Los que invierten: Harvest, la panadería que cosecha sueños
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Los domingos argentinos son de pasta o asado, pero cualquiera sea el menú siempre, hay una panera en la mesa. Las panaderías son una tradición fundamental en la vida cotidiana de las familias. Una historia ligada a la inmigracion italiana, pero con un desarrollo que adquirió un sello propio gracias a los productos y gustos locales.
En honor a esta narración, Ariel Kopetko y Liliana López decidieron escribir su propia historia en el mundo de los panificados e inauguraron Harvest, una panadería tradicional pero con un estilo tan propio que destaca indiscutiblemente, al igual que la genuina atención de sus fundadores, quienes transmiten entusiasmo y esperanza.
La apertura de la panadería que también cuenta con una cafetería representa para ambos un logro personal y el fortalecimiento de una familia que pasó por muchos procesos. La resiliencia y la fe los llevó a vivir una nueva aventura, y cosechar los frutos de todos los altibajos que vivieron en el pasado.
En entrevista con Economis Ariel y Liliana contaron que con esa impronta nació Harvest. “Queríamos darle algo hermoso, que marque la diferencia, además de los productos y la atención. Harvest quiere decir cosecha y representa todo lo que vivimos. Estamos casados hace 17 años y tenemos una hija, ella también es parte de todo este fruto, porque estuvo con nosotros cuando lloramos, cuando pasamos todos los fracasos, ahora estamos disfrutando otra vez, los tres en familia y Harvest es la vida de todos esos procesos”.
¿Cual es la propuesta de Harvest?
Ariel: Es el café al paso, en sus distintas combinaciones en conjunto con una gran variedad de panificados dulces y salados. Así también la opción de disfrutar en la cafetería, un momento a solas o con amigos, el espacio está ambientado con buena luz, tranquilidad y buena música.
¿Cómo surgió invertir en una panadería/cafetería?
Liliana: Esto se dio a través de una necesidad. En la pandemia nos quedamos sin trabajo, Ariel tiene 25 años en el rubro de los panificados, adquirió mucho conocimiento, entonces encaramos la situación con lo que sabíamos hacer, empezamos a vender pan casero y pastelitos en la calle, sin miedo porque necesitábamos llevar comida a nuestra mesa y lo que teníamos en la mano era harina, sal, agua y experiencia.
También montamos una pequeña fábrica de pastas, con máquinas y lugar prestados. Empezamos con una bolsa de harina de 50 kilos, agua, leche y fuimos para adelante, la demanda iba en aumento, género un buen ingreso por lo que empezamos a crecer y a comprar todo lo que hoy tenemos, pero fueron años de trabajo. El crecimiento y la dedicación nos llevaron a dónde estamos hoy.
¿Hace cuánto tiempo están con Harvest?
A: Estamos atendiendo al público hace una semana -en avenida Mitre 1683-, pero el proyecto está desde hace un año, lo veníamos analizando pero no sé daba el local y hace tres meses pudimos ubicarnos acá. En el centro nos resultó complicado por las máquinas y la cantidad de muebles que tenemos, hasta que llegamos a este lugar ideal.
L: Venir fue todo un desafío porque no pensamos algo tan grande pero como veníamos comprando muebles y demás necesitábamos un lugar con mucho espacio.
El bullicio de la ciudad ¿cómo dieron con el local?
A: Pasamos mil veces por el lugar y un día me detuve a mirar, coincidió que el dueño estaba ahí y me pregunto si me gustaba, yo le dije que sí, me pregunto cómo para qué, entonces le conté que era para un negocio. En un acto de fe hicimos los trámites y alquilamos.
Vimos que había una oportunidad, nos pareció una ubicación estratégica, un lugar que se puede explotar porque circula mucha gente y además cumplía con la suficiente ampliación para nuestros equipos y muebles.
Ariel, 25 años de trayectoria en el rubro de panificados ¿cómo inició todo?
A: Empecé a trabajar a los 13 años más que por gusto por necesidad, no solo en el sector de panadería sino en muchos otros trabajos, pero dónde más aprendí fue en panadería. En el transcurso de los años trabajé como panadero en varios supermercados importantes de la ciudad, adquirí mucho conocimiento acerca del rubro y hoy eso lo estoy volcando a este proyecto.
17 años de casados y 19 de conocerse ¿Qué sienten al ver este gran logro?
A: Se siente bien, tengo la tranquilidad de saber que hay días buenos y días malos, ya soy conocedor de que no hay que bajar los brazos si las cosas un día no salen muy bien, es seguir avanzando, todos los días vamos a tener un desafío nuevo, cuesta mucho pero nos complementamos.
L: Nosotros estamos acá para ayudar, para generar empleo, por eso pensamos en cosas grandes, porque va a ser una oportunidad para muchas familias. Somos emprendedores. Siempre fuimos de emprender y durante el camino hubo muchos fracasos. Donde estamos ahora es gracias a la constancia y de saber cosechar lo aprendido, primero pensamos que era la derrota pero después nos dimos cuenta que solo fue un aprendizaje. Lo que la gente ve hoy es el fruto del trabajo de más de 17 años, lo estamos disfrutando y viviendo al máximo.
¿Cómo es emprender después de tantos “fracasos” y además en un año complejo para Argentina?
A: Es complicado, si me preguntan ahora si lo volvería hacer, mi respuesta es no. Pero creo en Dios, y se que si las cosas pasan es por algo, creo que uno de esos desafíos es generar empleo, hoy día casi nadie tiene un buen trabajo, nosotros ahora pudimos brindar un trabajo digno a dos chicas, a quienes vamos capacitando para el rubro. La idea es seguir creciendo por lo tanto vamos a necesitar más personal, va a ser más fuente de trabajo y eso nos alegra mucho.
L: Además de anexar más cosas también nos pidieron revender los productos en Garupá, así que estamos en ese proceso de generar insumos para otros lugares con el nombre Harvest, no en sentido de franquicias sino de reventa. Son muchos los desafíos y estamos aprendiendo más cosas en el camino, y eso es bueno.
Exige un gran compromiso y esfuerzo mantener un negocio de tal magnitud…
A: Si, yo me levanto todos los días antes de la 4 de la mañana y empiezo a organizar todo. La parte de administración y las compras genera mucha demanda, entonces la idea es si se da la posibilidad de expansión delegar esas tareas, eso quiere decir más fuentes de trabajo y nosotros estaríamos más que nada para hacer el control de que todo marche bien.
L: Por ahora nos dividimos las tareas él está en la parte elaboración, sostiene que esté todo en regla y yo en la administrativa controlando que hace falta comprar y demás.
¿Cómo está la demanda?
A: Bien, no digo un cien por ciento pero sí un 40% a menos de un mes de la inauguración nos parece más que bien. La perspectiva es generar nuevos productos que los clientes piden como empanadas, pizza, ahora tenemos sándwiches de jamón y queso, pero la idea es sumar más variedad, lo estamos analizando y solo es cuestión de organizar el espacio.
La panadería se está extendiendo con todo lo que estamos haciendo, es impresionante la gente que vive acá en los alrededores hace 20 años nos dicen que Harvest le dio un cambio al lugar.
L: Vienen muchas familias, tuvimos visitas de turistas tanto de Brasil como de Paraguay. Nosotros tratamos de marcar la diferencia y que no sea solo servirle un café o vender algún producto sino generar esa interacción, tener empatía con el otro, esa parte humana con la gente es importante.
¿Cuál es la visión a futuro?
A: El local cuenta con dos espacios, uno en planta baja y otro en un primer piso, la proyección es trasladar la cafetería arriba, pero que sea más completa, con la opción de organizar reuniones, eventos o cumpleaños. Aún no está habilitado pero el proyecto está presente para seguir incorporando nuevas ofertas.
L: El fin es dejar el espacio de abajo para personas adultas o con alguna capacidad diferente, más que nada para quienes no puedan subir las escaleras porque no hay ascensor. Cuando pusimos la cafetería fue más como una prueba piloto, la cual resultó espectacular porque generó una gran demanda, ahora en unos días queremos incorporar lo que es el servicio de agua caliente y batidos.
L: Además estamos analizando un espacio para adolescentes con juegos didácticos, donde ellos puedan divertirse. Tenemos toda una idea de cómo será el lugar pero primero vamos a trabajar por la cafetería y después iremos por esta propuesta, estamos muy entusiasmados y sabemos que con ayuda de Dios grandes cosas se vienen para Harvest.
Panaderia Harvest es la nueva opción en la capital misionera para disfrutar una experiencia gastronómica auténtica en su variedad de panificados clásicos y productos frescos, todo de elaboración propia con recetas de familia. La calidad y el sabor de sus productos son el resultado de la dedicación y el amor que ponen en cada detalle.
La misma cuenta con un ambiente acogedor y atención personalizada, lo que la convierte en el lugar ideal para disfrutar un desayuno o merienda, ya que atienden de lunes a sábados de 6 a 22 horas y los domingos de 9 a 22 horas.
instagram @panaderia_harvest Telefono 3765 044546
