Marcelo Bermolén: “La suspensión pretendida es una reforma electoral, no una reforma política”
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Con mayoría parlamentaria, en la Cámara de Diputados se aprobó suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Si bien el proyecto original proponía derogarlas, se modificó para suspenderlas solo en 2025.
Por primera vez desde su implementación en 2011, las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) no se aplicarán en las elecciones nacionales de 2025. La decisión impulsada por el gobierno de Javier Milei ha generado un amplio debate sobre sus implicancias políticas e institucionales.
Marcelo Bermolén, director del Observatorio de Calidad Institucional de la Universidad Austral, analiza el contexto de esta decisión y recuerda que la implementación de las PASO ha sido resistida a lo largo de los años por distintos sectores políticos. “Algunos cuestionan a Milei la intención de evitar que la oposición se reorganice y cuente con los instrumentos que él mismo utilizó para acceder al poder”, señala.
Un sistema con antecedentes de suspensión
Las PASO fueron instauradas en 2009 mediante la Ley 26.571, sancionada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y se aplicaron por primera vez en las elecciones nacionales de 2011. Sin embargo, su antecedente más antiguo data de 2002, cuando se estableció un sistema similar a través de la Ley 25.611 tras la crisis institucional de 2001. En aquel entonces, su aplicación fue suspendida por el expresidente Eduardo Duhalde para las elecciones presidenciales de 2003 y luego fue derogada en 2006.
Desde su reinstauración en 2011, las PASO han sido objeto de intentos de eliminación o suspensión en distintas oportunidades, particularmente en los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández, sin éxito. Ahora, por primera vez en más de una década, la suspensión ha sido aprobada y se encamina a una definición legislativa en febrero de 2025, a pocos meses del inicio del calendario electoral.
El debate sobre las PASO ha girado en torno a sus beneficios y costos. Sus defensores argumentan que permiten ordenar la oferta electoral, fortalecen los partidos políticos y fomentan la participación ciudadana. Además, han jugado un rol clave en la alternancia política: en 2015 facilitaron la llegada de Mauricio Macri a la presidencia y en 2023 permitieron el ascenso de Javier Milei.
Por otro lado, sus detractores sostienen que vulneran la autonomía de los partidos, generan divisiones internas y provocan un desgaste en el electorado. Además, cuestionan el costo de su realización, lo que ha llevado a algunos sectores a considerarlas un gasto innecesario en lugar de una inversión en la democracia.
Un cambio en las reglas del juego
La suspensión de las PASO en 2025 se inscribe en una tendencia observada en varias provincias, que en 2023 eliminaron sus primarias o modificaron sus sistemas electorales, incluso reintroduciendo la cuestionada ley de lemas, como en San Juan, San Luis y Salta.
Bermolén advierte que “la Nación se suma a la tendencia de reformas electorales realizadas en inmediaciones de los comicios, rompiendo con la sana consigna de no modificar reglas electorales en años electorales”. La decisión genera incertidumbre sobre cómo se estructurarán las candidaturas opositoras sin una instancia previa de selección abierta.
Sin las PASO, las campañas electorales de 2025 podrían verse influenciadas aún más por la inversión en publicidad, el uso de redes sociales y la ventaja de quienes ya ocupan cargos. “La mayor inversión en materia de recursos económicos durante la campaña, la ventaja que suele dar el ser ‘oficialismo’ y el uso y abuso de las redes sociales tendrán una mayor incidencia en los comicios generales de octubre de 2025”, advierte Bermolén.
La eliminación de las PASO reabre un debate de fondo: si su costo debe ser visto como una inversión en democracia o como un gasto prescindible. Mientras tanto, la oposición busca alternativas para reorganizarse en un escenario sin internas obligatorias, en un año electoral que se anticipa complejo y con nuevas reglas de juego.
