Malestar creciente, polarización y desgaste: Milei frente a su primer gran punto de inflexión político
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Un informe nacional elaborado por la consultora Tendencias durante los últimos días de marzo y primeros de abril de 2025 expone con crudeza un cambio de clima político y social: por primera vez desde el inicio de su mandato, el presidente Javier Milei enfrenta un escenario en el que convergen el desgaste de su imagen, la pérdida de respaldo electoral, el incremento de la conflictividad social y un notable malhumor económico.
El punto de quiebre parece haber sido el escándalo por la criptomoneda $Libra, al que un 46% de los encuestados atribuye responsabilidad directa al propio Presidente, y otro 25% le concede algún grado de participación. Este llamado “criptogate” no solo abrió grietas en el frente político del oficialismo, sino que erosionó uno de sus activos más sólidos: la expectativa económica de sus votantes.
La imagen negativa del gobierno nacional alcanzó el 50,4%, superando nuevamente a la positiva (36,8%). Esta es la segunda vez desde el inicio del mandato de Milei que la evaluación negativa se impone, consolidando una tendencia que comenzó a emerger con fuerza en febrero. Los datos muestran que la caída no se limita a sectores opositores, sino que se extiende a votantes libertarios desilusionados.
Un indicador clave de esta decepción es el sentimiento sobre el poder adquisitivo: solo el 28,2% percibe una mejora en su economía personal, mientras que un 47% asegura que su situación empeora. Además, un 40,5% considera que su economía familiar estará peor este año, frente a un 12,1% que espera mejoras.
Aunque el gobierno insiste en que la inflación “está bajando”, el informe revela que esta percepción no se traslada a la economía cotidiana. Un 33,7% de los encuestados responde que “la inflación bajó pero no mejoró su bolsillo”, y un 28,2% sostiene directamente que “no mejoró la economía ni el bolsillo”. Solo un 13,4% percibe una mejora efectiva.
Las principales preocupaciones sociales refuerzan este panorama: la pobreza lidera con un 22,8%, seguida por los bajos ingresos (21%) y la inseguridad (20,6%). La inflación, históricamente el eje de las campañas libertarias, aparece en cuarto lugar (6,6%), lo que indica un corrimiento de la agenda económica hacia los efectos sociales del ajuste.
Un electorado en reconfiguración
En materia electoral, La Libertad Avanza sigue encabezando la intención de voto con un 36,8%, apenas por delante de Unión por la Patria (34,6%). La diferencia se ha reducido considerablemente desde las elecciones, confirmando que la hegemonía libertaria se ve amenazada.
La polarización se mantiene, pero con signos de inversión de roles: mientras la oposición gana terreno, el oficialismo empieza a mostrar signos de retroceso. En este contexto, el 89,6% de quienes votaron a Milei en el ballotage aún se dicen conformes, aunque esa cifra cae respecto a meses anteriores (fue del 96% en noviembre). El 12,5% ya se muestra disconforme.
En CABA, el panorama electoral está marcado por la fragmentación. Leandro Santoro lidera la intención de voto con el 26,4%, seguido por el oficialista Adorni (18%) y una fuerte dispersión entre Marra (6,9%), Larreta (7,7%) y otros referentes menores. El Frente de Izquierda podría superar el umbral del 3% y mantener presencia legislativa, en un escenario donde el PRO sufre la fuga de Larreta y la marca libertaria no logra consolidarse bajo un único liderazgo.
Agenda de coyuntura: FMI, jubilados, Corte y protestas
El informe revela una opinión pública crítica en temas clave:
- FMI: Solo el 18,2% tiene una imagen positiva del organismo y el 50,6% está en contra de tomar nueva deuda.
- Jubilados: El 61,9% cree que el gobierno los perjudica.
- Corte Suprema: El 50,6% rechaza la designación de jueces por decreto (Lijo y García Mansilla).
- Protestas: Si bien el 53% está en contra del paro de la CGT, el 50% apoya los reclamos contra las políticas económicas. Además, un 21% cree que hay que “salir a la calle y no dejarla hasta que cambien las políticas”.
En el caso del fotoperiodista Pablo Grillo, herido en una manifestación, casi la mitad (46,8%) culpa a las fuerzas de seguridad, lo que implica una señal de alarma sobre el uso de la represión como mecanismo de control social.
Políticas de memoria: el núcleo duro, en minoría
El 56,1% de los encuestados considera que las políticas de Memoria, Verdad y Justicia “deben ser políticas de Estado”, mientras que apenas un 20,5% sostiene que “hay que modificar radicalmente el relato de los hechos”. El rechazo a relativizar el terrorismo de Estado refleja un límite simbólico al discurso revisionista promovido por sectores afines al gobierno.
El informe de Tendencias confirma que el gobierno de Javier Milei atraviesa un punto de inflexión, tanto en términos de apoyo político como de legitimidad social. La promesa de cambio choca con el aumento del malestar económico, el desgaste de la narrativa antisistema y el regreso de fenómenos como la inflación, la devaluación del peso y el conflicto social.
La “esperanza disruptiva” que definió su ascenso comienza a mostrar signos de agotamiento. En este nuevo escenario, el desafío para el oficialismo ya no es solo mantener su base electoral, sino reconstruir su capacidad de persuasión ante una ciudadanía que empieza a dudar. Y para la oposición, se abre una oportunidad: capitalizar el malestar sin repetir errores del pasado.
