Primavera oscura
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Opinión de Fernando Fernández, Presidente del Partido Socialista Misiones– Estamos atravesando por meses recesivos, de inflación descontrolada que confirma un sostenido aumento de la pobreza y de la desigualdad. Donde las medidas absurdas tomadas por la corrupta coalición Cambiemos no hacen otra cosa que confirmar que son un gobierno que busca favorecer exclusivamente a los sectores del poder económico y una prueba de esto es el pago retroactivo de una “compensación” en la tarifa del gas por una “actualización” del precio dólar, una burrada sin precedentes, medida que tuvo que dar marcha atrás (como otras) por la presión de los sectores mas vulnerables de la sociedad.
La alianza gobernante está a punto de romperse por una interna feroz encabezada por la siempre destructiva Lilita Carrio y que parece tener una sola estrategia de supervivencia, alimentar la “Grieta”, pero apuesta a que la ex-presidenta CFK no vaya presa porque la quieren de candidata en 2019 para fragmentar aún más y polarizar la elección con “ella” (creen que es la única chance que tendrían de ser reelectos).
Si bien la marcada caída de la imagen del gobierno en la consideración de la gente haría suponer un cambio de rumbo político para el próximo año, el contexto de los países vecinos ponen en duda esto. El crecimiento de la derecha es inocultable, en Chile con la vuelta de Piñera y Paraguay con Abdo, dos empresarios puestos por la “timba financiera” para favorecer sus intereses (al igual que Macri) y el increíble caso del fascista Bolsonaro en Brasil que todavía no ha sido electo ya que le falta aún ganar el ballotage pero que haber obtenido mas del 46 % de los votos en primera vuelta, lo ponen en las puertas de la presidencia.
El populismo en América Latina parece haber perdido la oportunidad histórica de llevar soluciones a la gente y se ha dedicado a “garantizar” la corrupción y como efecto colateral, en complicidad con los grandes medios de comunicación, se llevó puesto al Progresismo o a las expresiones de la izquierda democrática, ya que se autodefinieron así, aunque tomaron algunas medidas en ese sentido están muy lejos de serlo. Se ponen en la misma órbita al Kirchnerismo, al chavismo venezolano o al PT brasileño con el Frente Amplio uruguayo o con su “primo hermano argentino” (el FPCyS de Santa Fe): dos experiencias exitosas con políticas verdaderamente progresistas a mediano y largo plazo con acento en lo social, en la educación y en la salud publica.
Éstos espacios tienen el desafío de llegar con su mensaje a la mayor cantidad de gente posible y que los diferencie del populismo que tanto hartazgo ha generado en la gente y que nos está llevando a un terreno peligroso como el mencionado fenómeno de Brasil.
No obstante, el país y la región se encuentran en una encrucijada de dificultad mayor, es sin dudas una primavera oscura y todo hace suponer que tendremos un verano sin sol. Sólo esperemos no tener que ir a rezarle a San Ernesto de la Higuera” para frenar la embestida de la derecha.
