Secta rusa en Bariloche: la pareja de Rudnev reclama su libertad y denuncia abandono en prisión
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Tamara Saburova, pareja de Konstantin Rudnev -único detenido en la causa que investiga una presunta secta rusa en Bariloche- difundió un video en el que denuncia el grave deterioro de la salud del acusado y reclama su inmediata liberación. Afirma que Rudnev se encuentra en estado crítico, sin abrigo ni atención médica adecuada, en el penal de Rawson, Chubut, donde permanece desde marzo.
El caso se inició el 29 de marzo, tras un operativo en el aeropuerto de Bariloche que derivó en la detención de 21 personas de origen ruso, acusadas de trata de personas, narcotráfico y actividad sectaria. En abril, el juez de la causa liberó a 20 imputados. Solo Rudnev, señalado como líder del grupo y con antecedentes en Rusia por abuso sexual, continúa tras las rejas, por lo que se lanzó una campaña para reclamar su liberación.
Según Saburova, el proceso judicial argentino se apoya en informes de medios extranjeros y locales “amarillistas”, sin pruebas concretas ni cargos formales en el país. “Vinimos a Argentina con la esperanza de reconstruir nuestras vidas y recuperar su salud. Sin embargo, la fiscalía decidió mantenerlo detenido basándose en información de medios rusos y montenegrinos que lo vinculan con hechos por los que nunca fue condenado en un juicio justo”, expresó.
La mujer sostuvo que Rudnev ha perdido 30 kilos, no cuenta con traductor para comprender el proceso judicial y sufre condiciones inhumanas de detención. “Incluso después de que un juez autorizó su hospitalización, la fiscalía ha impedido que sea trasladado a un centro de salud. Esta situación lo ha puesto en riesgo de muerte. Está enfermo, no puede comer. No le dan medicamentos correctamente ni lo dejan salir al hospital”, denunció.
Saburova grabó el video dentro del penal y lo difundió a medios locales. “Aquí en Argentina paseábamos en la naturaleza, aquí lo metieron a la cárcel por nada. No puedo cuidarlo. No le hizo daño a nadie. No entiendo la justicia argentina”, afirmó con la voz quebrada. “Muchos abogados intentan sacarlo al hospital y acá todos mienten: los fiscales, policías, medios amarillistas. Mi esposo no sabe a quién más acudir. Tengo el corazón destrozado”.
El caso Rudnev sigue siendo uno de los más sensibles de Bariloche en los últimos años, con fuertes críticas cruzadas entre la defensa, la fiscalía y organismos de seguridad. Por ahora, la situación del acusado y las condiciones de su detención permanecen bajo la lupa judicial.
El abogado Carlos Broitman expuso graves irregularidades en la causa y reclamó que se permita finalmente presentar todas las pruebas que demuestran la versión de los defendidos. Durante la audiencia de acusación por la querella, varias mujeres estuvieron presentes para hacer su declaración y no se les permitió hablar.
La verdad que no dejaron salir
La presunta víctima declaró que ella misma decidió venir a Argentina para tener a su bebé, con la ayuda y el cuidado de la amiga de su madre. A partir de esa decisión personal, se desató una cadena de actuaciones que, según el doctor Broitman, derivaron en una grave violación de derechos.
En el hospital de Bariloche, una enfermera sospechó —sin base sólida— que la joven fuera víctima de trata al verla acompañada de una traductora y de la amiga de su madre. Esa sospecha se convirtió en una historia mayor: un médico elevó la alerta y se desencadenó un operativo judicial que terminó aislando y castigando a la joven.
El doctor Broitman denunció que a la joven le quitaron el teléfono, la aislaron y estuvo 14 días encerrada en condiciones indignas, sin ropa adecuada para ella ni para su bebé y con restricciones alimentarias, todo por una cadena de suposiciones no verificadas.
