en Misiones. Los novillos se vendían desde los 250 kilos, y se faenaban en otras provincias, ahora engordan acá y el valor agregado queda dentro de Misiones. 

Eso también robusteció los precios en toda la cadena y los ganaderos cobran hoy bastante por encima que hace un año y ese era uno de los objetivos de la política diseñada por el ministro del Agro, Sebastián Oriozabala. De a poco eso hará también crecer el número de cabezas dentro de la provincia  con lo que se podría frenar la sangría de unos 120 millones de dólares anuales, por la compra de carne de otras provincia. 

El Porvenir produce aproximadamente 500 mil kilos de carne bovina por mes y faena un promedio de 450 y 500 animales por semana. En el feedlot hay 6.500 cabezas promedio. La sequía frenó el aumento de stock ganadero que había llegado a nueve mil cabezas. 

“Hay un buen volumen de producción local, pero todavía somos importadores de carne de otras provincias. Con esto vamos a lograr que todo el valor agregado de la cadena, el consumo deje de venir de otras provincias. La carne es de muy buena calidad, con buena genética porque resiste el clima de Misiones. No tenemos nada que envidiar a otras provincias clásicas ganaderas. Se logra un producto super homogéneo con buena calidad y terneza. Estamos dejando mucho más valor agregado en la provincia. Se genera trabajo directo e indirecto. Carne en Misiones para los misioneros”; destaca Carmona. 

La clave está en la comercialización. Hay que promocionar la carne misionera. En el Ahora Carne especial se privilegió, por ejemplo, a las carnicerías y abastos locales con los descuentos. El resultado fue un boom de compras. En Nuestra Carne, propiedad de Abel Motte, uno de los principales impulsores del programa especial, las ventas crecieron 20 por ciento en kilos y 46 por ciento en pesos. Buena parte de la carne que se vendió, fue misionera.


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