Yerba en la Era Milei: una brecha creciente que hunde el poder adquisitivo del productor
La evolución del precio de la yerba mate durante la Era Milei muestra con claridad una dinámica desigual que terminó golpeando de lleno al productor primario. Los datos elaborados por el contador Cristian Castro permiten reconstruir el proceso: mientras el valor nominal de la hoja verde aumentó apenas un 26 por ciento entre diciembre de 2023 y fines de 2025, el resto de las variables centrales de la economía -el dólar, los combustibles, la inflación acumulada y los bienes durables- crecieron varias veces por encima, generando un deterioro real contundente del ingreso en la chacra.
Esa disparidad explica por qué el productor perdió poder de compra frente a cualquier bien o servicio con el que se lo compare: el dólar oficial subió casi 285 por ciento, el gasoil más de 200 por ciento, el dólar blue 44 por ciento y la inflación acumulada saltó 241 por ciento, contra un aumento del 26,2 por ciento en el precio de la hoja verde.

Al ajustar los valores por inflación, la situación queda aún más expuesta: la hoja verde debería pagarse hoy alrededor de $716 para acompañar la evolución del IPC, pero vale $265. Esa diferencia implica una pérdida real del 63 por ciento.
En el mismo período, el precio al consumidor final -el paquete en góndola- aumentó 112,5 por ciento, pasando de $2.278 en diciembre de 2023 a $4.841 en octubre de 2025, según los datos oficiales del INDEC. Ajustado por inflación, también cae en términos reales, aunque bastante menos: -37,7 por ciento. Esa diferencia entre la pérdida del productor y la pérdida del precio en góndola deja una brecha de 25,3 puntos porcentuales, lo que en la práctica significa que la industria y el comercio ampliaron su margen mientras el productor absorbió casi todo el impacto real del proceso inflacionario y la desregulación.

Las comparaciones que presenta Castro ayudan a dimensionar cómo se licuó el ingreso de la chacra. En diciembre de 2023 se necesitaban 97.971 kilos de hoja verde para comprar una camioneta Hilux 4×4; en noviembre de 2025 se necesitan 304.400 kilos. Para llenar un tanque de 80 litros de gasoil, que en 2023 equivalía a 236 kilos de hoja verde, hoy hacen falta 568 kilos.
Incluso una tonelada completa de hoja verde perdió poder de compra frente al dólar: pasó de equivaler a 565 dólares en 2023 a apenas 185 dólares en 2025, una caída del 67 por ciento.
Frente al gasoil, la merma también es profunda: de 339 litros por tonelada a 140 litros, lo que significa un retroceso del 58,5 por ciento. Es decir, producir lo mismo permite comprar cada vez menos.

La evolución mensual del precio de la hoja verde muestra otro fenómeno central: tras la desregulación del mercado, el valor quedó prácticamente congelado durante más de un año, estabilizado en torno a los $300, mientras todos los costos productivos y logísticos aumentaban de manera sostenida. Con la desregulación, el productor quedó convertido en la variable de ajuste: aumentó la apropiación de excedentes por parte de la industria y la molienda, crecieron los márgenes comerciales en góndola y se redujo drásticamente el ingreso real del sector primario.
El resultado es un cuadro en el que la yerba mate se atrasó contra todo: contra la inflación, contra el dólar, contra el combustible, contra bienes durables y contra el propio precio que paga el consumidor. La caída real del ingreso del productor no solo es profunda, sino persistente. Es un deterioro que, de continuar, compromete la sustentabilidad económica del sistema productivo yerbatero.
No es solo una foto estadística, sino una tendencia estructural: el valor en góndola siguió creciendo nominalmente, la industria mantuvo o amplió márgenes, y el productor primario quedó absorbido por completo en el ajuste del mercado.


