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Pérsico, dirigente nacional del Evita: No hay proyecto popular sin una política agropecuaria

POSADAS. El dirigente nacional del Movimiento Evita, Emilio Pérsico estuvo en Misiones y se reunió con los diputados del Partido Agrario y Social, Héctor Bárbaro, y Martín Sereno, secretario general de ese espacio en la provincia.
Al encuentro que se desarrolló en Posadas, se sumaron dirigentes y referentes del Evita Misiones, que militan en más de 40 merenderos, en barrios posadeños y en localidades del interior. Entre todos analizaron la situación política nacional y provincial.
“Para nosotros es una satisfacción estar en Misiones y ver como los compañeros del PAyS construyen desde lo social y lo político. Sabemos que tanto desde lo social, y de lo sindical con el trabajo de Actim, fueron avanzado hacia lo político, y hoy el partido expresa lo que es su nombre: un Partido Agrario y Social que está presente en las luchas de la provincia. Eso nos llena de orgullo”, dijo junto a la dirigente Patricia Cubría.
El referente del Evita habló de la modificación de fondo de las políticas sociales como la reforma agraria, y consideró que los misioneros deben pensar realmente hacia dónde van y cuál es el futuro que tienen, porque “cuando miramos alrededor vemos que el pino no es futuro”.
Bárbaro coincidió con esa lectura y recordó que el ex gobernador Closs habló de la producción de alimentos. “Y la verdad es que cada vez estamos produciendo menos alimentos, no hay un proyecto agrario para el pequeño minifundista en la provincia”.

 
Misiones tiene el 30% de pequeños productores de todo el país
En ese sentido Pérsico sostuvo que la culpa no es del pino si no de quienes lo plantan. “Cuando hablamos con los compañeros, les decía que esta provincia me parece un sándwich, el pino avanza al norte y los cultivos agro industriales avanzan desde el sur, y van dejando a los productores, a los sectores campesinos como el jamoncito del sándwich en el medio, y Misiones se construyó desde el productor, y desde ahí se tiene que reconstruir”, opinó.
Agregó que con ese espíritu del colono, se hizo Patria en esta provincia, enfocándose en las pequeñas producciones de 25 hectáreas, con la yerba, el té, y poniendo su capital que es el trabajo. “A partir de ahí tenemos que desembarcar hacia las frutas tropicales, la producción de leche, el abastecimiento local de nuestras ciudades, con las Feria Francas. 
Creo que hay mucho para hacer en la provincia en la que los movimientos sociales y campesinos ponemos los ojos en la dirección de que es una provincia con organizaciones campesinas. Yo sostengo que un 30% los pequeños productores del país están en Misiones. Entonces es muy importante la resistencia de estos sectores, de este jamón del sándwich para que construya una idea de provincia inclusiva con todos y para todos. Entonces habría que pensar cómo transformar la yerba mate en un cultivo de pequeños productores, de pequeña escala a un cultivo agro industrial”.
 
“Vamos rumbo a una concentración”
Mientras que tanto Bárbaro como Sereno coincidieron con que la política yerbatera que se implementa desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), prácticamente “vamos camino a que suceda lo mismo que con el té donde hay tres empresas que exportan el 90%, manejan y concentran el té, y en el sector yerbatero vamos rumbo a eso sin que haya una política desde el Inym, que proteja al pequeño productor, y que ni siquiera pueda limitar las plantaciones”.
En una charla de ida y vuelta que se realizó en el local del PAyS en Posadas, el dirigente nacional del Evita, ejemplificó que “cualquiera que vaya a Francia, uno de los países con mayores productores de trigo del mundo, y quiera sembrar 1000 hectáreas de trigo, es muy difícil que consiga el permiso, porque para cada uno de los cultivos se necesita un permiso del Estado. Sin embargo, en nuestro país no hay ninguna reglamentación que impida que la industria y la tierra se concentren en pocas manos en nombre de una mala eficiencia.
Está demostrado que la producción de la yerba mate en manos de pequeños productores, es mejor en la misma chacra donde tiene unos cerdos, gallinas y una pequeña huerta; pero todo eso no se tiene en cuenta cuando le compran la tierra al pequeño productor y la suman a esta gran industria que termina destruyendo todo”, lamentó.

Hay menos democratización de tierras y de siembra
El diputado Bárbaro insiste en que el Inym tiene la potestad de limitar y cupificar las plantaciones cuando observa un desequilibrio entre la oferta y la demanda. “El tema es que la decisión para por el Ministerio de Agro e Industria de la Nación, y ahí es cuando vemos el lobby de las grandes empresas, que por supuesto nunca no van a querer que esto suceda. Actualmente, por ejemplo, el precio está fijado en 6,10 pesos el precio de la yerba verde, y están pagando dos pesos, y algunos pagan a 160 días, o entregan bonos para que los trabajadores compren al determinado supermercado. Es vergonzoso como estamos este año en el sector yerbatero”, resaltó.
En la misma línea, Pérsico sostuvo que esta situación ocurre porque cada vez hay más concentración y menos democratización de las tierras y de la siembra. “Por eso tenemos que pelear, para que se limite la cantidad de plantaciones, la yerba y el trigo hechos para pequeños productores y en escala amigable para el medio ambiente y con el monte también, porque ese es el otro problema: llegan, desmontan grandes hectáreas, implantan grandes producciones de yerba, y ya no es la yerba amigable del monte, sino que la yerba termina castigándolo”, observó.

 
Concentran la tierra y destruyen el medio ambiente
El dirigente nacional manifestó que todo esto se viene desarrollando en la provincia y cuando “decimos que hay que avanzar desde lo social, lo campesino a lo político, es porque hay que discutir qué modelo de provincia buscamos. 
Si una provincia de la concentración económica, o la de los viejos colonos que es la de la desconcentración y la democratización, porque democracia no es concentración económica; es democratizar el poder político. Porque si después esas fuerzas económicas que concentran la tierra y destruyen el medio ambiente, terminan concentrando el poder político, y tomando decisiones, como sucede ahora donde una herramienta como puede ser la regulación de la industria de la yerba mate y de su cultivo, se convirtió en una herramienta puesta al servicio de los monopolios y no del desarrollo de la provincia”.
Los legisladores recordaron que en la década del 90, hubo un éxodo rural en la Zona Norte, sobre todo por el avance de las plantaciones de pino. Antes en esta tierra roja, de buena productividad, había yerba, citrus, otro tipo de explotación; pero hoy solamente se ven pinos. 
En la costa del Alto Uruguay todavía  sobreviven como pueden en las chacras productores tabacaleros, y la verdad es que los maltratan, cuando el Estado hasta debería pagarles por seguir viviendo ahí; sin embargo los empujan a irse porque no tienen camino, ni luz, ni señal de celular, no está la tecnología, y los hijos crecen y no ven la hora de salir de la chacra porque no tienen ningún servicio”, lamentaron.

“Con Macri vamos a seguir perdiendo productores”
El dirigente del Evita afirma que el tema de la reforma agraria es una deuda pendiente en el país. En estos últimos doce años, de tener 700.000 productores a 350.000. “Y creo que en el Gobierno de Macri vamos a perder otros 100.000 productores más si no paramos la concentración. La idea de una reforma agraria integral en Argentina fue siempre tildada de marxista, comunista, y sin embargo los países que se desarrollaron en el mundo capitalista, fue a partir de una reforma agraria, que es todo lo contrario a socializar la tierra en el Estado, es privatizarla en nombre de quien la produce, del chacarero, es arraigar la gente al campo”.
Brasil hizo un proceso central a partir del crédito estatal, donde repartió diez millones de hectáreas, eso significó un millón de pequeñas producciones, y unos cinco millones de puestos de trabajo en el campo. 
Eso significaría una revolución en la Argentina una revolución, cinco millones de puestos de trabajo más en la Argentina, distribuidos en las provincias del interior. La verdadera revolución nacional, popular, transformadora, peronista, está en el campo. Yo creo que no hay proyecto popular sin una política agropecuaria importante; si no avanzamos en un proyecto de reforma agraria, y a partir de ahí la soberanía alimentaria local, la democratización del alimento y la tierra. No concentrar el alimento, llevarlo a pequeñas regiones de la Argentina y no hacerlo en todo el país”, aseveró.
“No somos un país agropecuario”
Según los datos que maneja Emilio Pérsico, en la Argentina, apenas hay un 8% de gente que vive en el campo, en las chacras. Recordó que el Papa Francisco dice que la Iglesia siempre se preocupó por el hombre y lo pone como eje de su doctrina por sobre las cosas. “Y sin embargo nosotros decimos que somos un país agropecuario, y es que producimos muchas cosas en el campo, tenemos una gran producción de alimentos para 400 millones de habitantes; pero a la vez somos un país pobre, y entre otras cosas se debe a que en vez de poner el eje en el hombre. lo ponemos en el producto.
Entonces vamos descartando al ser humano, y la prueba de esto se ve en el campo donde tenemos sólo el 8% de población agropecuaria, comparado con Uruguay que tiene más del 20%; Paraguay más del 40%, Brasil un poquito más del 40%, Bolivia el 60% y Chile tiene el 40%. No somos un país agropecuario, sino urbanizado a la fuerza del sable en otro momento y en éste a fuerza del capital”.
El líder del Movimiento Evita reiteró que en toda América Latina, Argentina es el único país que se dice agrícola y tiene menos gente en el campo. “Somos un país macrocéfalo, que abandonó el campo en manos del capitalismo y del capital. Entregamos nuestro principal bien al capital y a los sectores capitalistas”, enfatizó.

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