Misiones sigue con el changuito más barato, pero sufrió una de las mayores subas de precios
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La última medición de la canasta Analytica -un conjunto homogéneo de productos básicos que reproduce la compra mensual típica de una familia de clase media- vuelve a colocar a Misiones como la provincia que tiene uno de los changuitos más baratos del país, pero al mismo tiempo, con una de los mayores aumentos en el mes de noviembre, al mismo tiempo que es también una de las regiones donde más pesa sobre el ingreso llenar ese mismo changuito. En noviembre, el costo de la canasta aumentó un 3,1% en Misiones, ubicándola dentro del grupo de provincias del norte donde los alimentos volvieron a subir por encima del promedio nacional, junto con Formosa, Santiago del Estero y Salta. El contraste con el sur fue marcado: la Patagonia mostró las subas más moderadas del mes, luego de haber registrado fuertes incrementos en octubre.
El movimiento dentro de la canasta revela que la presión principal vino desde las carnes: la picada común aumentó entre 7% y 11% y las hamburguesas entre 4% y 6%. Son productos de consumo masivo y de elevada incidencia en el gasto de los hogares del NEA, por lo que estas variaciones alimentaron buena parte del alza provincial. Otros artículos, como las galletitas de agua, mostraron leves bajas en varias jurisdicciones, aunque en Misiones se mantuvieron estables, y la docena de huevos prácticamente no registró cambios.
Aun así, Misiones volvió a ubicarse entre las provincias con el changuito más económico del país. Con un costo de 769.063 pesos, quedó incluso por debajo del interior de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires. El extremo opuesto se observó en Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego, donde el mismo conjunto de productos supera los 830 mil pesos. La diferencia es notable: la canasta patagónica más cara cuesta más de 80 mil pesos adicionales respecto de la misionera.
Cuando la canasta se contrasta con los salarios privados registrados, emerge la brecha estructural: en la Patagonia, donde los sueldos son los más altos del país, el costo del changuito representa apenas el 15,5% de dos salarios promedio. En cambio, en el NEA -donde se ubica Misiones- esa relación trepa al 29,1%. Es decir, casi el doble de esfuerzo salarial para afrontar la misma canasta.
La paradoja es clara: en Misiones los precios son más bajos, pero el ingreso disponible también lo es, y por eso el impacto sobre el bolsillo resulta mayor. La estructura de consumo que revela el estudio coincide con lo que ya había mostrado la Encuesta Nacional de Hogares 2017/18: los hogares del norte destinan una proporción sustancialmente superior de su presupuesto a alimentos y bebidas.
Las variaciones absolutas entre fines de octubre y fines de noviembre también permiten ubicar a Misiones en el cuadro general: si bien no estuvo entre las provincias con los mayores aumentos en pesos -lideradas por Formosa, San Luis y Santiago del Estero- tampoco se benefició de los ajustes más moderados, como ocurrió en San Juan, el interior de Buenos Aires o Entre Ríos. La Pampa, incluso, llegó a mostrar una leve reducción mensual.
