Día: 5 septiembre, 2025

Ecología suspendió un plan de manejo forestal en Gobernador Roca por ausencia de consulta a comunidades guaraníes

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El Ministerio de Ecología suspendió un plan de manejo forestal en Gobernador Roca por ausencia de consulta a comunidades guaraníes

La Dirección General de Bosques Nativos del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones dispuso la suspensión preventiva de un plan de manejo forestal autorizado en un predio ubicado en Gobernador Roca, en cercanías de la Comunidad Guaraní El Chapá de Colonia Alberdi.

Durante la inspección técnica se constató que las actividades de aprovechamiento respetaban las pautas establecidas en la autorización: los diámetros de corte permitidos y las especies habilitadas, sin registrarse tala de monumentos naturales. Sin embargo, el análisis administrativo del expediente reveló la ausencia de la Consulta Previa, Libre e Informada (CPLI) a las comunidades guaraníes cercanas, un requisito legal indispensable en este tipo de procesos.

Ante esta situación, se inició un sumario interno para revisar las etapas de evaluación técnico-administrativa y determinar responsabilidades.

De esta manera, y hasta tanto se regularicen los procedimientos legales y administrativos, las actividades de aprovechamiento forestal permanecerán suspendidas.

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Rol del microbioma en la salud humana, animal, vegetal y ambiental

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El Vigésimo Tercer Congreso Argentino de Nutrición, organizado por la Sociedad Argentina de Nutrición, cerró su última jornada con una conferencia magistral que dejó una huella profunda en la comunidad científica y profesional: “Microbioma y una sola salud”, en sintonía con el lema del encuentro científico: “Una sola salud”.

La disertación estuvo a cargo de Gabriel Vinderola, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y docente de la Universidad Nacional del Litoral, reconocido especialista en microbiota y alimentos fermentados. Su exposición abordó uno de los desafíos más urgentes de la nutrición contemporánea: cómo preservar y potenciar la salud del microbioma para mejorar, en paralelo, la salud humana, animal, vegetal y ambiental.

“El microbioma es mucho más que un conjunto de microorganismos: es una pieza clave que conecta sistemas vivos y ambientes. Cuidarlo es, hoy, una estrategia global de salud pública”, afirmó Vinderola ante un auditorio colmado.

La conferencia, que clausuró el evento tras tres días de ponencias, debates y talleres, puso en escena un nuevo enfoque para enfrentar problemáticas que afectan a millones de personas en todo el mundo: la obesidad, la malnutrición, las enfermedades no transmisibles y la degradación ambiental. Todas ellas, según mostró la evidencia científica compartida, están profundamente entrelazadas con la alteración de los ecosistemas microbianos del cuerpo y del ambiente.

El concepto de “Una sola salud” —impulsado por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente— parte de una premisa simple, pero poderosa: la salud humana no puede entenderse ni preservarse sin considerar la salud de los animales, las plantas y los ecosistemas. En ese entramado interdependiente, el microbioma emerge como el “eslabón perdido”, tal como lo señala el reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura que fue eje de análisis durante la presentación.

“Estamos empezando a entender que para resolver los problemas de salud se requiere más que intervenciones sobre el individuo. Necesitamos restaurar ecosistemas biológicos en múltiples niveles, y el microbioma es el mejor sensor y modulador de esos equilibrios”, explicó Vinderola.

Durante su exposición, el investigador detalló cinco líneas de acción estratégicas que pueden implementarse a nivel de políticas públicas, sistemas alimentarios, salud y educación, todas orientadas a mejorar la salud humana y ambiental a través del cuidado del microbioma:

  1. Transformar las dietas para nutrir al microbioma
    • Promover alimentos ricos en fibra, prebióticos y probióticos.
    • Evitar dietas de baja calidad nutricional que empobrecen la diversidad microbiana.
    • Fomentar prácticas alimentarias saludables desde los primeros mil días de vida.
  2. Regenerar la agricultura y los suelos
    • Reemplazar agroquímicos por bioinsumos que protejan la vida microbiana del suelo.
    • Apoyar prácticas de agricultura regenerativa y orgánica.
    • Implementar políticas que incentiven la salud del suelo como base de la seguridad alimentaria.
  3. Prevenir enfermedades no transmisibles desde el intestino
    • Promover intervenciones nutricionales basadas en la restauración del equilibrio microbiano intestinal.
    • Integrar el monitoreo del microbioma en estrategias de salud pública para enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2, síndrome metabólico y patologías inflamatorias.
  4. Educar en microbioma desde una mirada interdisciplinaria
    • Incluir contenidos sobre microbiota en la formación de profesionales de la salud, veterinarios, agrónomos y educadores.
    • Diseñar campañas de alfabetización alimentaria con enfoque microbiano.
    • Incentivar pautas dietéticas nacionales que contemplen la salud del microbioma.
  5. Diseñar políticas integradas y multisectoriales
    • Incorporar indicadores de diversidad microbiana en las evaluaciones ambientales.
    • Desarrollar marcos normativos que regulen prácticas industriales que dañan la microbiota humana y ambiental.
    • Impulsar alianzas público-privadas para la innovación basada en el microbioma.

Virginia Busnelli, presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición, destacó la relevancia de cerrar el congreso con esta temática: “Estamos frente a una revolución silenciosa. Durante décadas subestimamos a los microorganismos y hoy descubrimos que sin ellos no hay salud posible. Incorporar la consideración sobre el microbioma en nuestra práctica diaria y en las políticas públicas es un paso impostergable”.

Por su parte, Mónica Katz, presidenta del Congreso Argentino de Nutrición, agregó: “El microbioma es como un puente invisible que une el cuerpo con el entorno; y ese puente está debilitado. Si no reparamos esa conexión, seguiremos viendo el aumento de enfermedades que no se resuelven solo con medicamentos. Esta conferencia marca un antes y un después en cómo pensamos la nutrición”.

Tanto el documento “Microbiome: The Missing Link?” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura como el artículo técnico publicado este año por el consorcio integrado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, coinciden en que es urgente integrar la ciencia del microbioma en la agenda de salud global.

“Para el diseño de políticas de obesidad o de seguridad alimentaria tenemos que empezar a considerar el impacto de múltiples factores sobre nuestros ecosistemas microbianos. Cada antibiótico innecesario, cada fertilizante químico usado sin responsabilidad, cada bebida alcohólica o alimento de baja calidad que ingerimos deja consecuencias sobre estos pequeños aliados invisibles que mantenían el equilibrio”, remarcó Vinderola.

Los especialistas enumeraron ejemplos de intervenciones exitosas vinculadas al microbioma:

  • Uso de probióticos para reducir episodios de diarrea o reforzar la inmunidad.
  • Biorremediación de suelos mediante bacterias beneficiosas para reducir micotoxinas en cultivos.
  • Inóculos microbianos en agricultura para mejorar la nutrición vegetal y reducir el uso de insumos químicos.
  • Formulación de alimentos funcionales que mejoren la salud intestinal y la respuesta metabólica.
  • Reducción del metano en rumiantes mediante manipulación del microbioma del rumen.

El llamado es claro: se necesitan nuevas políticas alimentarias y sanitarias donde el microbioma tenga un lugar central. “Cada ministerio de Salud, de Ambiente y de Agricultura tiene una pieza del rompecabezas, pero solo una estrategia coordinada puede generar el cambio. Y ese cambio tiene que empezar ahora”, enfatizó Katz.

De hecho, países como Finlandia, Francia y Canadá ya están incorporando indicadores microbianos en sus políticas agroalimentarias y de salud pública.

Un punto crítico señalado por todos los expertos fue la formación de profesionales y la educación de la población. “La mayoría de los profesionales de la salud aún no considera al microbioma en el abordaje de la salud; muchos no prescriben probióticos con base científica; y la mayoría de los consumidores ignora cómo proteger su microbiota intestinal. Tenemos que cambiar eso”, afirmó Vinderola.

Busnelli subrayó que el microbioma es un eje prioritario para la Sociedad Argentina de Nutrición, donde se viene trabajando de manera sostenida. Este enfoque, indicó, continuará siendo motor de conocimiento y formación para transformar la práctica profesional y la salud pública.

El congreso cerró con una visión transformadora: cuidar del microbioma no es una moda, sino una necesidad urgente para preservar la vida en todas sus formas.

La conferencia final funcionó como un faro de lo que viene: investigación interdisciplinaria, nuevas tecnologías de análisis como la metagenómica —que estudia el material genético de comunidades microbianas en un entorno específico—, desarrollo de alimentos funcionales, educación masiva y, sobre todo, una mirada ecosistémica de la salud.

Como sintetizó Katz al cierre: “Si queremos un futuro más sano, no alcanza con cambiar lo que comemos. Tenemos que cambiar cómo producimos, cómo tratamos los suelos, cómo cuidamos el agua, cómo regulamos los medicamentos. Todo está conectado y el microbioma es el hilo invisible que lo une todo”.

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Dos bancos pusieron en pausa sus líneas de crédito hipotecario

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En un contexto marcado por tasas en alza, controles más estrictos y un fuerte incremento del dólar (casi $200 en 50 días), dos entidades financieras -el Banco Ciudad de Buenos Aires y el Banco del Chubut- decidieron poner en pausa la recepción de nuevas solicitudes de créditos hipotecarios para compra de vivienda. Las solicitudes en curso seguirán su trámite y, en el caso del Banco Ciudad, 600 préstamos ya solicitados serán desembolsados en las próximas semanas.

Detalles previos a la pausa

  • Banco Ciudad:
    • TNA general: 9,9 %; para zonas preferenciales en CABA: 4,5 %.
    • Financiación máxima: $350 millones.
    • Créditos otorgados hasta el momento: 2.800 por un total de más de $252.000 millones.
  • Banco del Chubut:
    • TNA: 6 % para primera vivienda, 8,5 % para segunda.
    • Financiación máxima: $230 millones.

Motivos detrás de la decisión

  • Falta de fondeo a largo plazo: sin herramientas como la securitización, los bancos enfrentan dificultades para financiar hipotecas a largos plazos (20–30 años).
  • Aumento del dólar y incertidumbre preelectoral, factores que complican la planificación financiera.

Medidas similares en el sector

  • Banco Macro: TNA cerca del 15 %.
  • Banco Galicia: TNA al 11,5 %.
  • Otros ya rondan o superan el 10 % en tasas hipotecarias.
  • Banco Nación endureció sus requisitos de scoring crediticio, exigiendo perfiles más estrictos.

Consecuencias

  • Muchas operaciones quedaron interrumpidas: brokers afirmaron que algunos clientes fueron descartados a último momento por cambios en requisitos.
  • El crédito hipotecario representa el 20 % de las compraventas. Su estancamiento genera un efecto en cadena que afecta a todo el mercado inmobiliario.
  • Expertos advierten que, sin crédito, habrá que reestructurar el mercado o esperar a que la situación se estabilice el año próximo.
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Bioespacio 2025: Jóvenes misioneros construyen futuro desde el presente

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Por segundo año consecutivo, cientos de jóvenes de toda la provincia se suman a una experiencia única donde la educación, la creatividad y el compromiso ambiental se convierten en motor de cambio. Bioespacio es un programa impulsado por la Dirección de Políticas Estudiantiles de la Subsecretaría de Educación, que tiene por objetivo educar y concientizar a la comunidad sobre la importancia de proteger el entorno natural y promover prácticas sostenibles.
El programa, propone cuatro grandes ejes, que no solo transmiten conocimiento, sino que despiertan nuevas miradas en los jóvenes:

  • Ambiente y Cambio Climático: para comprender que el planeta necesita acciones concretas y urgentes.
  • Bioinsumos: como alternativa sostenible frente a prácticas contaminantes.
  • Funga Misionera: un tesoro de biodiversidad poco conocido que invita a redescubrir el valor de los hongos en la cultura y la naturaleza.
  • Nutrición y Consumo Responsable: porque lo que elegimos cada día también es una decisión ambiental.
    La presentación se realizó este miércoles en la nueva sede de la Dirección de Políticas Estudiantiles, con la presencia de la Subsecretaria Gabriela Bastarrechea, la directora de Políticas Estudiantiles Emilia Lunge y el profesor Héctor Centurión. Allí, Bastarrechea compartió un mensaje cargado de sentido: “Bioespacio nos invita a aprender distinto, a mirar nuestro entorno con otros ojos y a darnos cuenta de que los jóvenes tienen un rol fundamental en la defensa del ambiente. Cada proyecto que nazca de aquí es una semilla para transformar la realidad”.
    En la misma línea, Emilia Lunge destacó que este programa “abre caminos reales de participación para los estudiantes, donde sus ideas dejan de ser solo sueños para convertirse en proyectos que impactan en sus comunidades”.
    Este año, Bioespacio reúne a 800 estudiantes de 17 instituciones en 15 municipios: Oberá, San Pedro, El Soberbio, Posadas, Concepción, Andresito, Jardín América, San Vicente, Candelaria, Azara, San Ignacio, Puesto Libertad, 9 de Julio, Eldorado y Apóstoles. Con esta iniciativa la educación de Misiones, además, de producir conocimiento lo transforma en acción y participación comprometida con un futuro más sustentable.
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Informe revela impacto de políticas agropecuarias: fuerte presión fiscal y desafíos ambientales para el campo

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El agro argentino aportó en promedio el 7,6% del PBI y más del 60% de las exportaciones, pero las políticas de retenciones y restricciones comerciales generaron una transferencia neta negativa que redujo un 17,1% los ingresos brutos de los productores entre 2016 y 2023, según un informe que analiza el período 2017-2024.

El estudio Análisis de políticas públicas agropecuarias en Argentina 2017-2024, elaborado por un equipo de especialistas en economía agraria, presenta un diagnóstico integral sobre las políticas aplicadas al agro en los últimos siete años.

El informe destaca que el sector agropecuario argentino no solo representa una base macroeconómica estratégica —con un peso del 7,6% del PIB en promedio y más del 60% de las exportaciones de bienes—, sino que también constituye el motor del ingreso de divisas para el país.

Sin embargo, las políticas de derechos de exportación (retenciones) y restricciones cuantitativas han generado un efecto adverso: transferencias netas negativas desde los productores hacia otros sectores de la economía. Según la metodología de Estimados de Apoyo al Productor (PSE) de la OCDE, este apoyo negativo implicó en promedio una merma del 17,1% de los ingresos brutos a nivel finca durante 2016-2023.

Efectos por cadenas productivas y ambientales

El informe desglosa el impacto en los principales complejos productivos:

  • Soja, maíz y trigo: principales afectados por las retenciones, con efectos directos sobre decisiones de inversión y márgenes de rentabilidad.
  • Carne bovina: fuertemente condicionada por las restricciones cuantitativas a la exportación, que redujeron competitividad internacional.
  • Vitivinicultura: muestra un patrón más vinculado a las restricciones comerciales externas y a la competitividad cambiaria.

En paralelo, se incorpora un análisis ambiental:

  • La producción aumentó mientras se registró una reducción relativa de las emisiones de GEI sectoriales.
  • Persisten desafíos en erosión de suelos, deforestación y uso de fertilizantes, lo que obliga a integrar una agenda ambiental sólida en las políticas públicas.

Hacia una agenda de desarrollo sostenible

El documento enfatiza la necesidad de un cambio estructural en la gobernanza del agro argentino. Entre las líneas de acción propuestas se incluyen:

  • Modernización institucional y fortalecimiento del sistema de I+D+i para el sector.
  • Reducción de restricciones regulatorias y promoción de reglas de juego estables.
  • Mejora del acceso al crédito y cobertura de riesgos para productores.
  • Perfeccionamiento de la agenda ambiental, con foco en adaptación al cambio climático.
  • Mayor integración comercial internacional, para consolidar el rol exportador del agro argentino.

El diagnóstico plantea un dilema político y económico: mientras el agro sostiene gran parte del superávit comercial argentino, las políticas impositivas y regulatorias han erosionado la rentabilidad sectorial.

La reacción de las entidades agropecuarias probablemente se centre en reclamar una baja gradual de las retenciones y mayor previsibilidad normativa. Por otro lado, el desafío ambiental y la presión internacional por una producción sustentable podrían convertirse en un incentivo para reposicionar a la Argentina como proveedor confiable de alimentos con valor agregado y trazabilidad ambiental.

Analisis de Politicas Publicas Agropecuarias en Argentina 2017 2024 by CristianMilciades

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