Misiones hacia 2035: la población crece, se concentra y redefine el mapa territorial
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Las proyecciones oficiales de población para el período 2022–2035 confirman una tendencia clave para el futuro territorial de Misiones: la provincia seguirá creciendo en habitantes, sin caídas absolutas en ninguno de sus departamentos, aunque ese crecimiento no será homogéneo y profundizará los procesos de concentración urbana y regional.
De acuerdo con las estimaciones por departamento, la población total de Misiones pasará de 1.313.583 habitantes en 2022 a 1.442.243 en 2035, lo que implica un aumento de 128.660 personas, equivalente a un crecimiento cercano al 10% en trece años. Sin embargo, detrás de este dato agregado se esconde una transformación profunda del mapa demográfico provincial.
Capital e Iguazú, los grandes motores del crecimiento
El departamento Capital continuará siendo, por amplio margen, el principal polo demográfico de Misiones. En 2022 concentraba 403.396 habitantes y para 2035 alcanzará los 454.053, con un incremento absoluto de 50.657 personas, el más alto de toda la provincia. Este crecimiento consolida a Posadas como el eje central del sistema urbano misionero y refuerza su peso relativo dentro del total provincial.
A este fenómeno se suma con fuerza el departamento Candelaria, que si bien parte de una base poblacional menor, es el que muestra el mayor crecimiento porcentual del período. Pasará de 36.283 habitantes en 2022 a 42.598 en 2035, lo que representa una suba del 17,4%. En conjunto, Capital y Candelaria configuran un corredor metropolitano en expansión, que concentra población, servicios, empleo y nuevas urbanizaciones.
El otro gran protagonista del crecimiento es el norte provincial. Iguazú se afirma como uno de los departamentos de mayor dinamismo demográfico: crecerá de 102.829 a 116.258 habitantes, con un aumento absoluto de 13.429 personas y una suba relativa del 13,1%. Este desempeño refuerza el rol del turismo y la economía de frontera como factores de atracción poblacional sostenida.
Oberá y Eldorado, crecimiento sólido pero más moderado
En un segundo escalón aparecen los grandes centros urbanos del interior. Oberá, que en 2022 tenía 125.006 habitantes, llegará a 135.051 en 2035, sumando algo más de 10.000 personas. Se mantiene así como el segundo departamento más poblado de Misiones, consolidando su rol como polo económico, educativo y comercial del centro provincial.
Eldorado, por su parte, crecerá de 94.217 a 104.098 habitantes, con un incremento cercano a 9.900 personas. Aunque su ritmo es menor al de Iguazú o Capital, continúa expandiéndose y superará la barrera de los 100.000 habitantes, afirmando su peso dentro del norte productivo de la provincia.
Departamentos que crecen, pero pierden peso relativo
Un rasgo clave del período es que ningún departamento pierde población en términos absolutos, pero varios exhiben crecimientos muy modestos, lo que implica una pérdida de participación relativa dentro del total provincial.
Es el caso de Concepción, que pasará de 10.631 a 11.127 habitantes, con apenas 496 personas más en trece años; Montecarlo, que crecerá de 39.727 a 40.796; y General Manuel Belgrano, que aumentará de 46.825 a 48.506 habitantes. Aunque estos departamentos no retroceden, su bajo dinamismo los deja rezagados frente a las áreas más expansivas.
Algo similar ocurre en otros territorios del interior que muestran crecimientos contenidos, como San Javier, 25 de Mayo o San Pedro, donde la población aumenta, pero a un ritmo inferior al promedio provincial.
Un mapa que se reordena sin perder población
El balance demográfico hacia 2035 muestra una Misiones que crece sin despoblarse, pero que reordena su geografía humana. El peso poblacional se desplaza con claridad hacia el Gran Posadas y el norte turístico, mientras que buena parte del interior avanza más lentamente.
Este escenario plantea desafíos estructurales: presión sobre infraestructura urbana, transporte, vivienda y servicios en los departamentos más dinámicos, y al mismo tiempo la necesidad de políticas de desarrollo territorial que eviten que las zonas de menor crecimiento queden relegadas en términos económicos y sociales.
Misiones no enfrenta un problema de pérdida de población, sino uno de concentración y asimetrías territoriales crecientes, que marcarán la agenda de planificación provincial durante la próxima década.
