Nutella en órbita: el “product placement” que le robó la escena a Artemis II
En una misión que debía quedar en la historia por su regreso al vuelo lunar tripulado después de más de medio siglo, un protagonista inesperado terminó robándose la escena: un simple tarro de Nutella.
La misión Artemis II, impulsada por la NASA, despegó el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy a bordo de la nave Orión, con cuatro astronautas -Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen- en un viaje de diez días que sobrevuela la Luna sin alunizar. Un hito técnico, político y simbólico. Pero también, inesperadamente, viral.
Un frasco que flotó más alto que la épica
En el sexto día de misión, durante una transmisión en vivo por YouTube, un tarro de Nutella apareció flotando frente a cámara. Sin cortes, sin edición, con la etiqueta perfectamente visible.
La escena duró segundos, pero alcanzó para disparar millones de reproducciones y una pregunta incómoda: ¿fue el primer “chivo” en el espacio?
La propia marca reaccionó rápido en redes sociales con una frase calculada: “Es un honor haber llegado más lejos que cualquier otra crema para untar en la historia”. Marketing en estado puro… a 400.000 kilómetros de la Tierra.
Tecnología de punta… filmada casi como un vlog
Más allá de la anécdota, la transmisión también dejó ver cómo se documenta hoy una misión espacial. Las imágenes no provinieron únicamente de sistemas técnicos de la nave, sino también de dispositivos de uso cotidiano adaptados al entorno espacial.
En particular, se observó el uso de cámaras compactas de alta definición y dispositivos tipo smartphone -en línea con modelos como el iPhone- que permiten registros más ágiles, cercanos y “humanizados” del viaje. Este cambio no es menor: acerca la exploración espacial al lenguaje visual de las redes sociales.
La escena del frasco flotando no tiene misterio científico, pero sí impacto visual. En el interior de la nave, tanto objetos como tripulación se encuentran en microgravedad, es decir, en una caída libre constante alrededor de la Tierra.
Esto elimina la sensación de peso y permite que cualquier objeto -desde un instrumento hasta un tarro de crema- flote libremente en el espacio.
Aunque el menú oficial de Artemis II incluye tortillas, pastas, frutas como mango y diferentes salsas, no menciona explícitamente a Nutella. Sin embargo, la presencia del frasco sugiere que los astronautas también cuentan con ciertos “gustos personales” dentro de los márgenes nutricionales aprobados.
En misiones largas, estos detalles no son menores: cumplen una función psicológica clave en entornos extremos.
Más allá del episodio viral, Artemis II ya inscribió su nombre en los libros: alcanzó una distancia de 406.771 kilómetros desde la Tierra, superando el récord del Apollo 13 en 1970.
Un logro que marca el regreso de la humanidad al entorno lunar… aunque, por unas horas, la conversación global giró en torno a algo mucho más terrenal.
Porque en la nueva era espacial, incluso en el vacío, la atención sigue siendo el recurso más escaso.
