Tres casos argentinos: la programación les abrió puertas al mundo

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La programación abre puertas. Y a quienes estén realmente dispuestos a comprometerse con su aprendizaje les brinda posibilidades de crecimiento profesional a una velocidad que difícilmente logren en un empleo tradicional.

La startup Egg, creadora del innovador método pedagógico basado en la cooperación, donde los alumnos aprenden en equipo y que cuenta con estudiantes en más de 13 países de Latinoamérica, es testigo del despegar de las carreras de miles de estudiantes quienes empezaron aprendiendo programación desde cero y hoy trabajan en empresas internacionales. Solo 3 ejemplos de ellos son las historias de Juan Manuel Mora, Luciana Becerra y Gastón Goren.

Programar desde los 15 años

Para que cada vez más personas puedan lograrlo, Egg lanzó su nuevo curso Programación Web Desde Cero (PWDC) al que pueden acceder de forma totalmente gratuita todos los interesados desde los 15 años. Esta propuesta educativa de 12 encuentros está pensada para que personas que nunca tuvieron contacto con la programación logren crear su primer proyecto web para adjuntar a su portfolio. 

En este proceso aprenderán HTML, CSS y Javascript.  Además trabajarán con Github, el repositorio para proyectos de programación más utilizado y Chat GPT, el software de inteligencia artificial que está revolucionando la industria. Para postularse deben ingresar en https://eggcooperation.com/es-ar/programacion-desde-cero/?utm_source=prensa&utm_medium=adquisicion&utm_campaign=freepress&utm_term=arg

Consultado sobre el panorama de la industria tech,Carlos Pallotti, especialista en Políticas de Desarrollo Tecnológico, aseguró que sigue creciendo a pesar de las condiciones macroeconómicas cambiantes del país. “El  sector del software tiene un microclima, no sigue las fluctuaciones del resto de la encomia argentina”, remarcó.

En tanto aseguró que la demanda de empleo sigue muy activa. “En la última encuesta de expectativas del sector más del 60% de las empresas cree que el año que viene va a seguir incorporando gente al mismo ritmo que este año, que de por sí está siendo alto”, dijo en relación a los más de 15.000 puestos de trabajo registrado que se crearon más entre 5.000 o 6.000 en modalidad freelance.

Con Egg de Argentina al mundo

Juan Manuel Mora, Luciana Becerra y Gastón Goren nunca se imaginaron que estudiar programación en Egg les daría un giro de 180° a sus profesiones. Se formaron en la carrera Programación Full Stack y hoy disfrutan los beneficios de la industria tech. Aunque son muy distintos, Juanma, Lu y Gastón tienen algo en común: apenas egresaron del secundario optaron por una carrera universitaria. Pero cuando la programación se les cruzó en el camino decidieron cambiar de rumbo y hoy disfrutan de los beneficios.  Los tres trabajan para empresas internacionales y destacan la importancia de las habilidades personales que adquieren gracias a la dinámica cooperativa que conocieron y experimentaron durante su formación en Egg.

“Hello desde Madrid”

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Juan Manuel Mora esun joven del mundo. Partió de Argentina, vive en España y trabaja para Estados Unidos. Disfruta de la libertad que le da su empleo como programador. Estudió ingeniería y 4 años atrás tomó la decisión que hoy lo tiene tan satisfecho: decidió estudiar programación Full Stack. La empresa que contrató a Juanma está en Austin, Texas, aunque él se conecta todos los días desde Madrid, nada menos que a 8.200 kilómetros de distancia.

 “Trabajo como Full Stack, en un día a día hago 60% back end, 20% de front y el otro 20% en lo que haga falta, reuniones, trabajo en equipo, entre otras”, detalló. Juanma comparte su jornada con un equipo de 11 personas de todo el mundo: India, España, Estados Unidos, Serbia, entre otros. “Son todos muy diferentes y es muy importante saber comunicarte con ellos. Es casi tan importante como las habilidades duras de código”, dijo convencido.

Justamente la comunicación asertiva, fue la habilidad blanda que Juanma más desarrolló durante su formación de programación. “Fue lo que más me gustó del aprendizaje en equipo, encarar un problema individualmente y luego compartir tu punto de vista con tus compañeros para ver la solución desde distintos ángulos”, recordó.

“Los códigos que buscaba”

Luciana Becerra se graduó como diseñadora industrial y gráfica, pero no hallaba su lugar dentro de la profesión. “En el desarrollo web encontré una arista, pero necesitaba saber más”, recordó. También se capacitó web UI, pero fue la decisión de estudiar programación Full Stack lo que marcó el despegue de su profesión.

La formación en programación fue fundamental para entender la mecánica del back end y pedir lo que necesitaba para trabajar en equipo”, aseguró la joven que se desempeña como Web UI Developer en Globant. Pero más allá de los conocimientos técnicos, ella agradece las habilidades blandas que adquirió: “Me permitió abrir la cabeza en la necesidad de pedir ayuda y de hablar cada vez que tenía una duda. Eso es lo que te permite ver tus problemas desde otro punto de vista y hasta redescubrirte a vos”, remarcó.

Para ella fue una forma disruptiva de aprender que la llevó a valorar el aprendizaje en diversidad. “En la carrera me encontré con gente que venía del arte, periodismo, contabilidad, todos buscaban una salida laboral en la programación y cada uno destacaba de una manera distinta aportando al equipo desde su experiencia profesional y laboral”, contó Luciana. En su trabajo actual ella se especializó en el área de fintech y está encargada de distintos desarrollos tales como home banking, billeteras virtuales, aplicaciones móviles, web, entre otros.

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“Vocación desarrolladora”

Gastón Goren no se queda quieto. Desde que realizó el curso de Programación Full Stack en Egg cuatro años atrás, ha pasado por dos empresas grandes y hoy es parte de una startup donde está desarrollando una app desde cero.

Un destino laboral muy diferente al que imaginó cuando salió de la secundaria. Él se recibió de la licenciatura en Comercio Internacional pero la curiosidad lo llevó a estudiar programación. “Hice cursos autodidactas y virtuales, pero ninguno que me permitiera avanzar en la carrera”, recordó. Es que encontró grandes diferencias con las demás formaciones que realizó: “No era una propuesta meramente teórica, sino aprendimos practicando y explicando a los demás, lo que te permite afianzar tus conocimientos”, destacó Gastón.

En Egg él pudo desarrollar sus habilidades blandas como liderazgo, comunicación asertiva y solución de problemas. “Son habilidades clave, sobre todo para cuando vas subiendo de seniority, ya que te permiten crecer tanto a ti como a tu equipo”, aseguró. Sobre su trayectoria laboral asegura que cada empresa por la que pasó le aportó grandes conocimientos: “Hay tanta demanda que la industria misma te insta a cambiar de trabajo”, señaló. Hoy se desempeña como líder técnico en una startup. “Me tocó un desafío de crear una app desde cero”, relató.

Tanto Juan Manuel como Luciana y Gastón dejaron un mensaje para aquellas personas que están dudando en comenzar su camino en programación. “Mi consejo es que se animen y que no crean que es inalcanzable, porque se aprenden cosas que usamos todos los días y todos podemos hacerlo”, remarcó Lu Becerra.

Los interesados en vivir la experiencia Egg y cursar totalmente gratis Programación web desde cero pueden hacerlo ingresando a este link https://eggcooperation.com/es-ar/programacion-desde-cero/?utm_source=prensa&utm_medium=adquisicion&utm_campaign=freepress&utm_term=arg

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