Luis Garay, otro empresario misionero que invierte y apuesta al futuro: “En épocas de crisis, la chacra crece”
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Luis Garay es un empresario obereño de 48 años que tiene los mismos temores que tantos otros argentinos cuando escuchan sobre la coyuntura económica actual. Dólar incontrolable, cepo cada vez más duro, un país que se queda sin reservas para hacer funcionar con normalidad su economía, pobreza que supera el 40% y la lista podría seguir.
Sin embargo, como otros emprendedores, ven en la crisis una oportunidad y van para adelante. “Quizás es un poco de inconsciencia o estar muy convencido de nuestro enprendiemineto”, dice, en una entrevista en la redacción de Economis.
Garay es dueño de la firma NutriNor, que produce alimentos balanceados y los distribuye en toda la provincia.
Este emprendedor se metió en el mundo de la producción de alimento balanceado hace seis años, casi por casualidad. Desde hace tiempo tiene una planta en Alvear -a 5 minutos de Oberá-, pero la demanda crece, los clientes se multiplican y las instalaciones quedaron chicas.
Ahora mismo Garay está en plena construcción de una planta productora de alimentos balanceados en Alem, en un terreno propio. Actualmente están realizando el movimiento de suelos para comenzar a levantar los tinglados.
Una planta consiste en silos para acopiar de cereales (maíz, soja), balanza, la planta de procesamiento propiamente dicha (donde se muelen los cereales, se mezclan con sales, minerales, fosfatos, calcio, etc.) que posteriormente son envasados para su distribución en dos tipos de presentación, en harina o polvo y en pellets.
El alimento balanceado que se produce en Misiones sirve para desarrollar y engordar los animales de toda la provincia: bovinos, cerdos, ovinos, aves, equinos, y otros.
“Estamos invirtiendo mucho y apostando al futuro y al crecimiento. Estamos en una crisis pero en épocas de crisis, la agricultura familiar crece, va para adelante. Los colonos que antes en épocas normales compraban el pollo, las verduras o las hortalizas en el pueblo y se dedicaban a producir sólo yerba o té o tabaco, vuelven a las raíces”, explicó.
Inversión y curvas de rendimiento
NutriNor trabaja con un laboratorio en Buenos Aires con el que se desarrollan las fórmulas y tecnologías para el alimento que promete el crecimiento, engorde y terminación del ganado en corto tiempo.
En una entrevista en Economis, Garay muestra en una tablet las curvas de crecimiento de un animal con un alimento de NutriNor y lo compara con otros alimentos de la competencia. “Prometemos mejores rendimientos y los productores ganadores se fijan cada vez más en eso”, explica.
El negocio del alimento balanceado para engordar animales tiene varios jugadores en Misiones. El producto se elabora sobre la base de maíz, principalmente y soja o harina de soja que se compra a gigantes como COFCO (empresa china que compró a Nidera) Bunge, Cargill y otros.
Después vienen los suplementos de pastoreo que ayudan a producir el balance ideal para que el animal engorde rápido, generando réditos para el productor.
Garay está tan convencido que su rubro crecerá que además de la nueva planta, está adquiriendo un galpón en Itaembé Guazú que le sirva como distribuidora para atender muchos clientes de la zona Sur de Misiones y del Norte de Corrientes.
Asesoramiento
NutriNor no solo vende alimento balanceado, sino que capacita a los productores para mejorar su negocio.
Muchas veces el pequeños o medianos productores misionero no sabe bien enfocar su producción, estructurar la misma comercialmente o una vez terminado su producto, recién preocuparse de la comercialización.
“Por ello siempre en charlas con los productores tratamos de enfocarlos y de transmitir experiencias, sistemas de ciclo de producción, momentos de comercialización en busca de ayudar a nuestros clientes a obtener los mejores resultados. Para la firma, el éxito la producción agropecuaria se basa en cuatro pilares fundamentales”, dice y los enumera: “La genética; la nutrición, el correcto manejo de las técnicas de crianza e instalaciones adecuadas”.
“Por ejemplo, coordinamos con un representante de nuestra firma una reuniones con productores ganaderos (que también puede ser de aves o cerdos), donde hacemos capacitación sobre nutrición, manejo e instalaciones y posteriormente vamos a un campo de alguno de los presentes a recorrer sus instalaciones que nos cuente su experiencia junto a los demás productores y realizamos las críticas constructivas donde se debate y se sacan la mayor cantidad de dudas entre todos, pasando por el sistema y limpieza de un bebedero por un comedero, corrales, etc. Y retro alimentándonos nosotros también de las experiencias de los productores”, explica.
“A mi personalmente me es muy gratificante ir a los campos reunirme con productores y sentirme parte de sus desarrollo al poder colaborar en ello”, señala.
“No importa la hora nuestro nutricionista el Dr Rubén Torres siempre esta disponible para sacar dudas o solucionar problemas a nuestros clientes”, afirma.
Hace cuatro semanas, Garay fue a ver un productor ganadero en 9 de Julio. El productor le dijo: ¿Luis que puedo hacer acá? “Yo le respondí, sos vos el que tenés que definir primero a donde querés llegar, que buscas, que sistema queres implementar y sobre todas cosas cuál será tu mercado”, explicó.
Ayudar a hacerse esas preguntas y responderlas, es la base fundamental para un correcto emprendimiento o desarrollo, Nutrinor una vez bien definidas las respuestas, hace un asesoramiento respecto del el o los sistema de trabajo en forma progresiva o no, para lograr los objetivos buscados
“El minifundista es el más difícil de hacer cambiar algunas cosas. Vienen haciendo las cosas de generación en generación, porque mi papá lo hacía así. Hoy las técnicas cambiaron muchísimo”, detalló.
A veces las malas técnicas o manejo hacen que los animales pierdan todo su potencial de ganancia en combatir a parásitos como el coxidio en las aves, en lugar de ganar mayor cantidad de peso, por ejemplo.
Después del pequeño colono de 25 hectáreas que viene de dos o tres generaciones en el lugar, Garay afirma que existe otro tipo de productor, con algo más de escala y formación. Con frecuencia un profesional que tiene el campo como un ingreso alternativo.
“Un productor ganadero ya es un empresario que evalúa sus rendimientos. Es un trato que hacen que estás hablando con alguien más parecido a nosotros. Quieren maximizar sus ganancias y generalmente saben que para ello deben de invertir bien”, señaló.
Planta de secado de maíz
Una de las incorporaciones en la nueva planta de NutriNor es una planta de secado para el maíz. “Cuando hay disponible en la provincia, que hay dos zafras al año se compra en la provincia, pero el 80’% se trae de Chaco o Salta, otras localidades. Pero con la planta de secado tendremos más posibilidades de comprar más acá y generar trabajo acá”, explicó.
Garay cuenta que comprar a los grandes exportadores soja o soja procesada o trigo es complicado. “Siempre hay problemas, a veces se sientan arriba del grano y no te quieren vender”, señaló.
“El maíz, soja o trigo tiene un precio que varía según la Bolsa de granos de Rosario que a su vez varía según los precios de la Bolsa de Chicago. Por ejemplo la soja nos lo venden en dólares a nosotros. Vos conseguís una harina de soja hoy a 320 dólares la tonelada y la semana pasada la conseguías a 255 dólares. El precio evoluciona de acuerdo a la cotización internacional. Y además, tenemos que afrontar la variación del dólar al cancelar esa factura en pesos”, no es tarea fácil estos días, detalló.
NutriNor emite un cheque a 30 días y cuando entra ese cheque en las cuentas de multinacionales como COFCO o Cargill, la empresa cierra cambio (es decir, hace la equivalencia de cuántos dólares canceló la empresa misionera con ese cheque) y calcula si hay una diferencia de cambio que saldar
Toda una odisea que sirve para mostrar cómo termina impactando la fluctuación del dólar en el pequeño productor misionero que compra el alimento balanceado.
Capital propio
¿Cómo hizo NutriNor para crecer? “Yo tengo la posibilidad de no vivir de NutriNor. Por eso pude reinvertir siempre cada peso que se gané en este emprendimiento y mucho mucho trabajo y muchas horas y noches sin dormir proyectando y diseñando”, señala.
Garay es, sin dudas, uno de los muchos empresarios que en medio de la crisis, se animan a avanzar, a apostar al crecimiento y a hundir sus pesos en la Argentina. Apostando por un futuro mejor y a pesar de todas las circunstancias adversas.
